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domingo, 29 de septiembre de 2024

PETRO CONTRA COLOMBIA

 Comentario 30/09/2024


PETRO CONTRA COLOMBIA

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Con todo tipo de diatribas y epítetos altisonantes, el presidente Petro ha venido descalificando, desconociendo o menospreciando la importancia de determinados sectores, instituciones o personajes del país, como parte de su campaña para crearles una opinión pública desfavorable y, en contraste, resaltar los supuestos logros de su gobierno. De tal manera que, por comparación, brillen los segundos y se opaquen los primeros, sin sustentar con pruebas, cifras, hechos y realidades las bondades de sus políticas o realizaciones. Veamos algunos ejemplos, sin pretender agotar su larga lista de menciones y mencionados:

- A la clase política tradicional la descalifica diciendo que siempre ha hecho trampa y le ha mentido al país, siendo él mismo un curtido político con más de treinta años de vida pública, sobre el cual la evidencia demuestra que su mitomanía es desbordada. Miente en sus alocuciones y discursos, imaginando verdades que no existen y hechos que no son. Están a la vista, por ejemplo, las innumerables acusaciones por delitos cometidos en su campaña política, tales como la violación de las normas electorales, hoy investigadas por el Consejo Nacional Electoral y que el presidente Petro niega. También niega la responsabilidad de su gobierno en los chanchullos y actos de corrupción descubiertos en diferentes frentes de su administración, como son el lío de los carrotanques en la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, y los delitos de fraude, coimas y dineros corruptos para comprar favores en el Congreso con el fin de pasar sus iniciativas, citando el ejemplo más reconocido, ya que compromete a funcionarios del más alto nivel de su gobierno.

- Frente a los órganos de la justicia y sus integrantes, tales como jueces y magistrados, a quienes descalifica cada vez que sus conceptos o fallos no lo favorecen y a quienes, también, trata de presionar con manifestaciones, marchas y arengas en contra de su independencia y majestad. La más reciente pelea es contra las Cortes, específicamente en este momento frente a la Corte Constitucional, de la cual se espera un fallo de constitucionalidad sobre la recién aprobada reforma pensional, que adolece de serios vicios de trámite.

- De otro lado, la descalificación del Consejo Nacional Electoral en cuanto a su competencia para investigar las cuentas de la campaña de Gustavo Petro o la desautorización anticipada de la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes del Congreso, en su facultad para investigarlo a él directamente, no sólo a su campaña. Siempre aduce que lo quieren tumbar y dar un golpe blando y que él tiene un fuero especial e integral que lo aleja de cualquier acusación e investigación en su calidad de presidente, lo cual no es cierto. Petro puede ser investigado y acusado como cualquier otro ciudadano por los organismos competentes, siguiendo los procedimientos de ley.

- En el mismo sentido, se refiere a los miembros del Congreso, en tanto y en cuanto sus reformas e iniciativas se encuentran “varadas” algunas, no aprobadas otras, no gozan de buena aceptación o se pretenden modificar con relación a lo presentado por el gobierno. Casi que el pensamiento del gobierno Petro es “quien no está conmigo, está contra mí”, con lo cual descalifica y agrede a los miembros de corrientes opositoras o contrarias a sus tesis e iniciativas en el Congreso.

- La última pelea casada con el Congreso es por la aprobación de un mega presupuesto ($523 billones), desfinanciado y mal estructurado, y por la nueva reforma tributaria, a la que llama, eufemísticamente, la ley de financiamiento para cuñar faltantes del presupuesto. Si no es como él solicita, el Congreso no está haciendo bien su labor. Ya el Congreso, por cierto, rechazó el monto del presupuesto presentado.

- Para los medios de comunicación que no le rinden pleitesía, diciendo la verdad de los hechos, no faltan los insultos y ofensas de todo tipo, diciéndoles que están vendidos a las oligarquías y a la clase política corrupta. Habla del periodismo “Mossad” (central de inteligencia israelí) o a las periodistas las llama “las muñecas de la mafia” contratadas a sueldo y al servicio de poderes oscuros. Casi todos los días descalifica a un medio o periodista, quienes, en su opinión, deben seguir en forma sumisa y con aplausos la política, la gestión y la divulgación del gobierno. No admite la libertad de prensa y la crítica de los periodistas y columnistas independientes, cuando lo corrigen o cuestionan.

- A los empresarios los rechaza y los trata de élite codiciosa, los menosprecia en su labor y en sus realizaciones, no se integra con ellos para buscar sinergias porque lo único que quiere es imponer su pensamiento y voluntad, no es amigo, por lo tanto, de los consensos. Sin embargo, tanto con los empresarios como con la clase política, si bien los descalifica, pretende hacer con ellos un acuerdo nacional de voluntades para avanzar en el progreso del país. Palo y garrote continuamente, pero para apuntalar sus planes de gobierno sí son necesarios.

- A quienes gritan “fuera Petro”, los llama asesinos, evidenciando su falta de tolerancia a la crítica de los que no aprecian como convenientes para el país su estilo y las realizaciones de gobierno.

Ese es el presidente Petro, autocrático, impositivo, imperativo y casi dictatorial, es él contra el resto de las instituciones de Colombia, con lo cual acrecienta la incertidumbre y la desconfianza en ciudadanos y empresarios. ¿En qué manos y mente estamos?

lunes, 29 de julio de 2024

LAS PERCEPCIONES POLÍTICAS DE LOS JÓVENES DE COLOMBIA

 Comentario 29/07/2024

 

LAS PERCEPCIONES POLÍTICAS DE LOS JÓVENES DE COLOMBIA

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Según la publicación de El Tiempo del 16 de junio de 2024, se llevó a cabo una encuesta a jóvenes en Colombia entre el 10 y el 28 de mayo de ese año. La encuesta, realizada por la Universidad del Rosario y Cifras y Conceptos, revela que el 54% de los jóvenes tiene afinidad ideológica con el centro, mientras que el 28% se identifica con la derecha y el 18% con la izquierda. Esta consulta se basó en una muestra de 2.010 jóvenes entre las edades de 18 y 32 años, residentes habituales de zonas urbanas en 12 ciudades del país, abarcando diferentes regiones del territorio nacional. Los jóvenes fueron consultados sobre sus pensamientos, sentimientos y deseos en el contexto actual del país.

¿Cuál es la afinidad ideológica de los jóvenes?

Los jóvenes en Colombia tienen una afinidad ideológica mayoritaria con el centro y la derecha. Entre esta población, su inclinación por la izquierda es minoritaria.

En cuanto a la valoración de la gestión del presidente Gustavo Petro, los jóvenes están divididos: un 46% expresa favorabilidad, mientras que otro 46% muestra rechazo. El 8% restante no tiene una opinión definida. Además, el rechazo hacia la vicepresidenta Francia Márquez ha aumentado entre la juventud, pasando del 46% en octubre de 2023 al 53% en junio de 2024. La favorabilidad de su desempeño como ministra de Igualdad se sitúa en el 30%.

¿En quién confían?

