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martes, 23 de junio de 2026

LO QUE SIGUE

 Comentario 23/06/2026

 

LO QUE SIGUE

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Después de la campaña más agresiva que haya presenciado el país, tenemos un resultado electoral que favorece al candidato Abelardo de la Espriella (ADLE). La campaña estuvo llena de agresiones, mensajes polarizantes y descalificación de los unos y de los otros. De hecho, puede decirse que la opinión pública quedó marcada por las inclinaciones políticas y por la convicción de votar en contra de quien nos pareciera el candidato más inapropiado. El voto en blanco disminuyó, lo cual significa que las personas tomaron partido a un lado u otro de las dos orillas, izquierda y derecha, quienes ofrecían diferentes soluciones para la vida futura del país y una visión de país diametralmente distinta entre las dos propuestas, veamos:

La izquierda con Cepeda-Quilcué, por un lado, con un enfoque radical de redistribución de la riqueza para favorecer a las poblaciones vulnerables, a partir de un Estado robusto, director e interventor de la economía, con un fuerte sesgo hacia el sector privado y el mercado, y la expectativa de una nueva asamblea nacional constituyente que modifique la Constitución de 1991, si las condiciones de gobernabilidad y reformas sociales no los favorecían. Con una política de apoyo y continuidad a la paz total, que ahora con Cepeda se llamaría paz integral, implementada sin éxito por el presidente Petro. Relaciones internacionales según conveniencias ideológicas. El presidente Petro, con todo el aparato y recursos del Estado, intervino en toda la campaña para apoyar al candidato Cepeda, si bien la Constitución expresamente se lo prohíbe, a pesar de lo cual Cepeda perdió.

La derecha con De la Espriella-Restrepo, por su parte, con un esquema ideológico totalmente contrario, fundamentado en el crecimiento económico, la libertad ciudadana y empresarial, con fuerte apoyo al sector privado como motor del crecimiento y del empleo y con la pretensión de tener un Estado fuerte pero reducido. Mano dura en materia de paz y narcotráfico (persecución desde el cultivo, no solo incautación de la cocaína procesada), buscando el sometimiento de los grupos criminales, más que la negociación y el acuerdo. Expectativa de fortalecimiento de la fuerza pública. Las soluciones en materia social continuarán con los subsidios ya creados, pero especialmente generando nuevas oportunidades productivas para todos a partir del crecimiento de la economía del país. Más que nuevos subsidios y mejor focalizados, se requiere mayor ocupación como medida para superar las desigualdades y las inequidades. Enfoque regional y descentralizado de la administración pública. Fortalecimiento de relaciones internacionales, especialmente con EE. UU.

En consecuencia, lo que podemos esperar, después de esta elección tan pugnaz, con una participación democrática sin precedentes que llegó al 63.55% de los ciudadanos acreditados para sufragar, es un fortalecimiento de la democracia y de las instituciones, de la Constitución de 1991, las cuales habían sido atacadas y desconocidas por el gobierno de Petro, con los famosos “no me dejan gobernar y me van a dar un golpe blando”, nada de lo cual ocurrió.

Veremos cambios en el gobierno De la Espriella-Restrepo, con relación al gobierno de Petro-Márquez, en:

  • No solo redistribución de la riqueza, fuerte impulso al crecimiento, al sector privado y la libertad de inversión.
  • Modelo político, con un gobierno para todos, sin sectarismos, no solo para los favorecedores en su elección.
  • Sin la paz total de Petro, pero con paz, buscando el sometimiento sin beneficios para los violentos.
  • Con combate al narcotráfico desde el cultivo, no solo con la coca procesada.
  • Modelo económico, fundamentado en el crecimiento, aumentar la “torta” para que más personas tengan más oportunidades. No solo subsidios.
  • Recuperación paulatina de Ecopetrol.
  • Políticas favorables para exploración y explotación de hidrocarburos, fracking responsable y fomento a energías alternativas.
  • Paulatinamente lograr un mejoramiento en el riesgo país.
  • Igualmente, reducción del déficit fiscal, del endeudamiento y del gasto público, sin gigantismo del Estado ni uso político y electoral de su gasto.
  • Relaciones internacionales pragmáticas no ideologizadas.
  • Respeto y buenas relaciones con Congreso, Cortes y organismos de control.
  • No más “el pueblo y la Constitución soy yo”, como afirma Petro.
  • Respeto y colaboración con el sector privado, los mandatarios regionales y las demás instituciones del país.
  • Juzgamiento eficaz de los delitos del presidente, sus funcionarios y sus campañas. Ley para todos.
  • Reformas sociales siempre que se construya sobre lo construido.

