Mostrando las entradas con la etiqueta EconomíaColombiana. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta EconomíaColombiana. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de mayo de 2026

¿Y AHORA QUÉ SIGUE?

 Comentario 04/05/2026

 

¿Y AHORA QUÉ SIGUE?

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

En el gobierno de Gustavo Petro, para 2026, las proyecciones oficiales y del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) advierten que el déficit fiscal será de cerca del 6-7 % del PIB y la deuda podría mantenerse en una senda insostenible de más del 65 % del PIB si no se corrigen los desequilibrios y el exceso de gasto público. Como contraste y comparación, en el año 2015 —diez años antes— el déficit fiscal era del 3 % del PIB y el endeudamiento público del 45,1 % del PIB. La evolución es creciente y dramáticamente preocupante.

El duro camino que enfrenta la administración que suceda al malhadado gobierno de Gustavo Petro pasa por la asignación de recursos escasos ante necesidades diversas que exceden con mucho las disponibilidades, donde la determinación de prioridades y destinaciones es, en esencia, un asunto complejo. De antemano, puede afirmarse que ninguna necesidad podrá ser satisfecha completamente y que todas son importantes, convenientes y, en algunos casos, inaplazables. Examinemos los porqués para entender las razones y motivaciones que deben acompañar, en nuestra opinión, este proceso de decisión.

La realidad financiera y presupuestal de Colombia está muy apretada y, en la mayoría de los casos, atada a compromisos inflexibles e inmodificables. Típicamente, el presupuesto del Estado colombiano se aplica en los siguientes rubros:

Categoría

Descripción

Participación típica (Funcionamiento)

Gasto social (transferencias)

Salud (UPC), educación (SGP), pensiones, subsidios y programas sociales.

70 % – 80 %

Nómina estatal

Salarios de empleados públicos, prestaciones y aportes patronales.

12 % – 18 %

Gastos administrativos

Bienes y servicios, arrendamientos y operación de entidades.

8 % – 12 %

En consecuencia, entre el 70 % y 80 % del gasto de funcionamiento del Presupuesto General de la Nación (PGN) es gasto social y transferencias, mientras que entre el 20 % y 30 % corresponde a nómina estatal y gastos administrativos, que es de donde se puede recortar más, sin perjuicio de volver más eficientes los gastos sociales actuales y evitar la corrupción. Por supuesto, hay sectores estratégicos que requieren más apoyo del Estado, como la salud, la educación, la ciencia, el sector agropecuario para la suficiencia alimentaria, el combate al narcotráfico y la seguridad.

En términos de financiación, estamos ante un desfinanciamiento que el CARF ha estimado en cerca de $45$-$50$ billones de pesos, lo cual nos deja un gran dilema: ¿cómo financiamos el faltante o dónde recortamos para adaptarnos a los recursos disponibles? Profundizar el gasto público y aumentar el déficit fiscal no es una buena idea por sus efectos negativos en la inflación y en la solvencia de las finanzas públicas, salvo que los precios del petróleo ayuden. Además, mientras más nos endeudemos, más fuerte será el cargo por el servicio de la deuda, que dentro del PGN ya representa alrededor del 22 % del total. Como consecuencia, la calificación crediticia de Colombia ha disminuido hasta el grado especulativo; perdimos el grado de inversión, lo cual encarece el financiamiento externo y aleja la inversión.

También debe considerarse que las turbulencias globales influyen en la deuda: las guerras comerciales (USA-China), la debilidad de países emergentes, la inestabilidad política, las amenazas bélicas, las fluctuaciones de materias primas y el cambio climático. Por desgracia, enfrentamos también una preocupante invasión de cultivos de coca y la inestabilidad en un proceso de paz que no muestra las ventajas pretendidas y deja nubarrones de preocupación por la impunidad de los actores.

Colombia tiene el reto de simplificar los gastos del Estado, que representan cerca del 30 % del PIB. En medio de esto, hay una confrontación ideológica: la izquierda busca profundizar el gasto y la estatización, mientras que la derecha propende por un Estado pequeño pero eficiente para dar espacio al sector privado. Lo recomendable, por supuesto, es lo segundo.

lunes, 13 de abril de 2026

LA ESTRUCTURA DE LOS HOGARES EN COLOMBIA

 Comentario 13/04/2026

 

LA ESTRUCTURA DE LOS HOGARES EN COLOMBIA

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

La estructura de hogares e ingresos en Colombia, según datos del DANE del año 2024, es como sigue:

Número de hogares por decil (cada 10 %)

  • Colombia tiene aprox. 17,5 millones de hogares.
  • Cada decil ≈ 1,75 millones de hogares.

