Mostrando las entradas con la etiqueta ReformaLaboral. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta ReformaLaboral. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de mayo de 2026

LAS HERENCIAS DEL GOBIERNO DE GUSTAVO PETRO

 Comentario 25/05/2026

 

LAS HERENCIAS DEL GOBIERNO DE GUSTAVO PETRO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

El gobierno de izquierda del presidente Gustavo Petro fue elegido como una alternativa a los gobiernos tradicionales de derecha y de centro, y una oportunidad para el país de estar en manos de un movimiento político diferente, experimentar sus criterios y el énfasis en su estilo de mandato, con el fin de mejorar el progreso y desarrollo del país. Ya casi al término de su mandato y en vísperas de una nueva elección presidencial, hay muchos arrepentidos de haberlo favorecido con su voto. Veamos por qué, en lo que podríamos llamar las herencias de Gustavo Petro:

1. Su ideología.

Fue preponderante en este gobierno el corte ideológico de izquierda radical que acompañó todas sus decisiones y acciones, con un profundo menosprecio y ataque al sector privado, las instituciones, el modelo económico, los sectores tradicionales, los gremios y las libertades de empresa e inversión. Solo centró su mandato en la redistribución de la riqueza y no en el crecimiento de la economía para crear mayores, nuevas y distintas oportunidades para todos los ciudadanos. Las relaciones internacionales estuvieron politizadas y sin un sentido pragmático sobre las reales conveniencias para el país, para sus empresarios, para su economía y para el bienestar de sus ciudadanos.

Su afán por ser un líder de la izquierda mundial, como defensor del medio ambiente y un acérrimo atacante de las energías convencionales como las derivadas del carbón y el petróleo, lo llevó a extremos en las relaciones internacionales jamás vistos, con grandes desafíos y torpezas.

Su modelo de gobierno fue populista, centralista, autoritario, intervencionista y dogmático, queriendo imponer sus criterios por encima de la Constitución, las leyes, las diferentes fuentes de opinión y las demás instituciones del país, todo lo cual lo ha llevado a posiciones radicales, lejanas al diálogo, al concierto y a la labor conjunta en colaboración con las demás fuerzas vivas de la nación. Ni hablar de sus enfrentamientos con el Banco de la República y las Cortes, donde quiso imponer sus criterios.

2. Su estilo personal.

Autocrático, buscando culpables para todo, nunca ha sido responsable de nada, con el retrovisor funcionando continuamente, con ataque permanente a los gobiernos de Duque y de Uribe. No le sirven la Constitución y las instituciones; en su opinión no lo dejan gobernar, lo cual lo ha llevado a tener una posición según la cual el Estado debe ser el mayor actor y ejecutor de la economía, con injerencia e intervención en todo tipo de actividades y organismos, con criterios sectarios.

Nunca gobernó para todos los colombianos como es su deber, lo hizo en favor de sus partidarios. Como supuestamente no ha podido gobernar, su propuesta es realizar una nueva Asamblea Nacional Constituyente que cambie la Constitución, a su estilo y antojo, con el poder constituyente que supuestamente él representa. Según sus palabras, él es el único representante del pueblo y el dueño de la Constitución.

3. Crisis de la salud

Con su intervención, destruyó el sistema de salud, el cual viene manifestando problemas de sostenibilidad desde hace años. Con su visión anti-EPS y su mezquina actuación con la insuficiente UPC (unidad de pago por capitación), las ha conducido a la insolvencia financiera y operativa. Sus intervenciones a través del Ministerio de Salud han sido un fracaso y ni hablar de la Nueva EPS, con una quiebra inminente si no tiene una fuerte dosis de nuevos recursos, donde el Estado es un actor preponderante como dueño de la misma.

4. Las finanzas públicas.

El gigantismo del Estado, su contratación con órdenes de prestación de servicios de empleados que no necesita y su subsidio a actividades de su interés político, han conducido a en el país a un déficit fiscal elevado con exceso de gasto público por razones políticas y electorales, endeudamiento acelerado y alto costo de la financiación, rechazo a la línea de contingencia del FMI, y elevación del riesgo país por las Calificadoras de Riesgo, con consecuencias negativas para el crecimiento de la economía y la inflación. Estas son otras de las herencias que nos dejará el gobierno de Gustavo Petro.

