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domingo, 16 de febrero de 2025

LA CONFIANZA EN LAS INSTITUCIONES

 Comentario 17/02/2025

 

LA CONFIANZA EN LAS INSTITUCIONES

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Las instituciones de un país son fundamentales para su funcionamiento y gobernabilidad. Estas instituciones pueden variar de un país a otro, pero en general, incluyen:

1. Instituciones de Gobierno: Como el poder ejecutivo, legislativo y judicial. Estas instituciones son responsables de la administración del país, la creación de leyes, su cumplimiento y la aplicación de la justicia.

2. Educativas: Escuelas, colegios, universidades e institutos de formación técnica, que son esenciales para la educación y formación de los ciudadanos.

3. Instituciones de Salud: Hospitales, clínicas y centros de salud que proporcionan servicios médicos y de bienestar a la población.

4. Instituciones Económicas y Financieras: Bancos centrales, bancos comerciales, bolsas de valores y otras entidades que gestionan y regulan la economía y las finanzas del país.

5. Instituciones de Seguridad y Defensa: Policía, fuerzas armadas y agencias de inteligencia, encargadas de proteger a los ciudadanos y la soberanía del país.

6. Instituciones Culturales y Deportivas: Museos, bibliotecas, teatros, asociaciones deportivas y otros espacios que promueven la cultura y el deporte.

7. Instituciones Sociales y de Bienestar: Organismos y programas que brindan apoyo y servicios a los ciudadanos en áreas como la vivienda, el empleo y la asistencia social.

Estas instituciones, trabajando en conjunto, ayudan a mantener el orden, la prosperidad y el bienestar de un país. Para su buen desempeño, además de ser eficientes y eficaces en el ejercicio de sus labores misionales o funcionales, deben gozar de una reconocida credibilidad y confianza de los ciudadanos y de las demás instituciones. Confianza porque de alguna manera actúan en nombre de la comunidad y credibilidad porque necesitan aceptación en sus actuaciones y resultados. Tal como las propias instituciones, los funcionarios que las dirigen también deben reflejar la majestad de la propia institución, generando a su vez, credibilidad y confianza.

¿Pero qué sucede cuando se pierden la confianza y la credibilidad en las instituciones o en sus representantes?

Primero, digamos que hay muchas causas por las cuales las instituciones pueden perder su respetabilidad, como son: la corrupción, la burocracia, la politiquería, el mal servicio, el alto costo, la ineficiencia, la tardanza o la normatividad no aplicada.

Si una institución, o varias de ellas, pierden su credibilidad y confianza, la majestad de sus funciones se desdibuja y en ocasiones se pierde, y toda la sociedad siente las consecuencias. La disfunción se traduce en falta de oportunidad, mayor costo y mal servicio y, por supuesto, normalmente rechazo y animadversión con la institución y sus representantes.

Pero preguntemos de nuevo, ¿qué ocurre si quien pierde su majestad como institución es el Gobierno, especialmente el ejecutivo?

Todas las instituciones del Gobierno nacional están diseñadas para prestar servicios a los ciudadanos y a las comunidades, por lo tanto, su credibilidad y confianza son indispensables para el buen ejercicio de su función y para la correcta relación con las comunidades a las cuales están sirviendo. Si esto no es así, si la respetabilidad de una institución del gobierno nacional, regional o local, pierde su vigencia por cualquier causa o causas, la que recibe el impacto negativo es la sociedad. El desprestigio, por supuesto, acompañará a la institución, pero la carga negativa de lo que debería haberse hecho bien y no se hizo es una frustración para el ciudadano, quien padecerá el rigor de lo no logrado y sus consecuencias.

Los índices de favorabilidad que acompañan al presidente Petro y su gobierno, menores al 30%, no hablan bien del reconocimiento, la credibilidad y la confianza de la cual goza su estructura, estilo y esquema de gobierno. En nuestra opinión, buena parte de las causas de pérdida de respetabilidad, ya descritas, son aplicables a este gobierno. Especialmente notorias son las acusaciones de corrupción en su campaña electoral, actualmente en investigación en el Consejo Nacional Electoral y en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, y los reveses en distintos frentes de su administración, especialmente la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres (UNGRD), con las revelaciones de Sneyder Pinilla y Olmedo López.

Durante la campaña está claro que se violaron los topes electorales y que algunas de las fuentes de financiación son non sanctas. Sin hablar, además, de las actuaciones de los miembros de su familia con relación a la búsqueda de apoyos en las cárceles, a cambio de beneficios en la extradición de narcotraficantes o en otros casos, con los recursos recibidos también de contratistas del Estado cercanos a la campaña de Petro. En el caso de la UNGRD, las investigaciones avanzan, pero ya han salido ministros y funcionarios del gobierno, acusados de corrupción y de favorecer a congresistas a cambio de otorgar favorabilidad con los proyectos del gobierno en el Congreso. Aquí se consumaron todo tipo de delitos. ¡Qué horror! ¡Qué pérdida de confianza, credibilidad y respetabilidad!

domingo, 15 de septiembre de 2024

PETRO: NO LE MIENTA MÁS AL PAÍS

 Comentario 16/09/2024

 

PETRO: NO LE MIENTA MÁS AL PAÍS

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

El presidente de la República, Gustavo Petro, por todo tipo de medios, repite una y otra vez un particular mensaje, en el que insiste que se estaría fraguando un supuesto plan para desestabilizar el gobierno del llamado cambio, un golpe blando dado por las oligarquías y los viejos poderes políticos a su mandato autodenominado progresista.

Y es que al mandatario colombiano no le ha gustado para nada la investigación que adelanta el Consejo Nacional Electoral (CNE), a una presunta violación de los topes en la financiación de su campaña presidencial, de primera y segunda vuelta. “Cada paso dado contra el presidente en el Consejo Electoral constituye un golpe de Estado”, dice Petro.

La evidencia de los magistrados Benjamín Ortiz y Álvaro Hernán Prada, con pruebas documentales que hablan de violación de las normas electorales por más de $5.300 millones de pesos, por exceso en los topes (límite de recursos permitidos), ocultamiento de ingresos y egresos de la campaña y por el origen de los recursos.

El primer mandatario asegura que una providencia del Consejo de Estado que reafirmó la facultad del Consejo Nacional Electoral para investigar la campaña del presidente entraña un “golpe de Estado”. Vale decir que también la Corte Constitucional avaló esta misma facultad para el CNE. El fondo del asunto es que se define la autoridad competente para investigar y sancionar las presuntas irregularidades en la financiación y presentación de informes de ingresos y gastos frente a las campañas de consulta interpartidista y presidenciales de primera y segunda vuelta del año 2022 de la Coalición del Pacto Histórico, de la que el hoy presidente fue candidato.

La competencia para adelantar las actuaciones administrativas con relación al presunto incumplimiento al régimen de financiación de las campañas presidenciales, incluso donde los candidatos han resultado elegidos jefes de Estado, recae únicamente en el Consejo Nacional Electoral, de conformidad con lo establecido en los artículos constitucionales 109 y 265 y lo estipulado en la Ley 996 de 2005. Se investiga la campaña, no al presidente.

El presidente trata de desconocer el ordenamiento jurídico y las disposiciones del Consejo de Estado que facultan al Consejo Nacional Electoral, aduciendo que quien es el único que lo puede enjuiciar es la Comisión de Acusaciones de la Cámara Representantes y luego, para ser aprobada la acusación, debe pasar por el Senado de la República. Las pruebas son palmarias en contra de la violación de las normas electorales y aún está por ver su reafirmación en la investigación de las cuentas pertenecientes a la campaña, que decretará el Consejo Nacional Electoral en pleno. Sin embargo, Gustavo Petro y sus áulicos siguen hablando de golpe blando.

