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lunes, 1 de septiembre de 2025

DE NUEVO PETRO Y EL CNE

 Comentario 01/09/2025

 

DE NUEVO PETRO Y EL CNE

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Un enconado rechazo del presidente Petro hacia el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha caracterizado la relación entre la institución electoral y el primer mandatario, quien afirma rotundamente que el Consejo no tiene facultad de investigarlo a él ni mucho menos acusarlo formalmente por las irregularidades que presuntamente se presentaron en su campaña contra las normas electorales, si las hubiere, lo cual es, precisamente, la materia de investigación actual de ese órgano electoral, con ponencia favorable para la acusación.

Efectivamente, y con base en la ponencia presentada por dos de los magistrados de esa organización, Álvaro Hernán Prada (Centro Democrático) y Benjamín Ortiz (Partido Liberal), quienes hallaron evidencia de cerca de $3.500 millones que no tienen explicación clara en las cuentas de la campaña, así como en el origen y/o el destino de determinados dineros de la misma, todo lo cual conduce a violar los topes electorales y las normas sobre este tipo de eventos democráticos, que requieren la transparencia y el más riguroso cumplimiento de las reglas por parte de los partidos y los participantes elegibles en las justas electorales.

Veamos cuáles son las facultades de este órgano electoral:

En la Constitución de 1991 se estipuló la creación de la Organización Electoral, que está conformada por el Consejo Nacional Electoral (CNE), por la Registraduría Nacional del Estado Civil y por otras dependencias de esta última.

Según lo consignado en el artículo 120 de la Carta Magna, la Organización Electoral “tiene a su cargo las elecciones, su dirección y vigilancia”.

Así las cosas, el CNE es el ente encargado de hacer los escrutinios oficiales tras una elección, así como de vigilar e imponer sanciones sobre irregularidades en procesos electorales.

El CNE está conformado por nueve magistrados que son elegidos por el Congreso para un periodo de cuatro años y que solo podrán ser reelegidos por una sola vez. Esa elección se hace mediante el sistema de cifra repartidora, es decir, en proporción a los votos de los distintos partidos. Valga decir, entonces, que en el CNE hay magistrados provenientes de todos los partidos que participaron en los procesos electorales.

“Los miembros del CNE serán servidores públicos de dedicación exclusiva y tendrán las mismas calidades, inhabilidades, incompatibilidades y derechos de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia”, se explica en el artículo 264 de la Constitución. Es decir, cumplen requisitos ciertos de experiencia e idoneidad para ser elegidos, no solo por pertenecer a un partido político determinado. Quien los elige es el Congreso de la República de candidatos sugeridos por la Corte Constitucional, el Consejo de Estado y la Corte Suprema de Justicia.

Estamos, pues, en el CNE al frente de un organismo autónomo, independiente, con vida jurídica propia, con funciones precisas y con magistrados calificados, no solo políticos que han llegado a ese organismo como refugio por no haber accedido a otras dignidades y representaciones, como algunos dicen para descalificarlos en el cumplimiento de su función.

Además, su facultad de velar por el cumplimiento de las normas electorales, que están definidas en la Constitución, es precisa, explícita y bien acotada, así como la facultad de imponer sanciones, en este caso de tipo administrativo y pecuniario, ya que no cumplen funciones judiciales. Pero es claro que sí pueden investigar y sancionar dentro de sus competencias y con el lleno de sus procedimientos. La investigación es legal, no política, aunque tenga consecuencias políticas.

Petro insiste en que no lo pueden investigar, una clara muestra de su reticencia al reconocimiento de los problemas legales por violación de las normas electorales, sobre las cuales hay grandes evidencias, aunque explícitamente lo desconozca. Su temor va mucho más allá del propio CNE; para él, qué más da una sanción administrativa y una multa. El problema está en el artículo 109 de la Constitución que indica que la violación de los topes máximos de financiación de las campañas, debidamente comprobada, será sancionada con la pérdida de investidura y del cargo. Petro indica que lo están tumbando, que le están dando un golpe blando, pero es la propia Constitución de la República la que explícitamente lo descalifica y lo lleva a la condición de indignidad y pérdida de la investidura.