Sus aumentos del salario mínimo, fuera de toda lógica económica, se han utilizado como instrumentos políticos y electorales de redistribución de la riqueza, produciendo consecuencias negativas de mediano y largo plazo en la informalidad y el empleo, encareciendo el costo de la canasta familiar y atizando con ello la inflación persistente. Y, por supuesto, la carga de nuevos impuestos a las rentas y los patrimonios empresariales no se ha hecho esperar. “Que lloren los ricos”, según sus palabras, y esos son los que le dan empleo, inversión, progreso y desarrollo al país.

5. Las reformas sociales.

La pensional, la de salud, la laboral con serias dificultades en su aprobación, por trámites viciados o por inconstitucionalidad, y con serias dudas en su implementación y financiación, con un marcado sesgo ideológico, con tufillo de odio de clases, reformas que no construyen sobre lo construido, sino que hacen tabla rasa con lo existente. La única aprobada y en vigencia es la laboral, que contempló algunas mejoras al sector trabajador, como las horas extras y nocturnas.

6. La corrupción.

Salpicado por todo tipo de problemas de corrupción que involucran funcionarios que han sido nombrados por él, congresistas y partidos políticos, así como familiares y relacionados. Casos como los de Ricardo Roa en su campaña política por exceder los topes electorales o recibir dineros prohibidos.

O como los de su hijo, Nicolás, y su hermano, Juan Fernando, también relacionados con la campaña electoral y con la relación con mafiosos para favorecer sus votos como el pacto de La Picota o las contribuciones del "Hombre Marlboro". Por otro lado, los de los carrotanques de La Guajira, los desfalcos a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la compra de conciencias en el Congreso para beneficiar sus proyectos, y muchos otros, son solo una muestra de lo que ha estado ocurriendo con la corrupción en el gobierno de Petro, y él dice no tener nada que ver.

7. La confianza y la inversión privada.

Es evidente que en el país hay desconfianza en el sector privado y en los grupos de opinión por la ideologización, la inseguridad jurídica, la agresión a la economía privada, la lucha de clases y el ataque contra las instituciones, los procesos de intervención e injerencia del gobierno de Petro en todo tipo de asuntos nacionales, la baja en la calificación de riesgo de país y el desbarajuste fiscal, todo lo cual ha hecho perder la actitud positiva de los inversionistas nacionales y extranjeros frente al país, con una caída severa en la inversión.

8. Ecopetrol y el fracking.

La historia de Ecopetrol y la descarada intervención del jefe del Estado para determinar sus actuaciones y sus políticas, así como la enorme pérdida de su valor económico en las Bolsas nacionales y extranjeras, y las retrógradas políticas anti-fracking seguro, son un caso como para estudio académico. La joya de la corona pasó a ser la más desafortunada destrucción de valor y de confianza en esa compañía y sus políticas, donde también está vinculada la actuación de Ricardo Roa y la de algunos de los miembros de su Junta Directiva.

9. Los funcionarios públicos:

La rotación de ministros y funcionarios de distinto nivel, muchos de ellos nombrados sin el perfil adecuado ni el cumplimiento de los requisitos, es otro caso como para Ripley, “aunque usted no lo crea”, con un efecto inconveniente sobre la continuidad, la ejecución y el logro de sus programas y proyectos. “Mucho tilín, tilín y pocas paletas”.

10. El proceso de paz, la seguridad, el control del territorio y el combate al narcotráfico.

Este capítulo sí que es delicado, su llamada paz total ha sido un fracaso y como resultado se han extendido las diferentes bandas criminales y los cultivos ilícitos y como consecuencia, la violencia se ha enseñoreado por todo el país. El control de muchas partes del territorio se ha perdido y los narco-cultivos siguen avanzando, sin fórmula de solución efectiva y eficaz.

Sus relaciones con grupos criminales como los de la cárcel de Itagüí o los de La Picota dejan serias dudas sobre la efectividad de su programa de control de la violencia y del restablecimiento de la majestad del Estado en toda la geografía. Seguridad, en verdad, no hemos tenido.

