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lunes, 3 de agosto de 2026

BIEN IDOS EL POPULISMO Y EL PROGRESISMO

 Comentario 03/08/2026

 

BIEN IDOS EL POPULISMO Y EL PROGRESISMO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Se avecina el cambio de gobierno, con la despedida del primer mandato presidencial de la izquierda radical en Colombia, representado por el presidente Gustavo Petro, su partido, el Pacto Histórico, y todas las autollamadas organizaciones sociales que lo han acompañado, en realidad más políticas que sociales.

Este gobierno fue en su elección, inclusive, favorecido con la opinión de personas de centro y derecha, bajo la idea de que el país debería conocer un mandato de izquierda y su énfasis social y anticorrupción: “hay que darle una oportunidad a la izquierda”, era lo que se afirmaba. Así que, en la elección de Gustavo Petro, quien, aunque no fue elegido por una mayoría abrumadora de votos, ganó en forma democrática.

Se comenzó con un gobierno con ministros y funcionarios de organismos y empresas del Estado con varios orígenes políticos, en la idea de una gran pluralidad nacional. Sin embargo, esta idea se abandonó rápidamente, para hacer un cambio drástico hacia personas que eran líderes de izquierda, algunos de ellos, claramente desconocidos por las grandes mayorías del país. El país recibió con interés la presencia de gente nueva y desconocida, bajo la expectativa de lo nuevo, lo distinto y, posiblemente, esperaba encontrar personas sin ninguno de los resabios de la clase política tradicional, menos en materia de corrupción. Nadie censura el origen de estas personas, sus etnias o sus convicciones políticas; sin embargo, muchos fueron criticados por su falta de conocimiento y experiencia previa.

La condición de los ministros y funcionarios, salvo algunas excepcionales singularidades, fue desastrosa, demasiados funcionarios llenos de intereses individuales, francamente corruptos y en muchas ocasiones, ineptos; de allí la enorme rotación del gabinete de Gustavo Petro y demás funcionarios públicos, todo lo cual salió caro en términos del logro de un gobierno eficiente y eficaz, enfocado en la solución real de los problemas y con clara decisión de combatir la corrupción. Se afirmaba, en su momento, que el Consejo de ministros era una “jaula” llena de tropiezos, zancadillas, golpes bajos, contradicciones de unos y otros, ataques a diestra y siniestra, etc. En consecuencia, las ejecutorias positivas del gobierno Petro se cuentan en los dedos de la mano y, las negativas, por montones.

Si sumamos a la ineficiencia de estos funcionarios su marcada ideologización por imponer los enfoques políticos, económicos y sociales de la izquierda, tales como la estatización de muchas funciones, la minimización de la empresa privada y el sector empresarial, la nula participación en el gobierno de diversos sectores de opinión como fuentes de mejoramiento y progreso, entre otros factores de mala administración y de una corrupción que brotaba por todas partes. Se radicalizó la administración del Estado, con una gran centralización de funciones y decisiones en Bogotá, minimizando la importancia y el concierto con las regiones y sus soluciones; hubo concentración de poder, minimizando la independencia y la coordinación con las demás instituciones (Cortes, Congreso y Organismos de Control).

Fuera del fenómeno de corrupción y mal gobierno, la no atención oportuna y asertiva de algunos temas de orden nacional ha causado serios reveses y difíciles problemas cuya solución tardará años y, en algunos casos, generaciones, como son los principales que se enumeran a continuación, entendiendo que su origen pudo no ser en el gobierno Petro, pero que su solución fue mal atendida en este mandato, así:

  • Los reveses y los laberintos de la paz total y sus consecuencias en la extensión de los narco cultivos y el narcotráfico. La seguridad, además, se perdió en amplias extensiones de la geografía.
  • Los gravísimos problemas en el sector salud y la famosa insuficiencia en la Unidad de Pago por Capitación (UPC), no corregida, adrede, por su ministro de Salud “estrella” Guillermo Alfonso Jaramillo, por razones ideológicas.
  • Los problemas originados en los sectores de hidrocarburos (especialmente, carbón, petróleo y gas), que han ocasionado un retroceso en la exploración, explotación y comercialización de estos energéticos, por razones ideológicas sobre el cambio climático.
  • La corrupción rampante en muchos de los órganos de gobierno con compromiso de familiares, amigos, relacionados, clase política, funcionarios del Congreso y del propio Gobierno.
  • El déficit fiscal y el endeudamiento público desbordados, por exceso de gasto para “premiar” a sus favorecedores, fenómeno que ha desquiciado las finanzas públicas, con sus consecuencias negativas en la persistente inflación, la revaluación del peso y las altas tasas de interés. De hecho, el riesgo país se ha elevado en este gobierno, conduciendo a recursos cada vez más caros para el financiamiento del Estado.
  • El alza desmesurada en el salario mínimo legal vigente, que desbordó todos los presupuestos y es un estímulo para la inflación que soportan las empresas y las familias.
  • La creación de cargos públicos y las órdenes de prestación de servicios que han ayudado a profundizar el déficit fiscal y el endeudamiento público.
  • Los autodenominados progresismos de izquierda, como el Pacto Histórico en Colombia, son populistas y frecuentemente se acompañan de nacionalismos, es decir, se explota el sentimiento nacional para encubrir los daños que causan a la economía, a las instituciones y a la sociedad, especialmente cuando estos ya son inevitables; así nos ha ocurrido con el gobierno de Gustavo Petro en Colombia.

