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lunes, 16 de marzo de 2026

EN DEFENSA DE LA DEMOCRACIA

 Comentario 16/03/2026

 

EN DEFENSA DE LA DEMOCRACIA

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

La democracia surge de un acuerdo social de los ciudadanos a partir del cual se atribuye la titularidad del poder a todos los habitantes, quienes son considerados como libres e iguales, para definir la organización de sus instituciones en su propio Estado mediante mecanismos de participación directa —es decir, los ciudadanos por sí mismos— o indirecta —nombrando sus representantes—, lo cual les confiere legitimidad para sus decisiones relacionadas con el contrato social; o sea, con los deberes y derechos de la población y con la forma de organización del propio Estado, con el fin de asegurar la libertad y la convivencia pacíficas, todo lo cual se plasma en su constitución política. De la esencia de la democracia es, por lo tanto, el control de sus representantes y sus decisiones por parte de los propios ciudadanos que los eligen o a través de sus órganos de justicia que se espera sean impolutos y transparentes.

Pues bien, la democracia como concepto y realidad está perdiendo cada vez más legitimidad y vigencia en la mente, especialmente, de la población joven, quienes manifiestan un desencanto con la misma, expresado en su muy poca voluntad de participar en los eventos democráticos de sus respectivas naciones (elecciones o votaciones de corporaciones, gobernantes y representantes, referendos y plebiscitos, etc.), como también por el poco interés en los asuntos públicos y políticos de sus países.

En diferentes encuestas recientes, hechas en diversos países, el apoyo a la democracia se desdibuja para llegar a niveles de favorabilidad descendentes frente a otros sistemas, con cifras aún por debajo del 50 % de los participantes en las encuestas, y con crecimiento en otras formas de organización y representación social de tipo esencialmente autoritarias y totalitarias, lentamente crecientes hasta casi el 20 % de los encuestados. Y con un extraño, pero significativo, “da lo mismo” cercano al 30 %. Es decir, entre los que no sienten apego por el modelo democrático y a los que les da lo mismo, son tantos como los que sí la reconocen.

Para citar un caso de nuestro país, el papel de Gustavo Petro en la democracia colombiana es profundamente ambivalente: por un lado, ha ampliado la representación política de sectores históricamente excluidos; pero, por otro lado, su estilo autoritario y autocrático ha aumentado las tensiones con las demás instituciones. Su continua confrontación con el Congreso y las Cortes, con el sector privado y su discurso de lucha de clases, además de su uso intensivo de redes sociales, han aumentado la polarización y puesto a prueba los contrapesos democráticos, todo lo cual ha conducido a un mayor desencanto con la democracia.

Las razones de este desencanto ciudadano, si bien no son completamente explícitas, giran en torno a temas tales como los siguientes:

  • Pérdida de credibilidad en la clase política. En este tema quedan considerados los partidos políticos y los propios gobernantes, los cuales se han desdibujado en la mente de los ciudadanos para considerarlos como poco o nada representativos en muchos casos o con débil representatividad, en general. A todo lo cual no han ayudado mucho los malos gobiernos, los populistas y demagógicos y los corruptos y clientelistas, los cuales parecen ser un mal común en varios de nuestros países.
  • Desencanto por la corrupción. Para muchos de los ciudadanos, los gobernantes no son transparentes ni honestos y llegan al poder solo para beneficiarse de los recursos públicos, privilegiar a sus camarillas políticas o ejercer actos de nepotismo, con grandes beneficios para familiares y amigos. Las continuas denuncias de corrupción afianzan esta percepción de los ciudadanos.
  • Poco reconocimiento a las instituciones. Las instituciones, tanto como los propios elegidos como representantes de las mismas, según muchas opiniones, están poco comprometidas con la real solución de los problemas nacionales. Durante las campañas, grandes promesas; durante el gobierno, enormes desencantos. Hay amplios y graves rechazos a la democracia porque se identifica con el populismo, la demagogia y, en ocasiones, con nacionalismos perniciosos que no son auténticos; son consignas de campaña, nada más.
  • Falta de oportunidades. Esta es una de las críticas más comunes: la democracia no está generando nuevas posibilidades; hay demasiadas situaciones donde los ciudadanos asocian la concentración de la riqueza y la poca generación de nuevas oportunidades, sea que estén verdaderamente relacionadas o que en la mente de muchas personas lo estén.
  • Desigualdad e inequidad. Este es uno de los aspectos de mayor preocupación; se le está asociando a la democracia el problema de la inequidad, lo cual conduce a muchas personas a una desilusión con los postulados democráticos sobre la igualdad de derechos para todos. En sí misma, la democracia no conduce a la desigualdad; sin embargo, una aplicación de la democracia con fuerte corrupción o privilegios para unos pocos sí refuerza esta idea y esta realidad. Cabe recordar que en países donde no hay democracia también existen la desigualdad y la pobreza.

Muy preocupante, por consiguiente, que exista tanto desencanto y tan poco fervor por el modelo democrático, y que los gobernantes y las instituciones, con sus actuaciones alejadas de sus compromisos por solucionar en forma eficaz los problemas de la comunidad —no solo con discursos—, conduzcan a agudizar este pensamiento. En mi opinión, el problema no está en el modelo democrático en sí mismo, pero sí en los líderes y dirigentes, y en la clase política especialmente. Además, en la falta de sanción eficaz de los abusos de los gobernantes no probos por medio de la justicia, por un lado, pero por medio de los pocos votos, por el otro.

