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domingo, 26 de marzo de 2023

REFORMA LABORAL FUERA DE CONTEXTO

 Comentario 27/03/2023

 

REFORMA LABORAL FUERA DE CONTEXTO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Como fue anunciado desde la campaña presidencial, el gobierno de Petro ha presentado una reforma adicional, en este caso la laboral, a la consideración del país y por supuesto del Congreso de la república que es el órgano encargado de su revisión, modificación y aprobación, y al posterior control constitucional, cuyas consecuencias vamos a comentar brevemente.

Partamos primero de evidencias tales como que somos un país madrugador, ya que en promedio nos levantamos a las 6:30 am, más temprano que en otros países, pero nos rinde muy poquito, ya que somos el último en producción por hora en el concierto de las economías de la OCDE: hoy tenemos US 19,50 por hora, cuando la media de los países allí asociados es de más o menos US 60 por hora, o sea, producen prácticamente 3 veces más que nosotros por hora. Ni hablar de países muy desarrollados donde la comparación es de 5 o 6 veces más que nosotros en el mismo lapso. Ver informe La República del 20 de marzo de 2023. Por otro lado, sumado al fenómeno de la baja productividad, en Colombia se presenta el hecho de la desocupación cercana al 13% y de la informalidad de cerca del 60% de la población productiva, las cuales son características de larga duración en Colombia y que deberían formar parte del análisis necesario en los planes de gobierno.

Además, afirmemos de entrada que la intención de mejorar las condiciones remuneratorias y de bienestar para las personas que laboran es una deseable aspiración, sin embargo, la intensidad y oportunidad de esos mejoramientos no siempre es la mejor. También, reconozcamos, de antemano, que en el sector laboral en materia remuneratoria siempre existe y existirá una bipolaridad de intereses entre trabajadores y empleadores, la cual no es ajena ni a los sindicatos que obran en favor de la defensa de los trabajadores, ni del gobierno el cual, según su ideología o sus intereses políticos no siempre actúa como fiel de la balanza, y continuamente la inclina hacia el lado de la fuerza laboral y no de la empresarial. El gobierno de Gustavo Petro ha estado caracterizado por su marcado tono socialista, estatizador e interventor y su política ha sido esencialmente la redistribución del ingreso, más que del crecimiento económico. En ese contexto veamos los siguientes comentarios sobre la reforma laboral:

La reforma trae una serie de beneficios sociales en la relación laboral a favor del trabajador y otros en favor de los sindicatos y sus sindicalizados, como son (mencionamos solo algunos porque son muchos temas):

  • Jornada laboral que llegará paulatinamente en varios años a ser de 42 horas a la semana, para este año de 47 horas, que podrá acordarse su cumplimiento en menos días de labor a la semana.
  • Horas extras desde las 6 pm, antes desde las 9 pm.
  • Pago salarial por recargo dominical del 100% del pago, antes del 75%.
  • Estabilidad laboral reforzada: será difícil y costoso prescindir de un trabajador aún por mejoras y avances tecnológicos.
  • Desestimulo o prohibición a la tercerización y los contratos a término o por horas.
  • Garantías a la asociación sindical y preeminencia de los sindicatos.
  • Vinculación laboral de trabajadores de plataformas tecnológicas con prestacionales y parafiscales plenos, tipo Rappi.
  • Otras y diversas normas garantistas de la vinculación laboral o de la tarea sindical.

Pues bien, independientemente de las razones de equidad que pudieran argumentarse, lo que a todas luces sucede, desde el punto de vista empresarial, es un encarecimiento de los costos laborales, vemos algunos conceptos apoyados en los estudios, hechos por FENALCO, publicados por el periódico EL TIEMPO el 19 de marzo:

  • La rebaja paulatina de la semana laboral hasta 42 horas ocasionará un incremento de los pagos laborales, en este año del 2% adicional en el costo laboral.
  • El incremento del salario mínimo fue del 16 % originado en la mayor inflación soportada durante el 2022.
  • Las nuevas cargas laborales consagradas en la reforma tomarán un rango de incremento en los costos laborales del 12% al 17% según el tipo de empresas, especialmente duro para establecimientos que tiene jornadas de actividad comercial o en el tránsito día-noche, desde las 6 pm, y en los dominicales, como son muchos comercios y servicios.
  • En síntesis, una elevación de costos laborales, sin las consideraciones que favorecen a los sindicatos, de 30% como mínimo, con igual productividad y sin un logro significativo en el descenso de la inflación o en la moderación de algunos insumos productivos. Este mayor costo será difícil de trasladar a los precios de venta en un ambiente recesivo y de alta inflación. Es decir, el efecto final será en el margen neto de las empresas, especialmente las de comercio y servicios, que suele ser alrededor del 5%.