Tampoco puede indicar que lo están persiguiendo políticamente en el CNE cuya composición de magistrados es diversa y está debidamente estructurada; de hecho, hay dos de los nueve magistrados que pertenecen al Pacto Histórico. Es cierto, sí, que el CNE no lo acusará a él, pero sí pondrá en evidencia las contravenciones de su campaña con las normas electorales. En realidad, quien tendrá el deber de acusar al presidente Petro es la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes y después de esto el Congreso en pleno. La Comisión, de acuerdo con el artículo 178 de la Constitución y el artículo 329 de la Ley Quinta de 1992 —que reglamenta el actuar del Congreso—, también está conformada por 18 representantes de todos los partidos, que son elegidos según el coeficiente electoral.

Ni en el CNE ni en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes es sustentable hablar de golpes blandos o persecuciones políticas para el presidente Petro; son las competencias propias de cada uno de estos organismos y sus funciones legales y constitucionales las que los obligan a evaluar la campaña del Pacto Histórico, por un lado, y la actuación del presidente Petro, por el otro. Es el tiempo, las pruebas y los argumentos los que dirán la verdad de lo que sucedió y las consecuencias para el país y para cada uno de los interesados. De nuevo, y como siempre, Petro con sus triquiñuelas para evadir la justicia.

domingo, 13 de julio de 2025

EL VALOR DE LA DEMOCRACIA

 Comentario 14/07/2025

 

EL VALOR DE LA DEMOCRACIA

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

La democracia es un sistema de gobierno en el que el poder reside en el pueblo. Se basa en principios fundamentales como la participación ciudadana, elecciones libres, el respeto por los derechos humanos y la existencia de instituciones que garantizan el equilibrio de poderes entre el ejecutivo, el legislativo y el judicial.

Existen diferentes formas de democracia:

  • Democracia directa: Los ciudadanos participan directamente en la toma de decisiones, como en algunos referendos.
  • Democracia representativa: Se eligen representantes para gobernar en nombre del pueblo, como ocurre en la mayoría de los países actuales.
  • Democracia participativa: Además de elegir representantes, los ciudadanos tienen mecanismos para influir activamente en las decisiones políticas.

El Valor de la Democracia

  • La democracia es uno de los pilares más importantes de la sociedad moderna. Su valor radica en varios aspectos fundamentales:
  • Libertad y derechos: Permite a las personas expresarse libremente, elegir a sus gobernantes y participar activamente en la toma de decisiones.
  • Igualdad: Todos los ciudadanos tienen voz y voto, sin importar su origen, condición social o creencias.
  • Justicia y estabilidad: Promueve sistemas que respetan el estado de derecho y garantizan el bienestar general.
  • Innovación y progreso: Al fomentar la controversia y la diversidad de ideas, impulsa soluciones creativas y avances en distintos campos.

Más que un sistema de gobierno, la democracia es un reflejo de los valores de una sociedad que cree en el poder de las personas para construir un futuro mejor. La democracia es clave en el mundo porque impulsa sociedades más justas, pacíficas y prósperas. En resumen, la democracia no solo define la política de un país, sino que también influye en el bienestar general de sus ciudadanos.

Tipos de Democracia según el "Índice de Democracia" de The Economist

Según el "Índice de Democracia" de The Economist, los países se clasifican en cuatro categorías: democracias plenas, democracias imperfectas, regímenes híbridos y regímenes autoritarios.

  • Democracias plenas: Son aquellas con instituciones sólidas, elecciones libres y justas, alta participación ciudadana y respeto por los derechos civiles. En la edición más reciente del índice, solo 25 países fueron clasificados como democracias plenas, incluyendo Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Canadá, Nueva Zelanda, Australia, Japón, Uruguay y Costa Rica.
  • Democracias imperfectas: Estos países tienen elecciones regulares y cierto grado de libertad, pero enfrentan problemas como la corrupción, la falta de transparencia o la existencia de instituciones débiles, tal como ocurre en Colombia, México, Brasil, Argentina, India y Sudáfrica.
  • Regímenes híbridos: Son países que tienen elecciones y cierta participación ciudadana, pero con restricciones significativas en libertades y transparencia. Algunos ejemplos incluyen:
    • Turquía: Aunque realiza elecciones, el gobierno ha restringido la libertad de prensa y ha concentrado el poder en el presidente.
    • Hungría: Ha sido criticada por el debilitamiento del estado de derecho y el control sobre los medios de comunicación.
    • Venezuela: Aunque mantiene elecciones, el sistema judicial, el legislativo y el electoral han sido cooptados por el Ejecutivo y, por lo tanto, cuestionados por falta de independencia.

