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lunes, 4 de mayo de 2026

¿Y AHORA QUÉ SIGUE?

 Comentario 04/05/2026

 

¿Y AHORA QUÉ SIGUE?

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

En el gobierno de Gustavo Petro, para 2026, las proyecciones oficiales y del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) advierten que el déficit fiscal será de cerca del 6-7 % del PIB y la deuda podría mantenerse en una senda insostenible de más del 65 % del PIB si no se corrigen los desequilibrios y el exceso de gasto público. Como contraste y comparación, en el año 2015 —diez años antes— el déficit fiscal era del 3 % del PIB y el endeudamiento público del 45,1 % del PIB. La evolución es creciente y dramáticamente preocupante.

El duro camino que enfrenta la administración que suceda al malhadado gobierno de Gustavo Petro pasa por la asignación de recursos escasos ante necesidades diversas que exceden con mucho las disponibilidades, donde la determinación de prioridades y destinaciones es, en esencia, un asunto complejo. De antemano, puede afirmarse que ninguna necesidad podrá ser satisfecha completamente y que todas son importantes, convenientes y, en algunos casos, inaplazables. Examinemos los porqués para entender las razones y motivaciones que deben acompañar, en nuestra opinión, este proceso de decisión.

La realidad financiera y presupuestal de Colombia está muy apretada y, en la mayoría de los casos, atada a compromisos inflexibles e inmodificables. Típicamente, el presupuesto del Estado colombiano se aplica en los siguientes rubros:

Categoría

Descripción

Participación típica (Funcionamiento)

Gasto social (transferencias)

Salud (UPC), educación (SGP), pensiones, subsidios y programas sociales.

70 % – 80 %

Nómina estatal

Salarios de empleados públicos, prestaciones y aportes patronales.

12 % – 18 %

Gastos administrativos

Bienes y servicios, arrendamientos y operación de entidades.

8 % – 12 %

En consecuencia, entre el 70 % y 80 % del gasto de funcionamiento del Presupuesto General de la Nación (PGN) es gasto social y transferencias, mientras que entre el 20 % y 30 % corresponde a nómina estatal y gastos administrativos, que es de donde se puede recortar más, sin perjuicio de volver más eficientes los gastos sociales actuales y evitar la corrupción. Por supuesto, hay sectores estratégicos que requieren más apoyo del Estado, como la salud, la educación, la ciencia, el sector agropecuario para la suficiencia alimentaria, el combate al narcotráfico y la seguridad.

En términos de financiación, estamos ante un desfinanciamiento que el CARF ha estimado en cerca de $45$-$50$ billones de pesos, lo cual nos deja un gran dilema: ¿cómo financiamos el faltante o dónde recortamos para adaptarnos a los recursos disponibles? Profundizar el gasto público y aumentar el déficit fiscal no es una buena idea por sus efectos negativos en la inflación y en la solvencia de las finanzas públicas, salvo que los precios del petróleo ayuden. Además, mientras más nos endeudemos, más fuerte será el cargo por el servicio de la deuda, que dentro del PGN ya representa alrededor del 22 % del total. Como consecuencia, la calificación crediticia de Colombia ha disminuido hasta el grado especulativo; perdimos el grado de inversión, lo cual encarece el financiamiento externo y aleja la inversión.

También debe considerarse que las turbulencias globales influyen en la deuda: las guerras comerciales (USA-China), la debilidad de países emergentes, la inestabilidad política, las amenazas bélicas, las fluctuaciones de materias primas y el cambio climático. Por desgracia, enfrentamos también una preocupante invasión de cultivos de coca y la inestabilidad en un proceso de paz que no muestra las ventajas pretendidas y deja nubarrones de preocupación por la impunidad de los actores.