No hay tal golpe blando, lo que se quiere crear por parte del presidente Petro son cortinas de humo y distracción de la atención sobre el verdadero problema de la violación de las normas electorales y por esa vía del artículo 109 de la Constitución de la República que indica la prohibición de la violación de los topes máximos de financiación de las campañas, hecho que será sancionado con la pérdida de la investidura o del cargo. Además de las sanciones penales tipificadas en el Código Penal, donde los delitos de “financiación de Campañas electorales con fuentes prohibidas”, “violación de los topes o límites de gastos en las campañas electorales” y “omisión de información de aportante”, son punibles penalmente.

Así, estamos frente a dos tipos de delitos, los de indignidad de presidente Petro con la eventual pérdida de su investidura y los delitos penales de los miembros de su campaña por la violación de las normas electorales. El presidente de la República cuenta con un fuero especial que implica que las presuntas faltas penales o disciplinarias en las que pueda incurrir sean de conocimiento exclusivo del Congreso de la República.

Desde la época de las campañas de primera y segunda vuelta se oían voces diversas sobre posibles delitos electorales en la campaña de Petro, voces de diversos orígenes y partidos se unieron para afirmar que había tales delitos y solicitar su investigación. Ahora ya se cuentan por decenas las denuncias. Desde que la campaña de Petro decidió “correr las líneas éticas” como alguna vez afirmó Sebastián Guanumen, miembro de la campaña y hoy premiado con la representación diplomática de Colombia en Chile, todo se consumó, con todo tipo de “formas, colores y sabores” en contra de las normas y, por supuesto, afectando el juego limpio con los demás candidatos y las otras campañas. En la campaña de Petro, la ética brilló por su ausencia y la política sucia primó sobre el cumplimiento de las leyes y de los procedimientos establecidos.

Sencillamente, todo es un fraude que debe ser sancionado en forma ejemplar, por lo tanto, les corresponde al Consejo Nacional Electoral en lo administrativo y a la Comisión de Acusaciones de la Cámara en lo disciplinario y penal adelantar las respectivas investigaciones y, en caso de considerarlo pertinente, acusar ante el Senado de la República. Esta última autoridad determinará si procede la pérdida del cargo y/o la remisión a la Corte Suprema de Justicia en caso de delito. En todo caso, Petro no debe mentirle más al país ni tratar de desestabilizar sus instituciones para sembrar cortinas de humo sobre su verdadera responsabilidad frente a estos hechos. El que se da un golpe blando es Petro mismo, si violó las normas, o demuéstrele presidente al país que no es así, pero sin mentirle.

domingo, 11 de agosto de 2024

AVIZORANDO EL 2026

 Comentario 12/08/2024

 

AVIZORANDO EL 2026

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

El 7 de agosto de 2024 se inicia la etapa final del presidente Gustavo Petro, sus dos últimos años en el poder, con el lema del gobierno del cambio. Desde ahora debemos avizorar lo que puede pasar en su infortunado término del ejercicio y con un nuevo mandato que elijan las urnas en el año electoral de 2026.

Los dos primeros años del gobierno de Petro han dejado poco que mostrar, pues sus logros en materia política, económica, social y del proceso de paz, así como del cumplimiento del acuerdo de paz, han sido opacos o nulos, aunque el presidente trate de atribuirse como suyos logros que son del sector privado y de la sociedad, en los cuales no ha influido el gobierno. Veamos:

En materia económica, el país atraviesa una senda de crecimiento del PIB tan bajo como el 2% o menos, y en los dos años próximos se sentirán con más fuerza dos efectos que lo impactan negativamente: por un lado, la caída de la inversión privada por desconfianza e incertidumbre, además de nuevas amenazas tributarias e inestabilidad política mundial, regional y local; por otro lado, la inversión y el gasto público se verán completamente disminuidos por el alto déficit fiscal, el bajo recaudo de impuestos y el alto endeudamiento público, los cuales amenazan con el incumplimiento de la regla fiscal. Así las cosas, no habrá impulsores de la demanda, y el consumo de los hogares, además, se ha deteriorado por efecto de insuficiencia en los ingresos de las familias, las altas tasas de interés y la inflación, con tendencia a la baja, pero aún con valores significativos.

Por el lado de la política, las acusaciones de violación de topes en la campaña electoral de Petro, los desfalcos y la corrupción en la Unidad Nacional de Riesgo de Desastres, la compra de conciencias de congresistas para aprobar las reformas de Petro en el Congreso, y la connivencia de funcionarios públicos y congresionales con estos hechos, han enrarecido el ambiente para avanzar en el tránsito tranquilo y ponderado de las reformas que el gobierno pretende o en las demás iniciativas de los parlamentarios.

La coalición de gobierno con la cual contó Petro al principio de su mandato, el propio presidente la destruyó y ya no cuenta con las mayorías que lo apoyen en el Congreso. El cambio frecuente de funcionarios y ministros hace que el manejo público sea improvisado e inestable. Además, las continuas amenazas sobre Constituyente, proceso constituyente, fast track, incitación a las calles, etc., llenan de incertidumbre y desconfianza al sector privado, quien, además, desde el gobierno se le ha maltratado, desconocido y menospreciado como agente de transformación y cambio, esencial para el desarrollo y crecimiento del país.

La paz total, lema de su gobierno, ha resultado un fiasco y cada vez más el país retrocede en materia de seguridad, avances en los procesos de paz y pacificación de amplias regiones del país. Los intentos de negociación con diferentes movimientos guerrilleros, narcotraficantes o de delincuencia organizada no han conducido a buenos resultados, lo cual atiza más la hoguera de la confrontación, la inseguridad y la falta de confianza en su éxito y vigencia. Los avances en la implantación del acuerdo de paz tampoco son significativos ni contundentes, solo mantienen los privilegios de los altos mandos de las FARC que suscribieron el acuerdo del 2016.

En materia social, los inveterados problemas de desempleo, pobreza, informalidad y falta de cobertura de seguridad social se han tratado de mitigar sin éxito con la aplicación de la reforma agraria, consagrada en el acuerdo de paz del 2016 en el gobierno de Santos, sin avances significativos y más bien con retroceso. Se ha afirmado que las reformas del gobierno son las que se necesitan para el avance en los problemas sociales, pero estas se han caído en su trámite, son abiertamente inconstitucionales o no resuelven el origen de los problemas. Por lo tanto, salvo algunos subsidios a poblaciones específicas, en materia social no hay un verdadero progreso.

No es difícil entender, luego de este inventario, que la favorabilidad con la cual contó el presidente Petro al principio de su mandato se haya revertido y ya llegamos a cifras del 65% de opinión desfavorable y más del 70% de opinión sobre que el país no va por buen camino.

Los dos nuevos años del gobierno petrista, secundados por su respaldo en el Pacto Histórico, no se avizoran, por lo tanto, con un positivo optimismo, más bien con un moderado pesimismo, pensando en no ser todavía derrotistas y que algo bueno de la gestión de gobierno pueda prosperar. La experiencia del país con el primer gobierno de la izquierda no se reconocerá como de verdadero progreso, si bien su auto calificación es de ser un gobierno progresista.

Sin embargo, con miras al nuevo presidente que será elegido, Gustavo Petro aún cuenta con un sólido apoyo en un 30% de favorabilidad que parece que monolíticamente lo acompaña. Si los movimientos contrarios de los demás partidos de centro o centro derecha no se estructuran en una férrea campaña de defensa de la democracia, las instituciones, la anticorrupción y la superación de los problemas de pobreza, de violencia, de desarrollo, de la autonomía regional y con firmes programas para el progreso del país, podrán ser derrotados por el progresismo, máxime si los opositores, además, no dejan de lado egos y rencillas y se van a las elecciones divididos y segmentados en muchos grupos y partidos dispersos. Es el momento de la unidad del pensamiento liberal, democrático, institucional y privado.