  • Regímenes autoritarios: Son gobiernos donde el poder está altamente centralizado y las libertades civiles son limitadas. Ejemplos incluyen:
    • Corea del Norte: Un régimen totalitario con control absoluto del gobierno sobre la sociedad.
    • China: Aunque tiene un sistema de partido único, las libertades políticas están restringidas.
    • Arabia Saudita: Monarquía absoluta con restricciones en derechos políticos y sociales.

El Retroceso Democrático y sus Consecuencias

El informe de The Economist también destaca que la democracia ha sufrido un retroceso en los últimos años, con algo más de la mitad de la población mundial viviendo en algún tipo de democracia y con aproximadamente un 40% de la población mundial viviendo bajo regímenes autoritarios.

El retroceso democrático en el mundo se debe a varios factores interconectados que han debilitado las instituciones y la participación ciudadana. Algunas de las principales causas incluyen: el aumento del autoritarismo, la desinformación y las redes sociales, las crisis económicas y de desigualdad, la polarización política, la corrupción y la falta de transparencia y, finalmente, el debilitamiento de las instituciones por la presión del poder ejecutivo, como ocurre en Colombia con el presidente Gustavo Petro, quien ataca continuamente al Congreso y a las Cortes por no ser proclives a sus intereses y obrar con independencia y según la Constitución de la República.

El retroceso democrático tiene un impacto directo y preocupante en los derechos humanos. A medida que los sistemas democráticos se debilitan, se observan tendencias tales como: restricción de libertades, represión y violencia, desigualdad y exclusión, desinformación y manipulación y, por último, debilitamiento de la justicia.

Estos efectos no solo afectan a los ciudadanos de un país, sino que también pueden influir en la cooperación internacional y la estabilidad global.

domingo, 16 de febrero de 2025

LA CONFIANZA EN LAS INSTITUCIONES

 Comentario 17/02/2025

 

LA CONFIANZA EN LAS INSTITUCIONES

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Las instituciones de un país son fundamentales para su funcionamiento y gobernabilidad. Estas instituciones pueden variar de un país a otro, pero en general, incluyen:

1. Instituciones de Gobierno: Como el poder ejecutivo, legislativo y judicial. Estas instituciones son responsables de la administración del país, la creación de leyes, su cumplimiento y la aplicación de la justicia.

2. Educativas: Escuelas, colegios, universidades e institutos de formación técnica, que son esenciales para la educación y formación de los ciudadanos.

3. Instituciones de Salud: Hospitales, clínicas y centros de salud que proporcionan servicios médicos y de bienestar a la población.

4. Instituciones Económicas y Financieras: Bancos centrales, bancos comerciales, bolsas de valores y otras entidades que gestionan y regulan la economía y las finanzas del país.

5. Instituciones de Seguridad y Defensa: Policía, fuerzas armadas y agencias de inteligencia, encargadas de proteger a los ciudadanos y la soberanía del país.

6. Instituciones Culturales y Deportivas: Museos, bibliotecas, teatros, asociaciones deportivas y otros espacios que promueven la cultura y el deporte.

7. Instituciones Sociales y de Bienestar: Organismos y programas que brindan apoyo y servicios a los ciudadanos en áreas como la vivienda, el empleo y la asistencia social.

Estas instituciones, trabajando en conjunto, ayudan a mantener el orden, la prosperidad y el bienestar de un país. Para su buen desempeño, además de ser eficientes y eficaces en el ejercicio de sus labores misionales o funcionales, deben gozar de una reconocida credibilidad y confianza de los ciudadanos y de las demás instituciones. Confianza porque de alguna manera actúan en nombre de la comunidad y credibilidad porque necesitan aceptación en sus actuaciones y resultados. Tal como las propias instituciones, los funcionarios que las dirigen también deben reflejar la majestad de la propia institución, generando a su vez, credibilidad y confianza.

¿Pero qué sucede cuando se pierden la confianza y la credibilidad en las instituciones o en sus representantes?

Primero, digamos que hay muchas causas por las cuales las instituciones pueden perder su respetabilidad, como son: la corrupción, la burocracia, la politiquería, el mal servicio, el alto costo, la ineficiencia, la tardanza o la normatividad no aplicada.

Si una institución, o varias de ellas, pierden su credibilidad y confianza, la majestad de sus funciones se desdibuja y en ocasiones se pierde, y toda la sociedad siente las consecuencias. La disfunción se traduce en falta de oportunidad, mayor costo y mal servicio y, por supuesto, normalmente rechazo y animadversión con la institución y sus representantes.

