martes, 18 de agosto de 2026

LA RENOVACIÓN POLÍTICA GENERACIONAL

 Comentario 18/08/2026

 

LA RENOVACIÓN POLÍTICA GENERACIONAL

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

El país está cambiando en sus costumbres políticas, especialmente en el Congreso de la República, donde se han presentado transformaciones importantes en su composición y sus prácticas tradicionales. Hablamos de una renovación política. La renovación política generacional es el proceso mediante el cual nuevas generaciones —con valores, experiencias y formas de participación distintas— reemplazan o complementan a los políticos tradicionales. En política, implica cambios en quiénes ocupan los cargos de poder, cómo se comunican, qué agendas priorizan y qué mecanismos usan para movilizar sus apoyos.

La idea central no es solo que haya gente joven, sino que cambie la forma de hacer política. La renovación generacional, por lo tanto, consiste en tres dinámicas simultáneas:

  • Relevo de actores: ingreso de personas más jóvenes o con trayectorias no tradicionales (activistas, líderes comunitarios, influencers, emprendedores).
  • Cambio de medios políticos: uso intensivo de redes sociales, comunicación directa, campañas digitales y nuevas narrativas (anticorrupción, diversidad, transparencia).
  • Transformación de agenda: mayor énfasis en temas como medio ambiente, derechos sociales, economía digital, participación ciudadana y reformas institucionales.

En términos politológicos, es un proceso de desinstitucionalización parcial: las estructuras tradicionales pierden privilegios y emergen actores con legitimidad social distinta. La evidencia próxima muestra que Colombia vive una de las renovaciones más profundas de su historia reciente, especialmente en el Congreso 2026–2030.

1) Ingreso masivo de nuevos congresistas (más del 60 %)

El Congreso actual tiene más del 60 % de caras nuevas, muchas provenientes de redes sociales, activismo y liderazgos regionales. Esto representa un quiebre frente a décadas de predominio de las estructuras tradicionales. Ejemplos citados por la prensa:

  • Influencers políticos como Daniel Briceño (Centro Democrático).
  • Figuras mediáticas como Amaranta Hank (Pacto Histórico).
  • Creadores de contenido como “Yo soy Wally”.

Este fenómeno refleja, por lo tanto:

  • Voto de castigo a partidos tradicionales.
  • Auge de nuevos movimientos ciudadanos.
  • Capacidad de las audiencias digitales para convertir seguidores en votos.

2) Cambio en el comportamiento electoral juvenil

La Generación Z (14–28 años, más de 11,7 millones de potenciales votantes) está votando más y mostrando patrones distintos. En 2026, los jóvenes se inclinaron más hacia posiciones de derecha, priorizando orden, estabilidad y autoridad, según análisis académicos. Esto altera las estrategias de campaña y obliga a los partidos a adaptar su narrativa.

3) Fragmentación y diversificación del sistema político

El Congreso 2026 es altamente fragmentado: ningún partido domina y las coaliciones son obligatorias. La entrada de nuevos actores aumenta la diversidad ideológica y territorial, pero también la imprevisibilidad legislativa.

4) Desplazamiento parcial de las élites tradicionales

Aunque persisten estructuras clientelistas, la renovación ha debilitado el monopolio de partidos históricos, tales como el Liberal, el Conservador y Cambio Radical, por ejemplo. La presencia de líderes regionales y digitales redistribuye el poder y la visibilidad.

5) Nuevas formas de hacer política

  • Campañas centradas en TikTok, Instagram y YouTube.
  • Denuncias públicas como estrategia de posicionamiento (ej.: congresista disfrazado de “elefante blanco” para denunciar corrupción).
  • Narrativas de transparencia, anticorrupción y de representación ciudadana.

En consecuencia, sí hay renovación generacional, pero convive con prácticas tradicionales. No es una ruptura total: las viejas prácticas siguen presentes, especialmente en la negociación legislativa y la financiación de las campañas.

Veamos una matriz comparativa sobre cómo ha cambiado el perfil del Congreso colombiano entre 2018, 2022 y 2026:

 

Dimensión / Congreso

2018–2022

2022–2026

2026–2030

Edad promedio

~52 años.

~47 años.

~44 años.

Presencia juvenil (<35 años)

Muy baja (≈5–7 %).

Moderada (≈10–12 %).

Alta (≈18–22 %).

Tasa de renovación

Baja (≈35 %).

Alta (≈55 %).

Muy alta (≈60–65 %).

Origen de los liderazgos

Partidos tradicionales, maquinarias regionales, élites políticas.

Movimientos alternativos, activismo social, líderes locales.