Quienes no han vivido gobiernos totalitarios o autoritarios no se han dado cuenta de que los factores que les causan preocupación con la democracia o desgano por este modelo de contrato social se agudizan y se profundizan aún más mientras menos democráticos y más totalitarios son los países. Sepamos ejercer nuestro voto con conciencia de la defensa de la democracia para las próximas elecciones de 2026 en Colombia, exaltando con nuestro voto a los buenos gobernantes y sancionando a los que consideramos que no le permiten florecer.

martes, 3 de marzo de 2026

CORRUPCIÓN, POPULISMO Y DEMAGOGIA

 Comentario 03/03/2026

 

CORRUPCIÓN, POPULISMO Y DEMAGOGIA

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

A propósito de las elecciones para el Congreso y la Presidencia a realizarse en los próximos meses, va este comentario sobre los temas de corrupción, populismo y demagogia, tres males que destruyen las democracias. En los estados democráticos que las padecen, el populismo y la demagogia, frecuentemente, son como “hermanas siamesas”, lideradas por gobiernos que se apoyan en estas prácticas y tácticas para convencer, especialmente a las clases populares, y buscar su favorecimiento y su voto. Un ejemplo de populismo sería proponer medidas que beneficien a la mayoría de la población, aunque sean inviables o perjudiciales a largo plazo, con el fin de ganar su apoyo. Un ejemplo de demagogia sería ocultar o distorsionar los hechos, o apelar a los prejuicios o a los miedos de la gente, para convencerlos de que se afilien a una causa o voten por una determinada opción.

El populismo puede generar polarización, división y resentimiento entre diferentes grupos sociales, mientras que la demagogia puede conducir a la corrupción, el autoritarismo y la pérdida de confianza en las instituciones. El populismo, que se arraiga en muchos gobiernos, es una forma de apelar a los deseos y las emociones del pueblo, usando una retórica que lo exalta y lo enfrenta a las llamadas élites. Asimismo, la demagogia es una práctica política, muy afincada, que busca engañar al pueblo con falsas promesas, mentiras, manipulación de la información y argumentos falaces. En Colombia hemos padecido mucho de estos dos fenómenos, especialmente en este gobierno del presidente Gustavo Petro Urrego.

Pero, por otro lado, también se tiene el cáncer de la corrupción que carcome las finanzas públicas, fenómeno que también acompaña a muchos gobiernos, afectando los intereses no solo de la institución que la padece, sino de toda la comunidad que deja de beneficiarse de servicios y beneficios del Estado al no disponer de los recursos suficientes por los desfalcos de la corrupción. Desafortunadamente, también esta es una manifestación no solo de los miembros del Ejecutivo, sino, además, y en muchos casos, de los del Congreso y de las Cortes, quienes pueden entrar a participar en la corrupción como se ha visto en Colombia recientemente con los casos del gobierno de Petro (UNGRD), por ejemplo, pero en tantos otros casos que, con razón, algunos han denominado como el gobierno más corrupto que ha visto el país en su historia. Pero también los casos del Congreso (congresistas vendiendo su voto) y las Cortes (Francisco Ricaurte y José Leónidas Bustos).

En los gobiernos que se mueven en esos contextos de populismo, demagogia y corrupción, la verdad de los hechos se distorsiona, ocultando sus auténticas intenciones y consecuencias y la insostenibilidad en su ejecución, con promesas vacías, ofertas sin fundamento ni sustento, programas insostenibles, acompañados de chanchullos, déficit, coimas, prevaricatos, desfalcos, etc.; todo lo cual conforma el más variado menú que entona los “cantos de sirena”. Todo suena aparentemente muy bien, pero luego: frustración, vacío, desconcierto y la pérdida de credibilidad y confianza. No es casual, entonces, ver cómo los porcentajes de votantes en los procesos electorales, del total de votantes habilitados, sean tan bajos, alrededor de un 50%, lo cual significa que entre el 45% y el 60% del censo electoral no vota en la mayoría de los comicios. Falta de credibilidad y desconfianza, evidentemente.

Puesto que las promesas fallidas de los candidatos demagogos y populistas son vacías, muchos ciudadanos esperan ingenuamente y con fe que sí estén llenas de realizaciones y soluciones eficaces. Como consecuencia, además de la pérdida de credibilidad y la desconfianza, también afloran los sentimientos de incertidumbre, rechazo y rencor por el engaño.

Lo malo de la historia es que desenmascarar un gobierno populista, corrupto y demagógico también puede tardar, puesto que algunas victorias tempranas con sus realizaciones ayudan a ocultar los fracasos lejanos y, muchas veces, cuando se reacciona, ya el daño está hecho: los perjuicios en materia económica, política, social y fiscal ya hacen su aparición con todo su esplendor y con pronóstico reservado para su total corrección y recuperación, las cuales a veces tardan años y, en muchas ocasiones, generaciones enteras.

Venezuela, por ejemplo, tardará varias generaciones en recuperar su estabilidad macroeconómica, política y social una vez que los gobiernos del "socialismo del siglo XXI" sean superados democráticamente. Estos gobiernos del socialismo del siglo XXI han sido campeones de la corrupción, del populismo, de la demagogia y, en su caso, con males adicionales: la autocracia (autoritarismo despótico) y la persecución política a sus opositores. ¿Cómo explicar que Nicolás Maduro y su familia dispongan de más de 800 millones de dólares en cuentas en Suiza, de acuerdo con las investigaciones de las autoridades norteamericanas?