Luego de las elecciones, el país debe regresar a una senda de estabilidad y gobernabilidad para evitar una incertidumbre que anule los avances económicos y sociales. Generar confianza en el modelo político, en las reglas de juego y en el respeto a la Constitución de 1991 es el escenario indispensable para realizar las transformaciones que la nación requiere.

 

Un voto de confianza en las instituciones y en el modelo económico enviará señales positivas al mercado, facilitando la reducción del riesgo país, la disminución de la inflación y la reactivación de los flujos de inversión extranjera y de portafolio. Finalmente, el nuevo presidente debe ejercer una visión de Estado integral, impulsando el progreso regional y gobernando para todos los colombianos, sin distinciones ideológicas.

lunes, 9 de marzo de 2026

EL ESTADO EFICIENTE

 Comentario 09/03/2026

 

EL ESTADO EFICIENTE

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

En 2025, el déficit fiscal de Colombia se ubicó entre el 7,1% y el 7,6% del PIB, uno de los más altos en la historia reciente, mientras que la deuda pública cerró alrededor del 62% del PIB. Para 2026, las proyecciones oficiales y del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) advierten que el déficit seguirá elevado (cerca del 6-7% del PIB) y la deuda podría mantenerse en una senda insostenible de más del 65% del PIB si no se corrigen los desequilibrios y el exceso de gasto público. Como contraste y comparación, en el año 2015, diez años antes, el déficit fiscal era del 3% del PIB y el endeudamiento público del 45,1% del PIB. La evolución es creciente y dramáticamente preocupante.

Además de la debilidad del Estado colombiano por su déficit fiscal y el alto endeudamiento, Colombia también presenta una gran debilidad en su sector externo. Se refiere al saldo de las relaciones de Colombia con el exterior en su balanza de importaciones y exportaciones de bienes, servicios y capitales que ingresan o salen del país, con un deterioro marcado en 2025 cuando alcanzó su peor nivel en más de medio siglo: un déficit de US$ 16.377 millones.

Concentremos la atención en el Estado colombiano, que se encuentra en una gran encrucijada fiscal como fruto del alto endeudamiento externo, del déficit presupuestal y del compromiso de las vigencias futuras que hemos heredado de gobiernos anteriores y del actual gobierno.

Los cálculos más recientes indican que el presupuesto nacional está desfinanciado en más de 40 a 50 billones de pesos; o sea, cerca de 4 a 5 reformas tributarias. Nos estamos quedando no solo con la olla raspada, financiada con más endeudamiento —lo que nos conducirá a la olla quebrada—, a todo lo cual ha contribuido una corrupción rampante y voraz de alguna parte de la clase política, de funcionarios del Gobierno, de las Cortes y de aun el sector empresarial en connivencia con los funcionarios públicos.

En Colombia, el resultado del sector privado es positivo y el del sector externo es un poco negativo, pero el del sector público es fuertemente negativo por su déficit fiscal y su endeudamiento público. Es decir, el sector público colombiano es como un remolino que se traga lo que pase por sus vecindades, conduciendo a un bajo crecimiento económico y, en ocasiones, a un negativo crecimiento en toda la economía como conjunto. Como consecuencia, si queremos realmente crecer en forma sostenible, es necesario solventar el sector público.