En cuanto a la confianza en instituciones y figuras, los jóvenes colombianos depositan más confianza en las universidades públicas (76%), la Registraduría (65%) y las universidades privadas (64%). Por otro lado, existe desconfianza hacia los influenciadores digitales (con un 84% de desconfianza), los partidos políticos (con un 81% de desconfianza), los medios de comunicación (con un 73% de desconfianza) y el Congreso de la República (con un 68% de desconfianza).

¿Y qué opinan sobre la carta magna?

Cuando se les preguntó sobre la percepción que tienen de la Constitución de 1991, el 56% aseguró tener una percepción favorable, el 23%  dijo que desfavorable y un 21% indicó que le era indiferente.

Para César Caballero, gerente de la encuestadora Cifras y Conceptos, en términos generales, la interpretación de estos resultados es que los jóvenes valoran la Constitución de 1991. Aunque creen que se le pueden hacer algunos ajustes (como de hecho se han venido haciendo), la idea de una asamblea nacional constituyente no parece tener apoyo dentro de esta población. "No hay un ambiente y no se ve la necesidad de una asamblea nacional constituyente".

¿Y qué opinan sobre el peso de la realidad?

Raúl Escobar, investigador especializado en juventud, asegura que los factores que más influyen en la percepción de los jóvenes frente a la carta política están estrechamente relacionados con las realidades que viven: "Yo siento que los jóvenes que ven en su día a día que hay educación o trabajo confían más en la Constitución. En cambio, si la transformación de las vidas de las personas no existe, si no está en la realidad, eso hace que los y las jóvenes puedan verse un poco más lejos de la Constitución del 91".

Siguiendo esta línea de observaciones, la medición preguntó a 173 personas que afirmaron tener conocimiento de la carta por los aspectos más positivos de la Constitución. Las respuestas dan más importancia a los aspectos sociales de la carta política (salud, educación, servicios públicos, igualdad de derechos, libertades, la tutela, etc.) que a los institucionales (separación de poderes, mecanismos de participación ciudadana, derechos de la oposición, descentralización administrativa, etc.).

En ese sentido, la juventud de hoy resalta como más importantes el derecho a la manifestación pública y pacífica (90%), la ampliación en la cobertura y el acceso a los servicios públicos (89%) y la igualdad de derechos y oportunidades para hombres y mujeres (88%). "Esto muestra que hay una valoración generacional distinta de los temas. Mientras para la población general la tutela es el elemento más importante de la Constitución del 91 (con el 93%), en el caso de los jóvenes, lo más importante es el derecho a la manifestación pública y pacífica (con el 90%)", señala Caballero.

Este último aspecto está relacionado con que "las voces de los jóvenes, principalmente en las regiones, no se tienen en cuenta. Por ejemplo, en temas como la construcción de la política pública nacional y de juventudes, ha sido difícil garantizar una participación efectiva". De ahí la importancia de escuchar a los jóvenes para saber cuál es el país que quieren. Los jóvenes hablan y tienen en sus manos construir el futuro. Lo mejor que puede hacer el país es escucharlos, son esencialmente de centroderecha.

 

domingo, 21 de abril de 2024

LAS TENDENCIAS POLÍTICAS COLOMBIANAS

 Comentario 22/04/2024

 

LAS TENDENCIAS POLÍTICAS COLOMBIANAS

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Cada país se caracteriza por ciertos rasgos y tendencias políticas, en cuanto a las ideologías y convicciones que acompañan a sus ciudadanos relacionadas con el conjunto de creencias sobre cómo un Estado debe funcionar, es decir, las ideas políticas son las opiniones y principios que guían la organización y el gobierno de las sociedades. Estas ideas pueden variar ampliamente y se manifiestan en diferentes ideologías, cada una con su propia visión de cómo debe ser la sociedad. Aquí hay un resumen de algunas ideologías políticas comunes:

  • Conservadurismo: Se centra en preservar las tradiciones y valores establecidos, favoreciendo la estabilidad social y la continuidad cultural.
  • Liberalismo: Enfatiza la libertad individual y los derechos civiles, promoviendo una economía de mercado y un gobierno limitado.
  • Socialismo: Busca la igualdad económica y social, a menudo a través de la propiedad estatal o colectiva de los medios de producción y una distribución equitativa de la riqueza.
  • Comunismo: Propone una sociedad sin clases donde los bienes son propiedad común y se distribuyen según las necesidades de cada persona.

Cada ideología tiene sus propias opiniones sobre temas como la economía, la justicia social, los derechos individuales y el papel del Estado. Las personas y los partidos políticos pueden identificarse con una o más de estas ideologías, o con variantes de las mismas, para formular políticas y programas de gobierno. En general las personas pueden clasificarse como de derecha, de centro o de izquierda, según el pensamiento ideológico. El socialismo y el comunismo son de izquierda, el liberalismo de centro y el conservadurismo de derecha.

En Colombia, de acuerdo con estudios realizados por el DANE, la clasificación de los ciudadanos colombianos es como sigue.

  • Centro político: 40.7%
  • Derecha: 23.9%
  • Izquierda: 13.3%
  • No sabe/ no responde: 22.1%
  • Para un total del 100% de la población.

De acuerdo con ese estudio reciente, en Colombia la izquierda se ha mantenido más o menos al mismo nivel, el centro ha perdido participación y la derecha la ha ganado hasta en 6% más. Muy importante el porcentaje de “no sabe/ no responde”, lo cual es consecuencia de pérdida de interés o de desconocimiento. Los temas políticos suelen causar aversión a muchas personas, especialmente los jóvenes, denotando ese desinterés o esa falta de credibilidad en los asuntos de gobierno y en los partidos políticos. Esto explica el porqué de bajos niveles de votación en las diferentes elecciones públicas, especialmente las de Congreso, Asambleas y Consejos. La que más convoca el interés de los ciudadanos es la elección del presidente, con razón se dice que este es un país presidencialista.

En la práctica, al preguntarle a los colombianos por qué no votan, las respuestas son variadas, pero giran alrededor de desconfianza, el desconocimiento y la imposibilidad, como se muestra a continuación según encuestas representativas donde cada encuestado podía elegir una o más respuestas

Ítem

Concepto razones para no votar

Porcentaje %

1

Desinterés

40.1%

2

Candidatos promeseros

32.8%

3

Políticos corruptos

28.4%

4

Falta de credibilidad en el proceso electoral

23.0%

5

Los partidos no representan a los ciudadanos

21.2%

6

Ocupación el día electoral

15.1%

7

Incapacidad el día electoral

13.4%

Es necesario cambiar las causas que explican el poco interés por los temas políticos o los electorales. Buenos gobiernos ajenos a la corrupción y el clientelismo, partidos políticos serios, responsables y no corrompidos y funcionarios e Instituciones probas y eficientes ayudarían a cambiar las percepciones de “nada que hacer con la política y los políticos” que es como suelen expresarse quienes manifiestan desinterés, desconfianza o desconocimiento.