El 2026 está a la “vuelta de la esquina” y por ahora no vemos esos pensamientos de integración de fuerzas, ideales y programas de gobierno que cohesionen, motiven, ilusionen, muevan al público no petrista y sean una alternativa al progresismo de Petro y del Pacto Histórico.

domingo, 12 de mayo de 2024

LOS INDICIOS QUE COMPROMETEN AL SEÑOR PRESIDENTE

 Comentario 14/05/2024

 

LOS INDICIOS QUE COMPROMETEN AL SEÑOR PRESIDENTE

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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Tratándose de temas de gobierno, según las normas electorales, las penales y la constitución de la república, existe una responsabilidad penal en cabeza de quien cometió un delito, pero la responsabilidad política está en cabeza del gobierno de turno, sin la posibilidad de argüir de nuevo, como en el caso del proceso 8.000 del expresidente Ernesto Samper, que “todo fue a mis espaldas”.

De hecho, en materia electoral el candidato y su fórmula vicepresidencial, el gerente y el tesorero de la campaña son mancomunadamente responsables por las violaciones a las normas electorales, como lo consagra el artículo 109 de la constitución. Probada la violación ya está dado el fallo por la propia Constitución, sin fórmula de juicio alternativa o discusión alguna.

No basta decir que la acusación es fruto de la animadversión política, de un golpe blando o de una ruptura institucional si las pruebas están demostradas y a la vista, como es el caso del presidente Petro, con la omisión de ingresos, el ocultamiento de gastos y la violación de los topes electorales de su campaña.

En materia de asuntos de gobierno, una vez posesionado el candidato vencedor, los actos delictivos directos del presidente, sus ministros y sus funcionarios tienen, de nuevo, una responsabilidad penal del respectivo implicado y un compromiso político ineludible del propio gobernante, sin poder aducir tampoco que “no sabía, que no conocía, que no fue consultado o que lo tergiversaron sobre sus instrucciones”. Inclusive como gobernante los hechos imputables a miembros de su familia tienen una implícita repercusión política.

Pues bien, tanto en la campaña como en el gobierno de Gustavo Petro hay demasiadas sindicaciones o indicios de violaciones de normas, tales como:

Durante su campaña:

  • La consecución de $15.000 millones para la campaña por Armando Benedetti quien afirmó que si se supiera el origen todos irían a la cárcel.
  • Las contribuciones conseguidas por Juan Fernando Petro, su hermano, de narcotraficantes de la cárcel de la Picota
  • Las contribuciones para la campaña recibidas por Nicolás Petro, su hijo, del Turco Hilsaca y Santander Lopesierra, señalados traficantes.
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  • Las contribuciones en criptomonedas de Daily Cop.
  • Los gastos e ingresos de campaña no reflejados en las cuentas e investigados por el CONSEJO NACIONAL ELECTORAL sobre honorarios de consejeros, vuelos y gastos de propaganda.
  • Las investigaciones que se plantean deben ser realizadas por la COMISIÓN DE ACUSACIONES del Congreso, donde el presidente tiene control por sus integrantes afines a su línea política.
  • Dineros donados por varios sindicatos (Fecode y la USO) y no reflejados en sus cuentas de campaña.
  • Gastos millonarios durante el día de las elecciones en testigos electorales y en la celebración del triunfo en el Movistar Arena, que el presidente afirma que no son de la campaña, ¿entonces son gastos de qué?
  • Euclides Torres contratista y aportante a la campaña con múltiples contratos dados por el gobierno a su favor.
  • Los vuelos chárteres del candidato y de miembros de su campaña a través de Sadi (transportes aéreos de Ibagué) y no reflejados en sus cuentas.
  • Las bolsas con dinero en las campañas electorales.

Durante su gobierno:

  • Las bolsas o maletas con dinero en la casa de Laura Sarabia.
  • Los sobrecostos y demandas del contrato de pasaportes en la Cancillería, como consecuencia de sus instrucciones y de otros contratos recientes, que conducirán a un gran detrimento patrimonial por las demandas de Thomas Greg & Sons.
  • El tema de los sobrecostos en la compra de los Carrotanques para la Guajira.
  • Los $4.000 millones supuestamente entregados a miembros del senado y de la cámara para el pago del paso favorable de las reformas sociales en el Congreso, provenientes de la UNGRD-Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo (Sneyder Pinilla y Olmedo López)- y la implicación a varios funcionarios dependientes de la Presidencia. En una reciente publicación en su cuenta de X, el presidente Gustavo Petro ha nombrado específicamente a varios altos funcionarios de su Gobierno y políticos del país, anticipando destituciones en respuesta al escándalo de corrupción que sacude su administración.
  • Los diversos contratos celebrados por dependencias de la presidencia con notorios sobrecostos y posiblemente coimas que configuran corrupción.

En síntesis, tanto desde su campaña como en su gobierno hay indicios documentados que comprometen al presidente, a funcionarios de su campaña o de su gobierno y a miembros de su familia. La responsabilidad penal serán los jueces y magistrados quienes la decidirán, pero la responsabilidad política del gobierno Petro es un deber de toda la ciudadanía juzgarla y rechazar sus conductas.

domingo, 7 de abril de 2024

CRECE LA INCERTIDUMBRE

 Comentario 08/04/2024

 

CRECE LA INCERTIDUMBRE

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Cuando no tenemos certeza sobre lo que ocurrirá en un futuro con un acontecimiento esperado, sea de ocurrencia cierta o incierta, hablamos de incertidumbre, es decir, la falta de certidumbre sobre lo que va o puede suceder. Las decisiones empresariales, privadas y gubernamentales, pasan siempre por reflexionar sobre el grado de incertidumbre que rodea la respectiva decisión, sea para expedir una resolución o una norma, ejecutar una acción, para realizar un proyecto o para ejecutar un programa. La incertidumbre en un país surge de diferentes factores como son y específicamente en el caso de Colombia:

·         El entorno político y social

En este caso está en cuestionamiento la estabilidad regulatoria y la sindéresis de las decisiones políticas del gobierno nacional o regional, quien debe obrar primero dentro de la constitución y segundo con miras al logro del bien común. Las tendencias ideológicas tanto como las programáticas, influyen decididamente en la incertidumbre, o sea, el tono, el discurso y la orientación de cada gobierno si es de corte totalitario, estatista o autocrático, por un lado, o liberal, respetuoso de la propiedad y el ejercicio privado y con decisiones que consultan la división de poderes y las instituciones del país, por el otro. El primer escenario genera grandes temores por el estatismo y el intervencionismo de Estado, las segundas, generan mayores niveles de confianza y certidumbre, por el respeto a la actividad privada. Pues bien, en Colombia el entorno político está enrarecido pues se tiene un gobierno de corte totalitario, estatista y autocrático, el de Gustavo Petro, que no ha querido gobernar con una buena gestión y en colaboración con otros partidos y con el sector privado, por el contrario, su enfoque es de formas dogmáticas e ideológicas, lo cual ha contribuido a la polarización política tan acendrada que jamás la ha tenido el país.

El gobierno no ha hecho buenas relaciones ni con el congreso y las demás instituciones del Estado, ni con los demás partidos políticos, como tampoco con Cámaras de Comercio, ONGs, asociaciones y corporaciones ni con los gremios. Su talante autoritario y sectario se han impuesto frente a la potencial armonía y colaboración.