Pues bien, concluyamos con decir que la reforma laboral es garantista hacia el trabajador y los sindicatos, poco equilibrada para el empleador, no fomenta la creación de empleo o la formalización de los informales ni crea mecanismos para fomentar el elevamiento de la productividad. De todas las complejas variables que caracterizan nuestra realidad productiva, sólo se le dio importancia a elevar los costos laborales. Ni hablar si la reforma es, además, oportuna, en un entorno nacional e internacional recesivo y volátil, con incertidumbre y desconfianza, como el que hoy tenemos.  Para superar esa desconexión entre horas laboradas y su costo versus la baja productividad mencionada, hay que trabajar en incorporar nuevos conocimientos, mejor tecnología y fortalecer el capital humano y empresarial. Una economía progresa si su productividad mejora, no si sus costos laborales se elevan, sin consideración a los demás factores productivos. Mal camino en mal momento, estamos haciendo populismo y demagogia, no buen gobierno.

martes, 21 de febrero de 2023

LA REFORMA A LA SALUD DE PETRO

 Comentario 23/02/2023

 

LA REFORMA A LA SALUD DE PETRO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Con el mismo corte de la reforma tributaria en cuanto a la intención de la búsqueda de mayor justicia, equidad y acceso a los servicios, ahora el presidente Petro nos presenta la reforma a la salud, la cual de reforma no tiene nada porque en sí misma es una refundación del modelo de salud y sus instituciones, quienes han venido funcionado con relativo éxito durante los últimos 30 años, superada la etapa del fatídico Instituto de los Seguros Sociales, de propiedad y manejo del Estado, y su pobre experiencia de una cobertura de sólo el 23% de la población y con severos problemas de calidad, atención y oportunidad, la más descarada corrupción, la politiquería y el despilfarro.

Precisamente, por eso se cambió el modelo Estatal por el modelo de las EPS, donde se invirtió el esquema para pasar esencialmente al sector privado esta responsabilidad mediante las Empresas Promotoras de Salud (EPS), como las que conocemos actualmente, como aseguradoras del riesgo en salud, incluida la Nueva EPS que es del Estado y a las Empresas Prestadoras de Servicios de Salud (IPS) con las clínicas, hospitales, centros médicos, laboratorios, farmacéuticas, médicos y paramédicos. En este esquema, la ADRES, la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud que es una entidad adscrita al Ministerio de Salud y Protección Social, con personería jurídica, autonomía administrativa y financiera y patrimonio independiente, recauda y paga por persona a las EPS, para que estas administren el riesgo y paguen la prestación de servicios a los pacientes en las IPS.

Este modelo ha sido esencialmente exitoso por varias razones:

  • Se ha logrado una cobertura del 97% de la población, siendo evidente la insuficiencia de esa cobertura en sitios alejados de los centros urbanos.
  • La calidad de la medicina y la atención se han considerado por revistas especializadas como las sextas en el mundo.
  • La esperanza de vida de los colombianos ha mejorado notablemente, para 1960 era de 57 años aproximada y actualmente se estima en cerca de 78 años. Es evidente que la mejor calidad de vida y la cobertura médica han influido decididamente para esta favorable e importante evolución.
  • Aunque existe un régimen contributivo (con aporte del beneficiario) y otro subsidiado (con contribución del Estado), las protecciones, las coberturas, los tratamientos, los accesos y los medicamentos son exactamente los mismos, lo cual constituye la mejor prueba de equidad e igualdad.
  • Es cierto sí, que esta experiencia tampoco ha estado exenta de problemas: son muchas las EPS quebradas, con liquidación forzosa, con chanchullos y coimas, etc. Prácticamente, hoy existen la mitad de las que algún día se crearon, son de carácter privado, público y mixto. Y entre las que quedan, también hay enormes diferencias en su solvencia, solidez y calidad en la atención. Hay un reguero de cifras grandes (billones) de deudas que van de la ADRES a las EPS y de éstas a las IPS, todo lo cual ha creado inestabilidad financiera y continuidad en la atención y aún afectación a la supervivencia del sistema. Como actividad económica ser EPS es un negocio complejo y riesgoso, las pérdidas sobrevinientes pueden ser cuantiosas si no se administra muy bien el concepto riesgo y la relación ingresos/costos, como de hecho lo han sido en muchos casos.
  • Más del 80% de los colombianos según las últimas encuestas de opinión favorecen con su calificación el servicio de las EPS y lo prefieren, sin lugar a dudas, al antiguo Seguro Social.
  • Es conveniente saber que las EPS en su condición de aseguradoras de la seguridad social en salud cumplen tres grandes funciones, a saber:

    1. Gestión financiera; reciben pagos de ADRES y los emplean para el funcionamiento del sistema de salud, en especial el pago a las IPS.
    2. Gestión de los riesgos en salud: estudian la morbilidad, la mortalidad, las causas y tratamientos de las enfermedades, pandemias y endemias, medicinas y ayudas diagnósticas, así como los patrones poblacionales y etarios de las enfermedades, en sí mismo hacen una labor científica y de investigación en estas materias.
    3. Gestión de la red de prestadores de servicios: establecen los contratos, negocian las tarifas, los servicios y los tratamientos de la red de IPS.

En nuestra opinión, la experiencia de las EPS es buena, se debe mejorar, superando sus limitaciones y dificultades, pero no sustituirlas, “si funciona, no lo cambies” dice el refranero popular.

Pues bien, la opinión del presidente y su equipo del ministerio de salud, el sistema de salud colombiano es el peor del mundo y lo quiere cambiar en su totalidad por un nuevo modelo con pretensiones denominadas de salud primaria, preventiva y predictiva. Pero ¿qué es lo que propone?[1] , veamos:

  • Quiere crear unos centros de atención primaria (CAP), de propiedad privada, pública o mixta, a nivel territorial, con cobertura de servicios para 20.000 a 25.000 personas en cada centro, de paso obligado para todos los ciudadanos, que deben empadronarse en ellos según su lugar de vivienda, sin posibilidad de libre elección. Estos centros, atendidos por personal de medicina general, no especializada, son de trámite forzoso para llegar a niveles superiores de atención médica, si las Juntas Médicas del respectivo centro, lo consideran y lo direccionan a la IPS de su escogencia, sea pública o privada. Probablemente por esta vía, y dado que las tarifas a pagar a las IPS serán determinadas por el Estado y serán únicas en su valores y condiciones para todas las IPS, favorecerán las de carácter público para fortalecerlas, mientras las privadas tendrán dificultad para recibir los servicios si las tarifas no consultan sus costos, calidad, instalaciones y modelos de atención. Estos centros tendrán un sistema de información sobre los pacientes único y universal.
  • Si las tarifas que fije el Estado no son remunerativas para el sector privado de IPS o centros de atención (CAP), se verán abocadas a no prestar servicios, con lo cual podemos terminar con un sistema de precarios servicios en los centros de atención y en las IPS públicas. Las personas de mayores ingresos buscarán refugiarse en sistemas de medicina prepagada o pólizas de salud para protegerse del mal servicio, si llegare a ocurrir o si quedan definitivamente abolidos los planes complementarios que hoy existen en los servicios de las EPS.
  • La ADRES seguirá actuando como recaudadora y pagadora del sistema de salud, pero sus pagos se harán directamente a las IPS, a través de una coordinación con seccionales municipales o departamentales que se crearán. Pero, adicionalmente, será responsable de las funciones que antes cumplían las EPS (financiera, riesgo y red), no se sabe cómo, porque no lo define la reforma. Y alguien lo debe hacer especialmente con los Centros de Atención Primaria y con los pacientes y así mismo, con los contratos y administración del personal médico en dichos centros, cuando le corresponda. Se pretende que además sean contratos formales con todas las garantías laborales.
  • Las EPS, quedan prácticamente por fuera del sistema de salud pues todas sus funciones actuales quedan relegadas, las obligan a vender su infraestructura de IPS si la tienen, y sólo les permiten transformarse en centros de atención primaria si lo desean o algunas funciones administrativas menores. Probablemente, no siempre les interesará cumplir estas precarias funciones frente a las que tenían.
  • Para los médicos se les creó el aliciente de contratos estables y no precarios, por lo cual su reacción puede ser de aprobación a lo que corresponde a sus intereses, lo que no significa que apoyen el cambio radical del sistema de salud.

