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lunes, 25 de mayo de 2026

LAS HERENCIAS DEL GOBIERNO DE GUSTAVO PETRO

 Comentario 25/05/2026

 

LAS HERENCIAS DEL GOBIERNO DE GUSTAVO PETRO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

El gobierno de izquierda del presidente Gustavo Petro fue elegido como una alternativa a los gobiernos tradicionales de derecha y de centro, y una oportunidad para el país de estar en manos de un movimiento político diferente, experimentar sus criterios y el énfasis en su estilo de mandato, con el fin de mejorar el progreso y desarrollo del país. Ya casi al término de su mandato y en vísperas de una nueva elección presidencial, hay muchos arrepentidos de haberlo favorecido con su voto. Veamos por qué, en lo que podríamos llamar las herencias de Gustavo Petro:

1. Su ideología.

Fue preponderante en este gobierno el corte ideológico de izquierda radical que acompañó todas sus decisiones y acciones, con un profundo menosprecio y ataque al sector privado, las instituciones, el modelo económico, los sectores tradicionales, los gremios y las libertades de empresa e inversión. Solo centró su mandato en la redistribución de la riqueza y no en el crecimiento de la economía para crear mayores, nuevas y distintas oportunidades para todos los ciudadanos. Las relaciones internacionales estuvieron politizadas y sin un sentido pragmático sobre las reales conveniencias para el país, para sus empresarios, para su economía y para el bienestar de sus ciudadanos.

Su afán por ser un líder de la izquierda mundial, como defensor del medio ambiente y un acérrimo atacante de las energías convencionales como las derivadas del carbón y el petróleo, lo llevó a extremos en las relaciones internacionales jamás vistos, con grandes desafíos y torpezas.

Su modelo de gobierno fue populista, centralista, autoritario, intervencionista y dogmático, queriendo imponer sus criterios por encima de la Constitución, las leyes, las diferentes fuentes de opinión y las demás instituciones del país, todo lo cual lo ha llevado a posiciones radicales, lejanas al diálogo, al concierto y a la labor conjunta en colaboración con las demás fuerzas vivas de la nación. Ni hablar de sus enfrentamientos con el Banco de la República y las Cortes, donde quiso imponer sus criterios.

2. Su estilo personal.

Autocrático, buscando culpables para todo, nunca ha sido responsable de nada, con el retrovisor funcionando continuamente, con ataque permanente a los gobiernos de Duque y de Uribe. No le sirven la Constitución y las instituciones; en su opinión no lo dejan gobernar, lo cual lo ha llevado a tener una posición según la cual el Estado debe ser el mayor actor y ejecutor de la economía, con injerencia e intervención en todo tipo de actividades y organismos, con criterios sectarios.

Nunca gobernó para todos los colombianos como es su deber, lo hizo en favor de sus partidarios. Como supuestamente no ha podido gobernar, su propuesta es realizar una nueva Asamblea Nacional Constituyente que cambie la Constitución, a su estilo y antojo, con el poder constituyente que supuestamente él representa. Según sus palabras, él es el único representante del pueblo y el dueño de la Constitución.

3. Crisis de la salud

Con su intervención, destruyó el sistema de salud, el cual viene manifestando problemas de sostenibilidad desde hace años. Con su visión anti-EPS y su mezquina actuación con la insuficiente UPC (unidad de pago por capitación), las ha conducido a la insolvencia financiera y operativa. Sus intervenciones a través del Ministerio de Salud han sido un fracaso y ni hablar de la Nueva EPS, con una quiebra inminente si no tiene una fuerte dosis de nuevos recursos, donde el Estado es un actor preponderante como dueño de la misma.

4. Las finanzas públicas.

El gigantismo del Estado, su contratación con órdenes de prestación de servicios de empleados que no necesita y su subsidio a actividades de su interés político, han conducido a en el país a un déficit fiscal elevado con exceso de gasto público por razones políticas y electorales, endeudamiento acelerado y alto costo de la financiación, rechazo a la línea de contingencia del FMI, y elevación del riesgo país por las Calificadoras de Riesgo, con consecuencias negativas para el crecimiento de la economía y la inflación. Estas son otras de las herencias que nos dejará el gobierno de Gustavo Petro.

