Mostrando las entradas con la etiqueta chile. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta chile. Mostrar todas las entradas

domingo, 10 de septiembre de 2023

EL CAMINO DE CHILE

 Comentario 11/09/2023

 

EL CAMINO DE CHILE

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Nota: los hechos históricos narrados en este comentario son tomados de diferentes páginas web.

En septiembre de 1973 fue derrocado el presidente socialista Salvador Allende en Chile en un golpe de estado cruento y feroz realizado por la sublevación, inicialmente, de las fuerzas navales y aéreas el 11 de ese mes, bajo el comando del general Augusto Pinochet, situación donde intervino también Estados Unidos según documentos desclasificados de la CIA, quien temía la extensión de gobiernos socialistas y comunistas en el sur del continente. En los bombardeos que se sucedieron y en la toma por parte del ejército chileno al Palacio de la Moneda, donde estaba el presidente, se encontró posteriormente su cadáver, junto al arma con la cual se suicidó.

Salvador Allende perteneció a una familia de clase media acomodada. Estudió medicina y, ya desde su época de estudiante universitario, formó parte de grupos de tendencia izquierdista. Más tarde, alternó su dedicación a la política con el ejercicio profesional, hasta llegar a la presidencia en el año de 1970. Desde la fecha de comienzo del mandato las dificultades que el nuevo gobierno debió enfrentar fueron inmensas. A pesar de ello, la Unidad Popular, su movimiento político, una vez en el gobierno, emprendió la realización de su plan de acción, el cual ponía énfasis en la profundización de medidas reformistas. Así, se amplió el volumen de tierras expropiadas y se inició la socialización de importantes empresas hasta entonces en manos privadas, las cuales pasaron a ser dirigidas por cooperativas de trabajadores asesorados por funcionarios proclives al Gobierno. Además, se concretó la nacionalización del cobre, sin pago de indemnizaciones a las empresas norteamericanas quienes las explotaban, lo cual significó el enfrentamiento con los Estados Unidos, país que a partir de ese momento apoyó abiertamente a los grupos opositores al gobierno socialista.

Esta oposición se estructuró en distintos frentes; en lo político, en un parlamento en el cual representantes de la derecha y los democratacristianos actuaban unidos. A pesar de esta rígida oposición, el Gobierno de Allende en un inicio contó con un apoyo importante por parte de la ciudadanía, en particular de los sectores populares, que se veían directamente beneficiados. En efecto, el Estado subsidiaba gran parte de los servicios básicos, además de apoyar a organizaciones de trabajadores, campesinos y pobladores urbanos en sus demandas de participación.

Este apoyo a la presidencia de Allende se demostraría claramente en las elecciones parlamentarias de 1971 y las municipales de 1973, en las cuales los partidos de la Unidad Popular crecieron en número de votos. Junto con ello, el discurso político de los partidos de izquierda fue adquiriendo tintes cada vez más radicales, en tanto que el enfrentamiento abierto con los grupos opositores se hacía realidad en las calles e indicaba una situación de lucha de clases a sus ojos inevitable. Estos intentos, conocidos como la "Vía chilena al socialismo", concitaron el interés y el apoyo de países u organizaciones tales como el Bloque Soviético, Cuba y los llamados Países No Alineados, lo que se traducía en el envío de ayuda material y de asesores políticos.

A pesar de todo ello, una serie de problemas vinieron a polarizar aún más a la sociedad chilena bajo la presidencia de Allende, en gran medida debido a causas económicas. La inflación se hizo incontrolable, ya que las alzas salariales y los gastos del Estado fueron financiados con emisión de circulante sin base de sustentación en la producción, la cual se vio disminuida y contraída como consecuencia del bloqueo iniciado por los Estados Unidos y el permanente conflicto que vivían muchas empresas, paralizadas en forma permanente por la falta de recursos y materias primas. A ello se agregaban problemas de distribución de alimentos y bienes, lo que hacía difíciles las condiciones de vida del común de la población. El conocido economista chileno Sebastián Edwards en su libro sobre “El proyecto chileno” describe cómo en el momento del golpe de estado: “la situación era insostenible: una inflación del 350% anual, anaqueles vacíos por cuenta de obtusos controles de precios, paralización del transporte, expropiaciones sin adecuada indemnización y movimientos sociales de protesta de todos lados, con enfrentamientos de todos los tipos”.