Colombia tiene el reto de simplificar los gastos del Estado, que representan cerca del 30 % del PIB. En medio de esto, hay una confrontación ideológica: la izquierda busca profundizar el gasto y la estatización, mientras que la derecha propende por un Estado pequeño pero eficiente para dar espacio al sector privado. Lo recomendable, por supuesto, es lo segundo.

lunes, 23 de febrero de 2026

EL PAÍS DIVIDIDO POR LA POLÍTICA

 Comentario 23/02/2026

 

EL PAÍS DIVIDIDO POR LA POLÍTICA

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

A medida que nos acercamos a las consultas de los partidos y a las elecciones congresionales y presidenciales, que se realizarán en marzo y en mayo (primera vuelta) y en junio (segunda vuelta), se siente con mayor intensidad la polarización en que se encuentra el país, con tanto ímpetu como pocas veces visto en la historia contemporánea. Esta polarización está afectando por igual a las instituciones y a las familias, a los amigos y compañeros, y a todo tipo de personas, sin consideración de sus niveles socioeconómicos ni de educación, pero con mayor intensidad en los grupos poblacionales o los grupos con arraigada ideología que tienen mejor acercamiento y comprensión de los problemas del país.

La polarización proviene de diversas temáticas, independientes o complementarias y, en ocasiones, interdependientes, siendo las de mayor peso las de origen político. Veamos algunos de los temas frecuentes de polarización y división:

Temática política:

  • Las visiones políticas, es decir: la derecha defiende el orden social, la propiedad privada, la libertad empresarial, la iniciativa privada y un Estado limitado; la izquierda busca la igualdad y la equidad mediante un Estado intervencionista en todas las actividades económicas y redistributivo en favor de las poblaciones vulnerables; el centro, por su parte, procura consensos, equilibrio y una economía mixta, privada y pública.
  • Posiciones diversas sobre los acuerdos de paz, sus beneficios, sus alcances y, particularmente, el grado de justicia e impunidad a la que conducen.
  • Sobre la justicia transicional (o JEP) en su orientación ideológica y en la independencia de criterio de sus magistrados.
  • También es un motivo de gran controversia aún en nuestros días el famoso “partidarios del SÍ y del NO en el plebiscito”, que algunos interpretan como que, aunque ganó el NO, se aplicó el SÍ con todas sus consecuencias.
  • La apreciación sobre el gobierno de Gustavo Petro y sus ministros, con una gran inconformidad por la obra de gobierno y su baja ejecución: mucho “tilín tilín y nada de paletas”.
  • La corrupción: la percepción es que poco se ha hecho y que los culpables están parapetados en el Gobierno, en el Congreso o en las Cortes.
  • El gasto público: desbordado, ineficiente y corrupto, y con aumento del endeudamiento del Estado a niveles jamás vistos y sin el cumplimiento de la regla fiscal. El riesgo país se ha elevado considerablemente.
  • Los partidos políticos: han perdido toda credibilidad y se consideran, en general, poco representativos; hoy prima el culto a personas más que a ideologías.
  • Las instituciones del Ejecutivo y el Legislativo se consideran de muy baja credibilidad.
  • La división radical entre los partidarios de las ideologías y políticas de la izquierda, del centro y de la derecha, entre los grupos políticos y entre los grupos de opinión, tan enconada que no permite el logro de consensos.

Temática de paz:

  • El proceso de paz: costoso, ineficiente, demasiadas concesiones y pocos logros.
  • No todos los guerrilleros se desmovilizaron; siguen actuando en forma sanguinaria y alevosa.
  • Las curules de paz, con impunidad, para los miembros de las FARC.
  • Se establecieron compromisos que el país no tiene capacidad de afrontar (los seis puntos del acuerdo de paz) por falta de presupuesto y capacidad de respuesta del Estado.

Temática económica:

  • El gobierno actual ha desbordado el déficit fiscal y el endeudamiento externo.
  • Ha conducido al país al menor crecimiento económico (PIB) en los últimos años, exceptuando la pandemia.
  • Ha permitido la corrupción a través del presupuesto, con los desfalcos que son empleados para beneficio de los funcionarios públicos y los congresistas, como en el caso de la UNGRD.
  • No hay sectores verdaderamente líderes y la competitividad del país no ha mejorado; esto es una responsabilidad dual del Gobierno y del propio sector privado, por supuesto.
  • El desempleo, aunque ha descendido, está acompañado por una profunda y tradicional economía informal.
  • No tenemos una base exportadora amplia y diversificada.
  • El recaudo tributario por rentas se concentra en unos pocos y por IVA afecta a las clases menos favorecidas.
  • La desconfianza ha minado la inversión nacional y extranjera, las cuales están creciendo muy poco para impulsar el verdadero crecimiento y desarrollo del país.
  • El crecimiento de la economía, impulsado por el alto gasto público y por el consumo de los hogares, es insostenible como fuente de crecimiento de largo plazo.