El destino de las reformas sociales del gobierno, sometidas a la consideración del Congreso, está por verse y muchos otros proyectos y programas aún no cogen vuelo, no por su oportunidad sino por su agresivo y desafiante contenido; el lema de “el gobierno del Cambio” se ha llevado a un desafiante extremo.

El gobierno en sí mismo es un caos, es como si a propósito se fomentara el desorden, la falta de decisión, de acción y de oportunidad en la gestión, frecuentemente llega tarde. Es extraño cómo aún con un abultado presupuesto no se gestiona una acción de gobierno llena de obras y realizaciones. Es un gobierno que tiende a la confrontación, al desafío y a la pendencia, con expresiones insultantes, desafiantes y ofensivas. La estabilidad de sus ministros y funcionarios se caracteriza por una acelerada rotación e improvisación. Los cargos no se nombran por merecimiento e idoneidad sino por amiguismos y preferencias, muchos favores políticos por obras, acciones o decisiones del pasado a favor de su actividad política se saldan por parte del gobierno Petro con uso del presupuesto público, especialmente en la carrera diplomática. La agitación social ha sido una constante, aún promovida por el propio gobierno que trata de sacar sus “huestes” a la calle para movilizar la ciudadanía con consignas sociales y programáticas, de un corte ideológico que favorece el odio de clases y la confrontación de sectores diversos de la comunidad que tienen diferentes enfoques políticos y estilos de vida. Además, la paz total es un proceso que no ha cuajado y por el contrario son cada día más y mayores los frentes de violencia en la geografía nacional.

Para todos los sectores de la economía, sus ONG, sus organizaciones y sus gremios lo que todo esto significa es mayor incertidumbre política y, por supuesto, con sus implicaciones económicas, porque como se dice popularmente “nadie sabe dónde va a parar ese globo (el gobierno)”

·         El entorno macroeconómico.

Como es obvio, las buenas condiciones macroeconómicas prevalecientes, presentes o esperadas, favorecen el desenvolvimiento de los niveles de incertidumbre a la baja y en contrario sentido, cuando la macroeconomía se deteriora la incertidumbre se exacerba ante la percepción de mayores niveles de riesgo. Pues bien, la economía colombiana está atravesando un escenario de desaceleración económica con caída de la inversión privada e insuficiente inversión pública. Ya hay varios sectores decrecientes como la industria, el comercio, los bienes de consumo durable, la construcción de obras civiles, la vivienda, y algunos sectores agropecuarios, entre otras actividades económicas también golpeadas.

De hecho, la inversión interna privada bruta pasó del 19.1% del PIB en el 2020 al 12.9 % esperado para el 2024 (o menos), esta abultada caída será la causante de mayores niveles de pobreza y falta de actividades productivas que alivien la cifra de desempleo que ya se eleva al 10.7%. El efecto contra cíclico de mayores inversiones del Estado no se ha dejado sentir, no se sabe estructural o ideológicamente qué sucede con la decisión de inversión del Gobierno Nacional.

Como afirma el FMI en reciente artículo publicada en EL Tiempo, 2 de abril de 2024, al referirse a la caída de la inversión en Colombia y en otros países de Latinoamérica:

§  Por un lado, destaca que en Colombia la caída de la inversión ha sido mayor que lo que ha ocurrido en Chile, México, Brasil y Perú, puesto que todos los países han sentido el rigor de las condiciones adversas de la macroeconomía y la geopolítica mundiales.

§  Por el otro, al referirse específicamente a Colombia, afirma: “Si bien los resultados confirman el impacto negativo en la inversión del país del endurecimiento de las políticas monetarias para control de la inflación, también sugieren que la incertidumbre política ha jugado un papel importante en el caso de Colombia”.

En síntesis, los dos tipos de impactos, el político y social, por un lado, y el macroeconómico, por el otro, están afectando los niveles de incertidumbre en Colombia y por consiguiente la inversión privada, con sus consecuencias en el empleo, el desarrollo y el crecimiento del país. La dinámica de la economía es muy sensible a las percepciones de las personas y de los empresarios, frecuentemente decimos que “cada cual es dueño de su miedo”, cuando las señales muestran nubarrones, los mecanismos racionales y emocionales de conducta humanas llevan a reacciones de prudencia o abandono de la decisión o la inversión, para no elevar aún más los niveles de riesgo e incertidumbre. Gobierno Petro “póngase las pilas”, hay que crear condiciones para la certidumbre y para facilitar las decisiones de inversión, no alejar a los inversores con actitudes y acciones que afectan sus intereses privados desde el punto de vista de la ideología radical de izquierda del gobierno nacional.

 

domingo, 31 de marzo de 2024

LA TRAGEDIA DE GUSTAVO PETRO

 Comentario 01/04/2024

 

LA TRAGEDIA DE GUSTAVO PETRO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
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Columna publicada en ABC España, febrero 15/24.

Por: Carlos Granés.

"Lo desgarrador es su nula capacidad para gestionar lo real y concreto"

Quienes tienen el hechizo del poder en América Latina no suelen ser políticos al uso, sino personajes desmedidos, con alma de visionarios o redentores más que estadistas o gobernantes tradicionales.

Basta con pasar revista a los mandatarios actuales, tanto a los de derechas – Bukele o Milei – como a los de izquierdas – AMLO, Boric o Petro – para comprobarlo: ninguno de ellos llegó a la presidencia de su país para gobernarlo, sino para salvarlo.

Tocados por la providencia se impusieron la misión de refundar sus países y hacer de su paso por la jefatura del Estado un hito, un parteaguas en la historia.

Pero entre todos estos presidentes el caso más fascinante es el de Petro.

Él es quien tiene una imagen más sobredimensionada de sí mismo, tanto que Colombia le queda chica y en consecuencia ha querido convertirse en un líder mundial y tutelar la causa contra el cambio climático.

No solo intenta redimir a Colombia de 200 años de mal gobierno, sino la humanidad entera de su inminente extinción.

Nadie como él está tan persuadido de su propia bondad, de su hermosura moral y la urgencia de sus propósitos.

Quiere cambiar el sistema económico mundial para que el capitalismo no devore el planeta.

Quiere la paz para Colombia y el mundo, y no una “paz neoliberal” como la que firmó Santos con las FARC, sino una paz total que apacigüe de una vez y para siempre todos los focos de violencia en Ucrania, Palestina y el cosmos entero.

Así lo expresó en un discurso ante la ONU. La humanidad después de oír su palabra debería saber que su misión es “expandir el virus de la vida por las estrellas del universo”.

Lo desgarrador en el caso de Petro es que la misión histórica que cree tener a cuestas contrasta con una nula capacidad para gestionar lo real y concreto.

Mientras se eleva a otear desde el cosmos los males de la humanidad, su propio hijo se enriquece con dineros del narcotráfico y su esposa deambula de parranda por el mundo con un séquito de masajistas, maquilladores y estilistas que le ha costado al estado colombiano 112 mil dólares.

El mismo se destaca por incumplir las citas de primer nivel con la excusa de que el presidente no madruga, y todo indica que ha encargado a "_Xavier Vendrell_ "exterrorista Catalán, promotor del Tsunami Democratic, que repita su infame gesta acosando a los magistrados de la Corte Suprema en Bogotá.

Pequeñez, mediocridad y violencia que contrastan con una verborrea seráfica.

La distancia abismal que hay entre sus ideales y sus logros, entre la imagen que tiene de sí mismo y sus capacidades reales, convierte a Petro en un personaje trágico.

Condenado al autoengaño y al victimismo, achaca su inevitable fracaso no a su ineptitud sino al complot de los malos.

Lo fascinante es que su desgarramiento es el drama humano por excelencia. Nunca estamos a la altura de nuestros deseos o ideales, nuestra imaginación siempre es más potente que nuestra voluntad.