A propósito de las elecciones próximas, en entrevista realizada por el periódico La República de Colombia al premio nobel de economía Eric Maskin, recomendaba elegir gobernantes que concentren sus esfuerzos en:

  1. La defensa de la democracia y sus instituciones.
  2. Superar los problemas de desigualdad, cualquiera que sea el origen o sus causas, de donde surgen muchos programas sociales, de infraestructura, de educación, salud y bienestar.
  3. La transición hacia energías limpias y renovables, esfuerzo complejo, costoso y de largo alcance.
  4. El cuidado del medio ambiente, con todas sus implicaciones, especialmente la deforestación y la reforestación.
  5. Los problemas originados en el cambio climático.
  6. El uso de tecnologías amigables con el medio ambiente y con el ser humano.
  7. Hace un llamado especial a considerar las consecuencias de la aplicación de la inteligencia artificial, para su máximo aprovechamiento en condiciones favorables para los seres humanos, como complemento, no como competidor, para elevar la productividad de la labor humana, como ha sucedido con otras tecnologías.

En consecuencia, en las elecciones de marzo, mayo y junio de 2026, para consultas partidarias, Congreso y Presidencia, es importante identificar los candidatos electorales que defiendan estos conceptos del profesor Maskin para apoyarlos y elegirlos, según sus preferencias.

lunes, 23 de febrero de 2026

EL PAÍS DIVIDIDO POR LA POLÍTICA

 Comentario 23/02/2026

 

EL PAÍS DIVIDIDO POR LA POLÍTICA

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

A medida que nos acercamos a las consultas de los partidos y a las elecciones congresionales y presidenciales, que se realizarán en marzo y en mayo (primera vuelta) y en junio (segunda vuelta), se siente con mayor intensidad la polarización en que se encuentra el país, con tanto ímpetu como pocas veces visto en la historia contemporánea. Esta polarización está afectando por igual a las instituciones y a las familias, a los amigos y compañeros, y a todo tipo de personas, sin consideración de sus niveles socioeconómicos ni de educación, pero con mayor intensidad en los grupos poblacionales o los grupos con arraigada ideología que tienen mejor acercamiento y comprensión de los problemas del país.

La polarización proviene de diversas temáticas, independientes o complementarias y, en ocasiones, interdependientes, siendo las de mayor peso las de origen político. Veamos algunos de los temas frecuentes de polarización y división:

Temática política:

  • Las visiones políticas, es decir: la derecha defiende el orden social, la propiedad privada, la libertad empresarial, la iniciativa privada y un Estado limitado; la izquierda busca la igualdad y la equidad mediante un Estado intervencionista en todas las actividades económicas y redistributivo en favor de las poblaciones vulnerables; el centro, por su parte, procura consensos, equilibrio y una economía mixta, privada y pública.
  • Posiciones diversas sobre los acuerdos de paz, sus beneficios, sus alcances y, particularmente, el grado de justicia e impunidad a la que conducen.
  • Sobre la justicia transicional (o JEP) en su orientación ideológica y en la independencia de criterio de sus magistrados.
  • También es un motivo de gran controversia aún en nuestros días el famoso “partidarios del SÍ y del NO en el plebiscito”, que algunos interpretan como que, aunque ganó el NO, se aplicó el SÍ con todas sus consecuencias.
  • La apreciación sobre el gobierno de Gustavo Petro y sus ministros, con una gran inconformidad por la obra de gobierno y su baja ejecución: mucho “tilín tilín y nada de paletas”.
  • La corrupción: la percepción es que poco se ha hecho y que los culpables están parapetados en el Gobierno, en el Congreso o en las Cortes.
  • El gasto público: desbordado, ineficiente y corrupto, y con aumento del endeudamiento del Estado a niveles jamás vistos y sin el cumplimiento de la regla fiscal. El riesgo país se ha elevado considerablemente.
  • Los partidos políticos: han perdido toda credibilidad y se consideran, en general, poco representativos; hoy prima el culto a personas más que a ideologías.
  • Las instituciones del Ejecutivo y el Legislativo se consideran de muy baja credibilidad.
  • La división radical entre los partidarios de las ideologías y políticas de la izquierda, del centro y de la derecha, entre los grupos políticos y entre los grupos de opinión, tan enconada que no permite el logro de consensos.

Temática de paz:

  • El proceso de paz: costoso, ineficiente, demasiadas concesiones y pocos logros.
  • No todos los guerrilleros se desmovilizaron; siguen actuando en forma sanguinaria y alevosa.
  • Las curules de paz, con impunidad, para los miembros de las FARC.
  • Se establecieron compromisos que el país no tiene capacidad de afrontar (los seis puntos del acuerdo de paz) por falta de presupuesto y capacidad de respuesta del Estado.