Clasificación de ingresos: bajos, medios y altos (2024)

Basada en la segmentación estándar, ver cuadro a continuación:

  • Bajos ingresos: deciles 1–3.
  • Ingresos medios: deciles 4–7.
  • Altos ingresos: deciles 8–10.
  • El decil 10 es muy heterogéneo: incluye desde hogares de clase media alta hasta el 1 % más rico.
  • Los ingresos se muestran antes de impuestos y sin ajustar por el tamaño del hogar.
  • La estructura de rangos es estable año a año; lo que cambia es el valor nominal.
  •  

Grupo

Rango de ingreso mensual del hogar (COP)

Ingreso promedio

Hogares (millones)

Bajos ingresos

0 – 1.400.000

820.000

5,25 M

Ingresos medios

1.400.000 – 4.300.000

2.475.000

7,00 M

Altos ingresos

4.300.000+

9.300.000

5,25 M

 

Interpretación

  • Los bajos ingresos representan el 30 % de los hogares.
  • La clase media (deciles 4–7) es el grupo más numeroso: 40 % de los hogares.
  • Los hogares de altos ingresos, según esta clasificación, son tantos como los de bajos ingresos; es decir, 30 %.
  • Un hogar colombiano entra a altos ingresos si supera aprox. $4,3 millones mensuales, según la clasificación del DANE.
  • El hogar promedio de altos ingresos gana cerca de $9,3 millones.
  • El decil 10 concentra más del 35 % del ingreso total del país, lo que explica su rango tan amplio.

Diagnóstico: estructura del gasto

Comparación entre hogares de bajos ingresos y altos ingresos:

Categoría

Bajos ingresos (%)

Altos ingresos (%)

Alimentos

35

15

Vivienda y servicios públicos

30

25

Transporte

10

18

Restaurantes y hoteles

5

12

Salud

3

7

Educación

2

8

Vestuario

3

5

Recreación y cultura

2

7

Comunicaciones

4

3

Otros

6

10

 

Como era de esperarse, el gasto de los hogares de bajos ingresos se concentra en las necesidades básicas de alimentos, vivienda, servicios públicos y transporte, donde se acumula como gasto el 75 % de su ingreso; lo cual, para la población de altos ingresos, es tan solo el 58 % de su ingreso, con lo que les queda a estos últimos un remanente muy alto para otros gastos.

Por su parte, los conceptos de los gastos relacionados con el desarrollo humano y el bienestar, como son los restaurantes y hoteles, la salud, la educación, el vestuario, la recreación y cultura y las comunicaciones, ocupan el 19 % de los hogares de bajos ingresos, mientras que representan el 42 % de los de altos ingresos; la diferencia es notable. Los hogares de alto ingreso tienen la posibilidad de gastar más en consumos que no son básicos y que fomentan su bienestar y progreso. De allí que las diferencias en las costumbres de ambos grupos de hogares sean tan marcadas.

Además de los programas sociales de los gobiernos en temas de salud, educación, vivienda, alimentación y transporte, la mejor forma de elevar el nivel de vida de los hogares de bajos ingresos es, por supuesto, apoyarlos en la generación de mayores ingresos, con la formalización de sus iniciativas productivas, la formación y la capacitación en temas de desarrollo productivo, la creación de facilidades de financiación, así como asesoría en sus proyectos productivos y el suministro de los servicios de infraestructura que eleven su productividad. Hogares con mejores ingresos incrementarán no solo los consumos básicos, sino también los dirigidos a su progreso y bienestar.

 

domingo, 4 de mayo de 2025

¿EL PESO UNA MONEDA FUERTE?

 Comentario 05/05/2025

¿EL PESO UNA MONEDA FUERTE?

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Después de haber llegado a una cotización del dólar de $5.061 pesos el 6 de noviembre de 2022, la tendencia de la moneda colombiana con respecto al dólar americano ha sido oscilar en una franja entre $4.200 y $4.400 pesos por dólar aproximadamente en los últimos meses de los años 2024 y 2025, lo que en la práctica representa una revaluación del 13% al 17% con relación a esa fecha de referencia. Vamos por partes y expliquemos algunos de los términos para no confundir las interpretaciones.

