lunes, 15 de junio de 2026

LA INFORMALIDAD LABORAL

 Comentario 16/06/2026

 

LA INFORMALIDAD LABORAL

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

La informalidad laboral en Latinoamérica constituye uno de los desafíos más persistentes y complejos del desarrollo económico. Cada país crea sus estrategias, políticas y programas para lograr reducirla, buscando trasladar a los trabajadores informales a trabajadores formalizados. Veamos:

1. Los datos.

A continuación, los índices de ocupación informal más recientes disponibles para México, Brasil, Chile, Costa Rica, Perú y Colombia, basados en las últimas cifras comparables de la OIT y de las oficinas estadísticas nacionales.

Tasa de ocupación informal (% de ocupados totales)

País

Tasa de ocupación informal

Año del dato

Notas

México

≈ 55%

2024

Una de las tasas más altas de la región; fuerte peso del autoempleo.

Brasil

≈ 39%

2024

Informalidad estructural, pero menor que en México y Perú.

Chile

≈ 27%

2024

Una de las tasas más bajas de la región.

Costa Rica

≈ 36%

2024

Informalidad moderada, tendencia a la baja.

Perú

≈ 70%

2024

La más alta entre los países comparados.

Colombia

≈ 56%

2024

Alta informalidad persistente; variación por ciudades.

Países con informalidad más alta

  • Perú (~70%): predominio del autoempleo y la microempresa.
  • Colombia (~56%) y México (~55%): informalidad estructural, marcada por una baja productividad y alta rotación laboral.

Países con informalidad intermedia

  • Brasil (~39%): informalidad significativa, pero con mayor formalización relativa.

Países con informalidad más baja

  • Chile (~27%): destaca por su institucionalidad laboral y mayor formalización.
  • Costa Rica (~36%): tendencia a la baja gracias a políticas de formalización.

Factores que explican las diferencias

  • Estructura productiva: países con mayor peso de servicios de baja productividad presentan más informalidad.
  • Regulación laboral: marcos regulatorios más simples y estables favorecen la formalización.
  • Capital humano: mayor educación técnica y superior reduce la informalidad.
  • Sistemas de protección social: sistemas robustos (Chile, Costa Rica) reducen la informalidad.
  • Autoempleo y microempresa: predominan en Perú, Colombia y México.

En Colombia, a pesar de avances en crecimiento, modernización productiva y expansión del sistema de protección social, más del 55 % de los trabajadores urbanos y cerca del 85 % de los rurales continúan desempeñándose en actividades informales. Este fenómeno no solo refleja fallas estructurales del mercado laboral, sino que también reproduce desigualdades históricas, limita la productividad y restringe la capacidad del Estado para garantizar bienestar y recaudo fiscal. Comprender sus causas y consecuencias es fundamental para orientar políticas públicas que promuevan la inclusión, la formalización y el crecimiento sostenible.

2. Consecuencias socioeconómicas de la informalidad.

  • Precariedad laboral y vulnerabilidad social

La consecuencia más evidente de la informalidad es la precariedad laboral. Los trabajadores informales carecen de estabilidad contractual, protección frente al despido, licencias, vacaciones y, sobre todo, acceso pleno a la seguridad social. La informalidad, por tanto, es un mecanismo que perpetúa la pobreza y limita la movilidad social.

  • Baja productividad y freno al crecimiento económico.

La informalidad reduce la productividad agregada del país. Las empresas informales suelen operar con baja tecnología, escasa innovación y poca capacidad de expansión. A nivel macroeconómico, la informalidad limita la capacidad del país para competir internacionalmente, atraer inversión y diversificar su estructura productiva.

  • Débil recaudo fiscal y presión sobre el gasto social.

Al operar fuera del marco regulatorio, los trabajadores y empresas informales no contribuyen plenamente al sistema tributario ni a la seguridad social. La informalidad, en consecuencia, debilita la sostenibilidad fiscal y dificulta financiar políticas redistributivas.

  • Segmentación social y desigualdad persistente.

La informalidad profundiza la desigualdad al crear un mercado laboral dual: un sector formal con protección y estabilidad, y un sector informal con precariedad y bajos ingresos. La informalidad, por tanto, no solo es consecuencia de la desigualdad, sino también un mecanismo que la reproduce.

