Comentario 27/07/2026
ENFOQUES
ECONÓMICOS SOBRE LA INFLACIÓN
Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/
Recordemos
que la inflación es el alza generalizada en los precios de los bienes y
servicios, sean de origen nacional o extranjero, lo cual crea una presión
incremental de precios, es decir, precios que se elevan inducen a otros precios
a elevarse, por lo cual es considerada, en general, como un problema
macroeconómico que afecta a hogares, empresas, organizaciones y al propio
Estado. Sin embargo, la inflación tiene efectos positivos y negativos, pero los
segundos suelen pesar más cuando la inflación es alta o volátil. Aun así, una
inflación baja y estable —del orden del 2–4%, que frecuentemente es el rango
meta de los bancos centrales— puede tener ciertos beneficios para la economía.
Veamos:
Factores
negativos de la inflación (especialmente cuando es alta o volátil)
- Pérdida
de poder adquisitivo. Los ingresos reales caen, especialmente para los
hogares de ingresos fijos o con ingresos informales.
- Incertidumbre
y menor inversión. Las empresas no pueden planear con certeza costos ni
precios, lo que reduce la inversión y el crecimiento.
- Aumento
de tasas de interés. Para controlar la inflación, los bancos centrales
suben las tasas, encareciendo el crédito y frenando la actividad
económica.
- Erosión
del ahorro. El dinero pierde valor en el tiempo, desincentivando el ahorro
y afectando la estabilidad financiera de los hogares.
- Distorsiones
en precios relativos. No todos los precios suben igual; esto genera malas
decisiones de consumo e inversión.
- Afectación
desproporcionada a los más vulnerables. Los hogares pobres destinan más
ingresos a alimentos y transporte, que suelen subir más rápido.
- Riesgo
de espiral precios–salarios. Si los trabajadores piden aumentos para
compensar la inflación y las empresas suben los precios para cubrir el
incremento en sus costos, la inflación se vuelve persistente.
- Desindexación
y renegociación constante de contratos. Aumenta la fricción económica y
los costos administrativos.
Factores
positivos de la inflación (cuando es baja y estable)
- Facilita
el ajuste de los salarios reales. Una inflación moderada permite que los
salarios reales mejoren.
- Evita
la deflación. La deflación, que consiste en la caída general de precios,
es decir, lo contrario de la inflación, es peligrosa porque frena el
consumo y puede llevar a recesiones profundas. Una inflación baja actúa
como «colchón» frente a la deflación.
- Permite
tasas de interés reales negativas. Si la inflación es ligeramente
positiva, los bancos centrales pueden usar tasas reales bajas o negativas
para impulsar el crédito y la inversión.
- Incentiva
el gasto y la inversión. Si los precios suben lentamente, las personas y
las empresas prefieren invertir o consumir hoy en lugar de esperar, lo que
dinamiza la economía.
- Reduce
el peso real de las deudas. La inflación disminuye el valor real de las
deudas a largo plazo, beneficiando a gobiernos, empresas y hogares
endeudados.
Ahora,
la inflación alta y persistente se combate combinando políticas monetarias,
fiscales y medidas de oferta que reduzcan presiones de precios sin frenar en
exceso la actividad económica, así:
- Política
monetaria: el instrumento central.
La
herramienta más utilizada por los bancos centrales, como el Banco de la
República de Colombia, es el aumento de las tasas de interés de referencia,
dentro del esquema de metas de inflación. Cuando las tasas suben, se encarece
el crédito, baja el consumo y la inversión, y con ello se reduce la presión de
la demanda y su influencia sobre los precios.
Mecanismos
principales:
- Subir
tasas de interés para enfriar la demanda.
- Controlar
la cantidad de dinero en circulación.
- Anclar
expectativas de inflación mediante comunicación clara.
- Mantener
estabilidad monetaria para evitar depreciaciones abruptas.
- Política
fiscal: ajustar el gasto público y los impuestos.
La
política fiscal puede complementar o contradecir la política monetaria. Para
que funcione, ambas deben ir en la misma dirección. Herramientas fiscales para
reducir la inflación:
- Reducir
el gasto público en momentos de exceso de demanda.
- Aumentar
impuestos para disminuir el ingreso disponible.
- Mejorar
la sostenibilidad fiscal para evitar presiones sobre tasas de interés y el
tipo de cambio.
- Coordinar
tiempos: si el Banco Central sube las tasas de referencia, pero el
gobierno aumenta el gasto, los efectos se neutralizan.
- Medidas
de oferta: atacar los precios desde la producción.
Cuando
la inflación proviene de choques de oferta (alimentos, energía, insumos
importados, etc.), subir las tasas no es suficiente. Se requieren medidas que
reduzcan los costos o aumenten la producción.
Ejemplos
aplicados en Colombia:
- Reducción
de tasas de interés para productores agrícolas.
- Créditos
dirigidos a pequeños productores para aumentar la oferta.
- Acuerdos
con gremios para reducir costos logísticos y de alimentos.
- Programas
para combatir el crédito informal («gota a gota») que presiona los precios
en la economía popular.
- Medidas
estructurales: evitar que la inflación se vuelva recurrente.
Estas
medidas no bajan la inflación de inmediato, pero previenen ciclos
inflacionarios:
- Mejorar
la infraestructura logística para reducir costos de transporte (el túnel
del Toyo, por ejemplo, en Antioquia).
- Aumentar
la competencia en sectores concentrados.
- Fortalecer
la seguridad jurídica y la estabilidad regulatoria.
- Impulsar
la productividad agrícola e industrial.
- Reducir
la informalidad laboral y empresarial.
En
síntesis:
Combatir
la inflación requiere coordinación entre:
- El
Banco Central, quien controla la demanda a través de la tasa de interés.
- El
gobierno, ajustando gastos e impuestos para no incrementar la demanda.
- Los
sectores productivos, para aumentar la oferta con el fin de aminorar los
precios y reducir los costos de producción.
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