Temática de seguridad:

  • La inseguridad es creciente y, por lo tanto, la confianza inversionista no se restablece.
  • Los grupos criminales no se combaten apropiadamente y con contundencia: “demasiada zanahoria y poco garrote”.
  • El microtráfico se tomó las ciudades.
  • Los cultivos de coca invadieron el país.
  • Las bandas criminales actúan a sus anchas.
  • El secuestro y la extorsión continúan.
  • El asesinato de líderes sociales es permanente.

¿Cómo salir de esta polarización y cómo restablecer la armonía entre los ciudadanos? Aunque tengamos visiones diferentes, ¿cómo lograr que haya acuerdos sobre el país que queremos y sobre cómo construirlo?, todos remando para el mismo lado, con verdaderas

 

domingo, 20 de julio de 2025

EL NEOLIBERALISMO VS EL PROGRESISMO

 Comentario 21/07/2025

 

EL NEOLIBERALISMO VS EL PROGRESISMO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

El Neoliberalismo: Origen, Características e Impacto

El neoliberalismo es una corriente económica y política que promueve el libre mercado, la privatización de empresas públicas y una mínima intervención estatal. Surgió en el siglo XX como una reinterpretación del liberalismo clásico, ganando popularidad en las décadas de 1980 y 1990 con líderes como Ronald Reagan y Margaret Thatcher.

Entre sus características principales se encuentran:

  • La privatización: Transferencia de empresas y servicios del Estado al sector privado.
  • La desregulación: Reducción de normativas estatales para fomentar la libertad económica.
  • El libre mercado: Confianza en que el mercado, con pocas o ninguna restricción, optimiza la asignación de recursos.
  • El Estado limitado: Enfoque del Estado en funciones básicas como seguridad, educación y justicia, con poca intervención en la economía.

Cabe destacar que las características esenciales del neoliberalismo son, una a una, contrarias a lo que pregona el progresismo.

Aunque el neoliberalismo ha sido adoptado en varios países, también ha enfrentado críticas por aumentar las desigualdades sociales y, supuestamente, limitar el acceso a servicios o subsidios estatales.

Impacto del Neoliberalismo en América Latina

El impacto del neoliberalismo en América Latina ha sido profundo y diverso, dependiendo del país y del momento histórico. Durante las décadas de 1980 y 1990, muchos países de la región implementaron políticas neoliberales en un esfuerzo por enfrentar crisis económicas y reducir deudas externas. Estas políticas incluyeron privatizaciones masivas, reducción del gasto público, liberalización del comercio y flexibilización laboral. Su aplicación ha generado muchos resultados positivos y algunos negativos, según el país.

Resultados positivos incluyen:

  • Crecimiento económico: Algunos países experimentaron un aumento significativo en la inversión extranjera y en el crecimiento económico.
  • Estabilidad macroeconómica: Las reformas neoliberales ayudaron a reducir la inflación, disminuir los déficits fiscales y contribuir a estabilizar las monedas locales.
Impactos negativos incluyen:
  • Desigualdad social: Las reformas a menudo beneficiaron más a las élites económicas, dejando parte de la población en condiciones vulnerables.
  • Debilitamiento de servicios públicos: La privatización de servicios básicos como agua, electricidad y salud limitó el acceso para las comunidades más pobres en sitios remotos.
  • Protestas sociales: Estas políticas generaron tensiones sociales y políticas, con movimientos de resistencia que cuestionaban los costos humanos de las reformas.

Un caso emblemático es el de Argentina, donde el modelo neoliberal aplicado en la década de 1990 condujo inicialmente a una estabilidad económica, pero luego culminó en la crisis financiera de 2001. Por otro lado, en Chile, las políticas neoliberales iniciadas en los años 70, bajo la dictadura de Pinochet, ayudaron a modernizar la economía, aunque han sido duramente criticadas por perpetuar la desigualdad.