3. Hacia una estrategia integral de formalización.

Reducir la informalidad requiere políticas públicas articuladas que aborden simultáneamente: productividad, regulación laboral, educación y fortalecimiento institucional. Entre las estrategias más relevantes se encuentran:

  • Impulsar la productividad de micro y pequeñas empresas mediante crédito, asistencia técnica, digitalización y encadenamientos productivos.
  • Reformar el sistema de protección social para hacerlo más flexible y compatible con trabajadores independientes y de ingresos variables.
  • Simplificar trámites y reducir costos de formalización, especialmente en municipios pequeños.
  • Fortalecer la educación técnica y tecnológica, alineada con las necesidades del mercado laboral.
  • Promover la confianza institucional mediante servicios públicos de calidad y acompañamiento empresarial.

4. Conclusión.

La formalización no puede entenderse como un acto aislado, sino como un proceso gradual que requiere coherencia entre las políticas económicas, laboral y social. La informalidad en Colombia es un fenómeno complejo que surge de la interacción entre baja productividad, rigideces laborales, desigualdades territoriales y factores socioculturales.

 

lunes, 8 de junio de 2026

LA PERSISTENTE INFLACIÓN

 Comentario 09/06/2026

 

LA PERSISTENTE INFLACIÓN

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Una de las preocupaciones frecuentes y persistentemente de la comunidad es la inflación, su evolución y su continuidad. Por definición, la inflación es el incremento generalizado en los precios de los bienes y servicios de una economía, sean de origen nacional o extranjero. Por supuesto, la inflación es mala para una economía porque erosiona el poder adquisitivo, genera incertidumbre, reduce la inversión y puede desestabilizar el crecimiento económico. A partir de ahí, sus efectos se extienden a hogares, empresas, mercados financieros y políticas públicas. Veamos las consecuencias de la inflación, dado que sus efectos suelen ser en varios de los siguientes frentes.

CONSECUENCIAS DE LA INFLACIÓN PERSISTENTE:

  1. Reduce el poder adquisitivo de los hogares

Cuando los precios suben de manera sostenida, el dinero compra menos bienes o servicios, afectando directamente el nivel de vida. Esto obliga a las familias a ajustar presupuestos y priorizar gastos esenciales.

También, a medida que los precios suben, los consumidores compran menos, lo que reduce la demanda agregada y puede desacelerar la economía. Con el alza de los precios, además, el bienestar se deteriora más rápidamente. Esto afecta especialmente a los sectores más vulnerables, que tienen que destinar mayor proporción de su ingreso al consumo de los bienes básicos, como alimentos, transporte, salud y educación.

Por otro lado, el dinero ahorrado pierde valor real con el tiempo. Incluso si las personas guardan dinero en cuentas bancarias con remuneración, la inflación reduce su capacidad futura de compra, lo que desincentiva el ahorro y afecta la estabilidad financiera de los hogares.

  1. Aumenta la incertidumbre para las empresas y la economía

Las empresas enfrentan costos de producción crecientes (insumos, salarios, energía, etc.). Esto genera: dificultad para fijar precios, reducción de la inversión y menor contratación de personal. La incertidumbre que crea la inflación reduce la actividad económica y frena el crecimiento. Mientras más alta es la inflación, más tiende a reducirse la actividad económica. Para controlar la inflación, los bancos centrales suelen subir las tasas de interés, lo que encarece los préstamos para hogares y empresas. Estas mayores tasas disminuyen el acceso al crédito, limitan la inversión y frenan el consumo.

La inflación persistente genera: volatilidad en tasas de interés, incertidumbre en las inversiones y dificultad para evaluar proyectos a largo plazo. Esto puede reducir la inversión productiva y aumentar la preferencia por activos de corto plazo. La inflación también genera: demandas de aumentos salariales, reajustes de precios frecuentes, indexación de contratos. Esto puede crear una espiral inflacionaria, donde las expectativas de precios al alza se retroalimentan.