Este clima de desabastecimiento y crisis, azuzado por los distintos sectores políticos, se tradujo en numerosas movilizaciones a favor y en contra del gobierno de Allende, la más importante de las cuales fue la paralización del yacimiento de cobre de El Teniente, junto a la huelga de los gremios de transportistas, que prácticamente inmovilizó el traslado de bienes de un punto a otro del país. A ello se sumaban conflictos en la universidad y en los colegios profesionales (médicos y profesores fundamentalmente), que dibujaban una división profunda en todos los ámbitos de la vida nacional. Todo lo cual llevó al propio Congreso Chileno en julio de 1973 a solicitar a las fuerzas armadas deponer a Allende. La derecha y algunos sectores de la Democracia Cristiana consideraron la situación insoluble, por lo que decidieron, de forma más o menos abierta, recurrir al recurso del golpe de estado militar contra el presidente Allende. Finalmente, el 11 de septiembre de 1973, el general Augusto Pinochet encabezó el golpe militar. El presidente Allende rechazó las exigencias de rendición y murió en el palacio presidencial, como ya se indicó.

Por su parte, el gobierno de Pinochet se fue al otro extremo del péndulo político, económico y social del enfoque empleado por Allende, ya que implementó un modelo económico neoliberal basado en el libre mercado, la privatización de empresas estatales y la apertura al comercio exterior. Estas políticas fueron asesoradas por un grupo de economistas conocidos como los Chicago Boys. Algunos resultados de este modelo fueron el aumento significativo del crecimiento económico, la reducción de la inflación y del déficit fiscal, y la atracción de inversiones extranjeras. Sin embargo, también se generaron altos niveles de desigualdad, pobreza, desempleo y endeudamiento. Estos problemas sociales fueron una de las causas del descontento popular que llevó al plebiscito de 1988 y a las protestas recientes, en la búsqueda de “la dignidad” del pueblo chileno, según se afirma. Tanto Allende como Pinochet fueron y son sujetos de odios y amores por sus obras, realizaciones, abusos, violencias, persecuciones y, por supuesto, por las convicciones políticas que querían imponer.

Y, ¿cómo está Chile hoy? Es un país fuertemente dividido y polarizado, que no encuentra su camino, bajo la batuta del nuevo gobernante de izquierda Gabriel Boric se hacen intentos por modernizar la constitución, pero en el más reciente de ellos fue rechazado (68% de rechazo) y, por ahora, aún sigue vigente la Constitución que fue desarrollada en la época de Pinochet. Sin embargo, se busca un nuevo camino y una nueva constitución que integre al pueblo chileno, según afirma Boric: “Democracia es memoria y futuro”. Pero, hay voces menos optimistas, como el mismo economista Edwards, quien afirma: “Después del auge socioeconómico de Chile (1984-2016) y de su crisis política (2018-2023), difícilmente, durante las próximas dos décadas, se volvería al liderazgo que tuvo Chile en América Latina. Hay que aprender de las lecciones de Chile.

 

domingo, 22 de mayo de 2022

EL CASO CHILENO

 Comentario 23/05/2022

 

EL CASO CHILENO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

La respuesta del pueblo chileno a las protestas sociales acontecidas en el 2019, demandando más equidad, más dignidad y mejores condiciones de vida, fue la citación de una asamblea constituyente quien sería la responsable de redactar una nueva carta política que cumpliera con dichos objetivos.