La fatalidad para Colombia es tener que presenciar esa tragedia humana en el palacio de gobierno.

 

domingo, 14 de enero de 2024

ANTIOQUIA FEDERAL

 Comentario 15/01/2024

 

ANTIOQUIA FEDERAL

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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Desde la elección popular de alcaldes y gobernadores realizada el 29 de octubre de 2023, se observó que durante las campañas y después de ellas, muchos de los candidatos proponían la idea de volver a un país federal, como lo fuimos cuando existieron los Estados Unidos de Colombia, una federación que existió entre 1863 y 1886. Durante ese período, Antioquia tuvo su propia constitución, moneda, ejército y diplomacia, y se destacó por su desarrollo económico, social y cultural.

Antioquia Federal es una propuesta que busca que el departamento de Antioquia tenga más autonomía política, económica y administrativa dentro de Colombia, igualmente que para otros departamentos y regiones. Esta idea se basa en el modelo de estado federal, en el que cada entidad territorial tiene su propia constitución, leyes, tribunales y gobierno, pero concentra muchas competencias en el gobierno central. Existen países que son Estados unitarios, es decir, un solo Estado con autonomías regionales. Sin embargo, también hay países como Estados Unidos, Brasil, Argentina, Alemania o México, que están organizados como Estados federados.

La propuesta de un Estado Federal ha generado debate y controversia en el país por muchos años, ya que implica un cambio radical en el modelo político de Colombia, y plantea interrogantes sobre la viabilidad, conveniencia y legalidad de una eventual federación de estados. Algunos defensores del Estado Federal argumentan que esta sería una forma de fortalecer la democracia, la participación y el desarrollo regional, mientras que otros críticos la consideran una expresión de separatismo, egoísmo y regionalismo. El centralismo, por el contrario, es una forma de gobierno que se caracteriza por un poder central que congrega todos los poderes del Estado y las facultades necesarias para crear leyes que afectan al resto del país.

Sin embargo, con el artículo primero de la Constitución de 1886, Colombia se convirtió en un Estado unitario y centralista, y el país perdió su condición de Estado Federal. Desde entonces, algunos sectores políticos y sociales de Antioquia han reclamado mayor autonomía y descentralización para el departamento, y han revivido la idea de Antioquia Federal como una alternativa. Este artículo de la Constitución política del país significa que Colombia dejó de ser una federación de estados soberanos, como lo era bajo la Constitución de 1863, y se convirtió en un estado centralizado, en el que el gobierno nacional tiene el control parcial sobre las entidades territoriales. Sin embargo, se han dado pasos hacia la descentralización en temas tales como la elección popular de alcaldes en 1986. Como también se reforzó este concepto en el artículo primero de la Constitución Política de Colombia de 1991, que establece lo siguiente:

Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general.

Lo que hemos subrayado indica precisamente lo que no está sucediendo con el gobierno de Petro en términos de descentralización y autonomías territoriales, todo lo contrario, este singular gobierno de izquierda quiere más centralización y por decisiones nacionales que le competen se manifiesta en acciones que coartan la autonomía de las regiones. Decisiones tales como las recientes en el caso de Antioquia sobre:

  • La continuidad de las vías 4G y la habilitación del Túnel del Toyo, dándole continuidad a la conexión del centro del país con el puerto de Urabá.
  • El no desarrollo de una infraestructura moderna de puerto en Urabá antioqueño como prolongación de un gran puerto marítimo y zona turística regional y nacional.
  • Los desplantes con el proyecto Hidroituango.
  • El intervencionismo en la Cámara de Comercio de Medellín
  • La restricción en la adjudicación de los Títulos mineros desde Antioquia
  • La intervención en Savia salud y Comfenalco Antioquia.
  • Etc.

El exgobernador Juan Gómez Martínez ha sido un gran promotor del federalismo, ha defendido la idea de Antioquia Federal como una forma de preservar la identidad, la cultura y el desarrollo de la región, frente al centralismo y la corrupción del gobierno nacional. También ha argumentado que Antioquia tiene el potencial económico, social y político para ser un estado federado, y que esta figura no implica separatismo ni desintegración nacional. Los nuevos mandatarios de Medellín y Antioquia, en sus actos de posesión, afirmaron en relación al gobierno de Petro, que es centralista y autoritario por excelencia:

  • “Presidente Petro mire a Antioquia con cariño y no con desdén” Federico Gutiérrez.
  • “No hacerle el feo a Antioquia por temas ideológicos” Andrés Julián Rendón.

Adicionalmente, Andrés Julián Rendón, gobernador electo de Antioquia, propuso un proyecto para lograr que las regiones del país tengan más autonomía. Esto, a través de un referendo:

"Nosotros no podemos seguir alimentando ese centralismo asfixiante y fastidioso que hoy tiene Colombia y que no permite que las regiones se estén desarrollando, cuando son las que aportan fundamentalmente a su riqueza, por eso nosotros estamos planteando una forma de entregarles realmente autonomía económica y fiscal a los departamentos, que son nuestro nivel intermedio de gobierno, el que nosotros definimos desde la Constitución del 86 y 91", explicó el mandatario. Sobre el referendo, agregó:

"Hay que vigorizar el artículo 298 de la Constitución, como es la pretensión del referendo que estamos promoviendo y anexa solamente estas líneas. Solo los departamentos podrán gravar la renta y el patrimonio de las personas naturales y jurídicas de sus territorios. Con eso sólo, hacemos una verdadera revolución fiscal que permitirá que las regiones tengan cómo atender las necesidades de su gente y las exigencias de los territorios, pero nada de apartarnos de Colombia, ni de librar otro tipo de discusiones que no le sirven a la unidad nacional".

Los conceptos sobre las autonomías y la descentralización regionales están evolucionando, al igual que las ideas sobre Colombia Federal y, en particular, las de Antioquia Federal.

lunes, 16 de octubre de 2023

¿IDEOLOGÍA O BUEN GOBIERNO?

 Comentario 17/10/2023

 

¿IDEOLOGÍA O BUEN GOBIERNO?

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

La tradición popular nos ha enseñado que “desde el desayuno se sabe cómo va a ser el almuerzo” y si este simbólico mensaje lo aplicamos al gobierno de Gustavo Petro, nos faltan tres años de mal “desayuno y pésimo almuerzo”. Hay una diferencia sustancial con el presidente y sus colaboradores, por un lado, demasiada ideología de izquierda radical, rancia y obtusa, que ha demostrado su fracaso con los modelos socialistas de estado que se han implementado en muchos países y que conducen generalmente a la pobreza, la pérdida de libertades es estatismo, el sectarismo y el autoritarismo. El segundo elemento es la demasiada improvisación, falta de criterio, de experiencia y de decisión. Veamos cada tema:

Un país con democracia liberal e institucionalidad a través del separación de poderes, como Colombia, se puede gobernar con una orientación política de izquierda o de derecha, de hecho, la alternancia de “sabores  y colores” en el pensamiento político de los gobiernos locales y regionales en los últimos años y particularmente desde la constitución del 91, demuestra a las claras  que sí es posible, en ocasiones gobernarán personas de centro, otras de derecha y otras de izquierda, en ciudades diferentes en los mismos períodos.

La ideología no es el problema, la esencia del asunto es el buen gobierno, es decir, diseñar, decidir, ejecutar y controlar obras de desarrollo, progreso y crecimiento para toda la comunidad, tal que se generen nuevas, mejores y más diversas oportunidades para todos los ciudadanos, sin distinción de clase, raza, credo político o religioso, nivel de educación, ubicación, en una palabra, sin ningún tipo de segregación.