LAS “RECETAS” PARA LA INFLACIÓN PERSISTENTE:

A grandes rasgos, existen cuatro enfoques macroeconómicos para combatir la inflación, cada uno con diagnósticos distintos sobre su origen y, por lo tanto, con recetas diferentes. Ninguno es perfecto; su efectividad depende del tipo de inflación (monetaria, de demanda, de costos, inercial), del contexto institucional y de la credibilidad del gobierno y del Banco Central.

La inflación monetaria ocurre cuando hay un exceso de dinero en la economía frente a la oferta de los mismos bienes o servicios, con lo cual los precios suben. La inflación de demanda ocurre cuando hay un exceso de consumo de los bienes y servicios disponibles, lo cual encarece los precios. La inflación de costos aparece cuando los insumos para la provisión de un bien o servicio están continuamente incrementando sus precios (mano de obra, materias primas, energía, transporte, tipo de cambio en los suministros importados, etc.). Y, finalmente, hay una inflación que es de tipo inercial, es decir, es un tipo de inflación que se autogenera incluso cuando ya no existen las causas originales que la indujeron. Las personas piensan que va a continuar la inflación y anticipan en sus precios el impacto de esas expectativas.

Las soluciones son múltiples y prácticamente no existe una única receta, depende de las circunstancias de cada país. Para combatir la inflación, se emplean mecanismos tales como (generalmente varios de ellos simultáneamente):

  • Subir tasas de interés.
  • Reducir la expansión monetaria.
  • Establecer reglas monetarias (p. ej., metas de inflación).
  • Política fiscal contracíclica (reducir gasto público en auge, pero aumentarlo en períodos de recesión).
  • Coordinación de las políticas fiscales, monetarias, cambiarias y crediticias.
  • Control temporal de precios y salarios en casos extremos.
  • Inversión pública para aliviar cuellos de botella (energía, transporte, alimentos).
  • Superar cuellos de botella productivos (alimentos, energía).
  • Cesar la dependencia de importaciones con producción nacional.
  • Flexibilizar las rigideces del mercado laboral.
  • Campañas para evitar la indexación generalizada (inflación inercial).
  • Fijar o estabilizar el tipo de cambio.
  • Políticas de convertibilidad o bandas cambiarias.
  • Cambio de moneda, como ha sucedido en algunos países con la introducción del dólar como medio de pago corriente.
  • Alta disciplina fiscal.

CONCLUSIÓN

La inflación, en general, es perjudicial porque reduce el bienestar, frena el crecimiento, deteriora la inversión y genera inestabilidad macroeconómica. Sin embargo, un nivel moderado y estable es manejable y, según algunos economistas, recomendable, pero inflaciones altas o volátiles afectan profundamente la economía y la sociedad. Una inflación baja y estable, generalmente entre 2% y 4% anual, es considerada óptima porque permite que la economía funcione con eficiencia, previsibilidad y crecimiento sostenido. No es casualidad que casi todos los bancos centrales del mundo tengan metas de inflación en ese rango.

lunes, 1 de junio de 2026

EL ÍNDICE DE DESARROLLO HUMANO

 Comentario 01/06/2026

 

EL ÍNDICE DE DESARROLLO HUMANO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

¿Qué es el Índice de Desarrollo Humano (IDH)?

El IDH es un indicador creado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para evaluar el desarrollo de los países más allá del crecimiento económico. Según el PNUD y la descripción técnica del índice, el IDH combina tres dimensiones fundamentales:

·         Salud, medida por la esperanza de vida al nacer.

·         Educación, medida por años promedio de escolaridad y los años esperados de escolaridad.

·         Ingreso, medido por el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita.

El IDH clasifica a los países en niveles: muy alto, alto, medio y bajo desarrollo humano. Por supuesto, mientras más alto es el valor del IDH, mejor es la calidad de vida y el bienestar de vida de una población.

IDH en América Latina (datos publicados en 2025)

Los datos más recientes del PNUD muestran la siguiente clasificación regional:

·         Países con IDH muy alto (≥ 0,800) son: Chile, Argentina, Uruguay, Panamá y Costa Rica.

·         Países con IDH alto (0,700–0,799) son: México, Brasil, Colombia, Perú, Ecuador, República Dominicana y Paraguay.

·         Países con IDH medio (< 0,700) son: Bolivia, El Salvador, Nicaragua, Honduras y Guatemala.