Tenemos suficientes razones para concluir que el mandato que termina no ha sido afortunado para el país, y colegir, entonces, que “bien idos el populismo y el progresismo de Gustavo Petro y su grupo político, el Pacto Histórico”.

lunes, 27 de julio de 2026

ENFOQUES ECONÓMICOS SOBRE LA INFLACIÓN

 Comentario 27/07/2026

 

ENFOQUES ECONÓMICOS SOBRE LA INFLACIÓN

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Recordemos que la inflación es el alza generalizada en los precios de los bienes y servicios, sean de origen nacional o extranjero, lo cual crea una presión incremental de precios, es decir, precios que se elevan inducen a otros precios a elevarse, por lo cual es considerada, en general, como un problema macroeconómico que afecta a hogares, empresas, organizaciones y al propio Estado. Sin embargo, la inflación tiene efectos positivos y negativos, pero los segundos suelen pesar más cuando la inflación es alta o volátil. Aun así, una inflación baja y estable —del orden del 2–4%, que frecuentemente es el rango meta de los bancos centrales— puede tener ciertos beneficios para la economía. Veamos:

Factores negativos de la inflación (especialmente cuando es alta o volátil)

  • Pérdida de poder adquisitivo. Los ingresos reales caen, especialmente para los hogares de ingresos fijos o con ingresos informales.
  • Incertidumbre y menor inversión. Las empresas no pueden planear con certeza costos ni precios, lo que reduce la inversión y el crecimiento.
  • Aumento de tasas de interés. Para controlar la inflación, los bancos centrales suben las tasas, encareciendo el crédito y frenando la actividad económica.
  • Erosión del ahorro. El dinero pierde valor en el tiempo, desincentivando el ahorro y afectando la estabilidad financiera de los hogares.
  • Distorsiones en precios relativos. No todos los precios suben igual; esto genera malas decisiones de consumo e inversión.
  • Afectación desproporcionada a los más vulnerables. Los hogares pobres destinan más ingresos a alimentos y transporte, que suelen subir más rápido.
  • Riesgo de espiral precios–salarios. Si los trabajadores piden aumentos para compensar la inflación y las empresas suben los precios para cubrir el incremento en sus costos, la inflación se vuelve persistente.
  • Desindexación y renegociación constante de contratos. Aumenta la fricción económica y los costos administrativos.

Factores positivos de la inflación (cuando es baja y estable)

  • Facilita el ajuste de los salarios reales. Una inflación moderada permite que los salarios reales mejoren.
  • Evita la deflación. La deflación, que consiste en la caída general de precios, es decir, lo contrario de la inflación, es peligrosa porque frena el consumo y puede llevar a recesiones profundas. Una inflación baja actúa como «colchón» frente a la deflación.
  • Permite tasas de interés reales negativas. Si la inflación es ligeramente positiva, los bancos centrales pueden usar tasas reales bajas o negativas para impulsar el crédito y la inversión.
  • Incentiva el gasto y la inversión. Si los precios suben lentamente, las personas y las empresas prefieren invertir o consumir hoy en lugar de esperar, lo que dinamiza la economía.
  • Reduce el peso real de las deudas. La inflación disminuye el valor real de las deudas a largo plazo, beneficiando a gobiernos, empresas y hogares endeudados.

Ahora, la inflación alta y persistente se combate combinando políticas monetarias, fiscales y medidas de oferta que reduzcan presiones de precios sin frenar en exceso la actividad económica, así:

  1. Política monetaria: el instrumento central.

La herramienta más utilizada por los bancos centrales, como el Banco de la República de Colombia, es el aumento de las tasas de interés de referencia, dentro del esquema de metas de inflación. Cuando las tasas suben, se encarece el crédito, baja el consumo y la inversión, y con ello se reduce la presión de la demanda y su influencia sobre los precios.

Mecanismos principales:

  • Subir tasas de interés para enfriar la demanda.
  • Controlar la cantidad de dinero en circulación.
  • Anclar expectativas de inflación mediante comunicación clara.
  • Mantener estabilidad monetaria para evitar depreciaciones abruptas.
  1. Política fiscal: ajustar el gasto público y los impuestos.

La política fiscal puede complementar o contradecir la política monetaria. Para que funcione, ambas deben ir en la misma dirección. Herramientas fiscales para reducir la inflación:

  • Reducir el gasto público en momentos de exceso de demanda.
  • Aumentar impuestos para disminuir el ingreso disponible.
  • Mejorar la sostenibilidad fiscal para evitar presiones sobre tasas de interés y el tipo de cambio.
  • Coordinar tiempos: si el Banco Central sube las tasas de referencia, pero el gobierno aumenta el gasto, los efectos se neutralizan.
  1. Medidas de oferta: atacar los precios desde la producción.