A la carta magna anterior, redactada durante la dictadura del General Augusto Pinochet, se le tildaba de neoliberal, favorecedora de los empresarios privados y con poco contenido social en favor del pueblo chileno. Ya se conoce el borrador de este nuevo acuerdo social, el cual debe ser refrendado el 4 de septiembre próximo en un plebiscito citado para tal fin. De no aprobarse esta nueva carta quedaría en vigencia la anterior.

El postulado central de la nueva carta es volver a Chile un “Estado social de Derecho” donde se reconozcan, a cargo del Estado, la ampliación de los derechos sociales fundamentales. La nueva constitución consagra, además, a Chile como un Estado plurinacional -no unitario, como indica, por ejemplo, la Constitución Colombiana-, para volverlo un país con fuertes autonomías regionales, en la práctica un esquema de regiones, en consideración a las diferencias étnicas y culturales singulares, de varios de sus territorios.

El borrador también pone fin a la privatización de los servicios básicos para que sea el Estado quien los atienda, dice acabar con el “mercado” del agua, disponer de un sistema universal de salud, y fortalecer la educación pública, laica y gratuita en todos los niveles. Se habla también de la corresponsabilidad de género, la protección del medio ambiente y los derechos de los pueblos indígenas. Además, se modifica el Senado de la República por una discutida, cuestionada y llena de interrogantes Cámara de Regiones, la independencia del banco central, entre otros temas. Todo lo cual parecería, a simple vista, un conveniente nuevo acuerdo social para el contexto actual.

Estos esquemas, de contundente corte social y estatización radical, mediante la reversa de la privatización que la constitución anterior había consagrado ampliando la influencia del Estado en la economía, significan un cambio profundo del modelo económico, político y social imperante en Chile, país que había demostrado al mundo un gran progreso económico, cultural, de inserción en la economía mundial mediante los tratados de libre comercio y con gran apertura a la inversión extranjera, todo lo cual produjo un enorme desarrollo económico y social, los cuales, si bien no solucionaron la desigualdad, son considerado como de primer orden en Latinoamérica. De hecho, es modelo era admirado como digno de seguir por sus logros y realizaciones.

La realidad de Chile hoy es bien diferente, con la elección de Gabriel Boric, de convicciones estatistas y totalitarias, después de haber sido promotor de los desórdenes sociales del año 2019 en primera línea, a poco andar en su gobierno, ya tiene un marcado descontento social (sólo 24% de favorabilidad) y ahora se enfrenta a un fuerte rechazo de la nueva constitución por la ciudadanía chilena, según las recientes encuestas de opinión.

En efecto, según la encuesta Pulso Ciudadano, se concluyó que el 42.7% de la población votará en contra de la nueva carta magna y que sólo el 27.8% votará a favor. Para citar una evidencia de este rechazo, el partido Republicano ha afirmado, al expresar su inconformidad: “El texto es una mala propuesta de Constitución y sus disposiciones le harán un daño irreparable al país. La Convención fracasó en su misión de redactar una nueva constitución que represente a los chilenos y que establezca las bases del desarrollo”. (EL TIEMPO, miércoles 18 de mayo de 2022).

Es grave lo que está pasando en Chile, pues llena de incertidumbre su futuro, máxime al ver que han salido del país fuertes sumas de dinero, estimadas en cerca  de US 20.000 millones de dólares, para buscar protección ante las embestidas totalitarias y estatistas de la nueva constitución y el ataque a la iniciativa privada, como sucede hoy con los fondos de pensiones privados, sometido a retiros anticipados ( que se volvieran consumo e inflación) y con un fuerte cuestionamiento, lo cual dejará a los ciudadanos chilenos en más precaria situación frente al horizonte pensional. Así mismo, la reacción desde el exterior, por parte de banqueros, inversionistas y comerciantes que tienen relaciones con Chile es de tremenda expectativa y con mirada de desconfianza sobre su futuro. De hecho, hay fuertes indicios de un deterioro marcado en la economía de ese país y con tendencia a empeorar. Todo lo contrario de lo que se buscaba.