Pero preguntemos de nuevo, ¿qué ocurre si quien pierde su majestad como institución es el Gobierno, especialmente el ejecutivo?

Todas las instituciones del Gobierno nacional están diseñadas para prestar servicios a los ciudadanos y a las comunidades, por lo tanto, su credibilidad y confianza son indispensables para el buen ejercicio de su función y para la correcta relación con las comunidades a las cuales están sirviendo. Si esto no es así, si la respetabilidad de una institución del gobierno nacional, regional o local, pierde su vigencia por cualquier causa o causas, la que recibe el impacto negativo es la sociedad. El desprestigio, por supuesto, acompañará a la institución, pero la carga negativa de lo que debería haberse hecho bien y no se hizo es una frustración para el ciudadano, quien padecerá el rigor de lo no logrado y sus consecuencias.

Los índices de favorabilidad que acompañan al presidente Petro y su gobierno, menores al 30%, no hablan bien del reconocimiento, la credibilidad y la confianza de la cual goza su estructura, estilo y esquema de gobierno. En nuestra opinión, buena parte de las causas de pérdida de respetabilidad, ya descritas, son aplicables a este gobierno. Especialmente notorias son las acusaciones de corrupción en su campaña electoral, actualmente en investigación en el Consejo Nacional Electoral y en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, y los reveses en distintos frentes de su administración, especialmente la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres (UNGRD), con las revelaciones de Sneyder Pinilla y Olmedo López.

Durante la campaña está claro que se violaron los topes electorales y que algunas de las fuentes de financiación son non sanctas. Sin hablar, además, de las actuaciones de los miembros de su familia con relación a la búsqueda de apoyos en las cárceles, a cambio de beneficios en la extradición de narcotraficantes o en otros casos, con los recursos recibidos también de contratistas del Estado cercanos a la campaña de Petro. En el caso de la UNGRD, las investigaciones avanzan, pero ya han salido ministros y funcionarios del gobierno, acusados de corrupción y de favorecer a congresistas a cambio de otorgar favorabilidad con los proyectos del gobierno en el Congreso. Aquí se consumaron todo tipo de delitos. ¡Qué horror! ¡Qué pérdida de confianza, credibilidad y respetabilidad!

domingo, 25 de agosto de 2024

LOS TIEMPOS DE LA JUSTICIA PARA EL PRESIDENTE PETRO

 Comentario 26/08/2024

 

LOS TIEMPOS DE LA JUSTICIA PARA EL PRESIDENTE PETRO

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

El presidente Petro y los funcionarios de su gobierno o quienes participaron en su campaña electoral tienen la obligación de responderle a la justicia por las múltiples acusaciones de delitos contra las normas electorales que se cometieron en su campaña o delitos de corrupción que se han cometido durante su período de gobierno. No es sólo responsabilidad política, lo es también jurídica y, en algunos casos, penal.

En Colombia, el presidente puede ser juzgado por varios organismos del Estado, dependiendo de la naturaleza de los cargos:

Congreso de la República:

·         Cámara de Representantes: Actúa como acusadora en los procesos de juicio político contra el presidente. Si la Cámara aprueba la acusación, el caso pasa al Senado.

·         Senado de la República: Actúa como juez en los juicios políticos. Si el Senado encuentra culpable al presidente, puede imponer sanciones que incluyen la destitución del cargo.

Corte Suprema de Justicia:

·         En casos de delitos comunes cometidos por el presidente, la Corte Suprema de Justicia tiene la competencia para juzgarlo.

Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes:

·         Esta comisión es la encargada de investigar las denuncias contra el presidente y otros altos funcionarios del Estado. Si encuentra mérito en las acusaciones, puede recomendar al pleno de la Cámara de Representantes que se inicie un juicio político.

Estos organismos aseguran que el presidente de Colombia pueda ser juzgado de manera justa y conforme a la ley, bien en el orden político o también en el judicial y penal.

Además, por decisión del Consejo de Estado, el Consejo Nacional Electoral puede investigar y acusar al presidente por los delitos cometido en su campaña, por violación de las normas electorales, como de hecho dos de sus magistrados ya han levantado evidencias incontrovertibles sobre dichas violaciones en su campaña. Los funcionarios tanto d su campaña como de su gobierno deben, por su parte, atender a las instancias de la justicia ordinaria que les corresponda.

De hecho, en materia electoral el candidato y su fórmula vicepresidencial, el gerente y el tesorero de la campaña son mancomunadamente responsables por las violaciones a las normas electorales, como lo consagra el artículo 109 de la constitución. Probada la violación ya está dado el fallo por la propia Constitución, sin fórmula de juicio alternativa o discusión alguna.