¿Cómo se hace esto? No es solo a punta de tributos; es con mayor eficiencia y productividad en el gasto público del Estado, sin derroches ni excesos, con un buen sistema tributario y con una muy buena asignación del gasto estatal en sectores prioritarios de carácter social o de desarrollo económico que impacten de manera sensible al crecimiento económico, tales como la infraestructura, la ciencia y la tecnología, la educación, el apoyo a sectores productivos estratégicos y generadores de inversión, de tal manera que mejoren la competitividad y que se fomenten las exportaciones y la innovación. Para hacer esto se requiere corregir el rumbo hacia la legalidad, el empresariado y la equidad, de tal manera que, al apoyar el crecimiento económico, se generen oportunidades para todos.

Para que haya desarrollo social debe haber crecimiento económico. No es posible tener buenas soluciones sociales si no se genera una dinámica económica significativa, tal que se traduzca en oportunidades reales para la ejecución de actividades productivas y la generación de bienestar para más personas cada vez. O sea, que hay que apostarle al crecimiento para generar más ocupación productiva (no necesariamente empleo formal, pero sí alternativas de actividad económica), y con ello más desarrollo y más progreso.

Sin embargo, se vuelve prioritario sanear el problema fiscal o, de lo contrario, no habrá crecimiento económico, para lo cual hay que combatir el despilfarro y la corrupción, que son, sin lugar a dudas, los mayores cánceres de la economía colombiana. Ahora, la contraprestación a las reformas tributarias es la mayor eficiencia del Estado. Es muy claro que el país debe repensar la estructura del Estado. Es increíble la cantidad de agencias, ministerios, departamentos y órganos del poder público que existen en Colombia por el lado del Gobierno Nacional. Pero, por el lado de la justicia, hoy tenemos, por ejemplo, un costoso y variado surtido de organismos nacionales de justicia (sin mencionar los municipales): la Corte Constitucional, la Corte Suprema de Justicia, el Consejo de Estado, el Consejo Superior de la Judicatura, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), la Fiscalía, la Procuraduría, la Contraloría y, a pesar de todo, hay impunidad y corrupción por todas partes.

Necesitamos un Estado eficiente —es decir, el que haga las cosas bien— y un Estado eficaz —es decir, el que las haga en el tiempo y con los costos menores posibles—. ¿Podremos pensar en desligar del gobierno (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) el imperativo de imponer su ideología política y más bien lograr gobiernos comprometidos con el progreso y desarrollo del país, ¿independientemente de su ideología?

lunes, 23 de febrero de 2026

EL PAÍS DIVIDIDO POR LA POLÍTICA

 Comentario 23/02/2026

 

EL PAÍS DIVIDIDO POR LA POLÍTICA

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

A medida que nos acercamos a las consultas de los partidos y a las elecciones congresionales y presidenciales, que se realizarán en marzo y en mayo (primera vuelta) y en junio (segunda vuelta), se siente con mayor intensidad la polarización en que se encuentra el país, con tanto ímpetu como pocas veces visto en la historia contemporánea. Esta polarización está afectando por igual a las instituciones y a las familias, a los amigos y compañeros, y a todo tipo de personas, sin consideración de sus niveles socioeconómicos ni de educación, pero con mayor intensidad en los grupos poblacionales o los grupos con arraigada ideología que tienen mejor acercamiento y comprensión de los problemas del país.

La polarización proviene de diversas temáticas, independientes o complementarias y, en ocasiones, interdependientes, siendo las de mayor peso las de origen político. Veamos algunos de los temas frecuentes de polarización y división:

Temática política:

  • Las visiones políticas, es decir: la derecha defiende el orden social, la propiedad privada, la libertad empresarial, la iniciativa privada y un Estado limitado; la izquierda busca la igualdad y la equidad mediante un Estado intervencionista en todas las actividades económicas y redistributivo en favor de las poblaciones vulnerables; el centro, por su parte, procura consensos, equilibrio y una economía mixta, privada y pública.
  • Posiciones diversas sobre los acuerdos de paz, sus beneficios, sus alcances y, particularmente, el grado de justicia e impunidad a la que conducen.
  • Sobre la justicia transicional (o JEP) en su orientación ideológica y en la independencia de criterio de sus magistrados.
  • También es un motivo de gran controversia aún en nuestros días el famoso “partidarios del SÍ y del NO en el plebiscito”, que algunos interpretan como que, aunque ganó el NO, se aplicó el SÍ con todas sus consecuencias.
  • La apreciación sobre el gobierno de Gustavo Petro y sus ministros, con una gran inconformidad por la obra de gobierno y su baja ejecución: mucho “tilín tilín y nada de paletas”.
  • La corrupción: la percepción es que poco se ha hecho y que los culpables están parapetados en el Gobierno, en el Congreso o en las Cortes.
  • El gasto público: desbordado, ineficiente y corrupto, y con aumento del endeudamiento del Estado a niveles jamás vistos y sin el cumplimiento de la regla fiscal. El riesgo país se ha elevado considerablemente.
  • Los partidos políticos: han perdido toda credibilidad y se consideran, en general, poco representativos; hoy prima el culto a personas más que a ideologías.
  • Las instituciones del Ejecutivo y el Legislativo se consideran de muy baja credibilidad.
  • La división radical entre los partidarios de las ideologías y políticas de la izquierda, del centro y de la derecha, entre los grupos políticos y entre los grupos de opinión, tan enconada que no permite el logro de consensos.

Temática de paz:

  • El proceso de paz: costoso, ineficiente, demasiadas concesiones y pocos logros.
  • No todos los guerrilleros se desmovilizaron; siguen actuando en forma sanguinaria y alevosa.
  • Las curules de paz, con impunidad, para los miembros de las FARC.
  • Se establecieron compromisos que el país no tiene capacidad de afrontar (los seis puntos del acuerdo de paz) por falta de presupuesto y capacidad de respuesta del Estado.

Temática económica:

  • El gobierno actual ha desbordado el déficit fiscal y el endeudamiento externo.
  • Ha conducido al país al menor crecimiento económico (PIB) en los últimos años, exceptuando la pandemia.
  • Ha permitido la corrupción a través del presupuesto, con los desfalcos que son empleados para beneficio de los funcionarios públicos y los congresistas, como en el caso de la UNGRD.
  • No hay sectores verdaderamente líderes y la competitividad del país no ha mejorado; esto es una responsabilidad dual del Gobierno y del propio sector privado, por supuesto.
  • El desempleo, aunque ha descendido, está acompañado por una profunda y tradicional economía informal.
  • No tenemos una base exportadora amplia y diversificada.
  • El recaudo tributario por rentas se concentra en unos pocos y por IVA afecta a las clases menos favorecidas.
  • La desconfianza ha minado la inversión nacional y extranjera, las cuales están creciendo muy poco para impulsar el verdadero crecimiento y desarrollo del país.
  • El crecimiento de la economía, impulsado por el alto gasto público y por el consumo de los hogares, es insostenible como fuente de crecimiento de largo plazo.

Temática de seguridad:

  • La inseguridad es creciente y, por lo tanto, la confianza inversionista no se restablece.
  • Los grupos criminales no se combaten apropiadamente y con contundencia: “demasiada zanahoria y poco garrote”.
  • El microtráfico se tomó las ciudades.
  • Los cultivos de coca invadieron el país.
  • Las bandas criminales actúan a sus anchas.
  • El secuestro y la extorsión continúan.
  • El asesinato de líderes sociales es permanente.