Las lecciones para Colombia son muchas y diversas, máxime al considerar el programa de gobierno de Gustavo Petro, el cual acompaña los mismos principios de lo que está ocurriendo en Chile, e inclusive quiere establecer un “eje progresista”, según sus propias palabras, con los presidentes Gabriel Boric de Chile, el que se supone futuro presidente de Brasil, Luis Ignacio Lula, y él desde Colombia.

Es suficiente la experiencia chilena como para pensar que, con la elección eventual de Gustavo Petro, estamos al borde de un cambio de modelo económico, político y social, con graves consecuencias y con reversa de difícil realización. Las experiencias estatistas y socialistas en Latinoamérica tienden a perpetuarse en el poder y a ser verdaderamente autocráticas, ni hablar de lo que ha ocurrido en otros países vecinos, dignos de verdadera lástima por el destino y el camino que han tenido que tomar sus pueblos, con éxodos masivos en busca de oportunidades y con sus democracias e instituciones verdaderamente rotas. ¿Hasta cuándo?, nadie lo sabe.

sábado, 15 de enero de 2022

EL EXPERIMENTO BORIC CON CONSTITUYENTE A BORDO

 Comentario 17/01/2022

 

EL EXPERIMENTO BORIC CON CONSTITUYENTE A BORDO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/


En un corto período de tiempo, dada su juventud, Gabriel Boric ha ganado la presidencia de Chile e inicia su mandato en el presente año. La sociedad chilena, sin embargo, no quedó exenta de una fuerte polarización entre los llamados votantes de la derecha, cerca del 45%, y los de la izquierda, acompañados por movimientos comunistas radicales, los cuales sumaron un 55% aproximadamente. Boric ganó con una sensible moderación en su discurso político inicial, el cual al comienzo de la campaña fue bastante radical. Este fenómeno de la polarización política y social, sin duda, será el primer reto del nuevo presidente, integrar a una sociedad que ha quedado “herida” luego de una dura batalla electoral, donde se tocaron fibras muy sensibles de los valores, principios y conductas de ambos pensamientos de la sociedad. Su segundo gran reto, es ganar el reconocimiento como hombre de Estado, con competencia, profesionalismo y convicción como estadista, dada su muy insuficiente experiencia gubernativa, según el concepto de propios y extraños.

Ahora, sus exigencias van más allá de las dos mencionadas, donde algunos éxitos y ganancias tempranas de su gobierno, con ejecuciones que merezcan reconocimiento, le ayudarán muchísimo a superar los sesgos negativos de la polarización y la falta de experiencia. Sin embargo, sus mayores retos, en mi opinión, están en la implantación exitosa de su propuesta de gobierno, la cual vamos a examinar brevemente en este comentario.

Comencemos por decir que Chile, luego del gobierno del General Augusto Pinochet, sucesor a presión de anteriores gobiernos de izquierda de carácter socialista, introdujo reformas económicas, sociales y políticas tan significativas las cuales permitieron surgir a Chile como modelo de desarrollo económico y social para el resto de países de Latinoamérica, hecho reconocido por los más diversos públicos y medios calificados del mundo entero. Los indicadores de progreso mejoraron sucesivamente entre los años, para conformar un verdadero cuadro digno de emulación por parte de otros gobiernos. Baste decir que el PIB per cápita de chile es de US$25.000 dólares por habitante cuando en Colombia no llega a US$ 8.000.