Todas las monedas se devalúan (pierden valor) o se revalúan (ganan valor) con relación a la moneda que tienen como referencia, generalmente el dólar americano. Cuando una moneda se devalúa, es decir, pierde valor, lo hace porque su moneda de referencia está ganando valor en el mercado mundial o porque las circunstancias del país originario de la moneda local presionan una pérdida de valor. Al contrario, si una moneda se revalúa, es decir, gana valor frente a su moneda de referencia, lo hace porque esta última se ha desvalorizado en el mercado mundial o porque las circunstancias del país han favorecido la ganancia de valor de su unidad monetaria.

En la práctica, las monedas presentan en el corto plazo circunstancias de devaluación y revaluación intermitentes y cambiantes por cortos períodos de tiempo, pero lo verdaderamente importante es la tendencia a largo plazo, como las cifras presentadas más arriba para el peso colombiano en el lapso de dos años.

¿Cuáles son las razones externas que explican a su vez una devaluación o una revaluación de la moneda de referencia, la cual también está sometida a vaivenes por condiciones de mercado (oferta y demanda de divisas) o por presiones devaluacionistas o revaluacionistas originadas en las tasas de interés internas del respectivo país, por ejemplo, o por la certidumbre o incertidumbre que en algún caso tengan los agentes del mercado cambiario sobre lo que se espera con la respectiva moneda? A veces, mercados muy “nerviosos” influyen en presiones al alza de la moneda, independientemente de la oferta y la demanda de la unidad monetaria.

En Colombia, en sentido contrario a lo que cabría esperar de una fuerte devaluación del peso, lo que ha ocurrido es una revaluación muy significativa. ¿Por qué era de esperar una devaluación? Tres causas fundamentales: razones macroeconómicas, sociopolíticas o de riesgo e incertidumbre. Expliquemos cada una de ellas, ya que son adversas al fortalecimiento del peso frente al dólar:

Macroeconómicas: Como es bien sabido, en el comportamiento de la economía de un país influyen el sector privado, el sector público y el sector externo (relación con el resto del mundo). En el caso colombiano, la situación del sector público es demasiado delicada, tanto como para configurar un escenario de perturbación en las distintas variables de la macroeconomía y en la moneda misma. Tenemos un déficit fiscal cercano al 7% del PIB y un endeudamiento público superior al 65% del PIB, ambos indicadores lejanos de sus patrones de conducta históricos, los cuales son muy inferiores, a tal punto que estamos al borde de generar una crisis fiscal en el país. De hecho, el gobierno atraviesa por un problema grande de caja y aún no ha querido tomar las decisiones para corregirlo, como son la revisión a la baja del presupuesto y la reducción del gasto. La época preelectoral tampoco facilita estas decisiones. Algunas de las variables macroeconómicas, como las tasas de interés elevadas o la inflación aún alta, presionan hacia la devaluación de la moneda; sin embargo, como ya se ha visto, en Colombia ha ocurrido una revaluación.

Sociopolíticas: En los últimos tres años, la polarización y la confrontación políticas se han exacerbado. Muchas promesas de campaña del gobierno de Gustavo Petro se han vuelto palabras vacías, y el trámite de sus reformas sociales se ha convertido en un escenario de confrontación política aguda y pugnaz. Se ha fomentado, por parte del gobierno, un ambiente de lucha de clases y de rechazo al sector privado, todo lo cual alimenta las tensiones y crea más rivalidad. Este ambiente es poco propicio para la estabilidad de su moneda, pues presionaría una devaluación.

El riesgo y la incertidumbre: No sería lógico esperar un entorno de sosiego y certidumbre dadas las conductas de las dos anteriores variables (macroeconómica y sociopolítica), pero a esto se ha sumado un aumento considerable en el riesgo país, que ha crecido de forma significativa en los últimos meses. Aunque este es un riesgo financiero que encarece el costo de la financiación, por otro lado, está la incertidumbre y el temor real que sienten los ciudadanos al ver que muchas zonas del país acusan signos de fuerte violencia narcoguerrillera y que el proceso de la paz total no ha llegado a puerto seguro.