¿Cómo salir de esta polarización y cómo restablecer la armonía entre los ciudadanos? Aunque tengamos visiones diferentes, ¿cómo lograr que haya acuerdos sobre el país que queremos y sobre cómo construirlo?, todos remando para el mismo lado, con verdaderas

 

lunes, 18 de agosto de 2025

EL MERCADO DE DIVISAS Y LA ECONOMÍA NACIONAL

 Comentario 19/08/2025

 

EL MERCADO DE DIVISAS Y LA ECONOMÍA NACIONAL

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

El mercado de divisas, también conocido como mercado cambiario o Forex (Foreign Exchange), es el espacio global donde se compran, venden e intercambian las monedas de diferentes países. Aunque opera de forma descentralizada y no está supervisado por una única autoridad, su importancia es crucial para las transacciones internacionales. Su versión moderna se divide en tres mercados principales: al contado, a plazo y de futuros.

Tipos de cambio

Existen dos tipos principales de sistemas de tipo de cambio:

Tipo de cambio flexible o flotante: El valor de la moneda está determinado por la oferta y la demanda del mercado. Este es el sistema que opera en Colombia para monedas como el dólar y el euro. Las fluctuaciones en el precio de estas divisas se ven influenciadas por factores económicos y políticos como la inflación, la estabilidad económica del país o las tasas de interés.

Tipo de cambio fijo: En este sistema, el Banco Central vincula el valor de su moneda a una divisa extranjera. Algunos países, como El Salvador, Panamá y Ecuador, han optado por adoptar directamente una moneda extranjera (en este caso, el dólar) como moneda nacional, un proceso conocido como dolarización.

 

Submercados y operaciones

Las actividades en el mercado de divisas se clasifican en tres submercados:

Mercado al contado (Spot): Se intercambian monedas utilizando la tasa de cambio actual del momento. Por ejemplo, si se compran 50 euros con dólares y el tipo de cambio es de 0.92 euros por dólar, se pagarían 54.34 dólares.

Mercado a plazo (Forward): Es un acuerdo privado entre dos partes para intercambiar monedas en una fecha futura a una tasa de cambio previamente acordada. Este mecanismo es útil para protegerse de posibles pérdidas si el valor de la moneda disminuye.

Mercado de futuros (Futures): Funciona de forma similar al mercado a plazo, pero las operaciones se realizan a través de contratos estandarizados y públicos en una bolsa de valores.

El mercado de divisas en Colombia

El mercado de divisas en Colombia es un componente crucial de la economía nacional y opera bajo un sistema de flexibilidad cambiaria. El precio del dólar y de otras monedas no es fijado por el gobierno, sino que depende de las condiciones del mercado, es decir, de la oferta y la demanda.

Las transacciones de divisas en Colombia se realizan a través de dos mercados principales:

Mercado Cambiario: Aquí se registran y llevan a cabo operaciones obligatorias como importaciones, exportaciones, endeudamiento e inversiones. Estas transacciones se realizan a través de los Intermediarios del Mercado Cambiario (IMC), que incluyen bancos, corporaciones financieras, compañías de financiamiento y sociedades comisionistas de bolsa.

Mercado Libre: Este mercado se utiliza para negociar las divisas que no requieren registro ante las autoridades. Por ejemplo, las casas de cambio operan en este mercado, permitiendo a personas naturales comprar y vender dólares. Al igual que en el mercado cambiario, el precio se rige por la oferta y la demanda.

 

Principales actores y la TRM en Colombia

  • ·         Diversos actores participan en el mercado de divisas colombiano:
  • ·         Bancos y Entidades Financieras: Actúan como intermediarios.
  • ·         Casas de Cambio: Facilitan las transacciones para personas naturales.
  • ·         Importadores y Exportadores: Realizan transacciones internacionales.
  • ·         Inversores y Especuladores: Buscan beneficiarse de las fluctuaciones.
  • ·         Banco de la República: Aunque no fija la tasa, puede intervenir para estabilizar la moneda nacional.

La Tasa Representativa del Mercado (TRM) es un precio de referencia calculado diariamente por la Superintendencia Financiera de Colombia con base en las operaciones del mercado cambiario. Es una guía para el mercado, pero su uso no es obligatorio para todas las transacciones.