Sus aumentos del salario mínimo, fuera de toda lógica económica, se han utilizado como instrumentos políticos y electorales de redistribución de la riqueza, produciendo consecuencias negativas de mediano y largo plazo en la informalidad y el empleo, encareciendo el costo de la canasta familiar y atizando con ello la inflación persistente. Y, por supuesto, la carga de nuevos impuestos a las rentas y los patrimonios empresariales no se ha hecho esperar. “Que lloren los ricos”, según sus palabras, y esos son los que le dan empleo, inversión, progreso y desarrollo al país.

5. Las reformas sociales.

La pensional, la de salud, la laboral con serias dificultades en su aprobación, por trámites viciados o por inconstitucionalidad, y con serias dudas en su implementación y financiación, con un marcado sesgo ideológico, con tufillo de odio de clases, reformas que no construyen sobre lo construido, sino que hacen tabla rasa con lo existente. La única aprobada y en vigencia es la laboral, que contempló algunas mejoras al sector trabajador, como las horas extras y nocturnas.

6. La corrupción.

Salpicado por todo tipo de problemas de corrupción que involucran funcionarios que han sido nombrados por él, congresistas y partidos políticos, así como familiares y relacionados. Casos como los de Ricardo Roa en su campaña política por exceder los topes electorales o recibir dineros prohibidos.

O como los de su hijo, Nicolás, y su hermano, Juan Fernando, también relacionados con la campaña electoral y con la relación con mafiosos para favorecer sus votos como el pacto de La Picota o las contribuciones del "Hombre Marlboro". Por otro lado, los de los carrotanques de La Guajira, los desfalcos a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la compra de conciencias en el Congreso para beneficiar sus proyectos, y muchos otros, son solo una muestra de lo que ha estado ocurriendo con la corrupción en el gobierno de Petro, y él dice no tener nada que ver.

7. La confianza y la inversión privada.

Es evidente que en el país hay desconfianza en el sector privado y en los grupos de opinión por la ideologización, la inseguridad jurídica, la agresión a la economía privada, la lucha de clases y el ataque contra las instituciones, los procesos de intervención e injerencia del gobierno de Petro en todo tipo de asuntos nacionales, la baja en la calificación de riesgo de país y el desbarajuste fiscal, todo lo cual ha hecho perder la actitud positiva de los inversionistas nacionales y extranjeros frente al país, con una caída severa en la inversión.

8. Ecopetrol y el fracking.

La historia de Ecopetrol y la descarada intervención del jefe del Estado para determinar sus actuaciones y sus políticas, así como la enorme pérdida de su valor económico en las Bolsas nacionales y extranjeras, y las retrógradas políticas anti-fracking seguro, son un caso como para estudio académico. La joya de la corona pasó a ser la más desafortunada destrucción de valor y de confianza en esa compañía y sus políticas, donde también está vinculada la actuación de Ricardo Roa y la de algunos de los miembros de su Junta Directiva.

9. Los funcionarios públicos:

La rotación de ministros y funcionarios de distinto nivel, muchos de ellos nombrados sin el perfil adecuado ni el cumplimiento de los requisitos, es otro caso como para Ripley, “aunque usted no lo crea”, con un efecto inconveniente sobre la continuidad, la ejecución y el logro de sus programas y proyectos. “Mucho tilín, tilín y pocas paletas”.

10. El proceso de paz, la seguridad, el control del territorio y el combate al narcotráfico.

Este capítulo sí que es delicado, su llamada paz total ha sido un fracaso y como resultado se han extendido las diferentes bandas criminales y los cultivos ilícitos y como consecuencia, la violencia se ha enseñoreado por todo el país. El control de muchas partes del territorio se ha perdido y los narco-cultivos siguen avanzando, sin fórmula de solución efectiva y eficaz.

Sus relaciones con grupos criminales como los de la cárcel de Itagüí o los de La Picota dejan serias dudas sobre la efectividad de su programa de control de la violencia y del restablecimiento de la majestad del Estado en toda la geografía. Seguridad, en verdad, no hemos tenido.

11. La relación con los gobiernos departamentales y municipales.

El manejo centralista, autoritario e impositivo de Gustavo Petro ha conducido, también, a unas muy malas relaciones con los gobiernos departamentales y municipales, en general, perdiendo el efecto multiplicador de la coordinación regional con el gobierno central.