Influencers, figuras mediáticas, líderes digitales, outsiders.

Formas de hacer política

Campañas tradicionales, radio, TV, maquinaria.

Híbrido: redes + territorio.

Dominio de TikTok, Instagram, YouTube; comunicación directa; acción política en las calles.

Agenda predominante

Seguridad, economía, infraestructura.

Cambio social, paz, anticorrupción, inclusión.

Orden, transparencia, anticorrupción, economía digital, diversidad.

Sistema político

Moderadamente fragmentado.

Muy fragmentado.

Altamente fragmentado; coaliciones obligatorias.

Papel de élites tradicionales

Dominante.

En declive parcial.

En retroceso, pero aún influyentes en regiones.

Mecanismos de movilización

Estructuras partidistas y clientelares.

Mezcla de maquinaria y movilización ciudadana.

Audiencias digitales convertidas en votos; microinfluencia territorial.

 

Conclusión

La renovación generacional en Colombia entre 2018 y 2026 no es solo un cambio de edades: es una transformación del ecosistema político, marcada por:

  • Nuevos actores,
  • Nuevas narrativas,
  • Nuevas tecnologías,
  • Nuevas formas de representación.

Convive, sin embargo, esta renovación, con prácticas tradicionales clientelares que siguen siendo, todavía, decisivas en la gobernabilidad.

martes, 11 de agosto de 2026

EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS

 Comentario 11/08/2026

 

EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

El desarrollo de un país es resultado de una conjunción de iniciativas, acciones, financiaciones y obtención de resultados generados por el sector privado (empresas y familias) y por el sector público (todos los organismos del Estado). Sin embargo, ¿cuál es la importancia de cada uno de ellos como motor del desarrollo y crecimiento de la economía del país? No hay duda en afirmar que el sector privado es el gran motor de la riqueza del país: sostiene la mayor parte de la producción, el empleo y la innovación. Los datos recientes lo confirman con claridad:

En Colombia, el sector privado es responsable de más del 80% del PIB y del empleo nacional, impulsa la competitividad, atrae inversión y complementa funciones sociales que el Estado no logra cubrir plenamente. El sector privado juega un rol importante y en algunos casos determinante en temas tales como:

 

Motor de crecimiento económico

·         Generación de riqueza: La producción, inversión y exportaciones de las empresas son los principales componentes del PIB colombiano.

·         Aporte tributario: El sector privado aporta la mayor parte de los impuestos que financian el gasto público nacional y territorial.

·         Flujo de divisas: Sectores como hidrocarburos, manufactura, turismo y tecnología —todos liderados por empresas privadas— sostienen la balanza comercial.

 

Generador de empleo y bienestar

·         Más del 80% del empleo nacional proviene del sector empresarial, especialmente de las PYMES.

·         En 2026, Colombia tiene más de 24 millones de personas ocupadas. Con base en las cifras del DANE y Portafolio:

o   Sector privado: alrededor de 22 millones de empleos (≈ 90–92% del total).

o   Sector público: alrededor de 2 millones de empleos (≈ 8–10% del total).

·         El empleo privado dinamiza el consumo, la movilidad social y la estabilidad de los hogares.

 

Impulso a la innovación y la competitividad

·         Las empresas lideran la inversión en I+D+i (investigación, desarrollo e innovación), acelerando la transición hacia tecnologías 4.0 y la cuarta revolución industrial.

·         Colombia cuenta con 410 fondos de capital privado y capital emprendedor que financian emprendimientos y expansión empresarial en sectores como software, agroindustria, energías renovables y servicios modernos.

·         La competencia global de empresas colombianas posiciona la marca país en mercados internacionales.

 

Desarrollo regional y diversificación productiva

·         El sector privado impulsa la actividad económica en todas las regiones, desde agroindustria en la Altillanura hasta industrias digitales en Antioquia y turismo en el Caribe.

·         En Colombia, las empresas privadas registradas, especialmente bajo la figura de SAS, que es la más utilizada por su flexibilidad.

·         Las alianzas público-privadas son clave para la infraestructura, la educación, la seguridad y la transformación productiva.

 

Contribución social y ambiental

·         Las empresas privadas complementan al Estado en educación, salud, infraestructura y programas sociales mediante acciones de Responsabilidad Social Empresarial (RSE).

·         El 85% de los fondos privados integran criterios ASG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) en sus inversiones.

 

Clave para la inversión y la confianza económica

La inversión privada es esencial para elevar la capacidad de crecimiento del país, aumentar la productividad y generar empleo formal.

El diálogo entre Gobierno y empresarios es fundamental para fortalecer el comercio, la competitividad y la inversión.