El presidente y los miembros de su gobierno y de su campaña aducen que sus acusaciones son una persecución política de sus adversarios y corresponden a un golpe blando, golpe de Estado, supuestamente quieren tumbarlo, según sus opiniones, compartidas, por su puesto, por todos sus áulicos y correligionarios.

Tratándose de temas de gobierno, según las normas electorales, las penales y la constitución de la república, existe una responsabilidad penal en cabeza de quien cometió un delito, pero la responsabilidad política está en cabeza del gobierno de turno, sin la posibilidad de argüir de nuevo, como en el caso del proceso 8.000 del expresidente Ernesto Samper, que “todo fue a mis espaldas”.

Pues bien, tanto en la campaña como en el gobierno de Gustavo Petro hay demasiadas sindicaciones o indicios de violaciones de normas, tales como:

Durante su campaña:

·         La consecución de $15.000 millones para la campaña por Armando Benedetti, quien afirmó que si se supiera el origen todos irían a la cárcel.

·         Las contribuciones conseguidas por Juan Fernando Petro, su hermano, de narcotraficantes de la cárcel de la Picota

·         Las contribuciones para la campaña recibidas por Nicolás Petro, su hijo, del Turco Hilsaca y Santander Lopesierra, señalados traficantes.

·         Las contribuciones en criptomonedas de Daily Cop.

·         Los gastos e ingresos de la campaña no reflejados en las cuentas e investigados por el CONSEJO NACIONAL ELECTORAL sobre honorarios de consejeros, vuelos y gastos de propaganda. Ya hay pruebas de $5.300 millones no explicados en esas cuentas, determinados por los magistrados investigadores.

·         Las investigaciones que se plantean deben ser realizadas por la COMISIÓN DE ACUSACIONES del Congreso, donde el presidente tiene control por sus integrantes afines a su línea política.

·         Dineros donados por varios sindicatos (Fecode y la USO) y no reflejados en sus cuentas de campaña.

·         Gastos millonarios durante el día de las elecciones en testigos electorales y en la celebración del triunfo en el Movistar Arena, que el presidente afirma que no son de la campaña, ¿entonces son gastos de qué?

·         Euclides Torres, contratista y aportante millonario a la campaña con múltiples contratos dados por el gobierno a su favor como si fuera una contraprestación por sus donaciones a la campaña.

·         Los vuelos chárteres del candidato y de miembros de su campaña a través de Sadi (transportes aéreos de Ibagué) y no reflejados en sus cuentas.

Durante su gobierno:

·         Las bolsas o maletas con dinero en la casa de Laura Sarabia.

·         Los sobrecostos y demandas del contrato de pasaportes en la Cancillería, como consecuencia de sus instrucciones y de otros contratos recientes, que conducirán a un gran detrimento patrimonial por las demandas de Thomas Greg & Sons, por más de $120.000 millones.

·         El tema de los sobrecostos en la compra de los Carrotanques para la Guajira.

·         Los $4.000 millones supuestamente entregados a miembros del senado y de la cámara para el pago del paso favorable de las reformas sociales en el Congreso, provenientes de la UNGRD-Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo por Sneyder Pinilla y Olmedo López, y la implicación a varios funcionarios dependientes de la Presidencia.

·         Los diversos contratos celebrados por dependencias de la presidencia con notorios sobrecostos y posiblemente coimas que configuran corrupción.

En síntesis, tanto desde su campaña como en su gobierno hay indicios documentados que comprometen al presidente, a funcionarios de su campaña o de su gobierno y a miembros de su familia. La responsabilidad penal serán los jueces y magistrados quienes la decidirán, pero la responsabilidad política del gobierno Petro es un deber de toda la ciudadanía, juzgarla y rechazar sus conductas. Lamentablemente, los tiempos de la justicia en el caso de un presidente, y más uno sinuoso como Petro, son inesperadamente largos a pesar de la contundente evidencia que lo compromete.

 

sábado, 26 de noviembre de 2022

¿COGOBERNAR CON EL ELN?

 Comentario 28/11/2022

 

¿COGOBERNAR CON EL ELN?

