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lunes, 25 de mayo de 2026

LAS HERENCIAS DEL GOBIERNO DE GUSTAVO PETRO

 Comentario 25/05/2026

 

LAS HERENCIAS DEL GOBIERNO DE GUSTAVO PETRO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

El gobierno de izquierda del presidente Gustavo Petro fue elegido como una alternativa a los gobiernos tradicionales de derecha y de centro, y una oportunidad para el país de estar en manos de un movimiento político diferente, experimentar sus criterios y el énfasis en su estilo de mandato, con el fin de mejorar el progreso y desarrollo del país. Ya casi al término de su mandato y en vísperas de una nueva elección presidencial, hay muchos arrepentidos de haberlo favorecido con su voto. Veamos por qué, en lo que podríamos llamar las herencias de Gustavo Petro:

1. Su ideología.

Fue preponderante en este gobierno el corte ideológico de izquierda radical que acompañó todas sus decisiones y acciones, con un profundo menosprecio y ataque al sector privado, las instituciones, el modelo económico, los sectores tradicionales, los gremios y las libertades de empresa e inversión. Solo centró su mandato en la redistribución de la riqueza y no en el crecimiento de la economía para crear mayores, nuevas y distintas oportunidades para todos los ciudadanos. Las relaciones internacionales estuvieron politizadas y sin un sentido pragmático sobre las reales conveniencias para el país, para sus empresarios, para su economía y para el bienestar de sus ciudadanos.

Su afán por ser un líder de la izquierda mundial, como defensor del medio ambiente y un acérrimo atacante de las energías convencionales como las derivadas del carbón y el petróleo, lo llevó a extremos en las relaciones internacionales jamás vistos, con grandes desafíos y torpezas.

Su modelo de gobierno fue populista, centralista, autoritario, intervencionista y dogmático, queriendo imponer sus criterios por encima de la Constitución, las leyes, las diferentes fuentes de opinión y las demás instituciones del país, todo lo cual lo ha llevado a posiciones radicales, lejanas al diálogo, al concierto y a la labor conjunta en colaboración con las demás fuerzas vivas de la nación. Ni hablar de sus enfrentamientos con el Banco de la República y las Cortes, donde quiso imponer sus criterios.

2. Su estilo personal.

Autocrático, buscando culpables para todo, nunca ha sido responsable de nada, con el retrovisor funcionando continuamente, con ataque permanente a los gobiernos de Duque y de Uribe. No le sirven la Constitución y las instituciones; en su opinión no lo dejan gobernar, lo cual lo ha llevado a tener una posición según la cual el Estado debe ser el mayor actor y ejecutor de la economía, con injerencia e intervención en todo tipo de actividades y organismos, con criterios sectarios.

Nunca gobernó para todos los colombianos como es su deber, lo hizo en favor de sus partidarios. Como supuestamente no ha podido gobernar, su propuesta es realizar una nueva Asamblea Nacional Constituyente que cambie la Constitución, a su estilo y antojo, con el poder constituyente que supuestamente él representa. Según sus palabras, él es el único representante del pueblo y el dueño de la Constitución.

3. Crisis de la salud

Con su intervención, destruyó el sistema de salud, el cual viene manifestando problemas de sostenibilidad desde hace años. Con su visión anti-EPS y su mezquina actuación con la insuficiente UPC (unidad de pago por capitación), las ha conducido a la insolvencia financiera y operativa. Sus intervenciones a través del Ministerio de Salud han sido un fracaso y ni hablar de la Nueva EPS, con una quiebra inminente si no tiene una fuerte dosis de nuevos recursos, donde el Estado es un actor preponderante como dueño de la misma.

4. Las finanzas públicas.

El gigantismo del Estado, su contratación con órdenes de prestación de servicios de empleados que no necesita y su subsidio a actividades de su interés político, han conducido a en el país a un déficit fiscal elevado con exceso de gasto público por razones políticas y electorales, endeudamiento acelerado y alto costo de la financiación, rechazo a la línea de contingencia del FMI, y elevación del riesgo país por las Calificadoras de Riesgo, con consecuencias negativas para el crecimiento de la economía y la inflación. Estas son otras de las herencias que nos dejará el gobierno de Gustavo Petro.