El Neoliberalismo en Colombia

En Colombia, el neoliberalismo comenzó a tomar fuerza en la década de 1990, influenciado por organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. Las políticas neoliberales incluyeron la privatización de empresas estatales como Telecom, Promigas, Isagen y Avianca, entre otras, así como la desregulación económica, la apertura comercial y la reducción del gasto público. El neoliberalismo ha tenido impactos positivos y negativos significativos en Colombia en diversos sectores:

  • Educación: Las políticas neoliberales han promovido la privatización y la reducción del gasto público en educación. Esto ha generado desigualdades en el acceso a la educación, especialmente en las zonas rurales.
  • Salud: La reforma del sector salud en 1993, basada en la Ley 100, introdujo la privatización de los servicios médicos. Actualmente, se cuenta con una cobertura de más del 90% de la población, pero aún hay zonas apartadas que no tienen acceso adecuado a servicios de salud.
  • Empleo: La flexibilización laboral y la desregulación han llevado a una mayor movilidad laboral, pero también a la inestabilidad en el empleo, según el movimiento sindical. Esto incluye contratos temporales, algunos con bajos salarios, y una disminución en la protección de los trabajadores.
  • Infraestructura: En cuanto a la infraestructura, las políticas neoliberales han promovido la inversión privada en proyectos como carreteras y servicios públicos, modernizando la infraestructura y las capacidades del país.

Conclusión

Dependiendo de la orientación ideológica de los gobiernos, la vigencia del neoliberalismo es una opción válida en muchas economías y es bienvenida siempre que se eviten excesos en el sector privado. El neoliberalismo es un modelo económico, político y social preferible al estatismo, los populismos y los nacionalismos pregonados por movimientos progresistas, como el Pacto Histórico de Gustavo Petro en Colombia.

 

martes, 28 de enero de 2025

MÁS SOLUCIONES, MENOS IDEOLOGÍA

 Comentario 28/01/2025

 

MÁS SOLUCIONES, MENOS IDEOLOGÍA

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Estamos al frente de un gobierno estatista y totalitario, es decir, un régimen que pretende que el Estado direccione, intervenga y decida sobre todo tipo de asuntos de la comunidad a nivel nacional, regional y local. Además, con su ideología de corte socialista y autocrático, alardea con tener la opinión correcta y única para cada uno de los temas del país.

Son pocas en realidad las soluciones y realizaciones del gobierno de Gustavo Petro en los más de dos años de su mandato. Por andar en polémicas y amenazas a sus contradictores, se enfrasca en la discusión y no en la solución. Demasiados intentos y proyectos de reformas en todos los campos, tales como la pensional, la laboral, los servicios públicos, la salud, la composición de órganos técnicos, sindicatos y juntas en muchos organismos y cámaras de comercio, la educación, el sistema general de participaciones, etc., son el día a día de sus planteamientos. Su injerencia en partidos políticos, grupos sociales y comunitarios es una constante; quiere tener presencia, mando y decisión sobre todo y sobre todos.

Pero las realizaciones en cuanto a la salud, la educación, la pacificación del país, su progreso, su desarrollo, su crecimiento, el saneamiento de las cuentas fiscales del gobierno, los ingentes problemas de desempleo e informalidad, el avance de la infraestructura rural y urbana, el apoyo a sectores productivos, a empresas agrícolas, agroindustriales, industriales, mineras y de servicios, entre muchos otros temas, no se ven por ningún lado. Demasiada ideología y poco gobierno con soluciones reales. Si complementando su discurso se vieran sus realizaciones, el asunto sería diferente, pero “mucho tilín, tilín y nada de paletas”.

En realidad, el problema no es solo con su ideología, es querer imponerla por encima del pensamiento de los demás y apuntarse como suyas realizaciones que no lo son. Independientemente de su ideología, un gobierno que sea proactivo, que ejecute y transforme y en el que se vea el progreso y el mejoramiento en distintos campos de la actividad del país, sería ampliamente respetado y aún acatado, pero la sola imposición de su ideología y de su injerencismo desbordado no deja espacio para la concordia y la armonía con los diferentes estamentos de la sociedad.

Por imponer su ideología a rajatabla, está creando problemas complejos en temas tan sensibles como el sector energético (carbón, petróleo, gas, energías eólicas, hidráulicas y solares), algunos por poner trabas para su desarrollo y otros por no avanzar y ser fuente de verdaderas soluciones. Ni hablar del caos en que tiene el sector salud y la controversial unidad de pago por capitación (UPC), la cual es insuficiente a todas luces para sufragar la operación del sistema de salud. Y como estos, hay otros sectores de la actividad nacional que experimentan obstáculos, pocos avances o verdaderos retrocesos. Por cierto, está ahuyentando la inversión extranjera, quienes no ven con buenos ojos la orientación de su gobierno y, por el contrario, observan cómo se eleva el riesgo país.