11. La relación con los gobiernos departamentales y municipales.

El manejo centralista, autoritario e impositivo de Gustavo Petro ha conducido, también, a unas muy malas relaciones con los gobiernos departamentales y municipales, en general, perdiendo el efecto multiplicador de la coordinación regional con el gobierno central.

12. La polarización política.

El estilo autoritario y sectario y las actuaciones del gobierno de Gustavo Petro han conducido a agudizar las contradicciones políticas de grupos de opinión y de interés en el país, las cuales son normales como fuentes de diversidad de enfoques y soluciones, pero si se agudizan como odio de clases, se degeneran hacia la polarización política, llena de pugnacidad y agresión, la cual, en algún mal momento, puede degenerar en violencia política.

En síntesis, las herencias del gobierno de Gustavo Petro no son un buen legado para el nuevo gobierno y menos si sigue un eventual ejercicio de Iván Cepeda quien quiere mantenerlas y profundizarlas. Por supuesto, el gobierno que reciba la presidencia el 7 de agosto tendrá que enderezar al país, lo cual será una tarea de titanes, que requiere una orientación política y una experticia diferentes a la simple ideología política de Gustavo Petro e Iván Cepeda. Los ciudadanos tenemos la opción de elegir en las próximas elecciones presidenciales un nuevo gobierno, ajeno a las directrices del Pacto Histórico.

 

lunes, 8 de septiembre de 2025

Y SI NO PASAN LAS REFORMAS

 Comentario 08/09/2025

 

Y SI NO PASAN LAS REFORMAS

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

El gobierno de Gustavo Petro ha intentado, por todos los medios, promover varias reformas estructurales, como las de salud, pensiones, laboral y la nueva tributaria, por citar las más importantes.

La única que hasta ahora ha pasado es la laboral, cuyas modificaciones esenciales son el pago de salario nocturno desde las siete de la noche y el recargo dominical al 100%. Fue un largo y tortuoso camino para su aprobación, en un momento en el cual la jornada laboral está disminuyendo hasta llegar a 42 horas semanales.

La reforma a la salud es otro calvario que no avanza. Esta pretende centralizar los pagos del sistema y cambiar el rol de las EPS para que actúen como gestoras de salud, sin responsabilidad por el aseguramiento de los pacientes y el riesgo del sistema. Todo esto modificando la Ley 100, expedida en Colombia el 23 de diciembre de 1993. Esta norma creó el Sistema de Seguridad Social Integral, que abarca salud, pensiones y riesgos laborales, marcando un cambio estructural en la forma en que se prestan estos servicios en el país. La nueva reforma, en su contexto, no goza de buena aceptación general. El problema no es solo lo que quiere cambiar, sino, y aún más importante, la definición del verdadero valor de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), la cual se ha demostrado ser insuficiente y conlleva la destrucción de la capacidad financiera de las EPS.

La reforma pensional obliga a cotizar en Colpensiones hasta 2.3 salarios mínimos legales, y el excedente podrá cotizarse en el sistema de los Fondos de Pensiones privados. Se dice que esta medida pretende que los servicios de Colpensiones y los Fondos privados sean complementarios y no compitan, pero esto resta a los ciudadanos la libertad de elegir dónde quieren formar su pensión. Esta reforma está manchada por acusaciones sobre el uso de dinero de la UNGRD (Unidad de Gestión del Riesgo de Desastres) para comprar congresistas que la apoyen.

La otra reforma que en este momento hace su tránsito por el Congreso es la tributaria, que pretende recaudar 26 billones de pesos. No goza de aceptación en esta institución porque se avecina la época preelectoral de 2026 y la carga de nuevos impuestos impactaría la actividad económica, lo que no sería de buen recibo para la comunidad. La reforma obedece a la búsqueda desesperada del Gobierno Nacional de financiar su abultado déficit fiscal.

 

Análisis de los posibles escenarios sin las reformas

Luego de recorrer, con esta síntesis apretada, las diferentes reformas, la pregunta es: ¿Y si no pasan las reformas, ¿qué pasará?

Además de los problemas técnicos y humanos que intentan resolver, las reformas no están exentas de una carga ideológica de extrema izquierda que es confrontada por líderes de opinión de otras corrientes ideológicas. La controversia es enconada y crea fuertes divisiones en el Congreso.