Sus aumentos del salario mínimo, fuera de toda lógica económica, se han utilizado como instrumentos políticos y electorales de redistribución de la riqueza, produciendo consecuencias negativas de mediano y largo plazo en la informalidad y el empleo, encareciendo el costo de la canasta familiar y atizando con ello la inflación persistente. Y, por supuesto, la carga de nuevos impuestos a las rentas y los patrimonios empresariales no se ha hecho esperar. “Que lloren los ricos”, según sus palabras, y esos son los que le dan empleo, inversión, progreso y desarrollo al país.

5. Las reformas sociales.

La pensional, la de salud, la laboral con serias dificultades en su aprobación, por trámites viciados o por inconstitucionalidad, y con serias dudas en su implementación y financiación, con un marcado sesgo ideológico, con tufillo de odio de clases, reformas que no construyen sobre lo construido, sino que hacen tabla rasa con lo existente. La única aprobada y en vigencia es la laboral, que contempló algunas mejoras al sector trabajador, como las horas extras y nocturnas.

6. La corrupción.

Salpicado por todo tipo de problemas de corrupción que involucran funcionarios que han sido nombrados por él, congresistas y partidos políticos, así como familiares y relacionados. Casos como los de Ricardo Roa en su campaña política por exceder los topes electorales o recibir dineros prohibidos.

O como los de su hijo, Nicolás, y su hermano, Juan Fernando, también relacionados con la campaña electoral y con la relación con mafiosos para favorecer sus votos como el pacto de La Picota o las contribuciones del "Hombre Marlboro". Por otro lado, los de los carrotanques de La Guajira, los desfalcos a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la compra de conciencias en el Congreso para beneficiar sus proyectos, y muchos otros, son solo una muestra de lo que ha estado ocurriendo con la corrupción en el gobierno de Petro, y él dice no tener nada que ver.

7. La confianza y la inversión privada.

Es evidente que en el país hay desconfianza en el sector privado y en los grupos de opinión por la ideologización, la inseguridad jurídica, la agresión a la economía privada, la lucha de clases y el ataque contra las instituciones, los procesos de intervención e injerencia del gobierno de Petro en todo tipo de asuntos nacionales, la baja en la calificación de riesgo de país y el desbarajuste fiscal, todo lo cual ha hecho perder la actitud positiva de los inversionistas nacionales y extranjeros frente al país, con una caída severa en la inversión.

8. Ecopetrol y el fracking.

La historia de Ecopetrol y la descarada intervención del jefe del Estado para determinar sus actuaciones y sus políticas, así como la enorme pérdida de su valor económico en las Bolsas nacionales y extranjeras, y las retrógradas políticas anti-fracking seguro, son un caso como para estudio académico. La joya de la corona pasó a ser la más desafortunada destrucción de valor y de confianza en esa compañía y sus políticas, donde también está vinculada la actuación de Ricardo Roa y la de algunos de los miembros de su Junta Directiva.

9. Los funcionarios públicos:

La rotación de ministros y funcionarios de distinto nivel, muchos de ellos nombrados sin el perfil adecuado ni el cumplimiento de los requisitos, es otro caso como para Ripley, “aunque usted no lo crea”, con un efecto inconveniente sobre la continuidad, la ejecución y el logro de sus programas y proyectos. “Mucho tilín, tilín y pocas paletas”.

10. El proceso de paz, la seguridad, el control del territorio y el combate al narcotráfico.

Este capítulo sí que es delicado, su llamada paz total ha sido un fracaso y como resultado se han extendido las diferentes bandas criminales y los cultivos ilícitos y como consecuencia, la violencia se ha enseñoreado por todo el país. El control de muchas partes del territorio se ha perdido y los narco-cultivos siguen avanzando, sin fórmula de solución efectiva y eficaz.

Sus relaciones con grupos criminales como los de la cárcel de Itagüí o los de La Picota dejan serias dudas sobre la efectividad de su programa de control de la violencia y del restablecimiento de la majestad del Estado en toda la geografía. Seguridad, en verdad, no hemos tenido.

11. La relación con los gobiernos departamentales y municipales.

El manejo centralista, autoritario e impositivo de Gustavo Petro ha conducido, también, a unas muy malas relaciones con los gobiernos departamentales y municipales, en general, perdiendo el efecto multiplicador de la coordinación regional con el gobierno central.

12. La polarización política.

El estilo autoritario y sectario y las actuaciones del gobierno de Gustavo Petro han conducido a agudizar las contradicciones políticas de grupos de opinión y de interés en el país, las cuales son normales como fuentes de diversidad de enfoques y soluciones, pero si se agudizan como odio de clases, se degeneran hacia la polarización política, llena de pugnacidad y agresión, la cual, en algún mal momento, puede degenerar en violencia política.