12. La polarización política.

El estilo autoritario y sectario y las actuaciones del gobierno de Gustavo Petro han conducido a agudizar las contradicciones políticas de grupos de opinión y de interés en el país, las cuales son normales como fuentes de diversidad de enfoques y soluciones, pero si se agudizan como odio de clases, se degeneran hacia la polarización política, llena de pugnacidad y agresión, la cual, en algún mal momento, puede degenerar en violencia política.

En síntesis, las herencias del gobierno de Gustavo Petro no son un buen legado para el nuevo gobierno y menos si sigue un eventual ejercicio de Iván Cepeda quien quiere mantenerlas y profundizarlas. Por supuesto, el gobierno que reciba la presidencia el 7 de agosto tendrá que enderezar al país, lo cual será una tarea de titanes, que requiere una orientación política y una experticia diferentes a la simple ideología política de Gustavo Petro e Iván Cepeda. Los ciudadanos tenemos la opción de elegir en las próximas elecciones presidenciales un nuevo gobierno, ajeno a las directrices del Pacto Histórico.

 

martes, 3 de marzo de 2026

CORRUPCIÓN, POPULISMO Y DEMAGOGIA

 Comentario 03/03/2026

 

CORRUPCIÓN, POPULISMO Y DEMAGOGIA

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

A propósito de las elecciones para el Congreso y la Presidencia a realizarse en los próximos meses, va este comentario sobre los temas de corrupción, populismo y demagogia, tres males que destruyen las democracias. En los estados democráticos que las padecen, el populismo y la demagogia, frecuentemente, son como “hermanas siamesas”, lideradas por gobiernos que se apoyan en estas prácticas y tácticas para convencer, especialmente a las clases populares, y buscar su favorecimiento y su voto. Un ejemplo de populismo sería proponer medidas que beneficien a la mayoría de la población, aunque sean inviables o perjudiciales a largo plazo, con el fin de ganar su apoyo. Un ejemplo de demagogia sería ocultar o distorsionar los hechos, o apelar a los prejuicios o a los miedos de la gente, para convencerlos de que se afilien a una causa o voten por una determinada opción.

El populismo puede generar polarización, división y resentimiento entre diferentes grupos sociales, mientras que la demagogia puede conducir a la corrupción, el autoritarismo y la pérdida de confianza en las instituciones. El populismo, que se arraiga en muchos gobiernos, es una forma de apelar a los deseos y las emociones del pueblo, usando una retórica que lo exalta y lo enfrenta a las llamadas élites. Asimismo, la demagogia es una práctica política, muy afincada, que busca engañar al pueblo con falsas promesas, mentiras, manipulación de la información y argumentos falaces. En Colombia hemos padecido mucho de estos dos fenómenos, especialmente en este gobierno del presidente Gustavo Petro Urrego.

Pero, por otro lado, también se tiene el cáncer de la corrupción que carcome las finanzas públicas, fenómeno que también acompaña a muchos gobiernos, afectando los intereses no solo de la institución que la padece, sino de toda la comunidad que deja de beneficiarse de servicios y beneficios del Estado al no disponer de los recursos suficientes por los desfalcos de la corrupción. Desafortunadamente, también esta es una manifestación no solo de los miembros del Ejecutivo, sino, además, y en muchos casos, de los del Congreso y de las Cortes, quienes pueden entrar a participar en la corrupción como se ha visto en Colombia recientemente con los casos del gobierno de Petro (UNGRD), por ejemplo, pero en tantos otros casos que, con razón, algunos han denominado como el gobierno más corrupto que ha visto el país en su historia. Pero también los casos del Congreso (congresistas vendiendo su voto) y las Cortes (Francisco Ricaurte y José Leónidas Bustos).

En los gobiernos que se mueven en esos contextos de populismo, demagogia y corrupción, la verdad de los hechos se distorsiona, ocultando sus auténticas intenciones y consecuencias y la insostenibilidad en su ejecución, con promesas vacías, ofertas sin fundamento ni sustento, programas insostenibles, acompañados de chanchullos, déficit, coimas, prevaricatos, desfalcos, etc.; todo lo cual conforma el más variado menú que entona los “cantos de sirena”. Todo suena aparentemente muy bien, pero luego: frustración, vacío, desconcierto y la pérdida de credibilidad y confianza. No es casual, entonces, ver cómo los porcentajes de votantes en los procesos electorales, del total de votantes habilitados, sean tan bajos, alrededor de un 50%, lo cual significa que entre el 45% y el 60% del censo electoral no vota en la mayoría de los comicios. Falta de credibilidad y desconfianza, evidentemente.