Cuando decimos gobernar para todos, es claro, para todos. El gobierno lo eligen sus partidarios, pero una vez en el mando, debe cumplir con la constitución y las leyes y debe ejecutar un buen gobierno para la ciudadanía. Un gobierno nacional o regional está diseñado para solucionar los problemas de la comunidad y propender por su mejoramiento y progreso, no para imponer la ideología de su partido, dado que entre todos los ciudadanos habrá también las más variadas ideas política concurrentes o divergentes. Un buen gobierno aglutina a sus conciudadanos con las soluciones, no con las preconcebidas ideas políticas, que, si las quiere imponer, le darán un grado de confrontación política y polarización que puede llegar aún a paralizar su gestión ejecutiva y sus relaciones con los demás órganos del poder público. Todo lo descrito es lo que sucede con el mandato de Gustavo Petro, demasiada ideología que se quiere imponer y poca acción de gobierno.

Veamos el otro frente de las ocurrencias de este malhadado gobierno, su ejecución es muy pobre, las realizaciones pocas y mal hechas. Baste mencionar las crisis que se han ido generando, acumulando y profundizando, bien por falta de atención oportuna, por no enfrentar sus consecuencias o por aplazar sus impactos, más con cálculo político que por falta de recursos los cuales la reforma tributaria le ha proporcionado generosamente, a todo lo cual se suma la mala gestión de sus funcionarios más cercanos, mencionemos sólo unos pocos casos donde se han generado verdaderas crisis:

  • En el sector energético.
  • En el sector de vivienda.
  • Con los precios de combustibles, el SOAT y el transporte colectivo o de mercancías.
  • En los organismos de regulación como la CREG.
  • En el trámite de las reformas sociales.
  • Con la coalición de gobierno que él mismo destruyó.
  • Con sus posiciones radicales con el medio ambiente versus la explotación racional de recursos minerales.
  • El proceso de paz de tumbo en tumbo.
  • La compra de tierras agrícolas para la solución agraria a paso de tortuga.
  • Manejo presupuestal inacabado o mal ejecutado.
  • De “pelea” con los que piensen diferente.
  • Las obras de infraestructura, las 4G particularmente, envolatadas o con proyectos como el metro de Bogotá atrancados por su decisión.
  • Viene el niño y nos cogerá mal preparados, con proyecto sin terminar y problemas en toda la cadena de valor energética.
  • Soluciones para el campo, anunciadas, no ejecutadas.
  • El sector privado es “el enemigo malo del país” y el sector financiero es una maldición para el desarrollo del país.
  • Pelea con gremios y falta de entendimiento para acciones conjuntas y mancomunadas.
  • Afán de estatización de todo tipo de servicios, organizaciones y decisiones.
  • Influencia política en temas eminentemente técnicos o gremiales.
  • Problemas en las relaciones internacionales al emplear criterios ideológicos y no diplomáticos.
  • Sus conductas personales de ausencias, falta de decisiones y continuas contradicciones no permiten saber para dónde va o dónde está.
  • Las acusaciones contra su campaña previa a la elección como presidente, dejan un manto de duda y de desconfianza sobre su legitimidad.
  • Y así sucesivamente.

O el presidente no gobierna o no deja cogobernar a sus más cercanos colaboradores, ministros y viceministros, o bien éstos tampoco lo hacen por temor a reacciones de agresión verbal y descalificación del propio presidente. O por falta de conocimiento y preparación, demasiada improvisación, lo cual configura un escenario de pésimo gobierno como lo muestra las encuestas de favorabilidad donde le presidente ya tiene una aceptación inferior el 30%. ¿Cómo irá a ser el “almuerzo” si así ha sido el “desayuno”? Más buen gobierno y menos ideología es lo que requerimos.

domingo, 13 de agosto de 2023

DEMOCRACIA Y GOBIERNO

 Comentario 14/08/2023

 

DEMOCRACIA Y GOBIERNO

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Winston Churchill, se desempeñó como primer ministro del Reino Unido de 1940 a 1945, durante la Segunda Guerra Mundial, fue un político, militar, escritor y estadista británico, ganador del Premio Nobel de Literatura, un pintor prolífico y uno de los políticos con más años de servicio en la historia británica. Una de sus muchas y maduras reflexiones, después de conocer los horrores de la guerra y de los malos gobiernos de los regímenes totalitarios, comunistas y fascistas, así como un sin número de dictadores monárquicos o autoproclamados, afirmó: “La democracia es el menos malo de los sistemas políticos”. Y, agregamos nosotros, pero está amenazado.

Connatural a las democracias modernas suele existir el modelo económico capitalista, la separación de poderes, las elecciones libres y abiertas, el respeto por los valores y principios individuales, así como la propiedad privada y la libertad de empresa e inversión, educación, régimen de vida, creencias políticas y religiosas. Las democracias albergan pensamientos filosóficos y políticos de todas las gamas, desde la derecha a la izquierda pasando por el centro y un sinnúmero de matices, y esto es en sí mismo una idea poderosa, ya que permite la alternancia de modelos de pensamiento y estilos de gobierno en el libre juego electoral.

Sin embargo, en los últimos años la democracia se ha visto atacada por gobiernos autoritarios y autocráticos, los cuales, luego de la elección popular, se arropan en esos principios, pero actúan en formas más cercanas a las dictaduras de derecha o de izquierda que como verdaderos gobiernos demócratas, con la sindéresis necesaria para actuar en favor todos los ciudadanos, con prescindencia de sus convicciones individuales, para ejecutar programas de crecimiento y desarrollo sociales, económicos y ambientales de beneficio común. En estas circunstancias, los principios democráticos se ven realmente lesionados, ya que, suele ocurrir, que los ciudadanos afectos al gobierno propenden por un cambio del modelo liberal hacia visiones menos democráticas. Pero hay otro “cáncer” que afecta severamente la estabilidad política y democrática de los países, por los malos gobiernos autoritarios, los que son, además y frecuentemente, corruptos, clientelistas, politiqueros y demagogos.

Ahora, lo peor puede suceder cuando estos dos sesgos antidemocráticos se combinan en el mismo gobernante. Como afirma el Doctor Armando Estrada Villa en uno de sus importantes artículos, al comentar sobre estos temas: “Los dictadores o autócratas actuales simulan ser de verdad demócratas y, por ello, normas y procesos como la constitución, la separación de poderes, la celebración de elecciones y el funcionamiento de pesos y contrapesos continúan aparentemente vigentes. Y es que, en forma tenue y suave, poco a poco, van reformando la constitución, ajustándola a sus intereses hasta privarla de significado y atributos. Para satisfacer sus aspiraciones se apoderan de los órganos de control, hostilizan, amedrentan, desprestigian y arrestan a líderes de la oposición y subvierten para su beneficio las reglas de juego propias de la democracia”. (Declive de la democracia, El Colombiano 9/07/2023).

Pues bien, el gobierno de Gustavo Petro es el clásico ejemplo de ambos problemas: por una lado, es autocrático y autoritario y quiere abogarse los poderes de las otras ramas del poder público y, por el otro, es populista, demagogo y clientelista, con miles de promesas vacías, con uso de la burocracia oficial para el pago de favores políticos a sus áulicos y con empleo del gasto público direccionado para comprar partidarios con todo tipo de subsidios, sin el desarrollo de verdaderas inversiones en infraestructura, conocimiento, tecnología e innovación que potencien las capacidades del país para subir en niveles sustantivos en su crecimiento, en su desarrollo, en su producción, en la generación de oportunidades y de mejores formas para lograr escenarios de igualdad y equidad. Nos quedamos en el peor de los mundos.