Los problemas de las cuentas de gobierno, como el déficit fiscal, el presupuesto público, el endeudamiento interno y externo, cada vez tienen un peor “color” y más lejana solución. También están contagiados por un manejo ideológico y no de prudencia fiscal.

Si se suman a la poca acción y ejecución eficiente y eficaz de su gobierno en todos los campos, los problemas de corrupción o fraude que acusan su campaña y algunas de sus dependencias de gobierno, como la Unidad de Riesgo de Desastres, en realidad estamos en un escenario complicado.

Gustavo Petro, cuando no está peleando o imponiendo a otros su ideología y sus criterios, está defendiéndose del supuesto “golpe blando” que le quieren dar, según su opinión, y como respuesta a las actuaciones de organismos de decisión y control del Estado colombiano. No hay tal persecución ni golpe blando como afirma el presidente y, por el llamado fuero integral que lo inviste, no puede pretender estar exento de investigaciones y acusaciones de hechos ocurridos durante su campaña electoral o durante su gobierno del “cambio”, como lo han corroborado organismos de justicia nacionales e internacionales.

Compartimos con el expresidente César Gaviria Trujillo, en entrevista para la Revista Semana, su comentario (domingo 3 de noviembre de 2024): “Gaviria fue enfático en afirmar que Petro, más allá de haber salido electo como presidente de Colombia, piensa que “fue elegido una especie de rey”, ya que quiere darle instrucciones y órdenes a la Fiscal, a las Cortes, al Consejo de Estado, al Consejo Nacional Electoral, a las Cámaras de Comercio, a las Comisiones Reguladoras, etc.

Se necesitan más soluciones con menos ideología y, por supuesto, con el cumplimiento de la ley que es para todos los colombianos. De hecho, coincidimos también con el expresidente César Gaviria Trujillo, actual director del Partido Liberal Colombiano, cuando afirma, al hablar del presidente que necesita Colombia para el 2026:

“Uno que trabaje por todos los colombianos todos los días, que erradique la pobreza, que construya la paz, que no venga a imponer, sino a concertar, a construir sobre lo construido, no a arrasar lo que por años se ha construido con tanto esfuerzo, que trabaje todos los días, que genere confianza, que tenga ideas claras y modernas, que ayude a la gente. A la gente hay que devolverle la esperanza de vivir en Colombia, y, entre otras, que no se crea un mesías” (EL TIEMPO, 3 de noviembre de 2024).

domingo, 12 de enero de 2025

EL ESCENARIO DEL 2025

 Comentario 13/01/2025

 

EL ESCENARIO DEL 2025

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Mirado globalmente, y en una síntesis muy apretada, el 2024 terminó mejor de lo originalmente esperado, con una inflación cercana al 5.2%, un crecimiento del PIB de más o menos el 1.8% y un desempleo por debajo del 9%. Hubo factores muy favorables como el desenvolvimiento del sector agrícola, especialmente el café, la dinámica del sector público y otros como el sector turístico, que resultaron muy propicios, así como también las remesas de ciudadanos colombianos desde el exterior, las cuales ascienden a cerca de US $12,000 millones en ese año.

Otros sectores como la construcción, la vivienda, la industria, y la infraestructura dejaron saldos negativos o de muy baja contribución. La inversión extranjera directa (IED) se retrajo como consecuencia de la percepción de elevado riesgo político y de país que las calificadoras de riesgo asignan a Colombia. Para el cierre del año, además, ya se experimentaba el problema de insuficientes recaudos en el gobierno central y la desfinanciación de las cuentas públicas, la cual se acentuará en el 2025.

El entorno mundial fue desafiante en medio de guerras como la de Ucrania y Rusia, y las del Medio Oriente, Israel y Gaza y sus vecinos, entre otras de menor resonancia, las cuales agudizaron los problemas geopolíticos, a los que se sumaron las diferencias ideológicas sobre el medio ambiente y el cambio climático.

En Colombia, el año se caracterizó por tensiones políticas y por relaciones deterioradas entre el gobierno, el Congreso y la rama de la justicia, lo cual condujo a un clima de inversión bastante negativo.