Tengamos en cuenta, además, que el período de gobierno de Gustavo Petro termina el próximo año, y los tiempos no empiezan a cuadrar por la dedicación de los legisladores a sus campañas electorales regionales. En verdad, el tiempo es muy corto para tramitar reformas tan complejas. Es muy probable que las reformas, por tiempos o por contenidos, no sean aprobadas finalmente. En caso de que esto suceda, tendríamos un escenario más o menos de esta naturaleza, dado que la única que se ha aprobado hasta ahora es la laboral, la cual producirá un incremento en los costos laborales, como ya se explicó.

Si la reforma de salud no pasa: Quedaríamos en el régimen de la Ley 100, que ha funcionado durante 32 años, con servicios de salud razonables que han permitido que la esperanza de vida de los colombianos se prolongue hasta 79 años.

Si la reforma a las pensiones no pasa: Ocurrirá lo mismo, los Fondos de Pensiones competirán con Colpensiones con dos tipos de realidad pensional. Los Fondos con el Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad (RAIS) y Colpensiones con su Régimen de Prima Media con Prestación Definida (RPM). El ciudadano tendrá que decidir, luego de la asesoría pensional que reciba, dónde quiere formar su pensión.

Si la reforma tributaria no pasa: No tiene buen futuro, ya que hay demasiada oposición tanto por su contenido y enfoque ideológico como por la oportunidad para las empresas y personas, así como por el escenario electoral que se avecina. Aunque la situación fiscal del país es crítica, se debe acudir a la supresión del gasto y la modificación del presupuesto nacional, lo que aún no se ha hecho, más que a la imposición de nuevos impuestos. Además, se han hecho muchas reformas tributarias en los últimos años, por diferentes gobiernos.

Resumiendo, el país continuaría con los modelos de salud y de pensiones creados por la Ley 100 de 1993, los cuales han demostrado sus bondades, mejorando algunas cosas como la cobertura de la salud en sitios remotos, con la contribución del Estado. El gobierno de Gustavo Petro tendría una plana de ejecuciones muy pobre para mostrar y tendría que resolver su déficit fiscal, como ya se indicó, con el control del gasto y con nuevas fuentes de ingresos. Sin embargo, es necesario indicar que los próximos gobiernos tendrán que enfrentar las cuatro reformas, pero sin la carga ideológica actual.

domingo, 11 de mayo de 2025

LA JUGADA

 Comentario 12/05/2025

 

LA JUGADA

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Ante la carencia de realizaciones eficientes y eficaces que demuestren las bondades de su gobierno, Gustavo Petro, en el último año de su mandato, ha urdido una jugada maestra a través de la llamada consulta popular. Vamos por partes:

La no aprobación de la reforma laboral en el Congreso ha servido como disculpa para aducir que fue rechazada sin discusión, cuando se realizaron ocho audiencias públicas a lo largo y ancho del país y tres mesas técnicas en las cuales no participó el gobierno. El Congreso hundió la reforma por inconveniente, desfinanciada y con impacto negativo frente a la informalidad y el desempleo; de hecho, se afirma por organismos independientes como ANIF, Fedesarrollo y el Banco de la República que la reforma, de ser tramitada, conduciría a la pérdida de cerca de 500.000 puestos de trabajo. La mayor crítica es que la reforma genera reivindicaciones laborales de mejores reconocimientos económicos, pero no enfrenta los agudos problemas de la informalidad y el desempleo. En vez de buscar fórmulas de concertación a través de los partidos tradicionales empeñados en rescatar los dos pilares fundamentales de jornada laboral y pago dominical, que en un nuevo proyecto fue presentada por el Partido Liberal, la respuesta del gobierno fue negar esa posibilidad y amenazar con la consulta popular.