Ahora, la composición ideológica del país es mayormente de centro y de derecha, sin embargo, el actual presidente es de izquierda, muchos son, entonces, quienes apreciaron la opción de izquierda de las últimas elecciones presidenciales como una posibilidad alternativa a la cual había que concederle una oportunidad.

Lamentablemente, después de los yerros del gobierno de Gustavo Petro, las acusaciones contra su campaña, su talante autoritario, la falta de ejecución de su programa de gobierno y de su plan de desarrollo, la inconveniencia de sus reformas, su tono político contra la empresa privada y a favor de la estatización de los servicios públicos, su falta de concertación con otros sectores de opinión, su proceso de paz total lleno de sobresaltos y su propuesta de lucha de clases, hacen que muchos de sus votantes hoy están arrepentidos. Según la opinión desfavorable del 62% que acompaña en este momento a su gobierno, lo cual pondrá muy en entredicho la continuidad de la izquierda en las elecciones del 2026.

Nota: las definiciones sobre las ideologías políticas son tomadas de páginas web.

domingo, 31 de marzo de 2024

LA TRAGEDIA DE GUSTAVO PETRO

 Comentario 01/04/2024

 

LA TRAGEDIA DE GUSTAVO PETRO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Columna publicada en ABC España, febrero 15/24.

Por: Carlos Granés.

"Lo desgarrador es su nula capacidad para gestionar lo real y concreto"

Quienes tienen el hechizo del poder en América Latina no suelen ser políticos al uso, sino personajes desmedidos, con alma de visionarios o redentores más que estadistas o gobernantes tradicionales.

Basta con pasar revista a los mandatarios actuales, tanto a los de derechas – Bukele o Milei – como a los de izquierdas – AMLO, Boric o Petro – para comprobarlo: ninguno de ellos llegó a la presidencia de su país para gobernarlo, sino para salvarlo.

Tocados por la providencia se impusieron la misión de refundar sus países y hacer de su paso por la jefatura del Estado un hito, un parteaguas en la historia.

Pero entre todos estos presidentes el caso más fascinante es el de Petro.

Él es quien tiene una imagen más sobredimensionada de sí mismo, tanto que Colombia le queda chica y en consecuencia ha querido convertirse en un líder mundial y tutelar la causa contra el cambio climático.

No solo intenta redimir a Colombia de 200 años de mal gobierno, sino la humanidad entera de su inminente extinción.

Nadie como él está tan persuadido de su propia bondad, de su hermosura moral y la urgencia de sus propósitos.

Quiere cambiar el sistema económico mundial para que el capitalismo no devore el planeta.

Quiere la paz para Colombia y el mundo, y no una “paz neoliberal” como la que firmó Santos con las FARC, sino una paz total que apacigüe de una vez y para siempre todos los focos de violencia en Ucrania, Palestina y el cosmos entero.

Así lo expresó en un discurso ante la ONU. La humanidad después de oír su palabra debería saber que su misión es “expandir el virus de la vida por las estrellas del universo”.

Lo desgarrador en el caso de Petro es que la misión histórica que cree tener a cuestas contrasta con una nula capacidad para gestionar lo real y concreto.

Mientras se eleva a otear desde el cosmos los males de la humanidad, su propio hijo se enriquece con dineros del narcotráfico y su esposa deambula de parranda por el mundo con un séquito de masajistas, maquilladores y estilistas que le ha costado al estado colombiano 112 mil dólares.

El mismo se destaca por incumplir las citas de primer nivel con la excusa de que el presidente no madruga, y todo indica que ha encargado a "_Xavier Vendrell_ "exterrorista Catalán, promotor del Tsunami Democratic, que repita su infame gesta acosando a los magistrados de la Corte Suprema en Bogotá.

Pequeñez, mediocridad y violencia que contrastan con una verborrea seráfica.

La distancia abismal que hay entre sus ideales y sus logros, entre la imagen que tiene de sí mismo y sus capacidades reales, convierte a Petro en un personaje trágico.

Condenado al autoengaño y al victimismo, achaca su inevitable fracaso no a su ineptitud sino al complot de los malos.

Lo fascinante es que su desgarramiento es el drama humano por excelencia. Nunca estamos a la altura de nuestros deseos o ideales, nuestra imaginación siempre es más potente que nuestra voluntad.

La fatalidad para Colombia es tener que presenciar esa tragedia humana en el palacio de gobierno.

 

sábado, 9 de septiembre de 2023

LA SOLEDAD DEL PODER

 Comentario 23/10/2023

 

LA SOLEDAD DEL PODER

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Se comenta a menudo cómo cambian las personas cuando están en el poder, tanto que existe un adagio popular: “si quieres conocer a una persona, dale poder”. Poder, dinero, progreso, prestigio, reconocimiento, admiración y respeto suelen ser ambiciosas metas del ser humano en diferentes etapas de la vida, pero especialmente en su juventud y en su madurez, ya que, en la vejez, muchas de las veleidades de esas características suelen transformarse en necesidades de paz, salud, compañía y bienestar.

Además, las personas esperan que, precisamente, el poder les genere dinero, progreso, prestigio, reconocimiento, admiración y respeto, lo cual frecuentemente es así, pero no necesariamente es siempre así. Sin embargo, el dinero, el poder y el prestigio son, casi siempre, temporales, provisionales o efímeros.  Suele hablarse del triángulo del poder cuyos tres vértices son prestigio, poder y dinero. Su dinámica se basa en reflexiones tales como: "El poder genera dinero", "El dinero genera prestigio" y "El prestigio genera poder" con lo cual se cierra un círculo. Se supone que cada elemento del triángulo retroalimenta al siguiente, lo que crea la posibilidad a cada variable de incrementarse. Pero este circuito es limitado en el tiempo, llega el momento en que se rompe, en alguna forma.

Por supuesto, hay maneras diferentes de tener dinero para obtener prestigio y poder, hay personas que gozan de un gran reconocimiento y notoriedad sin ser personas que directamente tengan poder. El prestigio puede expresarse en muchas formas según donde se origine, si es de carácter político, institucional, profesional, por labor social, deportiva, académica, cultural, etc. y, en general, lo acompañan la influencia y el acatamiento. En cualquiera de sus formas (dinero, prestigio, etc.) la ambición de el poder es una de las metas más comunes en el ser humano. Algo que a nivel político se ve mucho más claramente, sobre todo porque los gobiernos son la parte más visible de la sociedad, así que sus prácticas están más a la vista de todos, especialmente el presidente de una nación.

Y es en el campo político al cual queremos referirnos, porque en él se mezclan ideologías, ambiciones, fenómenos de corrupción, de clientelismo, de gobierno y de oposición, de interacción con otras ramas del poder público y de reacciones del pueblo gobernado favorables o desfavorables, como también de influencias nacionales y extrajeras, buenas y malas, en un período de tiempo dispuesto para examinar, para decidir y para ejecutar una labor de gobierno. Nos referimos, por supuesto al gobierno de Gustavo Petro, sometido a todas las circunstancias anteriormente descritas.