Puesto que las promesas fallidas de los candidatos demagogos y populistas son vacías, muchos ciudadanos esperan ingenuamente y con fe que sí estén llenas de realizaciones y soluciones eficaces. Como consecuencia, además de la pérdida de credibilidad y la desconfianza, también afloran los sentimientos de incertidumbre, rechazo y rencor por el engaño.

Lo malo de la historia es que desenmascarar un gobierno populista, corrupto y demagógico también puede tardar, puesto que algunas victorias tempranas con sus realizaciones ayudan a ocultar los fracasos lejanos y, muchas veces, cuando se reacciona, ya el daño está hecho: los perjuicios en materia económica, política, social y fiscal ya hacen su aparición con todo su esplendor y con pronóstico reservado para su total corrección y recuperación, las cuales a veces tardan años y, en muchas ocasiones, generaciones enteras.

Venezuela, por ejemplo, tardará varias generaciones en recuperar su estabilidad macroeconómica, política y social una vez que los gobiernos del "socialismo del siglo XXI" sean superados democráticamente. Estos gobiernos del socialismo del siglo XXI han sido campeones de la corrupción, del populismo, de la demagogia y, en su caso, con males adicionales: la autocracia (autoritarismo despótico) y la persecución política a sus opositores. ¿Cómo explicar que Nicolás Maduro y su familia dispongan de más de 800 millones de dólares en cuentas en Suiza, de acuerdo con las investigaciones de las autoridades norteamericanas?

A propósito de las elecciones próximas, en entrevista realizada por el periódico La República de Colombia al premio nobel de economía Eric Maskin, recomendaba elegir gobernantes que concentren sus esfuerzos en:

  1. La defensa de la democracia y sus instituciones.
  2. Superar los problemas de desigualdad, cualquiera que sea el origen o sus causas, de donde surgen muchos programas sociales, de infraestructura, de educación, salud y bienestar.
  3. La transición hacia energías limpias y renovables, esfuerzo complejo, costoso y de largo alcance.
  4. El cuidado del medio ambiente, con todas sus implicaciones, especialmente la deforestación y la reforestación.
  5. Los problemas originados en el cambio climático.
  6. El uso de tecnologías amigables con el medio ambiente y con el ser humano.
  7. Hace un llamado especial a considerar las consecuencias de la aplicación de la inteligencia artificial, para su máximo aprovechamiento en condiciones favorables para los seres humanos, como complemento, no como competidor, para elevar la productividad de la labor humana, como ha sucedido con otras tecnologías.

En consecuencia, en las elecciones de marzo, mayo y junio de 2026, para consultas partidarias, Congreso y Presidencia, es importante identificar los candidatos electorales que defiendan estos conceptos del profesor Maskin para apoyarlos y elegirlos, según sus preferencias.

lunes, 23 de febrero de 2026

EL PAÍS DIVIDIDO POR LA POLÍTICA

 Comentario 23/02/2026

 

EL PAÍS DIVIDIDO POR LA POLÍTICA

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

A medida que nos acercamos a las consultas de los partidos y a las elecciones congresionales y presidenciales, que se realizarán en marzo y en mayo (primera vuelta) y en junio (segunda vuelta), se siente con mayor intensidad la polarización en que se encuentra el país, con tanto ímpetu como pocas veces visto en la historia contemporánea. Esta polarización está afectando por igual a las instituciones y a las familias, a los amigos y compañeros, y a todo tipo de personas, sin consideración de sus niveles socioeconómicos ni de educación, pero con mayor intensidad en los grupos poblacionales o los grupos con arraigada ideología que tienen mejor acercamiento y comprensión de los problemas del país.