Cuando la inflación proviene de choques de oferta (alimentos, energía, insumos importados, etc.), subir las tasas no es suficiente. Se requieren medidas que reduzcan los costos o aumenten la producción.

Ejemplos aplicados en Colombia:

  • Reducción de tasas de interés para productores agrícolas.
  • Créditos dirigidos a pequeños productores para aumentar la oferta.
  • Acuerdos con gremios para reducir costos logísticos y de alimentos.
  • Programas para combatir el crédito informal («gota a gota») que presiona los precios en la economía popular.
  1. Medidas estructurales: evitar que la inflación se vuelva recurrente.

Estas medidas no bajan la inflación de inmediato, pero previenen ciclos inflacionarios:

  • Mejorar la infraestructura logística para reducir costos de transporte (el túnel del Toyo, por ejemplo, en Antioquia).
  • Aumentar la competencia en sectores concentrados.
  • Fortalecer la seguridad jurídica y la estabilidad regulatoria.
  • Impulsar la productividad agrícola e industrial.
  • Reducir la informalidad laboral y empresarial.

En síntesis:

Combatir la inflación requiere coordinación entre:

  • El Banco Central, quien controla la demanda a través de la tasa de interés.
  • El gobierno, ajustando gastos e impuestos para no incrementar la demanda.
  • Los sectores productivos, para aumentar la oferta con el fin de aminorar los precios y reducir los costos de producción.

martes, 21 de julio de 2026

EL FRACASO DE LAS NACIONES

 Comentario 21/06/2026

 

EL FRACASO DE LAS NACIONES

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

Para 1950, tomado como punto de referencia, Corea del Sur era más pobre que casi todos los países latinoamericanos; hoy es una potencia tecnológica reconocida a nivel mundial. En contraste, América Latina en 1950 tenía:

  • PIB per cápita muy superior al coreano (Argentina y Uruguay estaban entre los más ricos del mundo).
  • Mayor urbanización y base industrial inicial importante (México, Brasil, Argentina).
  • Sin embargo, estructuras productivas dependientes de materias primas y poca diversificación.

La clave del progreso extraordinario de Corea del Sur desde 1950 se explica por una combinación de políticas estatales coherentes, industrialización orientada a la exportación, fuerte énfasis en la educación y una coordinación estrecha entre el Estado, las empresas y la academia.

Corea del Sur logró una convergencia económica con países desarrollados, así:

  • PIB per cápita cercano al de países europeos desarrollados.
  • Líder global en semiconductores, automóviles, electrónica, construcción naval y robótica.
  • Empresas como Samsung, Hyundai, LG son actores globales.
  • Educación altamente competitiva, fuerte inversión en Investigación y Desarrollo (I+D).
  • Distribución del ingreso más equitativa que la mayoría de los países latinoamericanos.

Todo lo anterior nos debe invitar a la reflexión sobre qué tanto pueden ser exitosos los países o qué tanto su desenvolvimiento los puede conducir al fracaso. Las naciones no fracasan por falta de recursos naturales, por condiciones geográficas adversas o por supuestas diferencias culturales. Fracasan, ante todo, por la calidad de sus instituciones y las rivalidades políticas (polarización y pugnacidad). Cuando las reglas del juego político y económico se diseñan para beneficiar a unos pocos (grupos económicos, sociales o políticos) a costa de la mayoría, el resultado es un círculo vicioso de pobreza, confrontación, desigualdad y estancamiento.

Las instituciones que concentran el poder y permiten que élites políticas, sociales o económicas capturen la riqueza generan incentivos perversos. En estos sistemas, innovar es riesgoso, invertir es inútil y prosperar es casi imposible sin conexiones políticas. La ciudadanía pierde confianza, la economía se vuelve ineficiente y el Estado se transforma en un mecanismo de extracción, no de desarrollo.

Por el contrario, las instituciones que distribuyen el poder, protegen los derechos de propiedad, garantizan la competencia y permiten que la ciudadanía participe en las decisiones colectivas son las más exitosas. Estas instituciones fomentan la creatividad, la movilidad social (progreso y bienestar) y la inversión de largo plazo. No prometen perfección, pero sí crean las condiciones para que la sociedad avance.

El fracaso nacional ocurre cuando las instituciones excluyentes se consolidan y se vuelven difíciles de desmontar. Los grupos de poder que se benefician del sistema tramitan reformas a su favor, temen perder privilegios y perpetúan estructuras que impiden el progreso. Así, la historia de muchas naciones es el relato de cómo grupos poderosos (económicos, políticos o sociales), quienes moldean el Estado para su beneficio —incluso si eso significa sacrificar el bienestar colectivo—, han conducido al fracaso de sus naciones.

En última instancia, las naciones fracasan porque el poder se concentra y se usa para excluir, no para construir. Y prosperan cuando el poder se distribuye (descentralización y autonomías regionales, con competencias y recursos), no cuando se centraliza. Así, el desarrollo no es un accidente: es el resultado de instituciones que permiten que la mayoría participe, innove y se beneficie del crecimiento. En consecuencia, el fracaso de las naciones no es un accidente histórico ni un efecto inevitable de la geografía o la cultura.