En política frecuentemente se afirma que: “El primer año es del gobierno, el segundo del congreso, el tercero de la incertidumbre y el cuarto, de la influencia de la nueva campaña política y sus participantes”. Aunque el nuevo mandatario solo asumirá el poder después de las elecciones generales, que se celebrarán a finales del cuarto año del gobierno anterior o antes si se convocan en forma anticipada, la campaña electoral para un nuevo gobierno suele tener una gran influencia en el gobierno de turno, dado el nivel de la controversia política y electoral. Precisamente, alrededor de esas circunstancias que rodean a un presidente, dado que sólo el primer año suele estar bajo el control pleno del gobernante, se llega a hablar de la “soledad del poder”.

La soledad del poder es un tema que ha sido abordado por diversos autores, desde la literatura hasta la política. Se trata de la sensación de aislamiento, incomunicación y angustia que experimentan algunos gobernantes o líderes cuando tienen que enfrentar decisiones difíciles que afectan a la sociedad o a su gobierno y, con frecuencia, más al término de su período de gobierno. La soledad del poder implica la necesidad de una gran madurez política del gobernante que la padece, por la falta de apoyo, por un lado, y por la conciencia de las consecuencias de los actos propios, por el otro. Ahora, qué ocurre si un gobernante, como Gustavo Petro, ni siquiera tiene el control del primer año, dado que son tantos los sobresaltos, que es más el tiempo que se dedica a defenderse o atacar a sus opositores que a gobernar y con frecuentes e inexplicadas ausencias e incumplimientos. Hay hechos muy notorios que demuestran este aserto:

Comencemos por este último capítulo, sus continuas sus ausencias sin motivo, razón o explicación conocidos: 85 ausencias comprobadas hasta ahora, con rumores sobre inhabilidades o incapacidades o situaciones de salud mentales o físicas que pueden afectar sus capacidades y competencias. Existen muchas dudas sobre si la conducta del presidente obedece a algún tipo de enfermedad física o sicológica y que eventualmente ésta lo inhabilite para el ejercicio de su cargo; de hecho, varios partidos políticos solicitan que certifique con la opinión de un consejo médico calificado su estado de salud, a lo cual él se niega.

  • Los cambios de funcionarios se han vuelto frecuentes (ministros y viceministros) cerca de 50 cambios en lo corrido en sólo un año de gobierno. Inestabilidad en su “nómina de jugadores titulares” con cargos que rotan mucho o que no se llenan y que son sensibles a toda la comunidad.
  • Ideas a “troche y moche”, en forma desordenada, irracional o excesiva, sin tener en cuenta las consecuencias o las normas.
  • Proyectos de cambio a través de las reformas planteadas (salud, laboral, pensiones y política) con consecuencias negativas para el país, los cuales quiere imponer y, por lo mismo, son fruto de gran controversia nacional.
  • El proceso de la paz total lleno de incertidumbre y de “ires y venires”, con afectación a la seguridad y convivencia ciudadana en muchas regiones del país. Negociación con delincuentes, no sólo con insurgentes. Se recuerda el pacto de la Picota y la idea de negociar con narcos y grupos de delincuencia organizada.
  • Relaciones muy accidentadas con los partidos políticos, los alcaldes y los gobernadores.
  • Funcionarios cercanos con investigaciones sobre temas de mucha gravedad.
  • Las actuaciones de los miembros de su familia, como Nicolás Petro y su exesposa, y sus consecuencias en la campaña electoral del año pasado por violación de topes y origen de los recursos.
  • Relaciones internacionales llenas de sobresaltos con países vecinos y aliados.
  • Intervencionismo en diferentes sectores privados (energía, minería, café, petróleo, etc.).
  • Políticas sobre medio ambiente, energía e hidrocarburos que no consultan el horizonte de largo plazo del país, sus capacidades, reservas y necesidades. Pura política, poca sindéresis sobre los temas y con cambios de opinión al ritmo de los acontecimientos. Digamos etc., para no alargarnos.

La soledad del poder debe ser muy dura cuando ni siquiera durante el primer año de gobierno, la buena ventura ha acompañado al presidente Gustavo Petro y su gobierno.


domingo, 30 de julio de 2023

¿CAMBIO EN EL MODELO ECONÓMICO, POLÍTICO Y SOCIAL?

 Comentario 31/07/2023

 

¿CAMBIO EN EL MODELO ECONÓMICO, POLÍTICO Y SOCIAL?

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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Durante la historia de la humanidad han existido diferentes modelos de organización de las comunidades alrededor de una serie de ideas de tipo económico, político y social que han sido el sustento  y el soporte de sus respectivas constituciones y leyes, así como de sus formas de gobierno, desde los jefes de las tribus en la edad antigua, hasta las monarquías, los emperadores y los reyes, las dictaduras, los gobiernos colectivos, pasando por estados democráticos o por de tipo totalitario, con toda una gama de matices y tendencias de diversos “colores”, que se han identificado con distintas tendencias políticas, quienes han abrigado como suyas esas convicciones políticas, económicas o sociales.

Una de esas corrientes políticas es la democracia liberal, una forma de gobierno que surgió en el siglo XVIII como una alternativa al radicalismo del absolutismo monárquico y del mercantilismo económico. Se basa en las ideas del liberalismo político y económico, que defienden la soberanía popular, el gobierno representativo, el constitucionalismo, el Estado limitado, el libre comercio y la propiedad privada. La democracia liberal se ha extendido por gran parte del mundo y ha adoptado diversas formas constitucionales, como los modelos parlamentarios o los sistemas presidencialistas. En consecuencia, la democracia liberal es una forma de gobierno que consiste en una democracia representativa y se caracteriza por elecciones de los ciudadanos entre múltiples candidatos de diferentes partidos políticos, una separación de poderes en ramas del gobierno complementarias está sujeta al Estado de derecho a una economía de mercado con propiedad privada y, además, con la protección equitativa de los derechos humanos. Normalmente es modelada por una constitución que la regula en cuanto a la protección de los derechos, la exigencia de los deberes y las libertades individuales y colectivas.

Los derechos y las libertades que son garantizados por las constituciones de las democracias liberales son variados, pero normalmente incluyen gran parte de los siguientes: a un debido proceso, a la intimidad, a la propiedad privada y a la igualdad ante la ley, así como las libertades de expresión, asociación y culto. En estas democracias esos derechos (conocidos como "derechos fundamentales") suelen estar bien regulados constitucionalmente o mediante leyes de obligatorio cumplimiento para todos. Además, generalmente, existen instituciones con la capacidad de administrar o reforzar dichos derechos.

Las democracias liberales se suelen caracterizar por la tolerancia y el pluralismo político, donde las ideas sociales y políticas diferentes, incluso las más extremas, pueden coexistir y competir por el poder político siempre sobre una base democrática. Estas democracias celebran periódicamente elecciones donde los distintos grupos políticos compiten para alcanzar el poder. El término "liberal" dentro de la expresión "democracia liberal" no implica que el gobierno de una democracia de este tipo deba seguir estrictamente la ideología política del liberalismo, si bien el concepto puro de "democracia liberal" nace en su origen de la corriente del liberalismo político.