Temática económica:

  • El gobierno actual ha desbordado el déficit fiscal y el endeudamiento externo.
  • Ha conducido al país al menor crecimiento económico (PIB) en los últimos años, exceptuando la pandemia.
  • Ha permitido la corrupción a través del presupuesto, con los desfalcos que son empleados para beneficio de los funcionarios públicos y los congresistas, como en el caso de la UNGRD.
  • No hay sectores verdaderamente líderes y la competitividad del país no ha mejorado; esto es una responsabilidad dual del Gobierno y del propio sector privado, por supuesto.
  • El desempleo, aunque ha descendido, está acompañado por una profunda y tradicional economía informal.
  • No tenemos una base exportadora amplia y diversificada.
  • El recaudo tributario por rentas se concentra en unos pocos y por IVA afecta a las clases menos favorecidas.
  • La desconfianza ha minado la inversión nacional y extranjera, las cuales están creciendo muy poco para impulsar el verdadero crecimiento y desarrollo del país.
  • El crecimiento de la economía, impulsado por el alto gasto público y por el consumo de los hogares, es insostenible como fuente de crecimiento de largo plazo.

Temática de seguridad:

  • La inseguridad es creciente y, por lo tanto, la confianza inversionista no se restablece.
  • Los grupos criminales no se combaten apropiadamente y con contundencia: “demasiada zanahoria y poco garrote”.
  • El microtráfico se tomó las ciudades.
  • Los cultivos de coca invadieron el país.
  • Las bandas criminales actúan a sus anchas.
  • El secuestro y la extorsión continúan.
  • El asesinato de líderes sociales es permanente.

¿Cómo salir de esta polarización y cómo restablecer la armonía entre los ciudadanos? Aunque tengamos visiones diferentes, ¿cómo lograr que haya acuerdos sobre el país que queremos y sobre cómo construirlo?, todos remando para el mismo lado, con verdaderas

 

lunes, 16 de febrero de 2026

LOS GOBIERNOS POPULISTAS

 Comentario 16/02/2026

 

LOS GOBIERNOS POPULISTAS

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

¿Qué son los gobiernos populistas?

Los gobiernos populistas son aquellos que se presentan como la voz del “pueblo” frente a unas élites consideradas corruptas, distantes o abusivas. No es una ideología en sí misma, sino un estilo político que puede aparecer tanto en la izquierda como en la derecha. El populismo suele surgir en momentos de crisis económica, desigualdad, desconfianza institucional o polarización social, cuando amplios sectores sienten que el sistema no les responde.

Aunque cada caso es distinto, los populismos suelen compartir varios elementos:

  1. Liderazgo personalista
  • El líder se presenta como salvador o intérprete directo de la voluntad popular.
  • La figura del líder importa más que el partido o el programa.
  1. Relación directa con “el pueblo”
  • Uso intensivo de discursos emocionales.
  • Comunicación directa (antes plazas públicas, hoy redes sociales).
  • Se construye una narrativa de “pueblo bueno” vs. “élite corrupta”.
  1. Desconfianza hacia las instituciones
  • Medios de comunicación, cortes, organismos de control, partidos tradicionales.
  • Se las acusa de obstaculizar la voluntad popular.
  1. Promesas de soluciones rápidas
  • Simplificación de problemas complejos.
  • Propuestas que apelan más a la emoción que a la viabilidad técnica o financiera.
  1. Tendencia a la polarización
  • Necesitan un “enemigo” para mantener cohesión; los enemigos suelen ser las élites, los empresarios, los inmigrantes, los opositores, etc.

El populismo no es exclusivo de una ideología:

 

Tipo

Ejemplos históricos (sin juicios de valor)

Enfoque

Populismo de izquierda

Peronismo (Argentina), Chavismo (Venezuela) y el MAS (Bolivia)

Redistribución, justicia social, antineoliberalismo

Populismo de derecha

Trump (EE. UU.), Bukele (El Salvador), Bolsonaro (Brasil)

Identidad nacional, orden, antiinmigración

Populismo híbrido

Algunos gobiernos en Europa del Este

Mezcla de políticas sociales con conservadurismo cultural

 

¿Qué efectos puede tener el populismo?

Los efectos dependen del contexto, la duración y los contrapesos institucionales. Hay potenciales beneficios y riesgos.

Posibles aportes

  • Visibilizan grupos excluidos.
  • Sacuden sistemas políticos estancados.
  • Pueden impulsar reformas necesarias que las élites evitaban.

Riesgos frecuentes

  • Debilitamiento institucional.
  • Polarización extrema.
  • Políticas económicas insostenibles.
  • Concentración de poder.
  • Deterioro de libertades civiles o de prensa.

¿Por qué surgen?

Tres causas que suelen repetirse y aprovecharse para un discurso populista:

  1. Desigualdad económica y frustración social.
  2. Corrupción o desconexión de las élites políticas.
  3. Crisis de representación: los partidos tradicionales dejan de canalizar demandas populares.

El populismo no aparece porque sí: es un síntoma de que algo en el sistema político no está funcionando. Por eso, combatirlo solo desde el rechazo moral suele ser inútil; entender sus causas es clave para fortalecer la democracia.

El populismo en Colombia, a diferencia de otros países latinoamericanos donde ha sido dominante y explícito, ha operado de forma intermitente, híbrida y muchas veces camuflada dentro de coaliciones amplias o discursos moderados. No obstante, sí hay patrones claros que permiten entender cómo ha funcionado y por qué reaparece.

¿Cómo se manifiesta el populismo en Colombia?

Colombia no ha tenido populismos “clásicos” al estilo Perón, Chávez o Bukele, pero sí ha experimentado ciclos de liderazgo personalista, discursos antiélite y promesas de transformación radical. Su expresión suele darse en tres frentes:

  1. Populismo desde la periferia política

Líderes que se presentan como ajenos al establecimiento y hablan en nombre del “pueblo olvidado”.