 

En síntesis:

 

Matriz Comparativa — Rol del Sector Privado vs. Sector Público en la Economía Colombiana

 

Dimensión

Sector Privado

Sector Público

Interacción Estratégica

Aporte al PIB

Mayor contribución (>80%). Produce bienes y servicios, exporta, invierte.

Contribución menor, centrada en servicios públicos y administración.

El Estado regula y facilita; el privado produce y dinamiza.

Generación de empleo

Principal generador de empleo formal y productivo.

Empleo estable pero limitado; menor capacidad de absorción laboral.

Complementariedad para reducir informalidad.

Investigación, desarrollo, innovación y tecnología

Lidera inversión en I+D+i, transformación digital y competitividad.

Impulsa políticas de ciencia y tecnología, pero con menor ejecución directa.

Alianzas para innovación, educación y digitalización.

Inversión y financiamiento

Aporta capital, atrae IED (inversión extranjera directa), desarrolla fondos de inversión.

Financia infraestructura, programas sociales y regulación.

APP para infraestructura, energía, transporte y educación.

Desarrollo regional

Empresas dinamizan economías locales y cadenas productivas.

Estado garantiza servicios básicos y planificación territorial.

Sinergia para cerrar brechas regionales.

Responsabilidad social

RSE, criterios ambientales, social y de gobernanza, programas comunitarios.

Políticas sociales y redistribución.

Complemento en educación, salud y sostenibilidad.

Competitividad internacional

Exportaciones, innovación, posicionamiento global.

Diplomacia económica, tratados comerciales.

Estrategia conjunta para atraer inversión y abrir mercados.

 

 

Conclusión

El sector privado no es solo un actor económico: es el principal motor del desarrollo nacional, articulando crecimiento, empleo, innovación, competitividad y cohesión social. Sin su dinamismo, Colombia no podría sostener su estructura productiva ni avanzar hacia una economía más diversificada y moderna. Hay que apoyar al sector privado contra enfoques ideológicos que lo menosprecian y desprecian como motor del desarrollo y sólo conciben al Estado como el verdadero propulsor del crecimiento de la economía y del progreso de sus ciudadanos.

 

lunes, 3 de agosto de 2026

BIEN IDOS EL POPULISMO Y EL PROGRESISMO

 Comentario 03/08/2026

 

BIEN IDOS EL POPULISMO Y EL PROGRESISMO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Se avecina el cambio de gobierno, con la despedida del primer mandato presidencial de la izquierda radical en Colombia, representado por el presidente Gustavo Petro, su partido, el Pacto Histórico, y todas las autollamadas organizaciones sociales que lo han acompañado, en realidad más políticas que sociales.

Este gobierno fue en su elección, inclusive, favorecido con la opinión de personas de centro y derecha, bajo la idea de que el país debería conocer un mandato de izquierda y su énfasis social y anticorrupción: “hay que darle una oportunidad a la izquierda”, era lo que se afirmaba. Así que, en la elección de Gustavo Petro, quien, aunque no fue elegido por una mayoría abrumadora de votos, ganó en forma democrática.

Se comenzó con un gobierno con ministros y funcionarios de organismos y empresas del Estado con varios orígenes políticos, en la idea de una gran pluralidad nacional. Sin embargo, esta idea se abandonó rápidamente, para hacer un cambio drástico hacia personas que eran líderes de izquierda, algunos de ellos, claramente desconocidos por las grandes mayorías del país. El país recibió con interés la presencia de gente nueva y desconocida, bajo la expectativa de lo nuevo, lo distinto y, posiblemente, esperaba encontrar personas sin ninguno de los resabios de la clase política tradicional, menos en materia de corrupción. Nadie censura el origen de estas personas, sus etnias o sus convicciones políticas; sin embargo, muchos fueron criticados por su falta de conocimiento y experiencia previa.

La condición de los ministros y funcionarios, salvo algunas excepcionales singularidades, fue desastrosa, demasiados funcionarios llenos de intereses individuales, francamente corruptos y en muchas ocasiones, ineptos; de allí la enorme rotación del gabinete de Gustavo Petro y demás funcionarios públicos, todo lo cual salió caro en términos del logro de un gobierno eficiente y eficaz, enfocado en la solución real de los problemas y con clara decisión de combatir la corrupción. Se afirmaba, en su momento, que el Consejo de ministros era una “jaula” llena de tropiezos, zancadillas, golpes bajos, contradicciones de unos y otros, ataques a diestra y siniestra, etc. En consecuencia, las ejecutorias positivas del gobierno Petro se cuentan en los dedos de la mano y, las negativas, por montones.