No escapa al lector que estamos al frente de la estatización del sistema de salud actual, para pasar al control y administración estatal, es decir, a los gobiernos de turno, las injerencias de los intereses de clase política, la burocratización, el clientelismo y la corrupción que es proverbial en los entes gubernamentales, sin la garantía de un buen sistema de salud, quien conserve, al menos, lo que nos han proporcionado las EPS en cobertura, calidad y avance de los tratamientos médicos, como ya se describió. Afortunadamente, la constitución prevé en estos servicios que todo cambio debe ser para progresar y no puede haber regresividad, o sería inconstitucional.

Además, queda su paso por el Congreso, y esperemos que nuestros senadores y representantes depongan sus intereses partidistas y piensen en el país y en los ciudadanos colombianos, de lo contrario podemos ver un desastre en el sistema de salud colombiano en los próximos años. Lanzamos un S.O.S para la salud en Colombia como es hoy, porque con el antiguo Seguro Social tenemos el más claro ejemplo de la pésima experiencia con la administración del Estado del sistema de salud.



[1] La propuesta de la reforma a la salud es un tema complejo, extenso, diverso y técnico, por lo cual sólo nos limitaremos a algunos comentarios sobre su funcionamiento esencial.

domingo, 12 de febrero de 2023

LA REFORMA TRIBUTARIA DE PETRO

 Comentario 13/02/2023

 

LA REFORMA TRIBUTARIA DE PETRO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

El gobierno del presidente Petro y sus políticas tienen un claro corte y enfoque redistributivo, bajo propósitos de equidad e igualdad que nadie en su finalidad podría discutir. Simplemente, su orientación es distribuir la “torta actual” para que todos comamos menos, pero que algunos puedan comer también. A diferencia de otros enfoques como el de crecer la “torta” mucho más, para que surjan oportunidades para un mayor número de personas y comer mejor. Obviamente, en ambos enfoques habrá algunos que forman parte de clases vulnerables que requerirán de subsidios del estado para poder acceder a alguna parte de la torta.

El presidente Petro tramitó e hizo aprobar en el Congreso, con su coalición de gobierno pluripartidista, una reforma tributaria tal que le permita financiar su enfoque de redistribución de la riqueza, su programa de gobierno y sus reformas, valga decir que todas tienen ese enfoque y no el de crecer y desarrollar la economía para generar nuevas oportunidades.

Veamos algunos comentarios sobre dicha reforma, para comprender su alcance y particularidades, no sin antes decir que el enfoque fiscalista del actual gobierno es ampliar cada vez más el número de contribuyentes y de conceptos de contribución para que la “torta“ fiscal sea cada vez mayor. De hecho, esta reforma se enfocó en elevar la tasa efectiva de tributación de los contribuyentes, es decir, que cada vez paguen más de sus ingresos los que están obligados a declarar, casi por todo tipo de concepto de ingreso, excepto por las pensiones que se han considerado un ahorro de las personas para su jubilación, el cual en su momento se derivó de unos ingresos que ya habían sido gravados.

En efecto, se emplearon varios mecanismos en la reforma tributaria para lograr dicho propósito:

  • Limitar o suprimir los beneficios que existían a montos inferiores a lo que se tenían, en la práctica a una tercera parte, aproximadamente.
  • Incremento en tarifas de ganancias ocasionales.
  • Tope máximo a las deducciones en la liquidación final de impuesto, no importando de dónde surja la deducción (costo, renta exenta, ingresos no constitutivos de renta, etc.).
  • Unificación de rentas en la liquidación final del impuesto para elevar el pago efectivo.
  • Introducción, de nuevo, pero en forma permanente, del impuesto al patrimonio.
  • Tasas mínimas de tributación, por debajo de las cuales no se podrá obtener ningún beneficio. En el caso de personas jurídicas, por ejemplo, no podrá ser inferior al 15%.
  • Otras normas y reglas tributarias novedosas y más exigentes.