Pero, si esto fuera poco, ahora resulta su gobierno envuelto en serios líos de financiación de su campaña política, con violación de las normas electorales y con muchos indicios de asuntos ilegales, entre sus colaboradores de campaña o de gobierno, según las recientes declaraciones e indicios suministrados por Armando Benedetti y por su propio hijo Nicolás Petro, y revelados por la Fiscalía en audiencias públicas diversas. Los temas rayan con lo penal, no sólo con lo electoral o lo político.

Todo lo cual pone en tela de juicio la legitimidad de su gobierno, la aprobación de sus planes y programas, la credibilidad de su dirección y liderazgo y, por supuesto, su gobernabilidad. Aunque los temas son de competencia de los órganos de justicia y las demás instituciones de la democracia quienes deben actuar (Cortes, Fiscalía, Procuraduría, Congreso, Sistema Electoral) para resolver tamañas acusaciones y actuaciones, es todo el pueblo colombiano quien sentirá el remezón de un gobierno, de por sí débil en sus decisiones y tortuoso en sus ejecuciones, con señalamientos de credibilidad política desde los inicios de su campaña. Baste recordar las grabaciones de Petro con sus asesores Sebastián Guanumen, Armando Benedetti, Roy Barreras y tres expertos extranjeros de extrañas conductas, con la decisión de “destruir” las campañas de sus contradictores políticos, porque había que ganar a como diera lugar, aunque se movieran las “líneas éticas”.

Muy grave para el país tener un nuevo proceso de falta de legitimidad y legalidad, como ocurrió en el gobierno de Samper, esto afectará todos los ámbitos del funcionamiento del país por el revuelo político, judicial, de credibilidad, de legitimidad y de gobernabilidad, con todas sus consecuencias. Aunque la economía seguirá su camino, pues los empresarios lo que saben hacer es empresas y los ciudadanos deben seguir sus vidas, no cabe duda de que afectará la relación Gobierno con las empresas, los partidos políticos, la ciudadanía y las organizaciones civiles. Y vienen las elecciones regionales del 29 de octubre, donde, casi seguro, se convertirán en una sanción ejemplar, moral y política, para el autoproclamado Gobierno del Cambio y su grupo político, el Pacto Histórico.

lunes, 7 de agosto de 2023

¿DE MALAS O DE MALO?

 Comentario 08/08/2023

 

¿DE MALAS O DE MALO?

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Estamos cumpliendo un año del del autoproclamado gobierno del “Cambio”, presidido por Gustavo Petro y liderado por su movimiento político del Pacto Histórico y no puede ser más la decepción, es como si su mala obra de gobierno en la alcaldía de Bogotá hubiera sido premonitoria de lo que está ocurriendo con su mal gobierno presidencial: no acierta, no coordina, no gobierna y los temas se le están saliendo de las manos o generando con cada actuación nuevos y diferentes problemas. Unos surgen de su visión ideológica que quiere imponer a toda costa y, otros, no consultan las reales necesidades, capacidades y los logros ya construidos y ganados como experiencias positivas por el país, a través de muchos años de esfuerzos, durante distintos gobiernos y con el concurso de diversas corrientes políticas. Para comenzar admito que algunos de los hechos que voy a mencionar como negativos pueden ser considerados como positivos por otras visiones y opiniones. Veamos varios casos, por mencionar sólo algunos:

 

  1. Crisis ministerial: salida de los ministros más experimentados y reconocidos, como, por ejemplo, José Antonio Ocampo, Cecilia López y Alejandro Gaviria por manifestar sus opiniones contrarias a los deseos de Petro, especialmente frente a las reformas.
  2. Reforma política: que afectaba la gobernabilidad de los partidos y las reglas electorales, no pasó.
  3. Reforma salud: se atraviesa en la salud administrada por las EPS con éxito por más de treinta años, si bien se puede mejorar la cobertura y la prevención por parte del Estado en regiones apartadas.
  4. Reforma laboral: afecta la relación laboral con altos costos y con la no generación de nuevo empleo o de menor informalidad, inclusive puede generar mayor desempleo.
  5. Reforma pensional: canaliza en forma obligatoria (se pierde la libertad de elección y se establece mayor exigencia en semanas cotizadas) los recursos del ahorro pensional hacia Colpensiones, lo cual a futuro afectará gravemente la participación de los Fondos privados en la formación de las pensiones obligatorias y en su positiva participación en el mercado de capitales.
  6. Coalición de gobierno: se hizo con los partidos liberal, conservador y de la U, y se deshizo por diferencias irreconciliables frente a los proyectos de Petro, no valió la mermelada otorgada.
  7. Tarifas de energía y sector eléctrico: es un sector delicado como para manejar sus tarifas con criterios políticos del momento y sin mirar el largo plazo y las inversiones actuales y futuras del sector para mantener su confiabilidad y buen servicio.
  8. Emergencia económica y social en la Guajira: probablemente no necesaria y no reglamentaria según los preceptos que la rigen.
  9. Pobres marchas de sus favorecedores y nutridas de sus opositores: la calle no lo acompaña.
  10. Paz total: Bonito el concepto, malísima la aplicación, resultados muy pobres, violencia e inseguridad por todo el país.
  11. Primera línea: son delincuentes que pagan delitos graves, no gestores de paz.
  12. Acuerdo entre los Shotas y los Espartanos en Buenaventura muy frágil e inestable, ahora quiere pagar por no matar a los que vienen delinquiendo y ¿a los demás ciudadanos honestos qué les ofrece?
  13. Intervención en temas de Cortes u organismos de control (Fiscalía y Procuraduría): choque de trenes con visión totalitaria, autocrática e ideológica.
  14. Funcionarios venales como Laura Sarabia y Armando Benedetti señalados de varios delitos.
  15. La economía se deteriora sin ver aún los efectos y las medidas contra cíclicas del Estado…. y viene el niño, aún sin medidas preventivas, pero, con alta inflación y altas tasas de interés, todavía.
  16. Ejecución de los presupuestos muy baja, igual que muchos cargos aún sin nombramiento.
  17. Aumento de la burocracia con la creación del ministerio de la igualdad (700 cargos nuevos), que estrictamente no se requieren, sus funciones pueden hacerlas otros ministerios (19), es una golosina para la vicepresidente.
  18. Ausencias presidenciales: ¿Dónde va?, ¿dónde y con quien permanece?, ¿qué hace?, ¿enfermedad o dependencia?, es el presidente, no un ciudadano común.
  19. Incumplimiento inveterado: parece que la puntualidad no es su norma de buena conducta y de respeto por los demás.
  20. Promesas incumplidas: muchos anuncios, pocas acciones, a veces lanza ideas que ni siquiera han sido valoradas o estudiadas en sus alcances y consecuencias.
  21. Problemas de campaña electoral: recursos de narcotráfico o de gobiernos extranjeros en su campaña y con dudas serias sobre legitimidad, legalidad, violación de topes y platas no explicadas y líos de familia, según las declaraciones de su propio hijo Nicolás Petro a la Fiscalía y, por otro lado, Juan Fernando Petro, su hermano, con el “extraño” pacto de la cárcel de la Picota.
  22. Política de narcotráfico fuera de control, no hay combate ni erradicación activa de cultivos, sólo ocasional. ¿Proteger los “pobres” campesinos cocaleros?
  23. El desmadre del orden público: paz por ningún lado, como afirman los gobernadores.
  24. Creciente oposición y pérdida de favorabilidad del presidente y su gobierno.
  25. Intromisión inconveniente en el metro de Bogotá.
  26. Intromisión en gremios, cámaras de comercio y otros entes autónomos.
  27. Mala o muy deficiente opinión de algunos de sus funcionarios, por ejemplo: el Comisionado de Paz, el ministro de Defensa, el del Interior, especialmente por cuenta del accionar criminal del ELN, las disidencias de las FARC, el Clan del Golfo y los diferentes grupos ilegales que operan en muchas regiones del país o por las dificultades en el Congreso de la República.
  28. Subsidios de vivienda retrasados con gran daño a la dinámica del sector, las empresas constructoras, la cadena de proveedores y a los compradores de vivienda.
  29. La desastrosa actuación frente a los militares retenidos en diferentes lugares del país.
  30. Cancillería como fortín político de activistas y correligionarios suyos sin ninguna carrera diplomática.
  31. Pierde el control del Senado de la República y de las Comisiones Legislativas más importantes. Etc., para no alargar.