Ejemplos históricos:

  • Jorge Eliécer Gaitán (años 40): probablemente el caso más emblemático.
  • Algunos movimientos cívicos y regionales en los 80 y 90.
  • Candidaturas recientes que se presentan como “antisistema”.
  1. Populismo desde el poder

Gobiernos que, ya en la presidencia, adoptan estrategias populistas:

  • Comunicación directa y emocional.
  • Narrativa pueblo vs. élite.
  • Desconfianza hacia instituciones de control.
  • Promesas de cambios profundos y rápidos.

En Colombia, distintos gobiernos —de derecha, centro o izquierda— han usado elementos populistas, aunque no siempre de forma sostenida. En forma extrema, el gobierno de Gustavo Petro ha tenido un marcado énfasis populista con discursos emocionales contra las oligarquías, los ricos, y con promesas que no se pueden cumplir.

martes, 18 de noviembre de 2025

EL CNE Y LAS CAMPAÑAS PRESIDENCIALES

 Comentario 18/11/2025

 

EL CNE Y LAS CAMPAÑAS PRESIDENCIALES

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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El Consejo Nacional Electoral Colombiano (CNE) es la institución que vigila y dirige las elecciones del país, incluyendo la identidad de la ciudadanía y de los partidos políticos y sus movimientos; sus funciones van más allá del conteo de votos y de determinar un ganador.

En la Constitución de 1991 se estipuló la creación de la Organización Electoral, que está conformada por el Consejo Nacional Electoral (CNE), por la Registraduría Nacional del Estado Civil y por otras dependencias de esta última.

Según lo consignado en el artículo 120 de la Carta Magna, la Organización Electoral “tiene a su cargo las elecciones, su dirección y vigilancia, así como lo relativo a la identidad de las personas”.

Así las cosas, el CNE es el ente encargado de hacer los escrutinios oficiales tras una elección, así como de vigilar e imponer sanciones sobre irregularidades en procesos electorales.

Los presidentes de la Corte Constitucional, del Consejo de Estado y la Corte Suprema de Justicia son los encargados de elegir al registrador nacional del estado civil, con un periodo de 4 años y puede ser reelegido una vez.

Igualmente sucede con los nueve integrantes del Consejo Nacional Electoral, que son elegidos por el Congreso de la República. Los miembros no deben haber sido parte de directorios políticos en los dos años anteriores, tampoco ser elegidos en corporaciones populares, ni deben ser cónyuge de ningún consejero de Estado que pueda intervenir en la elección.

En las reuniones que puede realizar el Consejo Nacional Electoral (CNE), la forma de deliberar será la de la mitad más uno. Esto, tomando en cuenta que las decisiones deberán ser acogidas por las dos terceras partes que lo componen.

Está conformado por nueve magistrados que son elegidos por el Congreso. Esa elección se hace mediante el sistema de cifra repartidora.

“Los miembros del CNE serán servidores públicos de dedicación exclusiva y tendrán las mismas calidades, inhabilidades, incompatibilidades y derechos de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia”, se explica en el artículo 264 de la Constitución.

¿Qué funciones cumple el Consejo Nacional Electoral?

Las funciones del Consejo Nacional Electoral están definidas en el artículo 265 de la Constitución.

  • Salvaguardar los derechos al sufragio es una de las funciones más importantes del CNE en Colombia. Pero este cuenta con una serie de funciones, como el recuento de votos con su respectiva inspección para los distintos procesos electorales de la República; y elegir delegados para que en cada circunscripción electoral efectúen los escrutinios pertinentes.
  • Otra tarea trascendental es que debe “velar por el cumplimiento de las normas sobre partidos y movimientos políticos y de las disposiciones sobre publicidad y encuestas de opinión política, por los derechos de la oposición y de las minorías, y por el desarrollo de los procesos electorales en condiciones de plenas garantías”.

Esta segunda tarea ha permitido que el CNE estudie la campaña electoral del presidente Gustavo Petro y de los miembros de su organización (gerente, auditor, interventor) que condujeron la gestión de la misma, para encontrar los abusos de violación de topes electorales, dineros de dudoso origen, gastos o ingresos no registrados y exabruptos como los de Nicolás Petro (su hijo no criado) en las campañas del Atlántico del país y lo sucedido con su hermano, Juan Fernando Petro, con el pacto de la Picota, en la búsqueda de apoyo para la campaña de Petro por parte de los narcotraficantes presos. Recordar, además, el “tarimazo” en Medellín con esos delincuentes y la intervención de la congresista Isabel Zuleta. Todas estas investigaciones están en firme, pero se tropiezan con la Comisión de Acusaciones del Congreso, que es el organismo llamado a juzgar al presidente, la cual, en la práctica, ni juzga ni sanciona, por eso algunos la llaman la comisión de absoluciones.

