Comentario 12/05/2026
LA
TRANSICIÓN DEMOGRÁFICA EN COLOMBIA
Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/
Colombia
entró en una fase avanzada de transición demográfica caracterizada por un
rápido envejecimiento, la caída histórica de la fecundidad y el estancamiento
poblacional. Esto redefine el crecimiento económico, la sostenibilidad fiscal y
la arquitectura del bienestar social. Veamos los hechos:
Envejecimiento
acelerado y fecundidad en mínimos históricos.
- La
población mayor de 60 años pasó de 6,9 % (1985) a 13,8 % (2020) y superará
el 20 % antes de 2035.
- Regiones
como Eje Cafetero, Valle y Bogotá ya muestran estructuras similares a
países de ingreso medio-alto, con mayor población de adultos mayores que
de jóvenes.
- En
Colombia, de acuerdo con la evolución de su demografía, se espera que el
número de los adultos mayores superará al de los jóvenes hacia 2035-2040.
- La
esperanza de vida ya supera los 77 años, con tendencia al alza por las
mejoras en salud pública y la reducción de la mortalidad infantil.
- La
tasa global de fecundidad cayó a 1,06 hijos por mujer (2025), una de las
más bajas de América Latina.
- Los
nacimientos disminuyeron 14,6 % entre 2023 y 2025, acelerando la
contracción demográfica. La reducción de la fecundidad responde a una
combinación de factores económicos, sociales y estructurales que están
modificando la forma en que los hogares se conforman y toman decisiones.
- Desde
2022 el país registra saldos migratorios negativos superiores a 400.000
personas anuales, reduciendo la población joven y en edad productiva que
permanece en el país.
Implicaciones
estructurales
- El
cambio demográfico tendrá unos efectos relevantes sobre la economía y
varios de estos impactos ya son visibles en el contexto actual del país.
En primer lugar, la menor natalidad implica que el crecimiento de la
población en edad de trabajar será más lento en los próximos años.
- En
segundo lugar, el envejecimiento poblacional incrementa las presiones
sobre el gasto público. La salud, las pensiones y los sistemas de cuidado
continuarán demandando más recursos en un contexto fiscal ya restringido.
- Las
cifras muestran que la demografía dejó de ser un soporte automático del
crecimiento y esta tendencia estructural, difícilmente reversible, debe
formar parte de la política pública para los próximos años.
- Menor
entrada de jóvenes y mayor permanencia de adultos mayores.
- Riesgo
de escasez de talento en sectores intensivos en mano de obra.
- Necesidad
de políticas de empleo para los adultos mayores, reconversión laboral y
formación continua.
- El
envejecimiento reduce el consumo agregado y la inversión.
- La
productividad, más que el número de trabajadores, se convierte en el
principal motor del crecimiento.
- Sectores
como salud, cuidados, vivienda y tecnología de asistencia ganan
protagonismo.
- Presión
continua en las cuentas públicas por el aumento del gasto en salud,
cuidados y pensiones.
- Menor
base de cotizantes por informalidad (≈58 %) y menor población joven.
- Riesgo
de presión creciente sobre el presupuesto nacional y en los entes
territoriales.
- El
modelo actual, centrado en pensiones con Colpensiones, es insuficiente e
insostenible.
- Se
requiere un Sistema Nacional de Cuidados para atender la dependencia
moderada y severa de los viejos y longevos. Habrá mayor demanda de
servicios de salud crónicos y de larga duración.
- Reducción
de la matrícula en educación básica y media.
- Necesidad
y oportunidad para reorientar recursos hacia calidad, innovación y
educación para adultos.
Escenario
demográfico (2025–2055)
- La
población total se estanca y comienza a disminuir antes de 2035.
- La
tasa de dependencia alcanza el 70 % en 2050. La tasa de dependencia es un
indicador demográfico que muestra cuántas personas “dependientes” hay por
cada 100 personas en edad de trabajar. Es clave para entender la
sostenibilidad económica y social de un país que envejece.
Recomendaciones
de política pública
- Rediseñar
el sistema pensional hacia la sostenibilidad y cobertura universal, con
base en el ahorro individual y los fondos de solidaridad pensional.
- Crear
un Sistema Nacional de Cuidados con financiamiento mixto.
- Impulsar
la formalización laboral y la productividad sectorial.
- Incentivos
económicos focalizados (subsidios, licencias, servicios de cuidado).
- Atraer
migración joven y calificada.
- Integración
laboral y reconocimiento de competencias tanto en adultos como en jóvenes.
- Reorientar
la oferta hacia educación técnica para el trabajo, nuevas tecnologías, IA
y reconversión laboral.
- Programas
de aprendizaje a lo largo de la vida.
- Departamentos
con envejecimiento acelerado requieren planes de salud, vivienda y
cuidados diferenciados.
Conclusión
Colombia
enfrenta una transición demográfica profunda, la cual transformará su economía,
su mercado laboral y su sistema de bienestar. El envejecimiento acelerado y la
caída de la fecundidad no son fenómenos reversibles, por lo que el país debe
anticiparse con reformas estructurales, políticas de productividad y una
estrategia integral de ocupación y cuidados de los adultos mayores. Los
próximos 10 años serán decisivos.