Hay problemas graves como el estado del sector salud, y todo el ecosistema de entidades y personas participantes del mismo, debido a la desfinanciación de la UPC (Unidad de Pago por Capitación), la cual resulta insuficiente frente al costo de la prestación de los servicios, induciendo a problemas de mal servicio, inatención o desatención, y quiebra de instituciones, lo que se traducirá en niveles de salud deteriorados y mayor gasto de bolsillo de los colombianos para sufragar esta necesidad inaplazable.

El lunar más oscuro estuvo en el campo de la inseguridad y la violencia, generalizada por todas partes del país y enconada en zonas como la costa pacífica y el sur del país, el Catatumbo, el Cauca, el Chocó, el norte de Antioquia, Córdoba y el medio Magdalena. La extorsión se enseñorea en el país, principalmente a todo tipo de personas y comerciantes, y las autoridades no imponen medidas eficaces.

"Vistos estos hechos, ¿cómo se avizora el 2025? En líneas generales, veamos:

La situación de violencia e inseguridad parece que continuará. No se ven planes de acción eficaces para solucionarlos, y las autoridades del ejército y la policía parecen tener las manos atadas para combatir con fuerza y decisión estos fenómenos, tanto como el de los cultivos ilícitos.

Hay tres grandes amenazas:

En la economía interna, las consecuencias del abultado desfinanciamiento del Estado y el déficit fiscal restringirán el consumo y la inversión pública, que son fuertes dinamizadores de la demanda agregada. ¿Cómo sorteará un gobierno que ha tenido los mayores presupuestos de gasto, ahora en un momento de estrechez, para seguir ofreciendo subsidios y beneficios a troche y moche? ¿Con cuáles recursos? ¿Cuáles serán sus prioridades y cómo será la asignación eficiente y eficaz en su aplicación? Los subsidios son parte de la ideología de su corriente del progresismo político y del interés de defender su preeminencia para tener un lugar de realce en las elecciones del 2026, independientemente del candidato que presenten.

¿Podrán el consumo y la inversión privadas suplir la dinámica de la actividad del sector oficial? Es muy difícil que sea así, pero es una gran pregunta que solo el correr del año 2025 nos confirmará. El riesgo país seguirá siendo alto, como para animar una mayor Inversión Extranjera Directa (IED), y el sector externo dependerá del segundo de los factores que comentaremos a continuación.

El impacto en la economía mundial de la elección de Donald Trump en EE. UU. y su amenaza de una política de altos aranceles, protección del mercado norteamericano, poca participación en organismos como la OTAN o en suministrar armas o financiamiento a Ucrania en su guerra con Rusia, la solución “a lo supermán” que tiene prevista para este conflicto, las trabas a la inmigración, la persecución de las drogas, las restricciones prometidas a países de Latinoamérica por sus políticas favorables frente a dictaduras como Venezuela y, entre ellos, a Colombia, México y Brasil como sus “soportes” diplomáticos y comerciales. Su posición en los conflictos geopolíticos con China, Irán, Rusia, Medio Oriente y con Taiwán frente a una eventual invasión china, entre muchos otros. Y, por supuesto, los propios retos de la economía norteamericana, en el empleo, el crecimiento y en el progreso de su país, así como los modernos desafíos de la inteligencia artificial para todo el mundo.

El tercer problema es lo que suceda en la Venezuela de Nicolás Maduro, ahora y en el futuro, con la sucesión presidencial de Edmundo González Urrutia, ganador de las elecciones, en materia de polarización, violencia, economía, relaciones exteriores y sus consecuencias en el progreso y el desarrollo de esa nación. Los 2.219 km que Colombia tiene como frontera con ese país y el flujo continuo de migrantes venezolanos buscando nuevos horizontes son motivos suficientes para pensar que todo lo que suceda allá repercutirá aquí.

Año desafiante el 2025, pero según la milenaria cultura china, será el año de la serpiente que muda de piel, que traerá progreso y bienestar. Esperemos que la serpiente china nos ayude a sobrellevar tan exigente año. Salud, ocupación, progreso y bienestar es lo que todos necesitamos.

EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS

  Comentario 11/08/2026   EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS   Por: Carlos Alberto Mejía C. Ingeniero Industrial y Administ...