Sin embargo, algo no estuvo bien, había un malestar creciente entre la población que terminó en serias manifestaciones y protestas ciudadanas y finalmente en la citación a una asamblea Constituyente con plenos poderes, la cual mayoritariamente quedó conformada por ciudadanos, un poco desconocidos, por un lado, pero con fuerte convicciones de izquierda, por el otro. Dicha constituyente está en marcha y debe producir resultados en el presente año. O sea que Boric, en el fondo, quedará supeditado al modelo económico, político y social que la constituyente proponga, si bien se exige que esa propuesta pase un referendo ciudadano para poder reemplazar la constitución vigente. Igualmente, todos los órganos de gobierno y funcionarios que nombre Boric o que constitucionalmente existen en Chile, estarán, sub júdice, o sea pendientes de la resolución judicial de todo el proceso constituyente, hasta tener una nueva constitución.

Volvamos a Boric, quien en esencia lo que ha dicho se resumen en las siguientes propuestas y pensamientos:

  1. El deseo profundo por cambiar la manera tradicional de conducir la política y la economía, devolviendo la “dignidad” al pueblo chileno. Hasta donde conozco, la palabra dignidad ha hecho carrera en esa sociedad desde el inicio de los movimientos estudiantiles de los últimos años, sin que se afirme, a ciencia cierta, en qué consiste y cómo se logra tal dignidad, presumiblemente, al parecer, corresponde al cambio en la política y la economía que espera el nuevo gobierno.
  2. La igualdad social y de género, promoviendo oportunidades y equidad para todos. La igualdad social se concibe en un esquema de redistribución de la riqueza bajo supuestos a principio de equidad. Esto exigirá una carga impositiva muy fuerte para las personas y sociedades más acomodadas, lo cual está promoviendo desde ahora la fuga de capitales y el espanto de la inversión extranjera y de las instituciones financieras internacionales y el financiamiento del país. Además, hay inquietudes sobre los acuerdos de libre comercio (TLC), en los cuales Chile ha sido un verdadero líder, al disponer de cerca de 20 de ellos con las más diversas economías, con noticias de excelentes resultados.
  3. Mejores pensiones, educación de calidad y accesible y salud universal y eficiente. Especialmente hay un ataque frontal contra el modelo de los Fondos de Pensiones privados, por no ser lo suficientemente retributivos, lo cual probablemente los haga desaparecer por no poder ser rentables, en un ambiente totalmente hostil. Esto conducirá a la dura competencia del Estado por las pensiones, experimento ya fracasado en muchos países. La salud universal siempre es deseable, pero no es costeable, basta mirar los déficits del sector salud en Colombia, donde orgullosamente hablamos de la cobertura universal, pero finalmente a cargo del Estado, para subsanar dichos déficits. No cabe duda, también, que la educación de calidad es un propósito loable y bienvenido, pero su argumento de que no dependa del tamaño del bolsillo de estudiante y su familia, de nuevo lo vuelve un asunto a financiar por el Estado. Todo esto suena muy bien dicho, pero es muy difícil volverlo un hecho sin desbaratar las finanzas públicas y por esa vía la salud de la economía.
  4. Un principio básico de Boric es que la expansión de los derechos sociales se hará con responsabilidad fiscal y cuidando la macroeconomía, lo “haremos bien, sin que haya que retrocede en el futuro”, afirma. Con lo narrado en el punto 3, quedan las dudas. Si, además, afecta la estabilidad macroeconómica con emisión monetaria para pagar gasto público terminará por acabar con la moneda sana y la inflación se encargará de los presupuestos familiares.

En síntesis, el gran reto para el nuevo gobierno y su muy novel mandatario es equilibrar el bienestar social, con paz social, crecimiento económico, desarrollo productivo, con apertura económica y sin destruir las finanzas del Estado ni de los particulares. Como dice el dicho “amanecerá y vemos” sobre la constituyente chilena y su presidente Boric.


martes, 13 de julio de 2021

SI VAS PARA CHILE

 Comentario 12/07/2021

 