La polarización proviene de diversas temáticas, independientes o complementarias y, en ocasiones, interdependientes, siendo las de mayor peso las de origen político. Veamos algunos de los temas frecuentes de polarización y división:

Temática política:

  • Las visiones políticas, es decir: la derecha defiende el orden social, la propiedad privada, la libertad empresarial, la iniciativa privada y un Estado limitado; la izquierda busca la igualdad y la equidad mediante un Estado intervencionista en todas las actividades económicas y redistributivo en favor de las poblaciones vulnerables; el centro, por su parte, procura consensos, equilibrio y una economía mixta, privada y pública.
  • Posiciones diversas sobre los acuerdos de paz, sus beneficios, sus alcances y, particularmente, el grado de justicia e impunidad a la que conducen.
  • Sobre la justicia transicional (o JEP) en su orientación ideológica y en la independencia de criterio de sus magistrados.
  • También es un motivo de gran controversia aún en nuestros días el famoso “partidarios del SÍ y del NO en el plebiscito”, que algunos interpretan como que, aunque ganó el NO, se aplicó el SÍ con todas sus consecuencias.
  • La apreciación sobre el gobierno de Gustavo Petro y sus ministros, con una gran inconformidad por la obra de gobierno y su baja ejecución: mucho “tilín tilín y nada de paletas”.
  • La corrupción: la percepción es que poco se ha hecho y que los culpables están parapetados en el Gobierno, en el Congreso o en las Cortes.
  • El gasto público: desbordado, ineficiente y corrupto, y con aumento del endeudamiento del Estado a niveles jamás vistos y sin el cumplimiento de la regla fiscal. El riesgo país se ha elevado considerablemente.
  • Los partidos políticos: han perdido toda credibilidad y se consideran, en general, poco representativos; hoy prima el culto a personas más que a ideologías.
  • Las instituciones del Ejecutivo y el Legislativo se consideran de muy baja credibilidad.
  • La división radical entre los partidarios de las ideologías y políticas de la izquierda, del centro y de la derecha, entre los grupos políticos y entre los grupos de opinión, tan enconada que no permite el logro de consensos.

Temática de paz:

  • El proceso de paz: costoso, ineficiente, demasiadas concesiones y pocos logros.
  • No todos los guerrilleros se desmovilizaron; siguen actuando en forma sanguinaria y alevosa.
  • Las curules de paz, con impunidad, para los miembros de las FARC.
  • Se establecieron compromisos que el país no tiene capacidad de afrontar (los seis puntos del acuerdo de paz) por falta de presupuesto y capacidad de respuesta del Estado.

Temática económica:

  • El gobierno actual ha desbordado el déficit fiscal y el endeudamiento externo.
  • Ha conducido al país al menor crecimiento económico (PIB) en los últimos años, exceptuando la pandemia.
  • Ha permitido la corrupción a través del presupuesto, con los desfalcos que son empleados para beneficio de los funcionarios públicos y los congresistas, como en el caso de la UNGRD.
  • No hay sectores verdaderamente líderes y la competitividad del país no ha mejorado; esto es una responsabilidad dual del Gobierno y del propio sector privado, por supuesto.
  • El desempleo, aunque ha descendido, está acompañado por una profunda y tradicional economía informal.
  • No tenemos una base exportadora amplia y diversificada.
  • El recaudo tributario por rentas se concentra en unos pocos y por IVA afecta a las clases menos favorecidas.
  • La desconfianza ha minado la inversión nacional y extranjera, las cuales están creciendo muy poco para impulsar el verdadero crecimiento y desarrollo del país.
  • El crecimiento de la economía, impulsado por el alto gasto público y por el consumo de los hogares, es insostenible como fuente de crecimiento de largo plazo.

Temática de seguridad:

  • La inseguridad es creciente y, por lo tanto, la confianza inversionista no se restablece.
  • Los grupos criminales no se combaten apropiadamente y con contundencia: “demasiada zanahoria y poco garrote”.
  • El microtráfico se tomó las ciudades.
  • Los cultivos de coca invadieron el país.
  • Las bandas criminales actúan a sus anchas.
  • El secuestro y la extorsión continúan.
  • El asesinato de líderes sociales es permanente.