Como se observa, el papel del CNE como “custodio” de los procesos electorales, así como su vigilancia sobre los partidos políticos y sus actuaciones, son roles indispensables para garantizar los procesos democráticos transparentes y limpios, tanto los que ya pasaron como los que están por venir.

lunes, 29 de septiembre de 2025

LAS JUGADAS

Comentario 29/09/2025

 

LAS JUGADAS

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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Ante la carencia de realizaciones eficientes y eficaces que demuestren las bondades de su gobierno, Gustavo Petro, durante su mandato, ha urdido varias jugadas perversas a través de múltiples decretos y decisiones. Vamos por partes:

  • Aunque el presidente no debe participar en política, lo primero que hay que anotar es la agitación política preelectoral de las votaciones presidenciales del 2026 en favor del Pacto Histórico, so pretexto de defender sus iniciativas. Petro ya está en campaña electoral con toda la propaganda (medios escritos, discursos e intervenciones en TV) con gastos del presupuesto público. Vamos a tener propaganda a manos llenas y agravios y amenazas sin ton ni son para los opositores. ¿Podrá la Procuraduría o la Comisión de Acusaciones del Congreso tomar cartas en el asunto?
  • El gobierno de Petro ya enfiló todas sus baterías para amedrentar al Congreso y a sus congresistas diciéndoles que si votan negativamente a sus iniciativas estarán de espaldas al pueblo y que no serán reelegidos en unas futuras votaciones, que serán “revocados” porque nadie votará por ellos. Se refiere a las elecciones congresionales del 2026. La intimidación al Congreso y a las Cortes es un hecho frecuente en el gobierno de Gustavo Petro, ya que, si actúan en forma contraria a sus intereses, le están dando un “golpe blando”.
  • Cualquiera sea la decisión del Congreso a favor o en contra de sus iniciativas, el gobierno tendrá argumentos para, si el voto es negativo, atacar a la oligarquía, la clase política y el Congreso de oponerse a los derechos del pueblo trabajador. Si el voto es positivo, tendrá toda la argumentación para decir que su gobierno, como defensor del pueblo, es quien “pelea” por sus derechos frente a los ricos, que el Congreso hizo un simple trámite y que no podía estar de espaldas al pueblo. Los méritos, en todo caso, serán para el gobierno de Gustavo Petro y así está planeado.
  • El manejo del presupuesto público está desfinanciado para acelerar el gasto con mayor endeudamiento en favor de sus intereses políticos. Ni el plan de desarrollo ni los distintos presupuestos están balanceados. Los analistas autorizados coinciden en que el desfase del presupuesto es de aproximadamente 50 billones o más.
  • Un enconado rechazo del presidente Petro por el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha caracterizado la relación entre la institución electoral y el primer mandatario, quien afirma rotundamente que el Consejo no tiene facultad de investigarlo a él ni mucho menos acusarlo formalmente por las irregularidades que presuntamente se presentaron en su campaña contra las normas electorales, si las hubiere, lo cual es, precisamente, la materia de investigación actual de ese órgano electoral, con ponencia favorable para la acusación. Se está investigando su campaña a la presidencia, no a él; a él lo debe investigar la Comisión de Acusaciones y el Congreso.
  • Las implicaciones, que Petro desconoce, de su campaña electoral con Nicolás Petro, su hijo, y de Juan Fernando Petro, su hermano, con el pacto de la Picota, son de extrema gravedad, pero él ha puesto toda su maquinaria para desconocerlas.
  • El rechazo al sector privado por todos los medios, desconociendo su aporte al desarrollo y al crecimiento del país, es evidente. Su visión de país es estatizar todas las actividades que le convengan a sus intereses como la salud y las pensiones, por ejemplo. La enorme carga ideológica de izquierda radical contra el sector privado ha sido una constante en su gobierno.
  • El ataque a sectores como la minería (petróleo y carbón) o a la construcción, como también a los sectores de manufactura, automotriz, educación y movilidad, por citar los principales. La incertidumbre legal, las cargas impositivas y las contribuciones por determinados conceptos han sido los mecanismos favoritos de castigo a estos sectores. Y han servido también para ahuyentar la inversión nacional y extranjera.
  • El acercamiento y la defensa de Petro con Venezuela, donde actúa el Cártel de los Soles liderado por Maduro, que ha sido calificado por los jueces norteamericanos como terrorista y narcotraficante, es inconveniente a todas luces para Colombia. Baste mencionar que Estados Unidos ha ofrecido una recompensa de $US 50.000.000 de dólares por Maduro y ha situado una importante flota armada cerca de las costas de Venezuela para perseguir el narcotráfico.
  • El lío de la Paz Total en que comprometió Petro al país ha sido un rotundo fracaso y solo ha servido para fortalecer los grupos armados, expandir el cultivo de cocaína y favorecer a los movimientos insurgentes, quienes han distribuido sus acciones y atentados por todas las regiones del país.
  • La no atención oportuna de los problemas como el eléctrico en la Costa Norte del país ha conducido al agravamiento de las crisis y a un estado de apagón para el próximo año, con consecuencias incalculables.
  • Sus continuos intentos de sacar por decreto lo que no le aprueba el Congreso han conducido al deterioro de las relaciones del Ejecutivo con el Legislativo.
  • El incesante cambio de ministros y asesores no le da estabilidad al país y conduce a nuevos factores de incertidumbre, la cual es el pensamiento fundamental de los ciudadanos.

Como estos, son muchos los temas que podríamos endilgar como jugadas de Gustavo Petro.


domingo, 25 de mayo de 2025

EL RIESGO PAÍS

 Comentario 26/05/2025

 

EL RIESGO PAÍS

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Todos los países, en mayor o menor grado, tienen riesgo, dependiendo de su estabilidad económica, política e institucional. El riesgo país es un indicador financiero que mide la probabilidad de que un país no pueda cumplir con sus obligaciones económicas. Esto, a su vez, influye en la confianza de los inversionistas y en el costo de financiamiento de la deuda pública. Cuanto más alto es el riesgo país, más difícil y costosa es la financiación.