En el caso colombiano, las causas profundas se encuentran en la estructura y evolución de sus instituciones y sus grupos de poder, quienes durante largos periodos han funcionado de manera concentrada, centralizada y excluyente, favoreciendo a grupos reducidos y limitando las oportunidades de la mayoría. Esta dinámica, lejos de ser abstracta, se manifiesta en la vida cotidiana: desigualdad persistente, baja movilidad social, economías regionales atrapadas en ciclos de violencia y un Estado que avanza, pero de forma desigual y fragmentada.

Colombia no fracasa por falta de recursos ni por carencias culturales. Fracasa allí donde el poder se usa para excluir y donde la ciudadanía y las regiones quedan atrapadas en estructuras que limitan su potencial. Colombia prosperará en la medida en que logre construir instituciones verdaderamente representativas, capaces de integrar territorios, distribuir oportunidades (no centralizarlas) y romper los círculos de desigualdad que han marcado su historia.

Colombia se ha caracterizado a lo largo de los años por:

  • Instituciones que excluyen más de lo que integran: poderes centralizados y concentrados.
  • Territorios desconectados del Estado: no hay visión nacional de región, ni autonomía en sus competencias y decisiones.
  • La economía atrapada entre la informalidad y la captura de beneficios para unos pocos.
  • El círculo vicioso de la desigualdad: el progreso desigual de los territorios y la concentración de la riqueza impiden superar las brechas de la desigualdad.

¿Por qué Colombia no ha fracasado del todo?

Colombia es un caso híbrido: no es un Estado fallido, pero tampoco es un Estado plenamente exitoso. Su resiliencia institucional —modelo democrático, instituciones independientes, elecciones regulares, prensa relativamente libre, banca sólida, ciudades innovadoras— convive con fallas estructurales profundas. Esta dualidad explica por qué el país progresa, pero lo hace de manera desigual, lenta y con retrocesos frecuentes.

Colombia prosperará a niveles superiores de crecimiento y desarrollo si y solo si logra construir instituciones verdaderamente democráticas, representativas, eficientes, descentralizadas y no corruptas, capaces de integrar territorios, pero con visión de país y de región, no solo de país. Si, además, logra distribuir oportunidades y romper los círculos de desigualdad que abaten muchas regiones de su geografía.

 

martes, 23 de junio de 2026

LO QUE SIGUE

 Comentario 23/06/2026

 

LO QUE SIGUE

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Después de la campaña más agresiva que haya presenciado el país, tenemos un resultado electoral que favorece al candidato Abelardo de la Espriella (ADLE). La campaña estuvo llena de agresiones, mensajes polarizantes y descalificación de los unos y de los otros. De hecho, puede decirse que la opinión pública quedó marcada por las inclinaciones políticas y por la convicción de votar en contra de quien nos pareciera el candidato más inapropiado. El voto en blanco disminuyó, lo cual significa que las personas tomaron partido a un lado u otro de las dos orillas, izquierda y derecha, quienes ofrecían diferentes soluciones para la vida futura del país y una visión de país diametralmente distinta entre las dos propuestas, veamos:

La izquierda con Cepeda-Quilcué, por un lado, con un enfoque radical de redistribución de la riqueza para favorecer a las poblaciones vulnerables, a partir de un Estado robusto, director e interventor de la economía, con un fuerte sesgo hacia el sector privado y el mercado, y la expectativa de una nueva asamblea nacional constituyente que modifique la Constitución de 1991, si las condiciones de gobernabilidad y reformas sociales no los favorecían. Con una política de apoyo y continuidad a la paz total, que ahora con Cepeda se llamaría paz integral, implementada sin éxito por el presidente Petro. Relaciones internacionales según conveniencias ideológicas. El presidente Petro, con todo el aparato y recursos del Estado, intervino en toda la campaña para apoyar al candidato Cepeda, si bien la Constitución expresamente se lo prohíbe, a pesar de lo cual Cepeda perdió.

La derecha con De la Espriella-Restrepo, por su parte, con un esquema ideológico totalmente contrario, fundamentado en el crecimiento económico, la libertad ciudadana y empresarial, con fuerte apoyo al sector privado como motor del crecimiento y del empleo y con la pretensión de tener un Estado fuerte pero reducido. Mano dura en materia de paz y narcotráfico (persecución desde el cultivo, no solo incautación de la cocaína procesada), buscando el sometimiento de los grupos criminales, más que la negociación y el acuerdo. Expectativa de fortalecimiento de la fuerza pública. Las soluciones en materia social continuarán con los subsidios ya creados, pero especialmente generando nuevas oportunidades productivas para todos a partir del crecimiento de la economía del país. Más que nuevos subsidios y mejor focalizados, se requiere mayor ocupación como medida para superar las desigualdades y las inequidades. Enfoque regional y descentralizado de la administración pública. Fortalecimiento de relaciones internacionales, especialmente con EE. UU.