La consulta popular es un mecanismo autorizado por la Constitución de la República donde se indaga al elector primario por determinados temas de interés nacional. En este caso, se pregunta por los aspectos contemplados en el proyecto hundido de la reforma laboral, con la instrumentación de 12 preguntas diseñadas para que todo votante vote afirmativamente en todas y cada una, dado que se trata de la consagración de beneficios sin mediar explicación sobre su alcance, consecuencias, financiación e impactos. Son respuestas emocionales y aspiracionales; por ejemplo, si se le pregunta al ciudadano, trabajador o no: ¿Está de acuerdo con que se pague un recargo del 100% por el trabajo los días de descanso dominical o festivo?, con seguridad, aspiracionalmente se votará que sí, más cuando el pago actual es un recargo del 75%.

Es decir, en la práctica será difícil que las votaciones negativas sean las que primen; la votación favorable puede ser abrumadora con el solo enunciado de las preguntas y con la previsible divulgación favorable que haga el gobierno ante la comunidad de votantes potenciales, que, como está visto, será abrumadora. Sin embargo, el camino no es sencillo, porque la consulta debe ser votada por cerca de 13.6 millones de electores para que sea aceptada y, de ellos, entre los que voten, las preguntas favorables, por el sí, deberán tener el 50% + 1 de los votos emitidos. Estos umbrales son difíciles de conseguir, pero no imposibles, y el gobierno sabe que con el tono preafirmativo de las preguntas, será casi imposible votar no; muchos ciudadanos se verán tentados a ir a votar sí.

El escollo más difícil puede estar en el Congreso, quien tiene treinta días, después de radicada la consulta popular por el propio presidente de la República, para que los congresistas avalen o nieguen su realización. Es su derecho constitucional votar sí o votar no, por las razones que tenga a bien el honorable Congreso. Se dice, por los analistas políticos, que las fuerzas están divididas y que será una votación definida por unos pocos votos.

El gobierno de Petro ya enfiló todas sus baterías para amedrentar al Congreso y a sus congresistas, que si votan negativamente a la realización de la consulta popular estarán de espaldas al pueblo y que no serán reelegidos en unas futuras votaciones, que serán “revocados” porque nadie votará por ellos. Se refiere a las elecciones congresionales del 2026. La intimidación al Congreso y a las Cortes es un hecho frecuente en el gobierno de Gustavo Petro, ya que, si actúan en forma contraria a sus intereses, él afirma que le están dando un “golpe blando”.

Ahora, la jugada maestra del gobierno tiene tres caras: la primera es la agitación política preelectoral a las votaciones presidenciales del 2026, so pretexto de defender los derechos de los trabajadores. Petro ya está en campaña electoral y toda la propaganda que, con el presupuesto público, haga en favor de la consulta, para su votación favorable, y en contra de la oposición al Congreso y a los partidos políticos que pretendan un voto negativo, serán argumentos en favor del petrismo y sus partidarios, y de aquellos que finalmente sean sus candidatos a la presidencia. Vamos a tener propaganda favorable al petrismo a manos llenas y agravios y amenazas sin ton ni son para los opositores.

La segunda cara de esta jugada maestra es que, cualquiera sea la decisión del Congreso a favor o en contra de la consulta popular, el gobierno tendrá argumentos para, si el voto es negativo, atacar a la oligarquía, la clase política y el Congreso por oponerse a los derechos del pueblo trabajador. Si el voto es positivo, tendrá toda la argumentación para decir que su gobierno, como defensor del pueblo trabajador, es quien defiende los derechos de los trabajadores frente a los ricos, que el Congreso hizo un simple trámite y que no podía estar de espaldas al pueblo. Los méritos, en todo caso, serán para el gobierno de Gustavo Petro y así está planeado.

Ahora, ¿qué ocurre si la consulta se realiza y el voto, como es de esperar, es favorable y los umbrales se superan? De nuevo, el gobierno de Petro dirá que es fruto de su encomiable gestión y promoción de la consulta. El único caso desfavorable es que no se logre cumplir con los umbrales de la consulta o que, hipotéticamente, cumpliéndose, la consulta resultara negativa, hipótesis no verosímil por el contenido y tono de las 12 preguntas. Esto último, por supuesto, es un escenario lejano y el gobierno Petro así lo tiene calculado. Como siempre, con Petro, sus jugadas tienen múltiples consecuencias.

EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS

  Comentario 11/08/2026   EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS   Por: Carlos Alberto Mejía C. Ingeniero Industrial y Administ...