La democracia liberal es contraria al conocido dirigismo político. Este es un concepto político-económico usado para designar un sistema en el cual el gobierno ejercita una fuerte influencia por la vía de la intervención directa o de la estatización de sectores, servicios o actividades sensibles, las cuales se caracterizan por generarle al Estado no sólo influencia económica sino también política. Los servicios públicos, por ejemplo, son un caso favorito de control de los gobiernos, por su sensibilidad para todos los ciudadanos y por la dependencia que se genera en favor de los respectivos gobernantes. Lamentablemente, en muchas regiones y países la experiencia de la prestación de servicios por el Estado suele ser ineficiente, costosa, corrupta y clientelista. De ahí que se han privatizado, como solución alternativa en favor de los ciudadanos, como sucede con servicios como la energía, las comunicaciones, el suministro de agua, los servicios de la salud o de las pensiones donde suelen participar los sectores públicos y el privado.

En sentido contrario, un movimiento político o económico que es opuesto a la democracia liberal es aquel que rechaza los principios y valores de la libertad individual, el pluralismo político, el Estado de derecho, la separación de poderes, la economía de mercado y la protección de los derechos humanos. Algunos ejemplos de movimientos que se han opuesto a la democracia liberal son el marxismo-leninismo, la monarquía absoluta, el fascismo y la teocracia. Estos movimientos suelen defender formas de gobierno autoritarias, centralizadas, elitistas o totalitarias que limitan o suprimen las libertades y los derechos de los ciudadanos.

Colombia ha sido históricamente una democracia liberal sin dirigismo político, sin embargo, en el gobierno de Gustavo Petro, se han presentado actos de dirigismo o intervención en sectores, actividades o leyes, que nos desvían de la vía correcta de la democracia liberal. Veamos ejemplos:

  • Tarifas de servicios públicos con intervención dirigista en los precios, como ha sido la intención del manejo político de los precios de la energía.
  • La estructura de subsidios a la población vulnerable en muchas formas no es una actuación meramente altruista o de justicia y equidad, también ejerce una subyugación política de quienes lo reciben para quien lo concede.
  • El gobierno de Petro quiere ser controlante de servicios como la salud, la educación o las pensiones, separando al sector privado de su eficiente realización en estos campos, situación demostrada a través de muchos años de buenos servicios privados.
  • El centralismo es un vicio inveterado de la cultura colombiana, a pesar de que la constitución consagra en su Artículo 1. que “Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales”. Pues, en el gobierno de Petro esta característica ha sido más radical, todo depende de las decisiones que él tome, a quien todo hay que consultarle.
  • La agenda de gobierno trata de ser una imposición de su pensamiento ideológico (en lo económico, lo político, lo social y lo ambiental), muy alejada a las buenas prácticas de una gestión de Estado equilibrada y para todos los colombianos.
  • La atrevida intervención, con fines de imposición en aspectos de gobierno corporativo en gremios y asociaciones.
  • Su espíritu de caudillismo invitando a las calles a realizar manifestaciones públicas para presionar a los otros poderes del Estado (Poder Judicial y Congreso) y a los organismos de control (Fiscalía y Procuraduría) son un sinónimo de su autocracia y autoritarismo.
  • Para no alargar, digamos, etc.

Es evidente que el curso de los acontecimientos que ha atravesado el país con el gobierno de Gustavo Petro es hacia un cambio del modelo económico, político y social, lo cual nos alejaría de los valores de la democracia liberal y representativa y de la positiva y competitiva intervención de los particulares en temas del crecimiento y el desarrollo nacionales.

domingo, 12 de febrero de 2023

LA REFORMA TRIBUTARIA DE PETRO

 Comentario 13/02/2023

 

LA REFORMA TRIBUTARIA DE PETRO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

El gobierno del presidente Petro y sus políticas tienen un claro corte y enfoque redistributivo, bajo propósitos de equidad e igualdad que nadie en su finalidad podría discutir. Simplemente, su orientación es distribuir la “torta actual” para que todos comamos menos, pero que algunos puedan comer también. A diferencia de otros enfoques como el de crecer la “torta” mucho más, para que surjan oportunidades para un mayor número de personas y comer mejor. Obviamente, en ambos enfoques habrá algunos que forman parte de clases vulnerables que requerirán de subsidios del estado para poder acceder a alguna parte de la torta.

El presidente Petro tramitó e hizo aprobar en el Congreso, con su coalición de gobierno pluripartidista, una reforma tributaria tal que le permita financiar su enfoque de redistribución de la riqueza, su programa de gobierno y sus reformas, valga decir que todas tienen ese enfoque y no el de crecer y desarrollar la economía para generar nuevas oportunidades.

Veamos algunos comentarios sobre dicha reforma, para comprender su alcance y particularidades, no sin antes decir que el enfoque fiscalista del actual gobierno es ampliar cada vez más el número de contribuyentes y de conceptos de contribución para que la “torta“ fiscal sea cada vez mayor. De hecho, esta reforma se enfocó en elevar la tasa efectiva de tributación de los contribuyentes, es decir, que cada vez paguen más de sus ingresos los que están obligados a declarar, casi por todo tipo de concepto de ingreso, excepto por las pensiones que se han considerado un ahorro de las personas para su jubilación, el cual en su momento se derivó de unos ingresos que ya habían sido gravados.

En efecto, se emplearon varios mecanismos en la reforma tributaria para lograr dicho propósito:

  • Limitar o suprimir los beneficios que existían a montos inferiores a lo que se tenían, en la práctica a una tercera parte, aproximadamente.
  • Incremento en tarifas de ganancias ocasionales.
  • Tope máximo a las deducciones en la liquidación final de impuesto, no importando de dónde surja la deducción (costo, renta exenta, ingresos no constitutivos de renta, etc.).
  • Unificación de rentas en la liquidación final del impuesto para elevar el pago efectivo.
  • Introducción, de nuevo, pero en forma permanente, del impuesto al patrimonio.
  • Tasas mínimas de tributación, por debajo de las cuales no se podrá obtener ningún beneficio. En el caso de personas jurídicas, por ejemplo, no podrá ser inferior al 15%.
  • Otras normas y reglas tributarias novedosas y más exigentes.

No se debe omitir del análisis, además, que a algunos sectores de la economía se les despojó de importantes conceptos de deducción como en el caso de las regalías para el sector minero o en otros casos se elevaron sus tasas de tributación por diferentes mecanismos. Algunas normas como las de declaración de activos poseídos en el exterior se regularon y otras como los beneficios en impuesto en el caso de compra-venta de vivienda se les puso límite, así como también se gravó en mayor proporción los ingresos por dividendos, o conceptos tales como contribuciones o provisiones empresariales también se verán afectados.

Sin ir más lejos ni con más detalles, se puede comprender fácilmente que efectivamente la carga impositiva se elevó en forma sensible para los contribuyentes personas naturales o jurídicas. Otros proyectos del gobierno de Petro están enderezados a incluir mayor número de contribuyentes, por ahora, serán prácticamente los mismos de antes quienes verán sus impuestos aumentados. Todo tiene consecuencias, veamos:

Competitividad.