En consecuencia, lo que podemos esperar, después de esta elección tan pugnaz, con una participación democrática sin precedentes que llegó al 63.55% de los ciudadanos acreditados para sufragar, es un fortalecimiento de la democracia y de las instituciones, de la Constitución de 1991, las cuales habían sido atacadas y desconocidas por el gobierno de Petro, con los famosos “no me dejan gobernar y me van a dar un golpe blando”, nada de lo cual ocurrió.

Veremos cambios en el gobierno De la Espriella-Restrepo, con relación al gobierno de Petro-Márquez, en:

  • No solo redistribución de la riqueza, fuerte impulso al crecimiento, al sector privado y la libertad de inversión.
  • Modelo político, con un gobierno para todos, sin sectarismos, no solo para los favorecedores en su elección.
  • Sin la paz total de Petro, pero con paz, buscando el sometimiento sin beneficios para los violentos.
  • Con combate al narcotráfico desde el cultivo, no solo con la coca procesada.
  • Modelo económico, fundamentado en el crecimiento, aumentar la “torta” para que más personas tengan más oportunidades. No solo subsidios.
  • Recuperación paulatina de Ecopetrol.
  • Políticas favorables para exploración y explotación de hidrocarburos, fracking responsable y fomento a energías alternativas.
  • Paulatinamente lograr un mejoramiento en el riesgo país.
  • Igualmente, reducción del déficit fiscal, del endeudamiento y del gasto público, sin gigantismo del Estado ni uso político y electoral de su gasto.
  • Relaciones internacionales pragmáticas no ideologizadas.
  • Respeto y buenas relaciones con Congreso, Cortes y organismos de control.
  • No más “el pueblo y la Constitución soy yo”, como afirma Petro.
  • Respeto y colaboración con el sector privado, los mandatarios regionales y las demás instituciones del país.
  • Juzgamiento eficaz de los delitos del presidente, sus funcionarios y sus campañas. Ley para todos.
  • Reformas sociales siempre que se construya sobre lo construido.

Luego de las elecciones, el país debe regresar a una senda de estabilidad y gobernabilidad para evitar una incertidumbre que anule los avances económicos y sociales. Generar confianza en el modelo político, en las reglas de juego y en el respeto a la Constitución de 1991 es el escenario indispensable para realizar las transformaciones que la nación requiere.

 

Un voto de confianza en las instituciones y en el modelo económico enviará señales positivas al mercado, facilitando la reducción del riesgo país, la disminución de la inflación y la reactivación de los flujos de inversión extranjera y de portafolio. Finalmente, el nuevo presidente debe ejercer una visión de Estado integral, impulsando el progreso regional y gobernando para todos los colombianos, sin distinciones ideológicas.

lunes, 26 de enero de 2026

¿EL PESO COLOMBIANO UNA MONEDA FUERTE?

 Comentario 26/01/2026


 ¿EL PESO COLOMBIANO UNA MONEDA FUERTE?

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Desde un valor del dólar de $5.061,21 pesos por dólar el 5 de noviembre de 2022, el valor de la divisa estadounidense ha descendido hasta un precio de $3.630,33 por dólar el 23 de enero de 2026, una variación decreciente de 28,27 %, con una marcada tendencia al descenso dada la fuerte avalancha de dólares que se prevé llegará al país este y los próximos años. Con esta sola evidencia podríamos afirmar que el peso colombiano se volvió una moneda fuerte frente al dólar; es decir, el peso viene ganando valor y el dólar, por consiguiente, viene perdiendo valor.

¿Qué motiva esta conducta? Si el peso colombiano no es una divisa que tenga reconocimiento como moneda de cambio en el ámbito internacional o siquiera regional; es decir, el peso colombiano nunca ha sido una moneda fuerte frente al resto de monedas del mundo. De hecho, como muchas otras naciones, requerimos de reservas en dólares americanos para poder realizar transacciones de bienes, servicios y capitales con otros países.

Veamos algunas razones que explican esta conducta, entendiendo que el dólar, como cualquier otra “mercancía”, deriva su precio del libre juego de la oferta y la demanda; es decir, si hay demasiados dólares en el mercado, el precio del dólar baja y si, por el contrario, el dólar escasea, el precio sube. La conclusión, obvia, es que debemos afirmar que, en esencia, hay demasiados dólares en el mercado colombiano que explican la conducta de su precio descendente. ¿Cómo se evidencia?:

 

1. La tendencia del dólar a nivel mundial.

Esta primera razón es de origen externo e incontrolable para las autoridades cambiarias y monetarias en Colombia. En efecto, el segundo mandato del presidente Donald Trump se ha caracterizado por su interés en devaluar la moneda norteamericana para ganar competitividad frente a otras monedas del mundo. Si el dólar pierde valor a nivel mundial, hay más propensión del resto del mundo en consumir productos norteamericanos y de los propios ciudadanos estadounidenses en consumir más de su país y no importar de otras latitudes. Así que se ha presentado una devaluación del dólar a nivel mundial, lo cual explica en parte por qué el dólar en Colombia pierde valor frente al peso.