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

El Ejército de Liberación Nacional (ELN), es una organización guerrillera insurgente, narcotraficante y terrorista colombiana, de extrema izquierda, que opera en Colombia y Venezuela. Se define como de orientación marxista-leninista y pro-revolución cubana. Desde su conformación en 1964 es un actor del conflicto armado interno en Colombia. El ELN es considerado un grupo terrorista por Colombia, Perú, Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea. Los gobiernos de algunos países como Nicaragua, Argentina y hasta antes del 2018, el gobierno de Ecuador, no lo consideran ni terrorista ni beligerante. Brasil y Chile no le aplican esta calificación. En 2008 el presidente venezolano Hugo Chávez solicitó a los países de Latinoamérica y de Europa que se le otorgará estatus de grupo beligerante al ELN, beligerancia que no es reconocida pero sí tenida en cuenta por la ONU y el Parlamento Latinoamericano.

Desde el rompimiento de los diálogos de paz con el ELN, producto del atentado contra la escuela de policía General Santander el 17 de enero de 2019, donde murieron 23 cadetes, el gobierno de Iván Duque declaró esta guerrilla como Grupo Armado Organizado (GAO), cuyos integrantes se deben desmovilizar para ser juzgados por delitos políticos y criminales, ya no en la justicia transicional sino en la ordinaria. Sin embargo, el presidente Petro ahora les concede una nueva oportunidad de paz, con condiciones restaurativas favorables, la sexta negociación, si las cuentas no me fallan, pues muchos gobiernos de diferentes “colores” políticos han tratado de llegar a un acuerdo de desmovilización y cese al fuego, para a lograr una paz estable y duradera en el país. Lo que en todos los casos se ha solicitado es la verdad, la justicia, la reparación a las víctimas y la no repetición, con efectiva dejación de las armas. Pero esto nunca se ha logrado con el grupo guerrillero ELN, son huidizos y escurridizos, la razón es que en la negociación no han logrado lo que quieren lograr.

Escuchando a Pablo Beltrán (Israel Ramírez Pineda), uno de los avejentados líderes del ELN, es claro lo que esperan lograr: Cogobernar en el país, sin pasar por las urnas, ni por el Congreso como los de las FARC, así dicen, pero ganas no les faltan. Ellos se sienten la solución para los problemas de desigualdad, desarrollo, bienestar y crecimiento del país, si se remueven las causas que las impiden, según afirman, lo que, inevitablemente, los lleva a señalar a otros como culpables, tales como a las instituciones, el llamado establecimiento, la clase política y las oligarquías, especialmente estas últimas, en su opinión.  

La solución es que ellos estén en el cogobierno del país y puedan implementar las reformas salvadoras, por encima de las demás instituciones y sin consultar la voluntad de 50 millones de ciudadanos, lo que quieren es no pasar por las urnas, después de ver lo mal que le fue a las FARC en las elecciones, hoy partido Comunes, donde sacaron menos de 55.000 votos en todo el país. No hay una descripción sesuda de las reformas que plantea el ELN, simplemente todo se fundamenta en el intervencionismo del Estado, como ser todopoderoso, para dirigir la economía, la sociedad, la propiedad privada, sus instituciones y sus ideales.

No son buenos los antecedentes de esta revolucionaria guerrilla, dadas las condiciones de afectación que han causado en 50 años de existencia, en ciudades y campos, infraestructura energética y de oleoductos, extorsiones y secuestros (llamados retenciones) de ciudadanos y miembros de la fuerza pública, asalto con lanzamiento de explosivos a poblaciones inermes, narcotráfico, lavado de activos y un sin número de atentados por todo el país. Recordar el Club el Nogal en Bogotá, por ejemplo. La pregunta es si es justo con Colombia, sus ciudadanos e instituciones, su constitución y sus tradiciones, concederles nuevas y ventajosas oportunidades de paz a estos desalmados guerrilleros, ¿hasta cuándo y hasta dónde?, ¿por siempre y para siempre la sociedad colombiana estará sometida a sus caprichos y sus delitos?

La experiencia del país con los acuerdos FARC-Santos del 2016, los cuales no han reportado verdad, justicia, reparación y no repetición. Justicia aún no tienen y sólo tendrán penas restaurativas, que no significan cárcel sino trabajo comunitario, con limitación de desplazamiento y quien va a reparar es el Estado (los colombianos asumiremos la indemnización de las víctimas por los delitos cometidos por los guerrilleros), no ellos. En cuanto a la no repetición, existen las llamadas disidencias con Iván Márquez a la cabeza. Los dirigentes de las FARC se han llenado de beneficios y privilegios, sin reparación alguna, para ellos curules y privilegios en el Congreso y una justicia con poca sanción, si se puede llamar justicia. Con el ELN de nuevo tendremos largas y nutridas comisiones negociadoras, países garantes, tribunales especiales, con justicia independiente, y otra parafernalia de organismos y personas buscando la llamada paz total del gobierno de Petro.  Más de lo mismo, en síntesis.