Comparación: Colombia vs. América Latina

Con base en los datos del PNUD:

País

Nivel de IDH

Comentario

Chile

Muy alto

Líder regional; altos niveles educativos y de ingreso.

Argentina / Uruguay

Muy alto

Desarrollo social avanzado.

Panamá / Costa Rica

Muy alto

Buen desempeño en salud y educación.

México

Alto

Ingreso mayor que Colombia; educación más estable.

Brasil

Alto

Similar a Colombia, pero con mayor desigualdad.

Colombia

Alto

Avances en educación y salud, pero rezagos en ingreso y desigualdad.

Perú / Ecuador

Alto

Niveles comparables a Colombia.

Bolivia / Centroamérica

Medio

Menor ingreso y menor escolaridad promedio.

 

Conclusión comparativa:

·         Colombia está en el grupo medio-alto de la región, por debajo de los países líderes (Chile, Uruguay, Argentina, Costa Rica, Panamá).

·         Su principal brecha está en el ingreso per cápita y en la desigualdad, que reduce su IDH ajustado.

·         En educación y salud, Colombia se acerca al promedio regional, pero aún no alcanza los niveles de los países con IDH muy alto.

·         Chile es el país con mejor desempeño estructural en desarrollo humano.

·         México muestra una trayectoria ascendente más estable que Colombia y Brasil.

·         Brasil y Colombia convergen, pero por razones distintas:

o   Brasil se estanca.

o   Colombia mejora lentamente.

·         La brecha entre Chile y Colombia sigue siendo amplia (≈0,10 puntos de IDH).

Como se observa, aunque Colombia ha tenido progresos en sus índices de desarrollo humano, pesan demasiado la falta de productividad en el ingreso per cápita y la alta desigualdad en la distribución del ingreso, dos tareas que solo el crecimiento económico sostenido e incremental permitirá mejorar. Pero para esto se requieren políticas enfocadas específicamente en favorecer el crecimiento más que la distribución del ingreso.

 

lunes, 25 de mayo de 2026

LAS HERENCIAS DEL GOBIERNO DE GUSTAVO PETRO

 Comentario 25/05/2026

 

LAS HERENCIAS DEL GOBIERNO DE GUSTAVO PETRO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

El gobierno de izquierda del presidente Gustavo Petro fue elegido como una alternativa a los gobiernos tradicionales de derecha y de centro, y una oportunidad para el país de estar en manos de un movimiento político diferente, experimentar sus criterios y el énfasis en su estilo de mandato, con el fin de mejorar el progreso y desarrollo del país. Ya casi al término de su mandato y en vísperas de una nueva elección presidencial, hay muchos arrepentidos de haberlo favorecido con su voto. Veamos por qué, en lo que podríamos llamar las herencias de Gustavo Petro:

1. Su ideología.

Fue preponderante en este gobierno el corte ideológico de izquierda radical que acompañó todas sus decisiones y acciones, con un profundo menosprecio y ataque al sector privado, las instituciones, el modelo económico, los sectores tradicionales, los gremios y las libertades de empresa e inversión. Solo centró su mandato en la redistribución de la riqueza y no en el crecimiento de la economía para crear mayores, nuevas y distintas oportunidades para todos los ciudadanos. Las relaciones internacionales estuvieron politizadas y sin un sentido pragmático sobre las reales conveniencias para el país, para sus empresarios, para su economía y para el bienestar de sus ciudadanos.

Su afán por ser un líder de la izquierda mundial, como defensor del medio ambiente y un acérrimo atacante de las energías convencionales como las derivadas del carbón y el petróleo, lo llevó a extremos en las relaciones internacionales jamás vistos, con grandes desafíos y torpezas.

Su modelo de gobierno fue populista, centralista, autoritario, intervencionista y dogmático, queriendo imponer sus criterios por encima de la Constitución, las leyes, las diferentes fuentes de opinión y las demás instituciones del país, todo lo cual lo ha llevado a posiciones radicales, lejanas al diálogo, al concierto y a la labor conjunta en colaboración con las demás fuerzas vivas de la nación. Ni hablar de sus enfrentamientos con el Banco de la República y las Cortes, donde quiso imponer sus criterios.