En síntesis, las herencias del gobierno de Gustavo Petro no son un buen legado para el nuevo gobierno y menos si sigue un eventual ejercicio de Iván Cepeda quien quiere mantenerlas y profundizarlas. Por supuesto, el gobierno que reciba la presidencia el 7 de agosto tendrá que enderezar al país, lo cual será una tarea de titanes, que requiere una orientación política y una experticia diferentes a la simple ideología política de Gustavo Petro e Iván Cepeda. Los ciudadanos tenemos la opción de elegir en las próximas elecciones presidenciales un nuevo gobierno, ajeno a las directrices del Pacto Histórico.

 

lunes, 6 de abril de 2026

EL PLAN DE GOBIERNO DE LA IZQUIERDA RADICAL CON CEPEDA-PETRO

 Comentario 06/04/2026

 

EL PLAN DE GOBIERNO DE LA IZQUIERDA RADICAL CON CEPEDA-PETRO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Fundamento y propósito: Continuidad del proyecto político de Gustavo Petro y su progresismo populista y radical.

Iván Cepeda ha manifestado su intención de continuar y profundizar el proyecto político progresista y populista iniciado por el actual presidente Gustavo Petro. Su objetivo es no solo proteger los avances logrados, que considera significativos, sino también implementar cambios estructurales que vayan más allá de reformas superficiales. Cepeda ha recibido el apoyo de varios líderes del Pacto Histórico, lo que refuerza su posición de candidato de la izquierda unida para las elecciones presidenciales de mayo de 2026.

El programa de gobierno de Iván Cepeda se presenta como una propuesta integral que busca abordar los problemas más apremiantes de Colombia con un enfoque progresista y transformador, según sus autores. Su compromiso es con la lucha contra la corrupción, la equidad social, la protección del medio ambiente, la transición a energías limpias y la paz, lo cual se muestra, aparentemente, como una visión clara para el futuro del país. Veamos:

Cepeda y Petro han sido los autores, gestores y promotores del proceso de la Paz Total, el cual ha resultado un completo fracaso, con fortalecimiento de la criminalidad, debilitamiento de la Fuerza Pública e inseguridad y delitos crecientes en todo el país. Repetir este proceso será un suicidio para el senador Cepeda si llegara a ser presidente.

En cuanto a la corrupción, propone realizar reformas estructurales tales que, de manera contundente, garanticen mayor transparencia en la contratación pública y sanciones ejemplares para los responsables de los actos de corrupción. Este enunciado es, por supuesto, el mismo que tienen otros partidos y grupos políticos; sin embargo, lo que Cepeda, con miras a la continuidad del gobierno de Petro, no parece reconocer es que en este gobierno se han presentado los mayores escándalos de corrupción que comprometen a todo tipo de funcionarios de su gabinete y del Congreso, lo cual no los hace propósitos creíbles y confiables. ¿Cómo podemos decir que, ahora sí, el Pacto Histórico y sus representantes son los adalides de la anticorrupción y los más ejemplares combatientes de este arraigado fenómeno de la vida pública nacional? No se han ganado esa credibilidad y esa confianza; por el contrario, son víctimas de su mala imagen de corruptos por su pésima actuación en este campo.

Sobre su propuesta de la equidad social, el senador Cepeda enfatiza en la necesidad de implementar un modelo de redistribución de la riqueza, para lo cual hace hincapié en la necesidad de diseñar políticas que promuevan la justicia social y la equidad en el acceso a recursos y oportunidades, y en el fortalecimiento de los derechos de las comunidades más vulnerables.

Varios comentarios merecen este enfoque del plan de gobierno de Cepeda:

  • El plan de Cepeda supone una fuerte intervención del Gobierno en la economía, con una acción estatizadora de servicios y actividades clave de esta, las cuales pasan a ser ejecutadas, controladas o dirigidas por el Gobierno; y, como se ha demostrado en todos los países, el Gobierno es un mal empresario y es sujeto de todo tipo de corrupción y de males como el nepotismo y el favoritismo. Como en el gobierno actual de Gustavo Petro, si la carga ideológica de izquierda prima en su acción y decisión, el resultado es la polarización y la confrontación con las demás fuerzas vivas de la nación.
  • Las políticas de redistribución de la riqueza pasan siempre por una carga de profundidad en contra del sector privado a través de impuestos, contribuciones y restricciones, las cuales restan competitividad a la economía y rezagan su crecimiento, ahuyentan la inversión nacional y extranjera, y desaniman la realización de proyectos de crecimiento o expansión. Nadie se opone, por supuesto, a que los ciudadanos tengan mejores ingresos, oportunidades y calidad de vida, pero esto no se logra redistribuyendo la “torta” que existe sino, precisamente, haciendo crecer la “torta” para que más personas puedan participar de sus beneficios y oportunidades.
  • Si no se estimula el crecimiento de la economía con un apoyo decidido al sector privado en sus proyectos e inversiones, las oportunidades no crecerán y los ingresos tampoco.
  • Es necesaria una intervención armónica entre el accionar del Estado y del sector privado para que los ciudadanos progresen. Políticas estatizadoras de las actividades privadas o intervencionistas en sus resultados o condicionantes de sus proyectos lo único que limitan es el crecimiento y terminan por desalentar la inversión nacional y extranjera.
  • Si, como parece ser, el gobierno de izquierda requiere modificar la Constitución para poder gobernar a su antojo, el problema es mayúsculo. La Constitución es la ley de leyes y rige para todos los colombianos; no puede ser que para este gobierno rija cuando le conviene y, cuando no, entonces haya que cambiarla. La Constitución del 91 que nos cobija actualmente fue fruto del más amplio consenso político para someterla ahora a cambios, en un ambiente de tanta pugnacidad y polarización, con total animadversión y desconfianza.
  • Si, además, el esquema de Estado que la izquierda tiene en su mente es un aparato frondoso, burocrático e intervencionista, como ellos afirman, iríamos de mal en peor en el logro de un Estado eficiente, pequeño pero eficaz, y ahondaríamos los problemas del déficit fiscal y el endeudamiento público que ya nos tienen en un nivel avanzado de riesgo país, con valores nunca vistos, y con parálisis de la inversión privada nacional e internacional.
  • La idea de reforzar los derechos de los ciudadanos vulnerables es contraria a la Constitución, que consagra que todos los ciudadanos tenemos igualdad de derechos y deberes, los cuales están descritos con un amplio contenido social en la misma Constitución. El Artículo 13 establece que: “Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades”.

Ahora, en cuanto a la protección ambiental y la transición energética hacia energías limpias, es también un propósito compartido por muchos grupos de opinión y partidos políticos; no es solamente un programa que se pueda esgrimir como exclusivo de la izquierda y cuya vigencia sea solo atribuible a este grupo político. Desafortunadamente, la izquierda radical se arroga para sí el derecho de ser los representantes del pueblo, de las soluciones sociales y de la defensa del medio ambiente. ¿A cuenta de qué?

Esto es parte de su visión de un modelo económico que respete y conserve los recursos de la naturaleza, sin consideración al potencial de crecimiento y desarrollo que ellos proporcionan, técnicamente bien explotados. Solo los buenos debates en esta época electoral podrán desenmascarar las falencias y contradicciones del plan de gobierno de la izquierda radical de Cepeda-Petro.


 

lunes, 2 de febrero de 2026

LOS DESAFUEROS DE PETRO

 Comentario 02/02/2026

 

LOS DESAFUEROS DE PETRO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Por desafuero entendemos, en este caso, una de las siguientes dos cosas: puede ser un abuso, atropello o arbitrariedad cometida en contra de la ley o, alternativamente, comportamientos excesivos e irracionales que van contra la moral o la sensatez. Pues bien, el gobierno de Gustavo Petro, sus ministros y colaboradores cercanos están plagados de estas dos situaciones, lo cual ha creado un ambiente de polarización enconada en lo político y de incertidumbre marcada en lo económico.

Sus desafueros:

Veamos algunas de las situaciones que más se pueden resaltar y que mayor perturbación crean:

  • Gobierno con evidente sesgo ideológico de izquierda radical, estatista, autocrático y autoritario. Pretende que el Estado sea el promotor y gestor de la actividad pública y privada, imponiendo sus criterios a las demás instituciones y a los particulares, sin concertación ni consenso. Todo lo que decide su febril imaginación o su convicción política trata de imponerlo por cualquier vía, aunque las demás instituciones del país, los órganos de vigilancia y control o los sectores económicos y sociales tengan opiniones contrarias.
  • Las peleas públicas entre funcionarios del Gobierno, especialmente en redes sociales, son frecuentes; esto ha sido interpretado como un reflejo de descoordinación y falta de liderazgo centralizado.
  • Continuas acusaciones de violación de normas o procedimientos que acomoda según sus intereses o conveniencias, como ha sido el caso —por citar el más notorio— de la violación de topes en los ingresos y gastos de su campaña y el origen de los recursos de esta, parcialmente obtenidos de fuentes non sanctas.
  • Petro ha sido protagonista de disputas públicas con exministros, líderes políticos, representantes de otros países, congresistas y periodistas. Estas confrontaciones afectan la percepción pública del Gobierno y su capacidad de gestión. Es un gobierno confrontacional para todo.
  • Se han documentado choques de todo tipo con la Corte Constitucional, la Procuraduría y sectores del Legislativo, especialmente en torno a reformas estructurales como la de salud, la de pensiones y la laboral. Continuamente dice que “no me dejan gobernar” cuando, en realidad, es que su gobierno está yendo contra la Constitución y las leyes.
  • Su manejo de las finanzas públicas ha conducido a un enorme déficit fiscal y un altísimo endeudamiento público, lo cual ha elevado el riesgo país y el costo de la deuda, enrareciendo la relación entre el Gobierno y los sectores privados. Su incumplimiento de la regla fiscal y el desbordamiento del gasto público con fines políticos y electorales son una nota más de los abusos de su gobierno.
  • Ni que hablar de sus iniciativas frente a la "paz total" y al orden público, que van de mal en peor y sin horizonte claro. Estamos viviendo la negra noche de la violencia narcoguerrillera y de la delincuencia común mientras tanto él y su gobierno, con sus diálogos con delincuentes y guerrilleros, han debilitado los diferentes organismos y estamentos de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional.
  • Las relaciones internacionales, con marcado sesgo ideológico, han traído como consecuencia un autonombrado "líder del mundo" —como él suele referirse a sí mismo— que no lo es, por supuesto, generando roces y contradicciones por doquier. Baste mirar la manifestación en Nueva York solicitando a las fuerzas militares norteamericanas no obedecer a su comandante en jefe.
  • Sus críticas continuas a los gobiernos que no le marcan el paso a su ideología han generado relaciones exteriores tensas y poco favorables al intercambio comercial o cultural.
  • El uso de las redes sociales como canal de gobierno ha sido criticado por generar incertidumbre sobre decisiones oficiales y alimentar la polarización. Petro gobierna más con trinos que con decretos.
  • El trato a sus contradictores es desafiante, insultante y agresivo, lo cual no favorece la búsqueda de consensos para fomentar el progreso, el desarrollo y el bienestar del país.
  • Su tendencia a gobernar para unos pocos y con unos pocos ha radicalizado la confrontación política y la polarización.

¿Qué implican estos “desafueros”?

  • Pérdida de capital político: Las fracturas internas y los escándalos han debilitado la cohesión del proyecto del Pacto Histórico.
  • Desgaste institucional: La confrontación constante con otros poderes del Estado ha generado dudas sobre la estabilidad democrática.
  • Desviación del foco reformista: Las disputas personales y mediáticas han restado atención a las reformas estructurales que el Gobierno busca impulsar.
  • Polarización social: El discurso presidencial ha profundizado divisiones ideológicas y territoriales.

En resumen, estas dinámicas han generado preocupación sobre la gobernabilidad y la efectividad de la agenda de Petro. Los “desafueros” de Petro, más que actos aislados, reflejan una tensión estructural entre un proyecto político que se decía transformador y las reglas del juego institucionales del país.

 

lunes, 29 de septiembre de 2025

LAS JUGADAS

Comentario 29/09/2025

 

LAS JUGADAS

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Ante la carencia de realizaciones eficientes y eficaces que demuestren las bondades de su gobierno, Gustavo Petro, durante su mandato, ha urdido varias jugadas perversas a través de múltiples decretos y decisiones. Vamos por partes:

  • Aunque el presidente no debe participar en política, lo primero que hay que anotar es la agitación política preelectoral de las votaciones presidenciales del 2026 en favor del Pacto Histórico, so pretexto de defender sus iniciativas. Petro ya está en campaña electoral con toda la propaganda (medios escritos, discursos e intervenciones en TV) con gastos del presupuesto público. Vamos a tener propaganda a manos llenas y agravios y amenazas sin ton ni son para los opositores. ¿Podrá la Procuraduría o la Comisión de Acusaciones del Congreso tomar cartas en el asunto?
  • El gobierno de Petro ya enfiló todas sus baterías para amedrentar al Congreso y a sus congresistas diciéndoles que si votan negativamente a sus iniciativas estarán de espaldas al pueblo y que no serán reelegidos en unas futuras votaciones, que serán “revocados” porque nadie votará por ellos. Se refiere a las elecciones congresionales del 2026. La intimidación al Congreso y a las Cortes es un hecho frecuente en el gobierno de Gustavo Petro, ya que, si actúan en forma contraria a sus intereses, le están dando un “golpe blando”.
  • Cualquiera sea la decisión del Congreso a favor o en contra de sus iniciativas, el gobierno tendrá argumentos para, si el voto es negativo, atacar a la oligarquía, la clase política y el Congreso de oponerse a los derechos del pueblo trabajador. Si el voto es positivo, tendrá toda la argumentación para decir que su gobierno, como defensor del pueblo, es quien “pelea” por sus derechos frente a los ricos, que el Congreso hizo un simple trámite y que no podía estar de espaldas al pueblo. Los méritos, en todo caso, serán para el gobierno de Gustavo Petro y así está planeado.
  • El manejo del presupuesto público está desfinanciado para acelerar el gasto con mayor endeudamiento en favor de sus intereses políticos. Ni el plan de desarrollo ni los distintos presupuestos están balanceados. Los analistas autorizados coinciden en que el desfase del presupuesto es de aproximadamente 50 billones o más.
  • Un enconado rechazo del presidente Petro por el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha caracterizado la relación entre la institución electoral y el primer mandatario, quien afirma rotundamente que el Consejo no tiene facultad de investigarlo a él ni mucho menos acusarlo formalmente por las irregularidades que presuntamente se presentaron en su campaña contra las normas electorales, si las hubiere, lo cual es, precisamente, la materia de investigación actual de ese órgano electoral, con ponencia favorable para la acusación. Se está investigando su campaña a la presidencia, no a él; a él lo debe investigar la Comisión de Acusaciones y el Congreso.
  • Las implicaciones, que Petro desconoce, de su campaña electoral con Nicolás Petro, su hijo, y de Juan Fernando Petro, su hermano, con el pacto de la Picota, son de extrema gravedad, pero él ha puesto toda su maquinaria para desconocerlas.
  • El rechazo al sector privado por todos los medios, desconociendo su aporte al desarrollo y al crecimiento del país, es evidente. Su visión de país es estatizar todas las actividades que le convengan a sus intereses como la salud y las pensiones, por ejemplo. La enorme carga ideológica de izquierda radical contra el sector privado ha sido una constante en su gobierno.
  • El ataque a sectores como la minería (petróleo y carbón) o a la construcción, como también a los sectores de manufactura, automotriz, educación y movilidad, por citar los principales. La incertidumbre legal, las cargas impositivas y las contribuciones por determinados conceptos han sido los mecanismos favoritos de castigo a estos sectores. Y han servido también para ahuyentar la inversión nacional y extranjera.
  • El acercamiento y la defensa de Petro con Venezuela, donde actúa el Cártel de los Soles liderado por Maduro, que ha sido calificado por los jueces norteamericanos como terrorista y narcotraficante, es inconveniente a todas luces para Colombia. Baste mencionar que Estados Unidos ha ofrecido una recompensa de $US 50.000.000 de dólares por Maduro y ha situado una importante flota armada cerca de las costas de Venezuela para perseguir el narcotráfico.
  • El lío de la Paz Total en que comprometió Petro al país ha sido un rotundo fracaso y solo ha servido para fortalecer los grupos armados, expandir el cultivo de cocaína y favorecer a los movimientos insurgentes, quienes han distribuido sus acciones y atentados por todas las regiones del país.
  • La no atención oportuna de los problemas como el eléctrico en la Costa Norte del país ha conducido al agravamiento de las crisis y a un estado de apagón para el próximo año, con consecuencias incalculables.
  • Sus continuos intentos de sacar por decreto lo que no le aprueba el Congreso han conducido al deterioro de las relaciones del Ejecutivo con el Legislativo.
  • El incesante cambio de ministros y asesores no le da estabilidad al país y conduce a nuevos factores de incertidumbre, la cual es el pensamiento fundamental de los ciudadanos.

Como estos, son muchos los temas que podríamos endilgar como jugadas de Gustavo Petro.


EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS

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