 

¿Es de malas o de malo este gobierno? Mi opinión es lo segundo, no lo primero, son errores de su gobierno, no zancadillas de los opositores. Cada vez la opinión desfavorable crece tanto para el presidente como para sus ministros.

sábado, 15 de julio de 2023

EL GIROSCOPIO

 Comentario 17/07/2023

 

EL GIROSCOPIO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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Según la enciclopedia libre Wikipedia, el giróscopo o giroscopio (del griego σκοπέω ‘ver’ y γῦρος ‘giro’) es un dispositivo mecánico que sirve para medir, mantener o cambiar la orientación en el espacio de algún aparato o vehículo. Pues bien, vamos a aplicar este concepto al rumbo de la nación colombiana en manos del gobierno de Gustavo Petro. Evaluemos cinco elementos:

  1. 1.    Proyectos en el congreso.

A partir de una coalición burocrática de gobierno formada al inicio de su mandato con los partidos liberal, conservador y de la U, el presidente Petro, quiso introducir las llamadas reformas del cambio, un conjunto de proyectos de ley cuyo contenido se refieren a temas de salud, pensiones, laboral, tributaria, aspectos electorales, acuerdo de Escazú, el plan nacional de desarrollo, entre otras. Un verdadero arsenal de “artillería pesada” que se ha querido imponer, en forma radical e ideológica, a toda costa. Si bien hay aspectos positivos y necesarios, su trámite ha traído como consecuencia graves circunstancias:

  • Se destruyó la coalición de gobierno y los partidos que lo acompañaban se han ido a la independencia o fortalecer los de oposición que han sido Cambio Radical y el Centro Democrático. En la práctica, el gobierno se quedó sólo con los partidos de la izquierda que lo acolitaron en la votación, la cual ahora se ve resquebrajada, por ejemplo, por miembros de la alianza verde, que dicen que “no es buena sombra” arrimarse a Petro, máxime si se avecinan las elecciones regionales de alcaldes y gobernadores en octubre de este año.
  • Se ha incrementado y radicalizado la polarización ciudadana en términos que pueden perturbar las relaciones de la clase política y aún de las comunidades y de las familias.
  • El trámite de estas iniciativas se ha convertido en un tortuoso “calvario” lleno de vicisitudes, enfrentamientos y presumibles violaciones a los reglamentos que rigen para su correcta aprobación. Ya están en manos de la Procuraduría y del Consejo de Estado las demandas y pleitos respectivos, sin perjuicio de la actuación posterior de la Corte Constitucional para validar su juridicidad y legalidad.

Como consecuencia, el ambiente político sosegado, reflexivo y de colaboración armónica se ha hecho pedazos. A futuro se prevén más “golpes de espinilla y duras zancadillas”, por todos los lados. De hecho, si se examinan las iniciativas con detenimiento y cuidado en sus consecuencias presentes y futuras para el país, cada una de ellas parece un “puercoespín”, simpático pero peligrosísimo roedor por sus afiladas espinas. Petro se ha ido quedando sin aliados en los partidos ni defensores burocráticos de oficio como Roy Barreras, por ejemplo, y ha afectado la credibilidad de su gobierno y de sus “buenas” intenciones. La radicalización de su estilo y de sus políticas de gobierno es la consigna. Da miedo el discurso que pronunció en Francia ante un grupo de colombianos.

  1. 2.    La gobernabilidad.

Si por el lado del Congreso y los partidos políticos la situación se ve negro oscuro, por el lado del ambiente ciudadano, peor. Baste como ejemplo mirar la crisis política y de confianza que se tiene sobre los escándalos recientes (entre otros) de la presidencia y sus funcionarios, los nombres de Laura Sarabia, Armando Benedetti, Oscar Dávila (suicidado), Miguel Ángel del Río, Carlos Faria, Marelbys y Fabiola, etc., etc. no se borrarán de la mente de los ciudadanos informados y de los medios de comunicación, son como una sórdida y tenebrosa escena digna de la mejor película de odios, amores, envidias, codicias, intrigas y mentiras, como pocas veces vista.

  1. 3.    El proceso de la paz total.

Este es otro sartal de “anzuelos filosos” y promesas vacías, la conducta del Gobierno Petro de ser permisivo y complaciente con todo tipo de delincuentes en la búsqueda de la llamada paz total ha sido un desastre y ha dejado “indefensa” a la comunidad y a sus fuerzas militares y de policía. Hasta los decretos que le dan vida a la paz total, poseen vicios de ilegalidad y se pueden caer. Paz, por ningún lado, sometimiento tampoco y reparación de las víctimas y la no repetición, menos. Ni hablar de los “éxitos” de los combates al narcotráfico, la minería ilegal, el lavado de activos y la delincuencia común, tampoco se ven por parte alguna.

  1. 4.    4.La política anti sector privado.

Grave enfrentamiento se ha introducido en el lenguaje del presidente Petro contra los empresarios privados y los medios de comunicación, según él los empresarios son causantes de la pobreza y la falta de oportunidades para el pueblo, sin recabar en su labor de inversión, empleo, desarrollo y crecimiento para el bienestar propio, como es obvio, pero también para el beneficio de toda la comunidad, el totalitarismo y el estatismo de la ideología de izquierda extrema de Petro no lo soportan. A los empresarios los trata como arribistas. Los periodistas, además, son el “trompo de poner” del presidente, con su crítica ácida y desafiante por el cumplimiento de su misión de desvelar y divulgar las verdades sobre su gobierno.

  1. 5.    La lucha de clases.

También es delicado el enfrentamiento que Petro propone continuamente de verdadera lucha de clases, según él, los pobres son pobres, debido a que los ricos son ricos. Nada más absurdo y peligroso. Las diferencias y las desigualdades siempre han existido y existirán, pero justamente Colombia es un estado social de derecho que propende por mayor justicia, equidad y oportunidades para todos, en lo cual está comprometido, principalmente, la acción del gobierno. Como también, son demasiados los empleos, las empresas, las inversiones, las innovaciones, los desarrollos y las fundaciones de servicio social del sector privado para pensar que ellos son la causa de la pobreza. Trasladar las “culpas” o crear “amenazas” al sector privado por la inacción o la falta de efectividad del gobierno no hace sino fomentar un ambiente de desconfianza, incertidumbre e inseguridad jurídica. En contrario sentido, las obras del gobierno en cuanto ejecuciones, avances, terminación de proyectos o nuevos programas tampoco caminan o lo hacen a paso de “tortuga”.

Lamentablemente, el escenario económico está cargado de incertidumbres y tendencias regresivas, podemos atravesar un período de mucho menor crecimiento o, aún, de decrecimiento, en estas circunstancias no es bueno crear estas inseguridades y desconfianzas. ¿Será que el señor presidente Petro necesita un giroscopio para cambiar el rumbo de su gobierno, hacia un ambiente de colaboración amplio, no dogmático, y sí participativo, con todas las fuerzas vivas de la nación?, pero, parece que su talante autocrático, su ideología radical, su arrogancia, su orgullo y su egolatría no lo dejan ser el presidente de todos los colombianos.

EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS

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