Aunque es un hecho externo e incontrolable, se suma a los anteriores factores internos que explican la conducta del peso frente al dólar el ambiente político y comercial actual con la guerra arancelaria planteada por el presidente de EE. UU., Donald Trump, que es como una gigantesca ola de un maremoto que crece y se extiende por todos los rincones del mundo como una alteración en los precios y en el abastecimiento de los bienes y servicios. También como una perturbación en los organismos multilaterales, en las relaciones entre los países y en las cadenas de comercio e inversión a nivel mundial. Aunque Colombia tiene muy poco peso en el comercio mundial y en el comercio con EE. UU. tiene una balanza deficitaria, directa o indirectamente se verá impactada, y más si esta condición de guerra comercial y de aranceles se prolonga para todos o algunos productos y para todos o algunos países. Como consecuencia, el dólar se está debilitando a nivel mundial (¿hasta cuándo?), lo cual favorece la fortaleza del peso colombiano frente a esa divisa.

Aunque todos los factores llevarían a esperar una fuerte devaluación del peso frente al dólar, lo cierto es que está ocurriendo lo contrario. ¿Será que el peso es una moneda fuerte y el dólar una moneda débil? No sería sensato concluir de esa manera, contrario a la evidencia del dólar como moneda de referencia y refugio en el mundo, en todas las épocas y más en tiempos cargados de incertidumbre y de riesgos.

lunes, 14 de abril de 2025

LAS PRIORIDADES NACIONALES

 Comentario 21/04/2025

 

LAS PRIORIDADES NACIONALES

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Nadie puede negar que en Colombia existen inequidades y aún falta de oportunidades para todos. En realidad, no alcanzamos a satisfacer tantos frentes de carencia o de aspiración, pues somos una población que ha crecido muy rápido y ya casi llegamos a los 53 millones de habitantes. Sin embargo, y en sentido contrario, los niveles de calidad de vida, esperanza de vida y satisfacción de vida de los ciudadanos colombianos han mejorado significativamente en los últimos 30 años. La pregunta es: ¿por qué hemos mejorado, pero aún no hemos logrado todo el avance posible y necesario para alcanzar patrones de bienestar y equidad superiores?, a pesar de que nos consideramos uno de los países más felices del mundo.

Muchos son los análisis que se realizan: de tipo político, económico, social, regional, de aplicación de las normas, sobre las conductas de los ciudadanos, sus instituciones y sus gobernantes, entre otros. Vamos a esforzarnos en comentar, al menos, algunos temas prioritarios de carácter económico y social, con gran impacto en la estructura institucional del capitalismo democrático implementado en el país.

El modelo económico y social del país.

La gran pregunta es: ¿por qué somos un país dotado de todas las posibilidades para producir más y vivir mejor y, sin embargo, aún no lo logramos? La respuesta radica en la productividad del país, la cual es muy baja y crece muy lentamente. Si bien sabemos que a medida que la producción crezca, generaremos más ingresos, más oportunidades y más desarrollo. En las próximas décadas nos ayudará que nuestra tasa de natalidad esté disminuyendo, con lo cual el PIB per cápita tenderá a subir, pero ese no es un buen consuelo. El problema reside en el insuficiente crecimiento de la producción de bienes o servicios, ya sea porque no hemos definido una vocación que nos permita especializarnos y profundizar en campos de desarrollo donde tengamos competencias y capacidades especiales, o bien porque no tenemos el capital, la tecnología y el conocimiento necesarios para hacerlo.

La producción alimentaria.

La falta de alimentos es un problema primordial para el mundo en el presente y aún más en el futuro, ante la expectativa del cambio climático. No es difícil pensar que Colombia, por sus características orográficas, topográficas, hídricas y climáticas, tiene un papel muy importante que desempeñar en la solución de esta grave problemática mundial. Además, si vinculamos este punto con el anterior, quizás encontremos una gran solución. Alrededor de esta oportunidad se encuentran los grandes mercados de exportación de productos agropecuarios o agroindustriales, como ya ocurre con algunos productos, bien sean como materia prima o como procesados, tal como sucede con el café, las flores, el aguacate hass, las frutas y sus derivados, las carnes procesadas, los lácteos, entre otros.

El sector servicios.