Si sumamos a la ineficiencia de estos funcionarios su marcada ideologización por imponer los enfoques políticos, económicos y sociales de la izquierda, tales como la estatización de muchas funciones, la minimización de la empresa privada y el sector empresarial, la nula participación en el gobierno de diversos sectores de opinión como fuentes de mejoramiento y progreso, entre otros factores de mala administración y de una corrupción que brotaba por todas partes. Se radicalizó la administración del Estado, con una gran centralización de funciones y decisiones en Bogotá, minimizando la importancia y el concierto con las regiones y sus soluciones; hubo concentración de poder, minimizando la independencia y la coordinación con las demás instituciones (Cortes, Congreso y Organismos de Control).

Fuera del fenómeno de corrupción y mal gobierno, la no atención oportuna y asertiva de algunos temas de orden nacional ha causado serios reveses y difíciles problemas cuya solución tardará años y, en algunos casos, generaciones, como son los principales que se enumeran a continuación, entendiendo que su origen pudo no ser en el gobierno Petro, pero que su solución fue mal atendida en este mandato, así:

  • Los reveses y los laberintos de la paz total y sus consecuencias en la extensión de los narco cultivos y el narcotráfico. La seguridad, además, se perdió en amplias extensiones de la geografía.
  • Los gravísimos problemas en el sector salud y la famosa insuficiencia en la Unidad de Pago por Capitación (UPC), no corregida, adrede, por su ministro de Salud “estrella” Guillermo Alfonso Jaramillo, por razones ideológicas.
  • Los problemas originados en los sectores de hidrocarburos (especialmente, carbón, petróleo y gas), que han ocasionado un retroceso en la exploración, explotación y comercialización de estos energéticos, por razones ideológicas sobre el cambio climático.
  • La corrupción rampante en muchos de los órganos de gobierno con compromiso de familiares, amigos, relacionados, clase política, funcionarios del Congreso y del propio Gobierno.
  • El déficit fiscal y el endeudamiento público desbordados, por exceso de gasto para “premiar” a sus favorecedores, fenómeno que ha desquiciado las finanzas públicas, con sus consecuencias negativas en la persistente inflación, la revaluación del peso y las altas tasas de interés. De hecho, el riesgo país se ha elevado en este gobierno, conduciendo a recursos cada vez más caros para el financiamiento del Estado.
  • El alza desmesurada en el salario mínimo legal vigente, que desbordó todos los presupuestos y es un estímulo para la inflación que soportan las empresas y las familias.
  • La creación de cargos públicos y las órdenes de prestación de servicios que han ayudado a profundizar el déficit fiscal y el endeudamiento público.
  • Los autodenominados progresismos de izquierda, como el Pacto Histórico en Colombia, son populistas y frecuentemente se acompañan de nacionalismos, es decir, se explota el sentimiento nacional para encubrir los daños que causan a la economía, a las instituciones y a la sociedad, especialmente cuando estos ya son inevitables; así nos ha ocurrido con el gobierno de Gustavo Petro en Colombia.

Tenemos suficientes razones para concluir que el mandato que termina no ha sido afortunado para el país, y colegir, entonces, que “bien idos el populismo y el progresismo de Gustavo Petro y su grupo político, el Pacto Histórico”.

lunes, 27 de julio de 2026

ENFOQUES ECONÓMICOS SOBRE LA INFLACIÓN

 Comentario 27/07/2026

 

ENFOQUES ECONÓMICOS SOBRE LA INFLACIÓN

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Recordemos que la inflación es el alza generalizada en los precios de los bienes y servicios, sean de origen nacional o extranjero, lo cual crea una presión incremental de precios, es decir, precios que se elevan inducen a otros precios a elevarse, por lo cual es considerada, en general, como un problema macroeconómico que afecta a hogares, empresas, organizaciones y al propio Estado. Sin embargo, la inflación tiene efectos positivos y negativos, pero los segundos suelen pesar más cuando la inflación es alta o volátil. Aun así, una inflación baja y estable —del orden del 2–4%, que frecuentemente es el rango meta de los bancos centrales— puede tener ciertos beneficios para la economía. Veamos:

Factores negativos de la inflación (especialmente cuando es alta o volátil)