El impacto de las remesas en Colombia

Un ejemplo significativo de la dinámica del mercado cambiario son las remesas, los giros que los colombianos que residen en el exterior envían a sus familias en el país. Estas remesas han mostrado un crecimiento constante y son una fuente vital de ingresos para muchos hogares.

En los primeros cuatro meses de 2024, las remesas totalizaron 3,650 millones de dólares, lo que representa un incremento del 13.6% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este flujo de dinero tiene un impacto económico significativo, especialmente en departamentos como Valle del Cauca, Cundinamarca, Antioquia y Risaralda, donde contribuye a mejorar el consumo y el bienestar de las familias receptoras.

Principales países emisores de remesas a Colombia:

  • ·         Estados Unidos: 50 - 60%
  • ·         España: 12 - 15%
  • ·         Otros países: (incluyendo Portugal, Chile, Reino Unido y Ecuador) 15 - 20%
  • ·         El resto: Otros países.
  •  

El mercado de divisas es un pilar fundamental de la economía global y local, sirviendo como el motor que facilita el comercio, la inversión y la especulación a nivel internacional. En el caso de Colombia, su sistema de tipo de cambio flexible ha permitido que el valor de su moneda refleje de manera transparente las dinámicas de la oferta y la demanda, aunque esto también la expone a las fluctuaciones de la economía mundial.

Desde la compleja estructura del mercado cambiario hasta el impacto directo en la vida de los colombianos a través de las remesas, el mercado de divisas no es solo un concepto financiero abstracto, sino una fuerza que moldea la estabilidad económica del país y el bienestar de sus ciudadanos. La interacción entre los diferentes actores, desde el Banco de la República hasta las casas de cambio, asegura un ecosistema financiero dinámico y, en gran medida, eficiente. Comprender este mercado es clave para interpretar la economía nacional y las decisiones que influyen en el valor del peso colombiano.

lunes, 4 de agosto de 2025

LA RIQUEZA DE LAS NACIONES

 Comentario 04/08/2025

 

LA RIQUEZA DE LAS NACIONES

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

La riqueza de las naciones y regiones del mundo es bastante desigual, lo cual explica, parcialmente, muchas de las presiones sociales, políticas y económicas que buscan mejores condiciones de vida y bienestar.

En una publicación del Boston Consulting Group de los Estados Unidos se exploró este tema, definiendo riqueza como la diferencia que se determina con la suma de los activos reales (propiedades e inmuebles) y los activos financieros (activos monetarios), restando de ellos el valor de los pasivos. (La República, miércoles 8 de julio de 2025).

A continuación, se presentan los datos de algunas regiones para hacer una comparación entre ellas y observar la posición relativa de Colombia:

El mundo, globalmente considerado, tiene una riqueza de $512,3 billones de dólares, la cual creció un 4,4 % entre 2023 y 2024. Por su parte, América Latina tiene una riqueza de solo $17,5 billones de dólares, con un crecimiento del 2,2 %, y Colombia, una riqueza de solo $0,42 billones de dólares, con un crecimiento del 1 %, el más bajo entre las regiones analizadas.

Si comparamos el tamaño relativo de esas regiones con relación a América Latina, encontramos que la riqueza del mundo es cerca de 30 veces la de América Latina; la de América del Norte es 10,8 veces; la de Europa Occidental es 6 veces; y la de Colombia, con un valor de 0,024 veces, es poco significativa. Por su parte, América del Norte es cerca de 5 veces el tamaño de la riqueza de Europa Occidental. La pequeñez de la riqueza de Colombia nos invita a reflexionar en dos temas:

Por un lado, somos un país relativamente pobre y con insuficiente riqueza para mejorar el estándar de vida de todos los ciudadanos a un nivel superior. Ni aun repartiendo la riqueza total por partes iguales entre todos los ciudadanos se lograría una condición que signifique un aumento sustancial en la capacidad económica y el bienestar de cada uno. Por consiguiente, el progreso de toda la comunidad no se generará a partir de la distribución de la riqueza. Esta es una vieja tesis del socialismo de Estado, que se cae por su propio peso con la evidencia en todos los países que erróneamente han seguido ese camino. La única forma de generar más riqueza no es repartiendo pobreza, sino generando más crecimiento y desarrollo en la economía para que se traduzca en nuevas y mejores oportunidades para todos los ciudadanos y, por supuesto, en más riqueza en general.