¿Cómo salir de esta polarización y cómo restablecer la armonía entre los ciudadanos? Aunque tengamos visiones diferentes, ¿cómo lograr que haya acuerdos sobre el país que queremos y sobre cómo construirlo?, todos remando para el mismo lado, con verdaderas

 

domingo, 14 de septiembre de 2025

LA CORRUPCIÓN

 Comentario 15/09/2025

 

LA CORRUPCIÓN

60 BILLONES AL AÑO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Diversas agencias de investigación han estimado que en Colombia se pueden mover $60 billones de recursos al año en corrupción, especialmente en el Gobierno, aunque este flagelo también afecta al sector privado. Esta suma es enorme, si se compara con los gastos de funcionamiento del Estado, valorados en $330 billones para 2025. Esto significa que la corrupción equivale al 20% del presupuesto de funcionamiento del Estado durante un año.

La corrupción está presente en todas las ramas del poder público (Ejecutivo, Legislativo y Judicial). Es como un pulpo de muchos tentáculos que permea el funcionamiento del Estado colombiano. Esta cifra equivale también a seis reformas tributarias de $10 billones de pesos cada una.

Un escenario fiscal complejo para 2025

Colombia enfrenta en 2025 uno de los escenarios fiscales más complejos de las últimas décadas. El déficit fiscal del Gobierno Nacional Central se proyecta en 7.1% del PIB, lo que equivale a $129.6 billones, y podría incluso superar el 7.5% según estimaciones independientes. Este desbalance se debe a:

  • Aumento del gasto público (24.2% del PIB), especialmente en pensiones, salud y seguridad.
  • Caída en el recaudo tributario, que pasó de 18.7% a 16.5% del PIB.
  • Elevado servicio de la deuda (4.7% del PIB).
  • Baja ejecución de la inversión pública (solo el 57% en 2024).

Deuda pública y sostenibilidad fiscal

La deuda pública bruta cerró 2024 en $1.175 billones, equivalente al 68.9% del PIB de 2024, y podría alcanzar el 63% en 2026, el nivel más alto en la historia reciente. Esto ha generado:

  • Reducción de la calificación crediticia por parte de S&P y Moody’s. No tenemos la calificación de grado de inversión.
  • Presiones sobre la tasa de interés (actualmente entre 9% y 9.25%).
  • Riesgo de liquidez: el saldo del Tesoro Nacional cayó a solo $10.8 billones.

La sostenibilidad fiscal está en entredicho. El país activó la cláusula de escape de la regla fiscal, suspendiéndola por tres años. Además, se prevé una nueva reforma tributaria para recaudar $26 billones adicionales.

El escándalo de la UNGRD: un ejemplo concreto de corrupción

El escándalo de la UNGRD (Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres) se ha convertido en uno de los casos más graves de desfalco en Colombia en los últimos años. Entre 2023 y 2024, altos funcionarios de la UNGRD desviaron recursos públicos destinados a atender emergencias y desastres.

El caso estalló por la compra irregular de 40 carrotanques para La Guajira, con un contrato de $46.800 millones, que tuvo un sobrecosto de más de $14.000 millones. Los hechos revelaron:

  • Contratos direccionados a fundaciones y empresas fachada como Yapurutú y Brands SAS.
  • Sobornos por más de $3.000 millones entregados en efectivo.
  • Desvío de fondos hacia campañas políticas y compra de apoyos legislativos.
  • Una red de clientelismo que involucró a congresistas como Iván Name y Andrés Calle, quienes habrían recibido pagos para apoyar reformas del gobierno.

Hasta el momento, las acciones judiciales incluyen:

  • Aprobación de preacuerdos con varios implicados para recuperar parte del dinero.
  • Imputación de cargos por la Fiscalía, como peculado por apropiación, lavado de activos, concierto para delinquir y falsedad documental.
  • Estimación de que el desfalco total podría superar el billón de pesos.

Este caso ha puesto en evidencia las graves fallas en la supervisión de los recursos públicos y ha generado un fuerte debate sobre la transparencia en la gestión del riesgo de corrupción en Colombia.

Conclusión

Qué distinto sería el funcionamiento del Estado (de sus déficits fiscales) y de la economía nacional si los niveles de corrupción se controlaran y disminuyeran. Esta ha sido la promesa de muchos gobiernos, pero ¿acaso los gobiernos también "comen" de su propia corrupción, como acaba de ocurrir con la UNGRD y la desviación de fondos para la compra de congresistas y políticos.

EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS

  Comentario 11/08/2026   EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS   Por: Carlos Alberto Mejía C. Ingeniero Industrial y Administ...