SI VAS PARA CHILE

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Una de las más famosas y tradicionales melodías del folclore chileno es la canción “Si vas para Chile”, la cual en alguna de sus estrofas dice: “Si vas para Chile te ruego viajero, le digas a ella que de amor me muero”. Por supuesto la canción se refiere a la mujer amada a quien se recuerda con cariño y se le manifiesta el amor a través del viajero, como reza el texto de la muy recordada canción. Hoy no nos referimos a la lejana y amada fémina sino al país recordado con admiración y profundo respeto por sus notables logros. Chile quien ha sido considerado país modelo de democracia, de instituciones, de progreso social y económico, como fruto de las características de la constitución actual, fundamentada en la economía de mercado, la libertad individual, la defensa del sector privado y la intervención subsidiaria del Estado sólo en aquellos sectores o aspectos donde no llegue el sector privado en forma competitiva y eficaz.

La constitución chilena fue elaborada en 1980 y tenía como principios básicos algunas reformas en cuanto al sector privado, a la sociedad y al mercado, como son:

  1. Liberalización financiera para permitir que instituciones del sector financiero públicas o privadas, nacionales o extranjera compitieran en el mercado financiero chileno, lo cual redundaría en mejores ofertas para el público, dada la mayor competencia y la intensa competitividad entre los distintos agentes participantes.
  2. Desarrollo de un mercado de capitales (bonos, acciones, títulos diversos) abierto a la inversión nacional y extranjera y a la oferta de valores de otros países en el propio mercado chileno, mediante el intercambio con otras bolsas de valores del mundo, lo cual le daría profundidad, diversidad y fortaleza de dicho mercado, especialmente para las inversiones reguladas o las discrecionales de las Administradoras de Fondos de Pensiones y de otros inversionistas institucionales, privados o, en muchos casos, del propio Estado chileno.
  3. Integración comercial con la economía mundial a través de acuerdos recíprocos de comercio e inversión, para fomentar un flujo amplio de bienes, servicios y capitales (TLC).
  4. Restructuración del sector público para volverlo un organismo pequeño en tamaño, pero muy eficiente en su intervención pública, especialmente en áreas de tipo social.
  5. Privatización de empresas del Estado en las cuales se había demostrado la no competencia o la baja capacidad de este para ser un jugador eficiente, eficaz y de bajo costo. El estado se volvería subsidiario del sector privado, actuando sólo cuando su resultado no fuera adecuado para las necesidades del país, especialmente en lo social, y siempre con el visto bueno del Congreso.
  6. Énfasis prioritario del país hacia la educación, con fortalecimiento en la diversidad de conocimientos, en las fuentes de investigación y en el favorecimiento de la complementariedad por parte de universidades y centros de investigación de gran diversidad de países.

Con cifras tomadas de Trading Economics, para mencionar sólo la última década, Chile pasó de un PIB por habitante en el año 2010 de US$22.337a US$24.967 para el año 2019 (no se compara el 2020 por ser atípico con la pandemia del Covid19), mientras Colombia para las mismas fechas pasó de US$12.480 a US$13.441 por habitante, respectivamente. Mirado para el último período, Chile tiene un PIB por habitante que es superior al de Colombia un 85.7%. A su vez, los niveles de pobreza en Chile habían llegado a sólo el 8% de su población y los de Colombia a 27% antes de la pandemia.

Es cierto que en ambas naciones se han presentado problemas tradicionales de concentración de la riqueza, como en muchas en Latinoamérica, pero esa mayor riqueza aún con su concentración también ha permitido mayor bienestar, nadie podría negar que en los últimos 50 años el progreso de cada uno de esos dos países y sus habitantes es notable. Sin embargo, los chilenos se decidieron por una nueva constitución, ya en redacción, para considerar en ella el concepto de “dignidad”, relacionada con el buen trato y el acceso a posiciones sociales mejores para los ciudadanos, así como hacer constar los derechos sociales en la misma y a cargo del Estado. En nuestra modesta opinión, no basta la redacción de los derechos en la constitución, además, la reacción inicial en Chile es ampliamente desfavorable pues los empresarios al ver amenazadas la libertad del mercado y de lo privado y la eventual preponderancia del Estado y su autoritarismo intervencionista en la vida económica, han empezado a llevar al exterior sus inversiones.