2. Las tasas de interés en USA.

El peso de la economía norteamericana es tan grande que la conducta de sus tasas de interés internas afecta a otros países. En efecto, si por razones diversas las tasas en USA bajan, el flujo de dólares emigra a otros países buscando mejores retornos para sus inversiones. Un relativo éxito en el control de la inflación interna en Estados Unidos permite que las autoridades de la Fed (Banco Central) reduzcan las tasas de interés de referencia y alienten la salida de dólares, afectando la relación del dólar frente a las demás monedas por mayor oferta de divisas en los respectivos mercados.

3. La IED y la inversión de portafolio.

Las inversiones de otros países en Colombia, bien sea como inversión extranjera directa (IED) en diferentes rubros y sectores de la economía colombiana o la inversión hecha por inversionistas temporales en diferentes activos de inversión en el país, afectan también la oferta de divisas en el mercado colombiano, presionando su precio a la baja. Valga decir que, en 2025, por razones de riesgo político y rebaja en las calificaciones de riesgo del país, estas inversiones no han sido muy dinámicas y han presentado caídas con relación a los años previos.

4. Las remesas de los ciudadanos colombianos en el exterior.

Este sí ha sido un factor muy dinámico. Las remesas enviadas por colombianos al país han alcanzado máximos históricos y hoy superan los USD 13.000 millones anuales, convirtiéndose en una de las principales fuentes de divisas de Colombia. En 2024 y 2025 marcaron récords, y para 2026 las estimaciones apuntan a un nuevo aumento.

5. La repatriación de dólares de colombianos invertidos en el exterior.

Igual que las remesas de los colombianos residentes en el exterior, si se produce una repatriación de dólares desde el exterior hacia Colombia, se amplía la oferta de divisas y el precio por dólar tiende a caer. Si, como es la intención del actual gobierno, se traen las inversiones realizadas por los fondos de pensiones del país en el exterior, el dólar caerá. Las inversiones de estos fondos en el exterior se hacen por sanas y prudentes razones de mejorar la rentabilidad y disminuir el riesgo, dada la diversificación de esas inversiones. Según datos recientes, los fondos privados de pensiones de Colombia tienen invertido en el exterior cerca del 50 % del ahorro pensional, equivalente a aproximadamente 261 billones de pesos. Esta suma, convertida a dólares y repatriada al país, derrumbará por completo la cotización del dólar frente al peso y afectará gravemente a los sectores exportadores (café, flores, frutas, carbón, confecciones, etc.) y a los propios ahorradores de dichos fondos de pensiones. Todo lo cual sucederá, si sucede, por las afugias fiscales creadas por el actual gobierno con el presupuesto público.

6. La monetización de divisas del Estado colombiano.

El gobierno colombiano es un gran demandante de crédito externo que se monetiza en el país, afectando la oferta de divisas y presionando al dólar a la baja. En efecto, el último suceso de esta historia acaba de ocurrir con la emisión de bonos globales por US$ 4.950 millones, una suma tan grande que automáticamente desplomó el dólar en los últimos días.

7. El narcotráfico.

No es menos cierto también que la economía colombiana está fuertemente permeada por divisas generadas por el narcotráfico. La mejor estimación reciente indica que el narcotráfico equivale aproximadamente al 4 % del PIB de Colombia, según análisis económicos citados en 2024-2025. Esto significa que la economía ilegal de la cocaína mueve más recursos que varios sectores formales del país y supera ampliamente a actividades como el café o partes de la industria manufacturera. Es claro entender que esta economía ilegal, convertida en divisas que ingresan al país, automáticamente amplía la oferta de dólares y su precio unitario, creando una fuerte presión a la baja del precio de cada dólar.

Como se aprecia, hay muchas razones que explican la conducta decreciente del precio del dólar en Colombia y el proceso de revaluación de su moneda, ninguna de las cuales se traduce en que el peso ($) sea una moneda fuerte frente a las divisas de los demás países debido a un fortalecimiento estructural de la economía colombiana.

 

martes, 21 de octubre de 2025

EL COMUNISMO Y EL SOCIALISMO

 Comentario 21/10/2025

 

EL COMUNISMO Y EL SOCIALISMO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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El comunismo y el socialismo comparten raíces ideológicas en el pensamiento marxista, pero tienen diferencias clave en sus objetivos, métodos y formas de organización política.

¿Qué es el comunismo?

El comunismo es una doctrina política, económica, social y un modelo de Estado que busca eliminar las clases sociales mediante la abolición de la propiedad privada de los medios de producción. Su meta final es una sociedad sin Estado, donde los recursos se distribuyan equitativamente sin importar el esfuerzo individual.

Características principales:

  • Propiedad colectiva de los medios de producción.
  • Supresión de la propiedad privada.
  • Eliminación de las clases sociales.
  • Estado centralizado (partido único) como fase transitoria.
  • Distribución igualitaria de la riqueza.

¿Qué es el socialismo?

El socialismo también busca reducir la desigualdad, pero lo hace a través de reformas que mejoran las condiciones de la clase trabajadora sin eliminar completamente la propiedad privada.

Características principales:

  • Propiedad estatal o colectiva parcial de los medios de producción.
  • Permite cierta propiedad privada.
  • Busca justicia social mediante redistribución de la riqueza.
  • Puede coexistir con sistemas democráticos y de libre mercado.
  • Enfoque más flexible y gradual que el comunismo.