Los ciudadanos que tienen riqueza y la han invertido o ahorrado en su país ya están contribuyendo a generar condiciones de mayor progreso y bienestar. Sin embargo, aunque se eleve la productividad del capital invertido hasta ahora en la economía, no será suficiente para aumentar significativamente los niveles generales de riqueza.

Lo segundo, entonces, es reconocer que somos un país con amplios recursos, pero inexplorados e inexplotados; tenemos una gran riqueza potencial, pero si no la ponemos a producir en niveles de explotación superiores, es como si no la tuviéramos. Por ejemplo, la riqueza de los dos mares que Colombia posee se está explotando muy poco, o la riqueza potencial de sus extensas zonas de llanura y tierras fértiles para la explotación agrícola y ganadera en los llanos orientales, en la altillanura y en otras regiones, también es como si no la tuviéramos. El potencial de Colombia es enorme en el turismo, los servicios, la producción de frutas y flores, el café y sus derivados, algunos sectores industriales o comerciales y, por supuesto, la agricultura. En inversión en infraestructura y progreso nos faltan montos significativos, y en ciencia y tecnología también.

Nos falta tecnología, conocimiento, organización y un propósito común y compartido, no solo más capital de inversión y de trabajo. Colombia tiene un recurso humano de buena calidad y preparación, y puede capacitarse más si se abre el camino de la educación en la ciencia y la tecnología como un insumo disponible, siempre presente y al más bajo costo posible. El empresariado comparte esta visión y quiere desarrollarla si las condiciones de seguridad jurídica, política y social lo permiten, siempre y cuando la incertidumbre y la desconfianza no sean el lugar común para todo tipo de empresarios.

Pero se necesita un gobierno y un Estado que remen junto al sector privado, todos mirando hacia el mismo lado y empujando en la misma dirección para impulsar el crecimiento, el progreso y el desarrollo por encima del enfoque de la estatización y la distribución de la riqueza. El gobierno, con sus políticas públicas y la orientación de sus esfuerzos de forma eficaz y eficiente en temas tales como justicia, paz, educación, gasto social, seguridad y proyectos productivos e infraestructura, sería un gran impulsor de la generación de mayor riqueza en Colombia, junto con el sector privado. Más gestión de desarrollo y progreso, y menos ideología, es lo que el país necesita.

domingo, 6 de julio de 2025

ECONOMÍA RESILIENTE Y MAL GOBIERNO

 Comentario 07/07/2025

 

ECONOMÍA RESILIENTE Y MAL GOBIERNO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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Aunque el crecimiento potencial de la economía colombiana oscila entre el 4% y el 5%, y históricamente ha superado el 3% de crecimiento promedio anual, en el presente año ha mostrado un crecimiento del 2,6% durante el primer semestre, según información de prensa. Este desempeño ha sido impulsado por sectores como el entretenimiento, las actividades artísticas y el turismo, que crecieron más del 15%, y el sector agropecuario, que aumentó un 7%, especialmente por la producción de café.

A pesar de esta dinámica global, algunos sectores han enfrentado dificultades, como la minería, que tuvo una contracción del 5%, y la construcción, que cayó un 7% en el área de edificaciones. Las proyecciones indican que el crecimiento anual podría situarse en 2,7%, lo que posicionaría a Colombia por encima del promedio latinoamericano. Además, el país ha superado en el ritmo de expansión del primer trimestre a economías como Estados Unidos, Canadá y México.

Lo anterior lleva a calificar la economía colombiana como resiliente (adaptación y recuperación frente a condiciones adversas), dado que, a pesar de lo que se percibe como una gestión gubernamental adversa, el impulso económico se ha mantenido. A continuación, se detallan los factores que han contribuido a deteriorar la situación económica:

* Inestabilidad en los precios de productos energéticos: Especialmente el gas, debido a la falta de abastecimiento y la poca claridad en su solución futura.