En Colombia, la Asamblea Constituyente del 91 elaboró la Constitución actual -con principios semejantes a los mencionados para Chile en los seis puntos anteriores- que ya ha tenido más de 50 reformas, sin embargo, algunos sectores de la izquierda hablan de la necesidad de una nueva Constituyente, como si la solución de los problemas fuera de redacción y no de la dinámica acción sinérgica privada y pública para ponerla en marcha, acompañada de buen gobierno, del combate a la corrupción y, por supuesto, de un robusto presupuesto público.

Lo curioso es que los chilenos constituyentes quieren tomar apartes de la Constitución colombiana por estar establecido que Colombia es un “Estado social de derecho”, lo cual, los chilenos consideran que no lo son según su constitución actual. Esto parece que se logrará en Chile, según su opinión, si: 1. Si los derechos sociales quedan consagrados en la constitución (salud, educación, vivienda, trabajo, bienestar, etc.), 2. Si la constitución declara que el país es una nación plurinacional (diversidad de territorios con características diferentes, que deben tener autonomía, incluidos los pueblos originarios), 3. Que el país es pluricultural (culturas y creencias diferentes que deben considerarse y respetarse desde la propia constitución) y 4. Que Chile está comprometido con el medio ambiente, según lo establezca su nueva carta política. Será que, con estos cambios, ¿la Chile de hoy se transformará en una mejor nación para todos sus ciudadanos o, por el contrario, más estatizada, con mayor regulación sobre el mercado y mayor control de la propiedad privada y de la libertad individual?, si es esto último, sería acabar de tirar por la borda muchos años de desarrollo económico y social, como ha ocurrido en otros de los países latinoamericanos que han abrazado esas banderas estatistas. Sobre esa nueva Chile estatista, que puede ocurrir, no quisiéramos ser testigos de su paulatina destrucción. Colombia también está avisada.

lunes, 21 de junio de 2021

YA ESTÁ SUCEDIENDO EN CHILE

Comentario 21/06/2021

 

YA ESTÁ SUCEDIENDO EN CHILE

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

En la historia reciente de Chile, producto de las protestas iniciadas en octubre de 2019 a lo largo de todo el país, la mayoría de los partidos políticos firmaron un acuerdo para la redacción de una Nueva Constitución Política. El 25 de octubre de 2020 se realizó un plebiscito nacional por el que la ciudadanía debía pronunciarse a favor o en contra de iniciar el proceso de elaboración de una nueva Constitución y el mecanismo por el cual se redactaría, en este caso, una Convención Mixta Constitucional (50 % de legisladores y 50 % de ciudadanos electos) o una Convención Constitucional (100 % de ciudadanos electos).

En este plebiscito, la ciudadanía decidió por una amplia mayoría (78 %) elaborar una nueva Constitución. El órgano seleccionado para su redacción (79 %) fue una Convención Constitucional, la primera con paridad de género del mundo, y cuyos miembros fueron elegidos en las elecciones que se realizaron el 15 y 16 de mayo para seleccionar por voto popular los integrantes de la Convención encargada de redactar una nueva Constitución Política de la República. Una vez redactada, otro plebiscito (a realizarse en 2022) definirá si la Constitución de 1980, la actual Carta Magna heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), es reemplazada por la nueva carta fundamental.

De acuerdo con los datos del Servicio Electoral, en la inédita doble jornada electoral votaron 6.458.760 personas, sobre un padrón de 14.900.190 electores, lo que indica una participación del 43,35%. La cifra de esta elección es menor a los 7.569.082 de votantes –un 50,9 % del padrón total- que participaron en el plebiscito del 25 de octubre del 2020. ¿Por qué la apatía electoral, se preguntan algunos, después de la efervescencia de las marchas?, ya que el porcentaje de abstención se considera alto ante la importancia de la decisión.