Diferencias Clave

Aspecto

Comunismo

Socialismo

Propiedad de medios

Colectiva total

Colectiva parcial / mixta

Clases sociales

Eliminación total

Reducción de desigualdad

Rol del Estado

Centralizado, partido único

Regulador, puede ser democrático

Economía

Planificada y estatal

Mixta, con elementos de mercado

Ejemplos históricos

URSS, Cuba (modelo clásico)

Suecia, Noruega (socialdemocracia)

 

Las experiencias en el mundo demuestran que los países comunistas no son los más exitosos, salvo el caso de China que ha adoptado un modelo en el cual ha invitado al resto del mundo a producir e invertir en su país, con lo cual su economía tiene una gran influencia del componente del mercado privado.

Los más críticos de los modelos comunistas y socialistas puros han sido estadistas de otros países, como Inglaterra, donde, como decía Churchill: “El socialismo es la filosofía del fracaso, el credo de la ignorancia y la prédica de la envidia, que tiene como única virtud inherente la distribución igualitaria de la miseria”.

 

martes, 14 de octubre de 2025

LIBERALISMO Y NEOLIBERALISMO

 Comentario 14/10/2025

 

LIBERALISMO Y NEOLIBERALISMO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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El neoliberalismo es una corriente de pensamiento económico y político que surge en el siglo XX. Se basa en la defensa del sistema capitalista. Dicha corriente trata de resurgir las ideas del liberalismo económico clásico. El neoliberalismo fue acuñado por primera vez en 1938, por el economista alemán Alexander Rüstow. Así, a través del liberalismo, dicho economista buscaba el hallazgo de una estrategia que permitiese encontrar nuevas vías entre el liberalismo y la planificación económicos por parte del Estado.


Características del Liberalismo

El liberalismo se basa, como su propio nombre indica, en la libertad y en la tolerancia. De esta forma, también considera pilares fundamentales otra serie de elementos como la protección de la propiedad privada y la libertad de asociación entre empresas. Principios como el sistema de precios libre, el emprendimiento, la libertad de asociación y contractual, así como un Estado fuerte pero imparcial frente al sector privado.

Así, el liberalismo buscaba eliminar aspectos tan destacables como la monarquía absoluta, la nobleza, la confesionalidad del Estado y el derecho de los reyes. Para ello, los liberales promovían la democracia representativa y el Estado de derecho.

Entre las principales características del liberalismo podríamos destacar las siguientes:

  • La defensa de la libertad individual sobre todas las cosas.
  • Principio de igualdad ante la ley.
  • Defensa de la propiedad privada.
  • Libertad de culto.
  • División total de poderes.
  • Limitación del poder del Estado.
  • Defensa de la tolerancia.
  • Establecimiento de códigos civiles.

Tipos de Liberalismo

Aunque al hacerse referencia a liberalismo se trate de hacer alusión al movimiento como una doctrina general, existen diferentes tipos de liberalismo que cabría destacar.

Estos tipos de liberalismo se clasifican en base al aspecto en el que dicho liberalismo trata de influir; es decir, si estos tratan de centrarse en lo económico o en lo político.

De esta forma, los tipos de liberalismo que cabría destacar son:

  • Liberalismo económico: Basado en la limitación del Estado en participar o influir en las relaciones económicas que mantienen los agentes económicos.
  • Liberalismo social: Fundamentado en la defensa de la libertad en las relaciones sociales.
  • Liberalismo político: Basado en la soberanía del pueblo para elegir a sus representantes. Por lo tanto, los representantes que son elegidos por el pueblo, en base a una democracia.

Principios del Neoliberalismo

Entre los principios del neoliberalismo destacan varios del ideario liberal; es decir, existe una gran similitud entre el ideario neoliberal y el liberal, pues ambos presentan los mismos principios. En este sentido, cabría destacar los siguientes principios del neoliberalismo:

  • Libertad absoluta.
  • Defensa de la propiedad privada.
  • Predominio pleno del mercado.
  • Individualismo.
  • Libre mercado.
  • Orden político democrático.
  • Peso mínimo del Estado.

Por tanto, el liberalismo y el neoliberalismo son doctrinas que promueven las libertades civiles y que tratan de oponerse al despotismo, al absolutismo, así como a otro tipo de corrientes en las que la figura del individuo no goza de plenas libertades. En este sentido, muchos sistemas como la democracia representativa o los principios republicanos están basados en las doctrinas liberales.

Como se aprecia, no hay diferencias significativas, en la práctica, entre el liberalismo y el neoliberalismo, es más una distinción de la evolución del pensamiento y de la época.