  • Pérdida de poder adquisitivo. Los ingresos reales caen, especialmente para los hogares de ingresos fijos o con ingresos informales.
  • Incertidumbre y menor inversión. Las empresas no pueden planear con certeza costos ni precios, lo que reduce la inversión y el crecimiento.
  • Aumento de tasas de interés. Para controlar la inflación, los bancos centrales suben las tasas, encareciendo el crédito y frenando la actividad económica.
  • Erosión del ahorro. El dinero pierde valor en el tiempo, desincentivando el ahorro y afectando la estabilidad financiera de los hogares.
  • Distorsiones en precios relativos. No todos los precios suben igual; esto genera malas decisiones de consumo e inversión.
  • Afectación desproporcionada a los más vulnerables. Los hogares pobres destinan más ingresos a alimentos y transporte, que suelen subir más rápido.
  • Riesgo de espiral precios–salarios. Si los trabajadores piden aumentos para compensar la inflación y las empresas suben los precios para cubrir el incremento en sus costos, la inflación se vuelve persistente.
  • Desindexación y renegociación constante de contratos. Aumenta la fricción económica y los costos administrativos.

Factores positivos de la inflación (cuando es baja y estable)

  • Facilita el ajuste de los salarios reales. Una inflación moderada permite que los salarios reales mejoren.
  • Evita la deflación. La deflación, que consiste en la caída general de precios, es decir, lo contrario de la inflación, es peligrosa porque frena el consumo y puede llevar a recesiones profundas. Una inflación baja actúa como «colchón» frente a la deflación.
  • Permite tasas de interés reales negativas. Si la inflación es ligeramente positiva, los bancos centrales pueden usar tasas reales bajas o negativas para impulsar el crédito y la inversión.
  • Incentiva el gasto y la inversión. Si los precios suben lentamente, las personas y las empresas prefieren invertir o consumir hoy en lugar de esperar, lo que dinamiza la economía.
  • Reduce el peso real de las deudas. La inflación disminuye el valor real de las deudas a largo plazo, beneficiando a gobiernos, empresas y hogares endeudados.

Ahora, la inflación alta y persistente se combate combinando políticas monetarias, fiscales y medidas de oferta que reduzcan presiones de precios sin frenar en exceso la actividad económica, así:

  1. Política monetaria: el instrumento central.

La herramienta más utilizada por los bancos centrales, como el Banco de la República de Colombia, es el aumento de las tasas de interés de referencia, dentro del esquema de metas de inflación. Cuando las tasas suben, se encarece el crédito, baja el consumo y la inversión, y con ello se reduce la presión de la demanda y su influencia sobre los precios.

Mecanismos principales:

  • Subir tasas de interés para enfriar la demanda.
  • Controlar la cantidad de dinero en circulación.
  • Anclar expectativas de inflación mediante comunicación clara.
  • Mantener estabilidad monetaria para evitar depreciaciones abruptas.
  1. Política fiscal: ajustar el gasto público y los impuestos.

La política fiscal puede complementar o contradecir la política monetaria. Para que funcione, ambas deben ir en la misma dirección. Herramientas fiscales para reducir la inflación:

  • Reducir el gasto público en momentos de exceso de demanda.
  • Aumentar impuestos para disminuir el ingreso disponible.
  • Mejorar la sostenibilidad fiscal para evitar presiones sobre tasas de interés y el tipo de cambio.
  • Coordinar tiempos: si el Banco Central sube las tasas de referencia, pero el gobierno aumenta el gasto, los efectos se neutralizan.
  1. Medidas de oferta: atacar los precios desde la producción.

Cuando la inflación proviene de choques de oferta (alimentos, energía, insumos importados, etc.), subir las tasas no es suficiente. Se requieren medidas que reduzcan los costos o aumenten la producción.

Ejemplos aplicados en Colombia:

  • Reducción de tasas de interés para productores agrícolas.
  • Créditos dirigidos a pequeños productores para aumentar la oferta.
  • Acuerdos con gremios para reducir costos logísticos y de alimentos.
  • Programas para combatir el crédito informal («gota a gota») que presiona los precios en la economía popular.
  1. Medidas estructurales: evitar que la inflación se vuelva recurrente.

Estas medidas no bajan la inflación de inmediato, pero previenen ciclos inflacionarios:

  • Mejorar la infraestructura logística para reducir costos de transporte (el túnel del Toyo, por ejemplo, en Antioquia).
  • Aumentar la competencia en sectores concentrados.
  • Fortalecer la seguridad jurídica y la estabilidad regulatoria.
  • Impulsar la productividad agrícola e industrial.
  • Reducir la informalidad laboral y empresarial.

En síntesis:

Combatir la inflación requiere coordinación entre:

  • El Banco Central, quien controla la demanda a través de la tasa de interés.
  • El gobierno, ajustando gastos e impuestos para no incrementar la demanda.
  • Los sectores productivos, para aumentar la oferta con el fin de aminorar los precios y reducir los costos de producción.

LA RENOVACIÓN POLÍTICA GENERACIONAL

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