Los candidatos independientes arrasaron en las urnas, resultado que dio un duro golpe a los partidos tradicionales de derecha y de izquierda. Sin embargo, muchos analistas han calificado que los constituyentes elegidos tienen un marcado tinte de izquierda, pero no han sido actores políticos en su gran mayoría. Los 155 constituyentes electos deben escribir en un plazo de 9 meses, prorrogable una vez por tres meses más, la nueva Constitución de Chile. Luego de 60 días de entregada la nueva Carta Magna, se realizará el plebiscito ratificatorio con voto obligatorio. Ahora: ¿Qué está sucediendo en el entretanto de la llegada de la nueva constitución en la economía y la sociedad chilenas?

De acuerdo con Tomás Mosciatti (abogado, 61 años) quien es un analista político de referencia en Chile, un empresario de las comunicaciones, actual director de Radio Bío Bío y uno de los líderes de opinión más influyentes del país, quien, ante la pregunta: “Si llega a ganar el comunismo, siempre ha aflorado la versión de que se van los capitales. ¿Lo ve así?, respondió: (tomado de El Tiempo 6/06/2021)

“Perdona, pero los capitales ya se están yendo. Hoy, en Chile la cantidad de transferencias legales de fondos al exterior es enorme. El interés de los créditos hipotecarios subió, aumentó el riesgo país, pero la principal consecuencia económica que va a tener esto es que con las últimas elecciones se firmó la muerte de las AFP (Administradoras de Fondos de pensiones) y del sistema privado de salud. Y resulta que las AFP son el gran motor de la economía chilena. Los países más pobres no tienen ahorros, pero eso no ocurrió porque en Chile se dio un ahorro que, si bien fue forzoso, llevó a inversiones y, por lo tanto, al crecimiento. El ahorro de las AFP es usado en el sistema productivo y facilitó el crecimiento de los últimos años. Ahora, con el fin de este sistema, el auto que tenía un motor de dos mil centímetros cúbicos ahora tendrá uno de mil. El crecimiento potencial chileno cae inmediatamente. Y, por lo tanto, habrá un apretón económico muy importante y por eso mucha gente está sacando sus fondos, incluyendo gente no rica, que vende su casa y abre cuenta de dólares en el exterior. También está ocurriendo que empresas que pensaban realizar inversiones en Chile no las van a desarrollar”.

Muy reveladoras estas reflexiones que nos llevan a preguntarnos también por lo que ocurrirá en Perú con un Pedro Castillo que tiene como pilares de su gobierno para ese país, entre otros, establecer:

  • Su partido como una organización de la izquierda socialista, marxista, leninista, opositora del libre mercado.
  • Realizar una asamblea constituyente, cambiar la constitución y derrocar el congreso actual (el actual Congreso está conformado con un contenido variopinto de opinión política). Lo que se busca será: ¿atornillarse al poder como otros gobernantes de la izquierda radical en otros países?
  • Nacionalizar los recursos energéticos y las empresas estratégicas.
  • Renegociar todos los tratados de libre comercio con fomento a las Empresas nacionales y al mercado local. Las empresas multinacionales pagarán el 80% de impuestos.
  • Salud y subsidios (educación, etc.) por cuenta del estado a partir de la emisión monetaria. Escuelas públicas orientadas hacia la “liberación” para formar ciudadanos autónomos y revolucionarios.
  • La concentración de medios de comunicación en manos del Estado.

Y en estos términos, ¿qué tan preparada está Colombia para el 2022, frente a los arrebatos populistas de la izquierda radical colombiana, y su pensamiento de la “economía popular socialista”, de tipo marxista- leninista?

EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS

  Comentario 11/08/2026   EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS   Por: Carlos Alberto Mejía C. Ingeniero Industrial y Administ...