Los países son más o menos atractivos para la inversión y el ahorro según sus tasas impositivas, entre otros factores, siendo el de impuestos demasiado sensible. Subir tasas efectivas no siempre es buena idea pues puede alejar la inversión que es la que genera oportunidades.

Crecimiento.

En un entorno con tendencias recesivas o regresivas en el crecimiento económico, como el que se avizora para los años 2023 y 2024, subir impuestos y contribuciones es un contrasentido ya que podría agravar la profundización del decrecimiento económico, puesto que el gasto público es generalmente no productivo, a diferencia del privado que suele ser productivo y busca optimar su rentabilidad.

Evasión y elusión.

La elevación de impuestos suele ser connatural a la evasión y la elusión, por muchas talanqueras que se creen, hay ciudadanos y empresas que buscaran defenderse de esos impuestos que consideran inconvenientes o injustos para sus intereses.

Oportunidad y conveniencia.

Algunas reformas tributarias también tienen enfoques de favorecer sectores, iniciativas, proyectos o geografías del interés nacional, esta nueva reforma lo que hace es poner talanqueras y quitar o limitar beneficios, los cuales, como se dijo, en el escenario, son inoportunos, Por ejemplo, en este momento, subir el IVA a aerolíneas y hoteles es un impacto muy sensible para los consumidores, de cualquier naturaleza.

Consenso

Aunque se habló de buscar consenso, en realidad la reforma tributaria de Petro tuvo más presión política que concurrencia de opiniones. Obvio que esto no es bueno para su aceptación y aplicación y más si en el período de este gobierno se van a tramitar nuevas reformas fiscales.

Con estos razonamientos, la redistribución de la “torta” no se ve tan conveniente ni oportuna.

martes, 31 de mayo de 2022

LA NUEVA CLASE POLÍTICA

 Comentario 31/05/2022

 

LA NUEVA CLASE POLÍTICA

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

La campaña electoral por la presidencia de la República en la cual estamos comprometidos, concluidas las etapas de consultas y primera vuelta, nos proyectan a una segunda vuelta, conocida también como el ballotage, donde se definirá quién de los candidatos, Rodolfo Hernández o Gustavo Petro, tomará la banda presidencial el próximo 7 de agosto.

La realidad es que estamos ante dos modelos de país:

Rodolfo, ingeniero de profesión y exalcalde de Bucaramanga, como candidato independiente, es una persona demócrata, respetuosa de la constitución y las instituciones, defensora de la iniciativa, la propiedad privada y la libre empresa, si bien tiene claro que el rol del Estado es propender por el bien común, especialmente para los menos favorecidos, a través de la educación, la salud, la vivienda, la generación de empleo y de bienestar para los miembros de la comunidad. Sin embargo, su espíritu es desafiante frente a la clase política tradicional, las maquinarias, el clientelismo y la corrupción, a quienes censura acremente por haber conducido al país a sus niveles de inequidad.  Su carácter es tan independiente que afirma estar dispuesto a recibir apoyos para la segunda vuelta, vengan de donde vengan, pero sin la contraprestación de establecer acuerdos políticos, programáticos o burocráticos con ningún partido tradicional o movimiento político. Han tratado de clasificarlo como populista, pero esta afirmación es más de campañas contra él, puesto que, en realidad, él no le ha presentado al país un programa de gobierno detallado y por lo tanto nada ha prometido, salvo acabar con la “robadera” (corrupción), como la llama. Prácticamente afirma que, si no hay corrupción, habrá recursos suficientes para resolver los problemas sociales del país. Se ha referido al acatamiento de los acuerdos de paz y a explorar nuevos horizontes en los tratados de libre comercio. Su lema es: “lo concreto motiva y lo simple es lo poderoso”. En sí mismo, Rodolfo es tan singular que constituye una nueva clase política, salido de todos los cánones de lo tradicional, aún en su manera de hacer política, sin “plaza” pública ni discursos.

Petro, economista de profesión, exalcalde de Bogotá, por el contrario, es el clásico populista, que promete lo que no se puede cumplir, especialmente a los más vulnerables, sin consideración a cómo va a financiar sus programas de gobierno y con ideas tan absurdas como acabar con la economía petrolera y minera, apropiarse del flujo de caja de las pensiones privadas, realizar una reforma tributaria para los 4.000 más adinerados para recaudar 55 billones de pesos, la revisión de los tratados de libre comercio para, supuestamente, proteger la industria nacional, el empleo por cuenta del estado para todo quien no lo tenga, pensiones garantizadas para los más pobres y un amplio surtido de subsidios. Además, la más dura estatización de los temas económicos y la más incisiva intervención en la economía privada, para realizar una supuesta “democratización” de la riqueza, por un lado, o el llamado “perdón social”, por el otro, donde quiere borrar los pecados de corruptos y subversivos. El programa de Petro ha creado gran preocupación en los medios empresariales e inversionistas y en los organismos y gobiernos internacionales democráticos. De hecho, cálculos de alguno de los candidatos opositores en la contienda presidencial indican que se requiere el doble de recaudos por impuestos para atender las ofertas del programa de Petro, imposible de realizar. Puro y llano populismo, cautivador de incautos y esperanzados ciudadanos en busca de una redención milagrosa de su situación de carencia.

Ahora, independientemente del resultado final, esta campaña dejará como resultado la existencia de una nueva clase política alejada del llamado “establecimiento”, donde han convivido los políticos y sus partidos de derecha o de izquierda en los últimos años, incluido el propio Petro que ha tenido actividad municipal y ha sido alcalde- con muchas contradicciones en su gobierno-, representante y senador desde 1980, fuera de su actividad guerrillera en el M-19.

Lo curioso es que ahora la contienda esta jugada entre dos candidatos que dicen defender el cambio y rechazar el establecimiento: ¿Cuál cambio?: el de Petro es claro por lo irrealizable y populista, lo cual lo hace inconveniente y peligroso para el país al afectar la democracia y sus instituciones, la propiedad y la iniciativa privadas.  El de Hernández, aún difuso, pero bien intencionado, también puede llegar a ser populista, aún hay mucha tela para cortar en los próximos días, antes de la segunda vuelta el 19 de junio, y luego en su eventual gobierno, si bien, al no querer rodearse de la clase política tradicional, por lo menos no se vuelve burocrático y clientelista.

De nuevo, continuaremos con un escenario de radicalización de la polarización entre los ciudadanos, la cual ya estaba gravemente arraigada, desde el proceso de paz de Santos, pero ahora, con seguridad, se volverá más espinosa. Esta campaña ha despertado sentimientos muy negativos como el miedo, el odio, la prevención, la incredulidad, la apatía, la revancha, la pérdida de confianza en las instituciones, en los partidos o en los candidatos, o, en todos a una. Nada bueno se puede esperar de estos negativos sentimientos para la concordia y la armonía necesarias para un buen gobierno, conciliador, integrador y con mandato nacional, no sólo de partido, grupo político o de candidato. Técnicamente la gobernabilidad del país se pone en juego.