No se debe omitir del análisis, además, que a algunos sectores de la economía se les despojó de importantes conceptos de deducción como en el caso de las regalías para el sector minero o en otros casos se elevaron sus tasas de tributación por diferentes mecanismos. Algunas normas como las de declaración de activos poseídos en el exterior se regularon y otras como los beneficios en impuesto en el caso de compra-venta de vivienda se les puso límite, así como también se gravó en mayor proporción los ingresos por dividendos, o conceptos tales como contribuciones o provisiones empresariales también se verán afectados.

Sin ir más lejos ni con más detalles, se puede comprender fácilmente que efectivamente la carga impositiva se elevó en forma sensible para los contribuyentes personas naturales o jurídicas. Otros proyectos del gobierno de Petro están enderezados a incluir mayor número de contribuyentes, por ahora, serán prácticamente los mismos de antes quienes verán sus impuestos aumentados. Todo tiene consecuencias, veamos:

Competitividad.

Los países son más o menos atractivos para la inversión y el ahorro según sus tasas impositivas, entre otros factores, siendo el de impuestos demasiado sensible. Subir tasas efectivas no siempre es buena idea pues puede alejar la inversión que es la que genera oportunidades.

Crecimiento.

En un entorno con tendencias recesivas o regresivas en el crecimiento económico, como el que se avizora para los años 2023 y 2024, subir impuestos y contribuciones es un contrasentido ya que podría agravar la profundización del decrecimiento económico, puesto que el gasto público es generalmente no productivo, a diferencia del privado que suele ser productivo y busca optimar su rentabilidad.

Evasión y elusión.

La elevación de impuestos suele ser connatural a la evasión y la elusión, por muchas talanqueras que se creen, hay ciudadanos y empresas que buscaran defenderse de esos impuestos que consideran inconvenientes o injustos para sus intereses.

Oportunidad y conveniencia.

Algunas reformas tributarias también tienen enfoques de favorecer sectores, iniciativas, proyectos o geografías del interés nacional, esta nueva reforma lo que hace es poner talanqueras y quitar o limitar beneficios, los cuales, como se dijo, en el escenario, son inoportunos, Por ejemplo, en este momento, subir el IVA a aerolíneas y hoteles es un impacto muy sensible para los consumidores, de cualquier naturaleza.

Consenso

Aunque se habló de buscar consenso, en realidad la reforma tributaria de Petro tuvo más presión política que concurrencia de opiniones. Obvio que esto no es bueno para su aceptación y aplicación y más si en el período de este gobierno se van a tramitar nuevas reformas fiscales.

Con estos razonamientos, la redistribución de la “torta” no se ve tan conveniente ni oportuna.

viernes, 20 de enero de 2023

EL PROBLEMA DE LAS PENSIONES

 Comentario 23/01/2023

 

EL PROBLEMA DE LAS PENSIONES

“Primero renuncio antes de subir la edad pensional”, presidente Gustavo Petro.

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Una pensión de jubilación corresponde al pago que se recibe al concluir la vida laboral, como resultado del ahorro acumulado durante la etapa productiva (son los aportes más los rendimientos generados), el cual es depositado en una “cuenta individual” a nombre del titular donde se registra toda su historia como cotizante, es decir el valor cotizado en cada período y el número de semanas cotizadas, con la fecha de su pago. Los aportes pueden ser del propio trabajador o del trabajador en conjunción con su empleador, si se trata de contratos formales. La persona puede solicitar la pensión después de cumplir 57 años las mujeres y 62 los hombres, siempre y cuando se cuente con el capital suficiente para la financiación de una mesada pensional que sea igual al 110% del salario mínimo legal vigente y se haya cotizado el mínimo de semanas requeridas por la ley, como caso general. En caso contrario, recibe la devolución de su dinero y sus rendimientos u otras formas de pago especializadas.