2. Su estilo personal.

Autocrático, buscando culpables para todo, nunca ha sido responsable de nada, con el retrovisor funcionando continuamente, con ataque permanente a los gobiernos de Duque y de Uribe. No le sirven la Constitución y las instituciones; en su opinión no lo dejan gobernar, lo cual lo ha llevado a tener una posición según la cual el Estado debe ser el mayor actor y ejecutor de la economía, con injerencia e intervención en todo tipo de actividades y organismos, con criterios sectarios.

Nunca gobernó para todos los colombianos como es su deber, lo hizo en favor de sus partidarios. Como supuestamente no ha podido gobernar, su propuesta es realizar una nueva Asamblea Nacional Constituyente que cambie la Constitución, a su estilo y antojo, con el poder constituyente que supuestamente él representa. Según sus palabras, él es el único representante del pueblo y el dueño de la Constitución.

3. Crisis de la salud

Con su intervención, destruyó el sistema de salud, el cual viene manifestando problemas de sostenibilidad desde hace años. Con su visión anti-EPS y su mezquina actuación con la insuficiente UPC (unidad de pago por capitación), las ha conducido a la insolvencia financiera y operativa. Sus intervenciones a través del Ministerio de Salud han sido un fracaso y ni hablar de la Nueva EPS, con una quiebra inminente si no tiene una fuerte dosis de nuevos recursos, donde el Estado es un actor preponderante como dueño de la misma.

4. Las finanzas públicas.

El gigantismo del Estado, su contratación con órdenes de prestación de servicios de empleados que no necesita y su subsidio a actividades de su interés político, han conducido a en el país a un déficit fiscal elevado con exceso de gasto público por razones políticas y electorales, endeudamiento acelerado y alto costo de la financiación, rechazo a la línea de contingencia del FMI, y elevación del riesgo país por las Calificadoras de Riesgo, con consecuencias negativas para el crecimiento de la economía y la inflación. Estas son otras de las herencias que nos dejará el gobierno de Gustavo Petro.

Sus aumentos del salario mínimo, fuera de toda lógica económica, se han utilizado como instrumentos políticos y electorales de redistribución de la riqueza, produciendo consecuencias negativas de mediano y largo plazo en la informalidad y el empleo, encareciendo el costo de la canasta familiar y atizando con ello la inflación persistente. Y, por supuesto, la carga de nuevos impuestos a las rentas y los patrimonios empresariales no se ha hecho esperar. “Que lloren los ricos”, según sus palabras, y esos son los que le dan empleo, inversión, progreso y desarrollo al país.

5. Las reformas sociales.

La pensional, la de salud, la laboral con serias dificultades en su aprobación, por trámites viciados o por inconstitucionalidad, y con serias dudas en su implementación y financiación, con un marcado sesgo ideológico, con tufillo de odio de clases, reformas que no construyen sobre lo construido, sino que hacen tabla rasa con lo existente. La única aprobada y en vigencia es la laboral, que contempló algunas mejoras al sector trabajador, como las horas extras y nocturnas.

6. La corrupción.

Salpicado por todo tipo de problemas de corrupción que involucran funcionarios que han sido nombrados por él, congresistas y partidos políticos, así como familiares y relacionados. Casos como los de Ricardo Roa en su campaña política por exceder los topes electorales o recibir dineros prohibidos.

O como los de su hijo, Nicolás, y su hermano, Juan Fernando, también relacionados con la campaña electoral y con la relación con mafiosos para favorecer sus votos como el pacto de La Picota o las contribuciones del "Hombre Marlboro". Por otro lado, los de los carrotanques de La Guajira, los desfalcos a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la compra de conciencias en el Congreso para beneficiar sus proyectos, y muchos otros, son solo una muestra de lo que ha estado ocurriendo con la corrupción en el gobierno de Petro, y él dice no tener nada que ver.

7. La confianza y la inversión privada.

Es evidente que en el país hay desconfianza en el sector privado y en los grupos de opinión por la ideologización, la inseguridad jurídica, la agresión a la economía privada, la lucha de clases y el ataque contra las instituciones, los procesos de intervención e injerencia del gobierno de Petro en todo tipo de asuntos nacionales, la baja en la calificación de riesgo de país y el desbarajuste fiscal, todo lo cual ha hecho perder la actitud positiva de los inversionistas nacionales y extranjeros frente al país, con una caída severa en la inversión.