Nadie discute el concepto de la paz, como necesidad, conveniencia y mandato constitucional para todos los ciudadanos, lo que se plantea es que ya no debe haber soluciones favorables para el ELN, o se someten a la justicia, como todos los ciudadanos, o se les debe derrotar militarmente. No puede ser que esta guerrilla, amparada en el territorio y el gobierno venezolano, con el tufillo cubano, merezca nuevos procesos de paz, el sexto, según las cuentas.

En mi opinión el ELN no tiene voluntad de paz, utiliza el nombre de la paz para favorecer los intereses de sus aprovechados dirigentes, para que les den una justicia favorable y se les ofrezcan condiciones de re-vinculación a la sociedad ventajosas y mucha publicidad por todos los medio de comunicación, en los cuales van a ser nuevos profetas de las buenas conductas, de la pacificación del país y la defensa del medio ambiente, este último, su favorito para la destrucción en miles de atentados como el minado de oleoductos, por ejemplo. Ya Petro anunció que en estos procesos se les concederá permanecer con hasta el 10% de su riqueza para favorecer la entrega de sus demás activos, supuestamente para las víctimas. A propósito de estas últimas, las víctimas, siempre se dice que estarán en el centro de los acuerdos, pero nunca, en realidad, son beneficiarios reales de la tal reparación o restitución de los bienes de la guerrilla. Basta ver la triste experiencia de las FARC que al final salieron con que ellos no tenían recursos, que eso no era verdad, y apenas entregaron bienes no significativos y poco valorados. El país debe pensar de nuevo en la conveniencia de más procesos de paz con estos delincuentes reincidentes, quienes dicen abrazar ideales políticos de noble significado social y comunitario, los cuales nunca han aplicado en realidad.

 

Nota: algunas de las memorias históricas de este documento son tomadas de Wikipedia.

domingo, 18 de septiembre de 2022

LA VIOLENCIA ARMADA Y LA PAZ TOTAL

 Comentario 19/09/2022

 

LA VIOLENCIA ARMADA Y LA PAZ TOTAL

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Ciertamente no podemos decir que estamos en paz, al menos no en lo relacionado con la violencia de naturaleza política y guerrillera, lo cual dio origen al proceso de paz FARC-Santos (2016), donde se obligó al Estado y a todas sus instituciones y, por consiguiente, a todos los colombianos, a cumplir unos acuerdos, según los cuales las partes se comprometían con lo firmado.

Por parte de la guerrilla de las FARC se establecía la dejación de las armas, la cesación de acciones violentas (secuestro, chantaje, extorsión, violación, etc.), la devolución de bienes en favor de las víctimas, el desminado, el combate a los cultivos ilícitos, que ellos mismos ayudarían a erradicar, la entrega de rutas, la concentración en territorios para su paulatina reincorporación a la sociedad con la realización de proyectos productivos, la transformación como partido político (hoy también llamado Comunes, fuerzas alternativas del común), su integración al parlamento a través de 10 curules, entre otros temas. Se les aceptó el narcotráfico como delito político y el lavado de activos, como consecuencia del mismo tráfico de drogas, no se sancionó.

En materia de justicia se les concedió un sistema de Justicia Transicional (JEP), de carácter transitorio, pero paralelo y sustitutivo de la justicia ordinaria, el cual tendría como finalidad juzgar a todas las partes involucradas en el conflicto (FARC, miembros del ejército, funcionarios públicos y ciudadanos) a partir de su autoinculpación verosímil en los delitos cometidos, para otorgarles penas alternativas o sustitutivas (“restaurativas”, es decir, no cárcel) de las contempladas en la justicia ordinaria, aplicables a todos los demás ciudadanos que sean delincuentes en los mismos delitos. Se concedió amnistía e indulto a las bases guerrilleras, pero no a sus cabecillas “El Secretariado de las FARC”, pero nada que se juzgan realmente, aún no entendemos claramente el porqué.