Colombia, por su ubicación geográfica, puede convertirse en un verdadero centro de actividad regional para la prestación de servicios de educación, salud, provisión de energía, servicios técnicos, de comunicaciones, de mantenimiento, de ciencia y tecnología, entre otros, para muchos tipos de industrias, comercios y servicios. A partir de estos desarrollos también se podrán generar encadenamientos productivos, clústeres de compañías, alianzas nacionales y extranjeras de diversas empresas, las cuales verían en Colombia elementos de estabilidad económica, jurídica y social, de ubicación y de costos muy atractivos.

Turismo y sus empresas relacionadas.

De nuevo, por su ubicación, diversidad geográfica, de regiones, de climas y de facilidades de servicio, entre otros, Colombia puede fortalecer su vocación para un turismo diverso, como el científico, el recreativo, el educativo, el de negocios, el de eventos, el gastronómico, el de compras, el ecológico, el de salud, el de retiro para jubilados, entre otros. De hecho, por ejemplo, Medellín ha convertido su fortaleza en moda y confección en una verdadera marca país, referente en toda Latinoamérica.

Impulso a las exportaciones y sustitución de importaciones.

Frente a las guerras comerciales, los nacionalismos, los proteccionismos y los populismos que se están presentando en el mundo, Colombia debe defender su mercado nacional, la producción del país y su marca país, fomentando en todos los colombianos el valor de lo nacional y el consumo de lo producido en el país para favorecer la producción nacional de bienes y servicios, así como para no depender de la importación de otros países. Afortunadamente, Colombia tiene una población importante y el ingreso por habitante ha ido creciendo paulatinamente en todos estos años. Además, los colombianos quieren mucho a su país, por lo cual no será difícil lograrlo. El tamaño de su mercado local y el de países vecinos es, en la práctica, un gran atractivo para la inversión extranjera en Colombia mediante mecanismos como el nearshoring (empresas extranjeras ubicadas en el país) para aprovechar las ventajas de ubicación y facilidades del país en el acceso a mercados suramericanos y centroamericanos.

 

Asimismo, si logramos desarrollar en profundidad producciones de bienes y servicios exportables y con valor agregado, como lo son actualmente los de origen agropecuario, los de salud, los de turismo y algunas producciones manufactureras, mejoraremos notablemente la productividad de nuestra economía y la generación de las divisas necesarias para incrementar los niveles de desarrollo, mediante la importación de los conocimientos y tecnologías que no se desarrollan en el país.

A modo de conclusión, podríamos decir que estos imperativos del momento pueden ayudarnos a superar con éxito las dificultades en la economía y en la generación de oportunidades para las familias y los negocios, y catapultarnos hacia un mayor crecimiento y desarrollo, con nuevas fuentes generadoras de equidad. El país requiere definir un norte y establecer las prioridades nacionales, independientemente de sus gobiernos de turno, condición necesaria para elevar la productividad, la ocupación y el ingreso per cápita de sus ciudadanos. Poco a poco, el país puede desarrollar una mayor velocidad de crecimiento y generar un gran impacto en el bienestar.

domingo, 9 de marzo de 2025

EXPECTATIVAS ECONÓMICAS Y POLÍTICAS PARA COLOMBIA

 Comentario 10/03/2025

 

EXPECTATIVAS ECONÓMICAS Y POLÍTICAS PARA COLOMBIA

 

Comentarios recibidos en el conversatorio de la Universidad EIA en su centro de pensamiento el día 5/03/2025 con la participación de connotados economistas y politólogos, donde se exploraron las expectativas en materia económica y política para Colombia.
El evento se denominó: “Colombia un país al borde de una nueva oportunidad”

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

A continuación, se presentan las principales ideas expuestas por los panelistas en el foro de la EIA:

 

Temas económicos 

• Momento de “pesimismo de la razón y optimismo de la voluntad”. 

• Estamos en una época de proselitismo político del gobierno: con ausencia de norte y pura ideología. 

• Sin embargo, la gran pregunta es: ¿cómo inyectarle optimismo al 2026? 

• El 2025 pasó la página con el sector privado contra las cuerdas. Para el 2026, ¿cómo reaccionar y cómo cambiar? 

• Vamos a tener tantos problemas acumulados en el 2026 (salud, energía, servicios públicos, pensiones, déficit, etc.) que se necesita gente que sepa arreglar problemas, no improvisar candidatos. 