 

lunes, 25 de agosto de 2025

LO IMPRESCINDIBLE

 Comentario 25/08/2025

 

LO IMPRESCINDIBLE

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Para el buen funcionamiento de una nación, independientemente de su orientación política, económica y social, es necesario que todos los ciudadanos, sus empresarios y los organismos sociales se comprometan y actúen en conformidad con unos principios básicos:

  • Respeto por la Constitución y las leyes. Las leyes se hicieron para garantizar la armonía y el buen orden en las relaciones de ciudadanos e instituciones públicas o privadas. Si cada uno hiciera lo que quisiera, sin consideración a los demás, la sociedad sería un caos, pues los intereses de un ciudadano podrían entrar en conflicto con los de otros. Solo las leyes establecidas dirimen las contradicciones entre unos y otros, delimitando la acción individual para que no entre en conflicto con el interés de los demás.
  • Acatamiento y vigencia de las instituciones. Existen tres ramas del poder público (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) y los organismos de vigilancia y control. Todos están diseñados para crear las leyes, ejecutarlas y controlar su constitucionalidad o el cumplimiento de leyes y decretos. Todos, en el sector público o en el privado, debemos acatarlas. Podríamos controvertirlas y en ocasiones debemos hacerlo, pero no rechazarlas u obrar en disconformidad.
  • Todos por igual. Hay cosas que la ley permite y otras que prohíbe. Ninguna de esas leyes es a favor de alguien o en contra de alguien más; simplemente son las reglas de juego que todos tenemos que cumplir. Las normas son para todos y pretenden mantener el buen orden entre los ciudadanos y sus instituciones públicas o privadas.
  • El interés nacional. Por supuesto, el interés nacional está por encima del interés individual o de grupos de opinión. Hay que privilegiar el interés colectivo e impedir que el interés individual prime. ¿Cómo sería el caos que se produciría en las relaciones de individuos e instituciones si cada grupo de interés o de opinión pretendiera imponer su criterio o sus gustos?
  • La seguridad nacional y humana. La defensa y protección de la vida, honra y bienes de cada ciudadano es un mandato constitucional y una función del Estado es diseñar y aplicar las acciones legales para preservar estos intereses individuales. Así mismo, la protección de la soberanía nacional.
  • Defensa del sector privado. Sin el apoyo al sector privado, la iniciativa privada e individual se derrumbaría y daría paso a la preponderancia del Estado sobre los particulares. El gobierno actual tiene una inclinación hacia un modelo de socialismo de Estado, donde pretende que la estatización y la intervención por parte del Gobierno primen.

Comencemos por decir que, dentro de las convicciones políticas de los sectores de izquierda radical, lamentablemente el empresariado se percibe como un sector explotador de carácter capitalista y es merecedor de las mayores sanciones en sus comentarios y de frecuentes minimizaciones sobre su importancia para la generación de empleo y para el desarrollo del país y sus regiones. Si bien siempre aplauden el recaudo de impuestos con el famoso “que paguen los más ricos”, parecen no comprender que, sin los impuestos provenientes de los empresarios y los ciudadanos que cumplidamente los pagan, el país no tendría gasto social a través de los gobiernos que los administren de manera proba y eficiente. De hecho, del presupuesto nacional, cerca del 70% se dedica a gastos sociales en salud, pensiones, vivienda, protección social y educación y, en los últimos años, a grandes subsidios para la protección de sectores vulnerables. Cabe recordar también que, consolidando todos los impuestos que los empresarios pagan (nacionales, departamentales o municipales), estos llegan a ascender hasta un monto equivalente al 75% del valor de sus utilidades.

No son, por consiguiente, los empresarios, en general, los capitalistas explotadores que se aprovechan de la supuesta inferioridad de los trabajadores, quienes además están protegidos por exigentes leyes laborales y aguerridos grupos sociales y sindicales diseñados para su defensa. Otra cosa es que las empresas en Colombia son esencialmente microempresas o pequeñas famiempresas (cerca del 90%), las cuales no pueden derrochar con los salarios o las prestaciones sociales, que sí se conceden de forma más significativa en las empresas de mayor tamaño.

Destacamos el convencimiento social de la gran mayoría de empresas del país, expresado no solo en sus relaciones laborales, sino también en sus programas de responsabilidad social empresarial (RSE). A través de ellos, ofrecen importantísimos apoyos a causas de carácter municipal, social o ciudadano relacionadas con crear mejores condiciones de calidad de vida y de bienestar personal y familiar para las poblaciones con mayores dificultades, a la sociedad en su conjunto y al medio ambiente.

Como ejemplo, citemos el Centro de Tratamiento e Investigación sobre el Cáncer Luis Carlos Sarmiento Angulo (CTIC) en Bogotá. Financiado y entregado a la comunidad por esa familia para servirle a todo tipo de ciudadanos sin distinción alguna, este centro invita a una serie de reflexiones de mucha importancia para el desarrollo comunitario y social del país. Este centro de tratamiento médico e investigación científica sobre el cáncer es considerado de absoluta vanguardia a nivel mundial, lo cual, por sí solo, habla de la gran contribución al mejoramiento de la calidad de vida de las personas que padecen estas enfermedades y sus familias y, por supuesto, para el progreso del sector de la salud en Colombia. Además, y por otro lado, el no tener restricciones de acceso de naturaleza política, social y mucho menos económica, se vuelve una experiencia de connotaciones superiores para los ciudadanos y las instituciones del país.

EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS

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