Si, al momento de la elección del nuevo presidente, se desconoce su nombramiento, sería una situación que puede conducir a violencia y dificultades para gobernar, ahondando las rencillas ciudadanas o partidistas, las cuales pueden terminar en no se sabe dónde. Desafortunadamente, desde la campaña de Petro, se ha afirmado que, si no ganan, van a desconocer las elecciones, creando mayor desconfianza y crispación en la ciudadanía. Verdadero temor. Esperemos que el país suavice sus sentimientos negativos causados por la elección y para la segunda vuelta haya un mejor entendimiento, tranquilidad de espíritu y conducta sosegada, para sobrellevar el duro escenario que nos tocará atravesar.

No son fáciles los momentos por los que atraviesa la economía mundial, tanto en lo económico como en lo político. En lo económico podemos estar al frente de una recesión generalizada, dada la alta inflación y los problemas de abastecimiento y crecimiento en toda la geografía mundial. Y, en lo político, las divisiones a todo nivel ocasionadas por la guerra en Ucrania-Rusia, las cuales están atentando contra la estabilidad mundial, el globalismo y el multilateralismo. ¿Para dónde vamos?, nadie lo sabe, pero es mejor que la circunstancia política de la elección presidencial de Colombia nos aclare el panorama y no nos lo oscurezca mucho más.

domingo, 23 de enero de 2022

¿Y DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS QUÉ ESPERAMOS?

 Comentario 24/01/2022

 

¿Y DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS QUÉ ESPERAMOS?

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Cada día más próximos a las respectivas elecciones de congreso y presidencia, hemos visto el desconcertante movimiento de los “jugadores” políticos y de sus respectivos partidos o grupos en los últimos meses. Como en el juego callejero “¿dónde está la bolita?, la pregunta ahora es dónde andan los principios medulares de los partidos y sus candidatos, solo se ven aliados y alianzas de vinculados no reconciliables en el pasado y ahora “sólidos” copartidarios, y de partidos políticos, especialmente los tradicionales, fuertemente desdibujados de su propia ortodoxia ideológica.

Ahora, parece que el “todo vale” es la consigna para muchos de ellos y la posición en el espectro político de derecha, centro o izquierda es lo que tiene significado para otros, sin importar la ideología de sus copartidarios. Muchos de los aliados, poco representativos como candidatos potenciales, sólo están interesados en arroparse bajo los votos de otros, quienes sí son reconocidos y potencialmente bien votados en las elecciones respectivas. Hay más personalismos que propuestas y más intereses individuales que de partido o de comunidad ideológica o de visión y construcción compartida de país.

Ver, por ejemplo, a Jorge Enrique Robledo en alianza con Humberto de la Calle y Juan Fernando Cristo, que antes fueron sus contradictores, aglutinando un movimiento de centro con Sergio Fajardo y al ex rector de la U. de los Andes, Alejandro Gaviaría, quien se originó en el partido liberal, causa una verdadera inquietud, lo único que en realidad los integra es el antiUribismo y la oposición al presidente Duque. De otra parte, están los hermanos Galán, que son y no son, para aceptar candidatos y listas comunes, por su reciente reconocimiento como partido político, el Nuevo Liberalismo, quienes, ya formaron una disidencia y ahora no necesitan el” aval”, ya lo tienen: Lo mismo sucedió con Ingrid Betancur, quien ya es la candidata del partido Verde Oxigeno. Este grupo dice “no ser de aquí de la derecha ni ser de allá de la izquierda”, aunque su pensamiento político es una mezcla de muchos sabores, solo los aglutina el alejarse de los llamados extremos y especialmente el menos favorito de todos, el Uribismo.

Ver a Roy Barrera, Luis Fernando Velasco y Armando Benedetti defendiendo las ideas populistas, demagógicas, autoritarias y totalitarias de Petro, cuando toda la vida fueron miembros muy activos y representativos de los partidos tradicionales, y aún del propio Uribismo, también es otra de las causas de este comentario.

Otros tradicionales Uribistas, con principios de democracia, vigencia de la constitución, independencia de poderes, economía privada y libertad individual, como Enrique Peñalosa, David Barguil, Alex Char y Federico Gutiérrez, por ejemplo, armaron tolda aparte como grupo de centro derecha, pero rechazando la presencia de Oscar Iván Zuluaga en su movimiento, como si ser Uribista fuera un estigma debajo de la piel, muy difícil de quitar, pero que se debe ocultar. El pensamiento es que hay que alejarse de lo que suene a Uribe, haciendo caso omiso a los méritos de la retoma del país frente a las FARC que lo tenían acorralado en la época en que, precisamente, el Expresidente Uribe los combatió, y de los beneficios de la seguridad democrática en restablecer las instituciones, la seguridad y la economía del país.

En la izquierda de Petro se mezclan contenidos de carácter socialista, pero también, comunistas radicales y movimientos guerrilleros, anti-estado democrático y anti sector privado, con fuertes divisiones ideológicas para a ser aglutinadas por el caudillismo de su líder populista y demagogo Gustavo Petro, quien profesa admiración por los más fracasados experimentos latinoamericanos de ese corte, como los de Venezuela o Argentina, por ejemplo.

No está fácil, tampoco, lo que le ocurre al Centro Democrático, ya que actualmente no se interpreta como un movimiento político idóneo sino como un grupo de Uribistas arrodillados ante el Expresidente. También allí hay divisiones sobre el candidato elegido para representar esas banderas, Oscar Iván Zuluaga, quien, aunque limpió sus acusaciones fabricadas en la campaña de Santos donde le endilgaron “pecados” que no cometió, ahora arrastra el pesado fardo que diversos sectores del país le han cargado al Uribismo.

Todavía nos falta ver más alianzas y/o más divisiones, que, con seguridad, veremos. La resultante de todo lo anterior es que los partidos políticos tradicionales se desdibujaron para dejar aflorar las alianzas, las junturas y los “nuevos mejores amigos”, aún entre los más inverosímiles e irreconciliables personajes, otrora opositores ideológicos, pues de planteamientos políticos, “pocón, pocón”, o sea, muy poco. Todo es por pura conveniencia. Como afirma Thierry Ways, analista político, en El Tiempo de 16 de enero 2022: “Mientras el elector, ingenuamente, piensa que el político defiende un conjunto de ideas o principios, el político obedece, en realidad, a una cruda compulsión por el poder. Las ideas y las propuestas son simplemente el medio para alcanzarlo”.

Y, como consecuencia, tenemos en la palestra todavía cerca de 20 candidatos de todos los colores y sabores, muchos de ellos por firmas, es decir, sin el aval de partido alguno, como quien dice, que ellos mismos no creen en los partidos porque los ven convertidos en cuotas burocráticas, clientelismo, fábricas de avales y vieja política. Algunos de los vinculados a diferentes grupos de estos nuevos aliados se decantarán en marzo con las consultas, pero, de todas maneras, el resultado será ver muchos candidatos a la presidencia, con votos agrupados en múltiples partes y sin suficiente representatividad ciudadana, o, por el contrario, apalancados en ellos para realizar nuevas alianzas a cambio de privilegios en el que suponen el futuro gobierno.