• Excesivo derroche del gobierno en su gasto público. 

• Pero debemos lograr que la gente no se nos vaya del país; para eso debemos cambiar la migración por la telemigración (producir y vender desde Colombia bienes o servicios para el exterior). 

• Vamos a tener logros económicos y sociales significativos que se presentarán como los éxitos de este gobierno para justificar la continuidad de su proyecto en el poder. 

• Frente al déficit fiscal (6.8% del PIB) y el endeudamiento externo (60% del PIB) del gobierno —ambos con tendencia creciente—, se recomienda acudir por anticipado al FMI para establecer planes de contingencia en caso de que la crisis fiscal se agrave, como parece ser. 

 

Temas políticos 

• En el tema político hay desánimo y desconfianza por el discurso polarizante del gobierno y los problemas reales de corrupción, impunidad, ineficiencia, inseguridad, y no las reformas que el país necesita, etc., a pesar de haberse autoproclamado como el gobierno del cambio. El público sabe que el modelo actual se agotó y que hay que pensar en una nueva Colombia. 

• La derecha está pensando que hay que hacer política sin políticos porque asume que “todos” son corruptos. 

• La derecha quiere defender libertades, educación, constitución, instituciones, pero no debe pensar solo en la presidencia, sino también en el Congreso. 

• En Colombia no es dable pensar que se va a imponer un modelo USA-Trump, Argentina-Milei o Salvador-Bukele, por ejemplo. 

• La derecha debe hacer una narrativa “sexy” y evitar los caudillismos, para dar respuestas reales y viables a cada uno de los problemas del país. 

• Hay que evitar en el Congreso el clientelismo uno a uno, por encima de los partidos, con mermelada para apoyar al Gobierno. 

• Los extremos de la derecha y la izquierda están muy definidos en sus planteamientos (no en sus candidatos), pero los del centro, ni en políticas ni en candidatos, deben definir qué es lo común que los une y qué pueden resolver conjuntamente para lanzar candidatos y programas. Hoy son polarización y pelotera. 

• En el 2022, Colombia quería cambio, “no más de lo mismo”. El cambio se quemó, ¿qué se va a proponer ahora? Sin cartas bien jugadas, el 32% puede volver a ganar. 

• En el cambio hay que definir en qué y cómo se lleva a cabo; frecuentemente lo que falla es el cómo. 

• En Colombia tenemos instituciones muy fuertes que defienden la democracia y la Constitución frente a conductas de los partidos tradicionales que quieren pasarlas por alto según su conveniencia. 

• “El candidato ganador tiene que aceptar el merecido castigo de ser gobernante” (Petro no hace sino quejarse). 

• Petro está en la necrofilia política (muerte política) al defender el estatismo político (intervención continua del Estado en la economía) como solución. Eso está mandado a recoger. 

• Versus el keynesianismo: el keynesianismo surgió en Occidente a finales del siglo XIX, con el objetivo de estimular la demanda para salir de la crisis. Esta teoría plantea que, para superar una crisis económica, es necesario abordar los problemas de la demanda a través de la intervención estatal. 

• Hay que confiar en el futuro, mantener la esperanza y ser pragmáticos y empáticos con el candidato que elija la derecha. 

• Las soluciones pasan por disponer de justicia, igualdad, inversión y oportunidades para todos. 

• Frente a la guerra comercial a base de elevación de aranceles y restricciones de comercio e inmigración, se está cambiando la arquitectura del comercio mundial diseñada luego de la II Guerra Mundial en 1945, que contemplaba el comercio mundial como factor de desarrollo económico y progreso de las civilizaciones y establecía aranceles ordinarios y retaliativos dentro de franjas con límites. 

• Trump usa los aranceles con un carácter punitivo, sancionatorio (por poca colaboración con persecución de drogas e inmigración), de política económica y de control del déficit comercial de USA, y con ello va a distorsionar toda la economía mundial. 

• Con Trump, a Colombia le esperan los aranceles a los productos agrícolas (café, frutas, etc.) como mínimo, pero si Petro se pone de “perro rabioso”, serán muchos más los productos con aranceles y las sanciones, tales como las restricciones de visas y de inversiones de USA en Colombia. 

 

EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS

  Comentario 11/08/2026   EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS   Por: Carlos Alberto Mejía C. Ingeniero Industrial y Administ...