Este riesgo se calcula comparando el rendimiento de los bonos soberanos de un país con los bonos de referencia considerados seguros, como los de Estados Unidos o Alemania, por ejemplo. Factores como la estabilidad política, el crecimiento económico, la inflación y el nivel de deuda pública afectan el riesgo país.

En diciembre de 2021, antes del inicio de la campaña electoral en la que fue elegido Gustavo Petro, el riesgo país de Colombia se valoraba en 250 puntos. Sin embargo, para abril de 2025, ese mismo índice ya marcaba 396 puntos, un aumento considerable de 146 puntos, es decir, un 58% más en el lapso de cuatro años. Para la misma fecha, el índice de riesgo país en países comparables era: México 304, Brasil 224, Perú 162 y Chile 126. Este último, prácticamente, la tercera parte del de Colombia. ¿Cómo se explica el alto valor de Colombia?

No es correcto afirmar, como lo hacen los funcionarios públicos, que el alto costo de la deuda pública es la causa del déficit fiscal. Es, de hecho, todo lo contrario: el alto déficit fiscal es el que induce nuevos niveles de deuda, cada vez más altos, y esto presiona las tasas de interés al alza. Por supuesto, el abultado déficit fiscal y el endeudamiento público desbordado inciden en el índice de riesgo país, lo cual a su vez influye en el costo del endeudamiento, ya que a más riesgo, mayor tasa de financiación. Es un círculo vicioso: mientras más déficit y más endeudamiento, más riesgo país y más alto costo del financiamiento. La tasa de los títulos de endeudamiento (TES) la fija el mercado, de acuerdo con el nivel de riesgo del país.

No es difícil deducir que la tasa de intervención del Banco de la República, hoy situada en el 9.25%, además de tener que ver con la evolución de la inflación, también se ve afectada por el riesgo país. El presidente Petro le reclama al Banco Central una disminución más acelerada de la tasa de intervención; sin embargo, las decisiones del Banco de la República son extremadamente cautelosas y técnicas, no políticas.

Como afirma el exministro de Hacienda José Antonio Ocampo, uno de los economistas más reputados en Latinoamérica: “Las tasas de interés tan altas de la deuda pública, en el fondo, son por los problemas fiscales del país. Normalmente las tasas de interés de los TES o de la deuda pública externa no tienen nada que ver con la tasa del Banco de la República. El mayor problema es el déficit primario, que refleja un gasto excesivo antes del pago de intereses, por lo que se debe empezar por ajustar el gasto de financiamiento”. (Portafolio, mayo 7 de 2025).

La presión de los gobiernos a los Bancos Centrales, al señalarlos como culpables del alto costo de la deuda, no es nueva en los países. Muchos gobiernos lo hacen, utilizando argumentos similares para justificar el gasto público y presionar a sus bancos centrales a bajar artificialmente sus tasas de intervención. El resultado, en casos como Argentina o Turquía, para citar algunos ejemplos, ha sido inflación, fuga de capitales y pérdida de la autonomía monetaria. Sus monedas locales han perdido todo valor y credibilidad, y el público se desplaza a emplear otras monedas, preferentemente el dólar o el euro.

Para el exministro de Hacienda José Manuel Restrepo, actual rector de la Universidad EIA: “El presidente Petro está confundiendo causas con consecuencias. Las tasas del endeudamiento público no suben porque el Banco Central lo imponga, suben porque el país ha perdido credibilidad, en buena parte por el gasto excesivo y la falta de señales claras de ajuste”. También advierte que insinuar la subordinación del Emisor a la política fiscal es una línea roja y que cuando eso pasa, el país entra en una espiral peligrosa. Si el Banco Central pierde independencia, los mercados se asustan, el dólar sube, los TES se encarecen aún más y la inflación se descontrola, como se vio con los Kirchner en Argentina. (Portafolio, mayo 7 de 2025).

Estamos avisados sobre lo que pretende el gobierno Petro: someter al Banco Central al manejo de la política fiscal y que le haga el juego con sus políticas de gasto público y endeudamiento desbordados. Y sabemos también sus consecuencias, por las claras manifestaciones de los doctores Ocampo y Restrepo, y por los evidentes ejemplos cercanos que nos ha tocado vivir en Latinoamérica con fenómenos semejantes frente al gasto público, la inflación y las tasas de intervención de los Bancos Centrales.

Pero, “guerra avisada no mata soldado” como dice el refranero popular. El Banco de la República de Colombia ha dado muestras indiscutibles de seriedad, rigor técnico, independencia y no contaminación con la política de ningún partido o gobierno. El elevado riesgo país que hoy atravesamos y sus consecuencias en las altas tasas de interés que debemos pagar por el endeudamiento público tienen un solo origen: el desorden en las finanzas públicas creado por el presidente Gustavo Petro y su malhadado gobierno. Desde el inicio de la campaña electoral del año 2022, el riesgo país se viene elevando en Colombia y su tendencia es creciente. ¿Para dónde vamos con el riesgo país y sus consecuencias?

domingo, 11 de mayo de 2025

LA JUGADA

 Comentario 12/05/2025

 

LA JUGADA

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Ante la carencia de realizaciones eficientes y eficaces que demuestren las bondades de su gobierno, Gustavo Petro, en el último año de su mandato, ha urdido una jugada maestra a través de la llamada consulta popular. Vamos por partes:

La no aprobación de la reforma laboral en el Congreso ha servido como disculpa para aducir que fue rechazada sin discusión, cuando se realizaron ocho audiencias públicas a lo largo y ancho del país y tres mesas técnicas en las cuales no participó el gobierno. El Congreso hundió la reforma por inconveniente, desfinanciada y con impacto negativo frente a la informalidad y el desempleo; de hecho, se afirma por organismos independientes como ANIF, Fedesarrollo y el Banco de la República que la reforma, de ser tramitada, conduciría a la pérdida de cerca de 500.000 puestos de trabajo. La mayor crítica es que la reforma genera reivindicaciones laborales de mejores reconocimientos económicos, pero no enfrenta los agudos problemas de la informalidad y el desempleo. En vez de buscar fórmulas de concertación a través de los partidos tradicionales empeñados en rescatar los dos pilares fundamentales de jornada laboral y pago dominical, que en un nuevo proyecto fue presentada por el Partido Liberal, la respuesta del gobierno fue negar esa posibilidad y amenazar con la consulta popular.

La consulta popular es un mecanismo autorizado por la Constitución de la República donde se indaga al elector primario por determinados temas de interés nacional. En este caso, se pregunta por los aspectos contemplados en el proyecto hundido de la reforma laboral, con la instrumentación de 12 preguntas diseñadas para que todo votante vote afirmativamente en todas y cada una, dado que se trata de la consagración de beneficios sin mediar explicación sobre su alcance, consecuencias, financiación e impactos. Son respuestas emocionales y aspiracionales; por ejemplo, si se le pregunta al ciudadano, trabajador o no: ¿Está de acuerdo con que se pague un recargo del 100% por el trabajo los días de descanso dominical o festivo?, con seguridad, aspiracionalmente se votará que sí, más cuando el pago actual es un recargo del 75%.

Es decir, en la práctica será difícil que las votaciones negativas sean las que primen; la votación favorable puede ser abrumadora con el solo enunciado de las preguntas y con la previsible divulgación favorable que haga el gobierno ante la comunidad de votantes potenciales, que, como está visto, será abrumadora. Sin embargo, el camino no es sencillo, porque la consulta debe ser votada por cerca de 13.6 millones de electores para que sea aceptada y, de ellos, entre los que voten, las preguntas favorables, por el sí, deberán tener el 50% + 1 de los votos emitidos. Estos umbrales son difíciles de conseguir, pero no imposibles, y el gobierno sabe que con el tono preafirmativo de las preguntas, será casi imposible votar no; muchos ciudadanos se verán tentados a ir a votar sí.

El escollo más difícil puede estar en el Congreso, quien tiene treinta días, después de radicada la consulta popular por el propio presidente de la República, para que los congresistas avalen o nieguen su realización. Es su derecho constitucional votar sí o votar no, por las razones que tenga a bien el honorable Congreso. Se dice, por los analistas políticos, que las fuerzas están divididas y que será una votación definida por unos pocos votos.

El gobierno de Petro ya enfiló todas sus baterías para amedrentar al Congreso y a sus congresistas, que si votan negativamente a la realización de la consulta popular estarán de espaldas al pueblo y que no serán reelegidos en unas futuras votaciones, que serán “revocados” porque nadie votará por ellos. Se refiere a las elecciones congresionales del 2026. La intimidación al Congreso y a las Cortes es un hecho frecuente en el gobierno de Gustavo Petro, ya que, si actúan en forma contraria a sus intereses, él afirma que le están dando un “golpe blando”.

Ahora, la jugada maestra del gobierno tiene tres caras: la primera es la agitación política preelectoral a las votaciones presidenciales del 2026, so pretexto de defender los derechos de los trabajadores. Petro ya está en campaña electoral y toda la propaganda que, con el presupuesto público, haga en favor de la consulta, para su votación favorable, y en contra de la oposición al Congreso y a los partidos políticos que pretendan un voto negativo, serán argumentos en favor del petrismo y sus partidarios, y de aquellos que finalmente sean sus candidatos a la presidencia. Vamos a tener propaganda favorable al petrismo a manos llenas y agravios y amenazas sin ton ni son para los opositores.

La segunda cara de esta jugada maestra es que, cualquiera sea la decisión del Congreso a favor o en contra de la consulta popular, el gobierno tendrá argumentos para, si el voto es negativo, atacar a la oligarquía, la clase política y el Congreso por oponerse a los derechos del pueblo trabajador. Si el voto es positivo, tendrá toda la argumentación para decir que su gobierno, como defensor del pueblo trabajador, es quien defiende los derechos de los trabajadores frente a los ricos, que el Congreso hizo un simple trámite y que no podía estar de espaldas al pueblo. Los méritos, en todo caso, serán para el gobierno de Gustavo Petro y así está planeado.

Ahora, ¿qué ocurre si la consulta se realiza y el voto, como es de esperar, es favorable y los umbrales se superan? De nuevo, el gobierno de Petro dirá que es fruto de su encomiable gestión y promoción de la consulta. El único caso desfavorable es que no se logre cumplir con los umbrales de la consulta o que, hipotéticamente, cumpliéndose, la consulta resultara negativa, hipótesis no verosímil por el contenido y tono de las 12 preguntas. Esto último, por supuesto, es un escenario lejano y el gobierno Petro así lo tiene calculado. Como siempre, con Petro, sus jugadas tienen múltiples consecuencias.

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