* Paralización de la inversión privada: Tanto nacional como extranjera, a causa del temor tributario y reglamentario, y por el riesgo político generado por el gobierno Petro. La expectativa para los inversionistas es de desconcierto e incertidumbre.

* Gasto público desbordado: Esto ha alejado al país del cumplimiento de la regla fiscal y ha comprometido el grado de inversión con las calificadoras de riesgo. De hecho, las tres calificadoras ya han retirado el grado de inversión al país, acrecentando la incertidumbre y aumentando la percepción de riesgo.

* Política de rechazo al sector privado: Ha creado un sentimiento de odio de clases y una falta de colaboración armónica entre el sector privado y el gobierno.

* Confrontación permanente con otras ramas del poder público: Incluyendo el Congreso y las Cortes.

* Postura de confrontación con el gobierno de Donald Trump: Esto podría acelerar la descertificación del país ante el incumplimiento de la lucha contra el narcotráfico. Se registran más de 280.000 hectáreas de coca y la cifra sigue creciendo.

* Rezago en concesiones: Afecta puertos, aeropuertos, carreteras y otras obras de infraestructura.

* Baja ejecución presupuestal y escaso cumplimiento del plan de desarrollo: Se debe, en especial, a serios problemas de recaudo de impuestos y contribuciones.

* Exportaciones retraídas y concentradas en productos primarios y materias primas: No se observan avances en la exportación de productos de valor agregado.

* Crecimiento del crimen organizado.

* El proceso de paz no ha conducido a ninguna "Paz Total".

* Reformas sociales planteadas por Petro estancadas o negadas: Hasta el momento, solo se aprobó la reforma laboral.

* Informalidad laboral en aumento: Supera el 56% y sigue creciendo. La nueva reforma laboral podría conducir a nuevas pérdidas de empleo formal.

* Deuda externa del gobierno: Ha alcanzado más del 66% del PIB, con un alto costo debido al mayor riesgo país. De hecho, ya se tiene una perspectiva negativa.

* Suspensión de la línea de financiación contingente del FMI: Por el incumplimiento de la regla fiscal.

* Acercamiento al grupo de los BRICS: No se percibe como una fuente de solución ni a corto ni a largo plazo, y su financiación es más costosa.

* Estancamiento de las transferencias regionales y los compromisos del gobierno nacional con las regiones.

* Grave crisis en el sector salud: A pesar de tener 8 EPS intervenidas. Existe incertidumbre sobre el futuro de este sector; la intervención de Sanitas, por ejemplo, fue revertida, dejando a la entidad en un estado lamentable.

* Paralización del sector energético: Debido a la alta incertidumbre.

* Estancamiento de la industria en general.

* Declive de la minería legal y auge de la minería ilegal.

* Aumentos del salario mínimo muy por encima de la inflación: Esto dinamiza el consumo de los hogares, pero aviva la inflación. El gobierno de Petro ha empleado el aumento de los salarios mínimos como una estrategia política para favorecer su gestión.

* Crédito bancario con muy bajo crecimiento o estancado, entre otros.

 

Entonces, ¿cómo se entiende que la economía siga creciendo a pesar de estos desafíos? La dinámica económica proviene, por un lado, del consumo de los hogares, el cual tiene límites en el nivel de ingresos; y por el otro, del excesivo gasto público del gobierno, el cual es insostenible. Afortunadamente, como ya se explicó, siguen siendo dinámicos el sector agropecuario, el de entretenimiento y los servicios. Todo esto es apoyado por las remesas de colombianos en el exterior y por fenómenos no permanentes como la bonanza cafetera.

Nos falta poco más de un año del gobierno de Gustavo Petro. ¿Será que da el timonazo y endereza el rumbo y el mal suceso de su gobierno?

EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS

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