8. Ecopetrol y el fracking.

La historia de Ecopetrol y la descarada intervención del jefe del Estado para determinar sus actuaciones y sus políticas, así como la enorme pérdida de su valor económico en las Bolsas nacionales y extranjeras, y las retrógradas políticas anti-fracking seguro, son un caso como para estudio académico. La joya de la corona pasó a ser la más desafortunada destrucción de valor y de confianza en esa compañía y sus políticas, donde también está vinculada la actuación de Ricardo Roa y la de algunos de los miembros de su Junta Directiva.

9. Los funcionarios públicos:

La rotación de ministros y funcionarios de distinto nivel, muchos de ellos nombrados sin el perfil adecuado ni el cumplimiento de los requisitos, es otro caso como para Ripley, “aunque usted no lo crea”, con un efecto inconveniente sobre la continuidad, la ejecución y el logro de sus programas y proyectos. “Mucho tilín, tilín y pocas paletas”.

10. El proceso de paz, la seguridad, el control del territorio y el combate al narcotráfico.

Este capítulo sí que es delicado, su llamada paz total ha sido un fracaso y como resultado se han extendido las diferentes bandas criminales y los cultivos ilícitos y como consecuencia, la violencia se ha enseñoreado por todo el país. El control de muchas partes del territorio se ha perdido y los narco-cultivos siguen avanzando, sin fórmula de solución efectiva y eficaz.

Sus relaciones con grupos criminales como los de la cárcel de Itagüí o los de La Picota dejan serias dudas sobre la efectividad de su programa de control de la violencia y del restablecimiento de la majestad del Estado en toda la geografía. Seguridad, en verdad, no hemos tenido.

11. La relación con los gobiernos departamentales y municipales.

El manejo centralista, autoritario e impositivo de Gustavo Petro ha conducido, también, a unas muy malas relaciones con los gobiernos departamentales y municipales, en general, perdiendo el efecto multiplicador de la coordinación regional con el gobierno central.

12. La polarización política.

El estilo autoritario y sectario y las actuaciones del gobierno de Gustavo Petro han conducido a agudizar las contradicciones políticas de grupos de opinión y de interés en el país, las cuales son normales como fuentes de diversidad de enfoques y soluciones, pero si se agudizan como odio de clases, se degeneran hacia la polarización política, llena de pugnacidad y agresión, la cual, en algún mal momento, puede degenerar en violencia política.

En síntesis, las herencias del gobierno de Gustavo Petro no son un buen legado para el nuevo gobierno y menos si sigue un eventual ejercicio de Iván Cepeda quien quiere mantenerlas y profundizarlas. Por supuesto, el gobierno que reciba la presidencia el 7 de agosto tendrá que enderezar al país, lo cual será una tarea de titanes, que requiere una orientación política y una experticia diferentes a la simple ideología política de Gustavo Petro e Iván Cepeda. Los ciudadanos tenemos la opción de elegir en las próximas elecciones presidenciales un nuevo gobierno, ajeno a las directrices del Pacto Histórico.

 

martes, 19 de mayo de 2026

LA ESTABILIDAD POLÍTICA Y LA GOBERNABILIDAD

 Comentario 19/05/2026

 

LA ESTABILIDAD POLÍTICA Y LA GOBERNABILIDAD

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

En los últimos años, las conductas políticas del país han cambiado, lo cual ha generado un escenario de polarización, de inestabilidad y de falta de gobernabilidad, debido, principalmente, a la debilidad del ideario político de los partidos tradicionales, la aparición de nuevos intereses de movimientos populistas y la insuficiente coordinación del ejecutivo ante un legislativo y judicial independientes, como consagra la constitución. Sin embargo, el legislativo y el judicial hoy tienen gran participación en los temas políticos, no sólo en el hacer de las leyes y en el juzgar sobre su constitucionalidad, respectivamente.

Por su parte, el gobierno de Petro ha radicalizado sus posiciones de izquierda y ha querido imponerlas con un sinnúmero de decretos y reformas, pero con el uso de estrategias clientelistas a base de mermelada y con un marcado autoritarismo, y con múltiples acusaciones de corrupción alrededor de su gobierno y de sus relacionados. Más allá de los votos de las elecciones parlamentarias y presidenciales para formar acuerdos de gobernabilidad, han podido influir la actitud política independiente de los partidos y el pertinaz ambiente de polarización en el Congreso.