En Colombia coexisten dos regímenes con características diferentes, si bien ambos pretenden facilitar el ahorro para formar la pensión del jubilado. El primero son los Fondos privados (AFP Porvenir, Colfondos, Protección y Skandia creados a partir de 1993 con la ley 100) en los cuales los beneficiarios se pueden pensionar con 1150 semanas, más o menos 23 años de cotización, a través del Fondo de Garantía de Pensión Mínima o por su capital ahorrado. En un fondo de pensiones no hay una edad mínima para pensionarse, se pueden pensionar cuando se disponga de un capital suficiente para financiar la pensión, independientemente de la edad. En Colpensiones, fondo público creado en 1946 como el Instituto de los Seguros Sociales (ISS) y luego transformado en el 2007 en Colpensiones, en el cual se requieren 1300 semanas de cotizaciones, más o menos 26 años de contribución a la pensión, o sea tres años más para pensionarse con un salario mínimo, con el lleno de los requisitos de edad.

Colpensiones es un sistema con importantes subsidios del Estado, por lo cual las personas de altos ingresos buscan dicho fondo, dado que entre más se gana más alto será el subsidio. En cambio, las personas con pocas probabilidades de conseguir una pensión en Colpensiones se van más por el régimen de ahorro individual, porque ofrece más rendimientos, son menos semanas y, en caso de no pensionarse, la devolución de saldos es 10 veces mayor que la devolución que les daría Colpensiones. Los faltantes de Colpensiones en el pago de las mesadas pensionales por insuficiencia en los ahorros del individuo o los subsidios que se otorgan a las pensiones y a la población vulnerable son financiados por el Estado como parte del presupuesto nacional, esta es una obligación del Estado, no es un beneficio discrecional.

El problema es que el número de pensionados en Colombia es muy bajo frente al potencial actual y futuro de “jubilables”. De acuerdo con la Superintendencia Financiera, con corte al 27 de octubre (2022), en el país hay 25,3 millones de colombianos vinculados al mercado laboral que están afiliados al sistema pensional. De este total, 18,5 millones (73%) están inscritos en alguna de las cuatro Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), y 6,78 millones están en Colpensiones. Sin embargo, el número de pensionados es mayor en Colpensiones, con 1,56 millones de personas a noviembre de 2022; frente a las AFP, que acumulan 270 mil personas. Esta diferencia es explicable al considerar la antigüedad de operación de Colpensiones frente a los Fondos. Sin embargo, algunos especialistas afirman que, al ritmo de crecimiento de los Fondos privados versus el público, el número de afiliados pensionados se igualará en unos 15 años. Los fondos privados administran actualmente cerca de $320 billones en inversiones que favorecen el desarrollo nacional público y privado. Los Fondos realizan inversiones permitidas por un marco prudencial de rentabilidad, plazos, diversificación y riesgos apropiados, en montos con límites especificados; estas instituciones son vigiladas con gran rigor por la Superintendencia Financiera.

Colpensiones debería seguir la misma línea de inversiones que los fondos privados para tener siempre disponibilidad para los pagos pensionales, porque si sus recursos se emplean con fines diferentes a las pensiones y en el beneficio pensional de sus acreditados beneficiarios, se acumularán faltantes cuantiosos que deben ser cubiertos por el Estado con los impuestos de los ciudadanos, es decir, con pago por parte de la comunidad.

En Colombia, solo el 24,8% de la población en edad de jubilación recibe una pensión contributiva. 30,6% de los hombres en edad de jubilación están pensionados, mientras que solo el 21,3% de las mujeres recibe este beneficio. ¿Cuál o cuáles son la razón o las razones? Evidentemente, la precariedad en el empleo, la informalidad, la falta de oportunidad de mayor empleo, pero, además, los problemas de cultura de ahorro y consciencia sobre la vejez. Lamentablemente, para muchos colombianos la vejez y sus limitaciones no son una prioridad, además, también tienen la reflexión que las cotizaciones para la pensión son una contribución que no se requiere, absurdo, pero es así.