Por parte del Estado, se establecieron las zonas de rehabilitación de la “guerrillerada”, donde se les proporcionó apoyo económico para su sustento y sus proyectos productivos, se constituyeron los organismos del acuerdo como la JEP, la Comisión de la Verdad y la llamada Comisión de Seguimiento y Verificación, se encargó de su protección a la Unidad Nacional de Protección en los casos sensibles. El Estado se comprometió, además, a la llamada Reforma rural integral, esfuerzo que apenas se ha ejecutado con limitado avance, por las erogaciones y la complejidad que significa y porque no hay cómo financiarlo en breve tiempo, lo que implica en la práctica que este será un cumplimiento diferido para varios gobiernos. El objetivo de este punto es transformar el campo en forma integral y estructural, a partir de la inclusión y la formalización de los campesinos con la entrega de tierras, la integración de las regiones y la seguridad alimentaria. Aunque la evidencia actual es que algunos ciudadanos ya se están tomando las tierras por medio de invasiones violentas.

En síntesis, el acuerdo se suponía que era la gran solución para la pacificación de todo el país, para restablecer el progreso, la aplicación de la justicia transicional, la revelación de verdad, la no repetición y la reparación de las víctimas por los victimarios. Así se planteó, sin embargo, y sin entrar en muchos detalles, el acuerdo sólo se ha cumplido parcialmente en algunas cosas, pero no en lo fundamental, el retomar la paz en el campo y en la ciudad. Hoy lo vemos en forma cada vez más angustiosa:

  • Movimientos armados de todo tipo azotando el campo y las ciudades más desprotegidas, sean guerrilleros disidentes de las FARC, pertenecientes a otros grupos guerrilleros o delincuencia común que se camufla con el supuesto de tener principios políticos.
  • Se ve claramente, que no entregaron todas las armas, algunas caletas debieron dejar, así como dinero y capacidades logísticas.
  • Ataques leves a la infraestructura del país con un alto costo económico, social y ambiental y grandes perjuicios a las regiones para su desarrollo. Hoy tenemos zonas de amplio conflicto armado, paros armados y territorios sin la presencia del Estado y con el control de la guerrilla o los grupos de delincuencia organizados.
  • Continúan los cultivos de coca, sin la colaboración de los ex FARC para su erradicación. Ahí están 250.000 hectáreas de coca cultivadas en Colombia y creciendo, listas para enriquecer a los carteles colombianos y extranjeros y a los guerrilleros en armas y, además, para dañar las democracias, las economías, las instituciones con su corrupción y poder económico y militar y para acabar con las mentes de los consumidores, generando un grave problema de salud pública y de familias afectadas por sus graves secuelas.
  • La efectividad de la JEP, como cuerpo de justicia, aún no se ve como algo real y verdaderamente restaurativo y llevan varios años, desde el 2016.
  • Los bienes de las FARC aún pendientes de su entrega para la reparación de las víctimas, muy poco han entregado en realidad.
  • La actuación de los congresistas de las FARC (Comunes) en el congreso, ni fu ni fa, según los medios de comunicación. Más bien pasaron a vivir bueno y a dejar acumular sus años con comodidad.
  • En las ciudades se ha dejado sentir una ola de violencia y de violentos en cada movimiento social o manifestación que se presenta, con la evidencia que estos vándalos han sido entrenados y pagados por miembros de las guerrillas, según revelan las propias autoridades.
  • Para muchos ciudadanos las condiciones de la negociación con el Gobierno Santos (quien se ganó su premio nobel con el acuerdo), las concesiones, la permisividad, la pasividad frente a sus delitos y las reincidencias, los hace sentir que les “metieron las manos a la boca” en materia de justicia.
  • Los nexos de la “guerrillerada” en las disidencias con los cultivos ilícitos, la minería ilegal, el lavado de activos, el control de las regiones, sus enormes recursos y las armas que todavía poseen los vuelven una guerrilla de mucho riesgo. El apoyo que encuentran en las autoridades y el territorio venezolano los convierte en más peligrosos aún.

¿Será que estas experiencias le sirven al país para no cometer los mismos errores en el llamado proceso de paz total del presidente Petro?, según el cual todos los violentos caben para hacer una nueva paz. No sabemos todavía cómo lo van a hacer y qué van a ceder y lograr, ¿más impunidad?, sólo hemos visto su acercamiento con los antiguos y avejentados líderes del ELN en Cuba, para retomar su proceso de desmovilización y paz. Veremos qué sigue, pero nos acompaña la preocupación de demasiada zanahoria y nada de lo demás.

EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS

  Comentario 11/08/2026   EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS   Por: Carlos Alberto Mejía C. Ingeniero Industrial y Administ...