Si, además, analizamos la confrontación política cotidiana (izquierdas, derechas y centros), en medio del supuesto acomodamiento de un proceso de paz, el cual ha dejado como resultados elementos de duda en materia de impunidad e ilegalidad para algunos, todo lo cual atiza aún más la intensa polarización, con sus consecuencias de choque y confrontación en diversos escenarios, generando una muy fuerte rivalidad política, también sobre los temas del día a día. Existen, además, por parte del gobierno de Petro, fuertes ataques al modelo económico, político y social prevaleciente sobre la libertad de mercado y de empresa, la propiedad privada, los intercambios económicos y políticos con otros países, las relaciones del Estado y el sector privado para que sean equilibradas y transparentes, y la intervención ecuánime del Estado para garantizar el bienestar social y la seguridad ciudadana. Petro es esencialmente intervencionista, estatista y autoritario.

A la confrontación, por razones ideológicas o partidistas, se han sumado las tensiones por la demanda de condiciones más justas en materia social y por mayores oportunidades de acceso al crecimiento y al desarrollo económico en toda la geografía del país. Esto, que es un legítimo derecho y aspiración, se debería lograr paulatinamente con mayor y mejor crecimiento de la demanda y de la inversión para favorecer el progreso de toda la economía con beneficio para todos los ciudadanos.

Ahora, la demanda y la inversión no son actos sólo racionales de las personas; en ellos influyen decididamente las percepciones de estabilidad y seguridad sobre la dinámica del país y sobre su modelo económico, político y social. Si los consumidores se sienten ante un escenario que continuamente da señales de inestabilidad, se protegerán aplazando o disminuyendo su consumo. Si los inversionistas, además, dudan sobre la permanencia del modelo económico o de las normas que los rigen, se retraerán poco a poco de sus inversiones y de su avance en proyectos y desarrollos.

El período electoral vuelve más frágiles la estabilidad y la gobernabilidad del país, y, si no se canaliza adecuadamente, las confrontaciones políticas se convertirán en verdaderas rivalidades y la pugnacidad se acrecentará. Por lo cual se requiere un manejo prudente, transparente y ecuánime por parte del gobierno en las relaciones interinstitucionales con los partidos políticos, con los movimientos sociales, con los propios candidatos y con las demás fuerzas vivas, o, de lo contrario, la afectación podría salirse de cauce, con consecuencias mayores. Flaco favor le hace al proceso electoral la intervención en política del gobierno Petro, con favorecimiento a un candidato de su preferencia, para darle continuidad a su plan de gobierno.

Desafortunada y adicionalmente, los movimientos políticos que acompañan al Pacto Histórico, liderado por el presidente Petro, están proponiendo una asamblea nacional constituyente que reforme la Constitución de 1991, que ha sido una fuente equilibrada de concordia nacional, luego del amplio consenso político que se tuvo para aprobarla. El Pacto Histórico ha planteado cambios profundos a la Constitución de 1991, orientados a reforzar el carácter social del Estado, ampliar la participación ciudadana y garantizar derechos colectivos, especialmente en materia de tierra, medio ambiente y justicia social. Pero según su ideario se buscará la configuración de un modelo de estatización de muchas de las actividades económicas y sociales, todo lo cual es francamente inconveniente para el país y su progreso.

Luego de las elecciones, es necesario que el país regrese a una senda de estabilidad política y de gobernabilidad, si no se quiere generar una incertidumbre creciente que anule lo ganado en los diferentes frentes económicos y sociales. Un ambiente de seguridad y de credibilidad en el modelo económico y político del país, en sus reglas de juego y en los que lo gobiernan, como el contenido en la Constitución de 1991, es el mejor escenario para realizar las transformaciones sociales y económicas que el país y sus ciudadanos merecen. Un voto de confianza en Colombia, su Constitución, sus instituciones, su modelo económico, político y social sería una buena señal para el país en estas elecciones.

 

LA INFORMALIDAD LABORAL

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