Como se observa, las pensiones son un tema muy sensible en lo social y con gran impacto económico, máxime al considerar algunos hechos relevantes presentes y futuros:

  1. Pocas personas acumulan durante su vida activa productiva las suficientes cotizaciones y semanas para formar una pensión. Aún trabajadores formales que rotan sus trabajos, frecuentemente, terminan por limitar el número de semanas cotizadas por períodos de inactividad entre los oficios que desempeñan.
  2. Son demasiados los trabajadores informales, los cuales, o bien no cotizan, o sus cotizaciones son muy bajas y ocasionales (aproximadamente 60% de la población ocupada es informal).
  3. También, las profesiones liberales (abogados, contadores, ingenieros, etc.) que no tienen un empleador a cargo, deben cotizar en forma independiente por el 100% del valor de la cotización.
  4. La esperanza de vida de los colombianos se ha extendido a través de los años y hoy, en promedio, es de 78 años, pues se dispone de mejor calidad de vida. Esto significa mayor período de uso del beneficio de la pensión si se goza de él, además, si en el caso de muerte del titular de la pensión, se extiende el derecho a cónyuges y sobrevivientes menores, mucho más prolongado es el período de duración del beneficio pensional.
  5. La pirámide poblacional en Colombia, como en todo el mundo, está cambiando para que cada vez tengamos más población de adultos mayores y menos de jóvenes, dado que las tendencias de fecundidad, esperanza de vida y mortalidad se han modificado a través de los años. El esquema de prima media que administra Colpensiones, basado en la supuesta existencia de menos adultos y más jóvenes cotizantes que aporten para financiar la carga pensional de los mayores, se verá, finalmente, comprometido en su estabilidad y capacidad financiera, por estas y otras razones como por ejemplo el cambio de los oficios debido a la tecnología, salvo que el Estado asuma la totalidad de estas obligaciones, lo cual se traducirá en mayor déficit fiscal y una carga impositiva adicional para todos los ciudadanos.
  6. Como se observa, los ahorros pensionales no son fondos públicos, son ahorro privado formado por los cotizantes a través de su vida activa productiva, por lo tanto, no están sometidos a las veleidades del poder autoritario de algunos de los gobernantes, quienes quieren emplearlos en gastos públicos o sociales o en la financiación de inversiones realizadas con criterio político, lo cual, si así fuere, sería una expropiación, un abuso de poder y un hecho contrario a la ley y a la propiedad privada.
  7. El costo del gasto en pensiones le cuesta al Estado la cuarta parte de sus ingresos actualmente (equivalentes a 4.1% del PIB), y viene el crecimiento en el número de adultos mayores para los próximos años. Ni hablar de lo que significaría, en términos presupuestales y de gasto público, una extensión de la cobertura de pensión a no cotizantes e informales como ofrece el gobierno de Petro, todo pagado por cuenta del Estado, es decir, de todos los ciudadanos que pagan impuestos y contribuciones.
  8. Temas como el número de cotizaciones, su valor, la edad de jubilación y los beneficios pensionales, a más de la baja cobertura de esta previsión, son materia obligada para los gobiernos, los sindicatos, los partidos, el Congreso, las demás instituciones, las empresas y las ONG, para su revisión y actualización en forma realista y no populista, para poder ser viables y financieramente sostenibles. Estos temas no se deben manejar con ideología o controversia política, son temas esencialmente técnicos con enorme impacto social.

Los problemas de las pensiones son lo suficientemente complejos como para someterlos, adicionalmente, a una carga de ideología de izquierda que pretende menospreciar los fondos de pensiones privados y ensalzar el fondo de Colpensiones. La reforma pensional del Gobierno Petro está enderezada en esta dirección, con los famosos pilares de ahorro hasta cuatro salarios mínimos legales en el Fondo público, pero sabemos que menos del 3% de la población ocupada (asalariados e independientes) ganan más de ese salario. Por esa vía, en el tiempo desaparecerán los fondos de pensiones privados y sólo quedará el fondo del Estado, es decir, Colpensiones.

De nuevo, con Petro, siguiendo su ideología, se busca más Estado y menos privado, como es la máxima de gobierno de la izquierda radical. Hay que mirar lo que ha pasado en otros países Latinoamericanos (Argentina, Chile, por ejemplo, etc.) con los Fondos de pensiones privados, con el modelo que quiere implantar Petro, para que veamos cómo ha terminado la estatización del ahorro privado pensional y en qué han parado las pensiones de los jubilados. Hay que evitar que Petro haga lo que se propone con las pensiones a toda costa. Es perjudicial para el país, aunque parezca conveniente para su ideología.

 

 

EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS

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