En los últimos años el país ha estado dividido y polarizado por muchas herencias del pasado, las cuales, lamentablemente, se proyectan aún hacia el futuro, y se mezclan con momentos difíciles por el fenómeno de la pandemia, la inflación creciente, el deterioro del comercio a nivel mundial, y la falta de ocupación de muchos ciudadanos, cóctel que, si no se maneja bien, puede exacerbar la pobreza y la polarización política. Si los candidatos hablarán más de ideas, de propuestas, de soluciones a determinados problemas, de esquemas de gobierno, etc., más que de coaliciones, habría más claridad, para que los ciudadanos fijen su posición, a partir de su comprensión del gobierno y del país que debemos colectivamente construir en los próximos cuatro años.

lunes, 23 de agosto de 2021

EL NEOPAPISMO

 Comentario 23/08/2021

EL NEOPAPISMO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Desde que Cristo pronunció las palabras “tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”, refiriéndose al apóstol Pedro, a quien encomendó también las “llaves del cielo” y además la misión de “apacentar[1] sus corderos y sus ovejas”, se instituyó la figura del papado o “gobernante” de los fieles cristianos y, más precisamente, de los católicos. El papa es el obispo de Roma y, como tal, recibe la consideración de ser la cabeza visible de la Iglesia Católica y del Colegio Episcopal, además del título de soberano en el Estado de la Ciudad del Vaticano.

La misión de los papas es la de acrecentar el reino de Dios, mediante la evangelización de los fieles, a partir del acto del bautismo propio de la religión católica, con la cual se establece la sumisión a las leyes de Dios y a los designios del papa, quien tiene la potestad de declarar dogmas religiosos. Esta última es su facultad más controversial, ya que implica la llamada infalibilidad papal, por la cual, conforme al dogma católico, el pontífice está exento de cometer errores en materias de fe, religión y moral, ya que se considera que habla ex cathedra, es decir, que no se equivoca cuando se expresa sobre los temas de la ley de Dios.

Pues bien, tan importante figura y misión, a través de los siglos se desfiguró para tener en algunos de los Papas de Roma verdaderos Reyes, con poder político y militar, afán de posesiones y dominios, territorios propios, grandes riquezas, influencias en muchos otros reinos, imponentes ejércitos conquistadores, propios o constituidos con mercenarios a su servicio, con lo cual su papel se transformó en ser más de la “tierra que del cielo”, para su propio gozo y beneficio. Hay historias de algunos Papas que verdaderamente horrorizan y escandalizan por sus matanzas, afán de riquezas y conquistas, poder e influencias políticas, vidas sexuales desenfrenadas, y por toda la maldad que pueda imaginarse.

En ocasiones, se transformó la dignidad del papa, como jefe religioso, a ser un aguerrido jefe político, pero se usó la religión como excusa para los más terribles actos de persecución, como fue la época de los tribunales de la Inquisición, frente a los cuales muchos hombres murieron por orden de la Santa Madre Iglesia, prácticamente todo el que pensara u obrara diferente a los dogmas de la Iglesia era perseguido y torturado, y posteriormente asesinado, en el nombre de Dios. Esto retrasó el avance científico y la difusión del conocimiento, se convirtió en la época del oscurantismo y terminó por alejar a muchos pueblos de la fe católica, acogiendo otras creencias y pensamientos.

La Iglesia de Roma fue, entonces, rica y poderosa, aún sigue siendo ambas cosas, aunque predique lo contrario: la fe, el amor al prójimo, la humildad, la moral y las bienaventuranzas. No quiero decir con esto que no haga un significativo aporte a la difusión de la fe católica y al servicio de las comunidades, simplemente que no todo en la Iglesia ha dejado de ser como era. Hay sacerdotes y religiosos o religiosas que son verdaderos Santos, dignos de ser acompañados en vida y venerados luego de su muerte. Pero hay otros que, si bien predican los principios religiosos, poco hacen para practicarlos.

Los papas de Roma en los últimos años han vuelto al redil del evangelio de Cristo y han dejado su papel de guerreros y conquistadores de las cosas mundanas, para ser, de nuevo, evangelizadores de la fe cristiana en la mayoría de los casos. Prácticamente los papas del siglo XIX y del siglo XX tienen unas vidas meritorias y ejemplares, me refiero a Pio XI y XII, Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I y II y Benedicto XVI.

El actual papa Francisco con una mezcla de jefe religioso e influenciador político muy de corte socialista (progresista) como veremos a continuación. No discutiremos sus enseñanzas religiosas, en las cuales, como se ha dicho, se considera infalible. Pero sí su activismo político, veamos el caso a partir de algunas de sus reflexiones, por citar sólo algunas, una de ellas en la última encíclica que se titula ‘Fratelli tutti’ (Hermanos todos), el pontífice arremetió contra el capitalismo y el dogma neoliberal de la actualidad, van algunas de sus afirmaciones (Portafolio 6/10/2020):

  • “El desarrollo no debe orientarse a la acumulación creciente de unos pocos (...) el derecho de algunos a la libertad de empresa no puede estar por encima de los derechos de los pueblos, ni de la dignidad de los pobres, ni tampoco del respeto al medio ambiente”. Y junto con esto, habló del rol del empresario, al apuntar que “tendrían que orientarse al desarrollo de las demás personas y a la superación de la miseria, especialmente a través de la creación de fuentes de trabajo diversificadas”.

Por otro lado, en recientes declaraciones a raíz de las efemérides del texto bíblico de la multiplicación de los panes y de los peces, comentó: (El Tiempo 01 de agosto 2021)

  • “El verdadero milagro no es la multiplicación, que produce vanidad y poder, sino el compartir, que aumenta el amor. Nosotros tratamos de acumular y aumentar lo que tenemos; Jesús, en cambio, pide dar, disminuir. Nos encanta añadir, nos gustan las adiciones; a Jesús le gustan las sustracciones, quitar algo para dárselo a los demás”.

Podemos estar de acuerdo o no con las afirmaciones anteriores del Papa Francisco, ese no es el punto de discusión de este comentario, el problema es el tinte político de sus aseveraciones, de claro contenido socialista, redistributivo, colectivista e igualitario, las cuales pueden ocasionar reacciones políticas más que religiosas y con ello, de nuevo, la Iglesia de Roma vuelve a buscar una influencia política en el mundo, pero, sabemos por las experiencias pasadas de muchos papas, que Religión + Política es una difícil y explosiva mezcla.

Esto es el NEOPAPISMO, con los peligros que conlleva el alejamiento de la Iglesia de su orientación espiritual, de la promoción de la fe y del apoyo a las creencias de sus fieles, versus a sus opositores o contradictores políticos. Creo que no es bueno que la Iglesia trate de asumir un papel de líder político a nivel mundial, de nuevo se vuelve más de la “tierra que el cielo” y puede perder muchas “batallas” y fieles.



[1] Apacentar en términos bíblicos significa gobernar.

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