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domingo, 16 de marzo de 2025

EL ARMAGEDÓN DE DONALD TRUMP

 Comentario 17/03/2025

 

EL ARMAGEDÓN DE DONALD TRUMP

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

El término "Armagedón" proviene del griego "Ἁρμαγεδών" (Harmagedōn), que a su vez tiene origen en el hebreo "הר מגידו" (Har Megiddo). En su contexto bíblico e histórico, este término se utiliza para describir la ubicación de la batalla final entre el bien y el mal, como se menciona en el libro del Apocalipsis en el Nuevo Testamento de la Biblia. 

Armagedón, más allá de su contexto religioso, también se ha convertido en un término popular en la literatura, el cine y la cultura en general para representar cualquier escenario de destrucción masiva o conflicto apocalíptico. 

Pues bien, con el nuevo presidente Donald Trump de EE. UU., estamos frente a un escenario de esa naturaleza en materia comercial a nivel mundial: un verdadero Armagedón comercial. El estilo populista, demagógico y supuestamente proteccionista del pueblo norteamericano, con el lema “Hacer América grande de nuevo”, lo ha llevado a plantear una verdadera guerra arancelaria. De tal manera que los productos que, en forma importada, ingresen a EE. UU. lo hagan con un sobrecosto por impuestos de importación —aranceles o tarifas—, lo cual, por supuesto, favorecerá el consumo de la producción nacional y ahuyentará las importaciones que provengan de los países sancionados, como es el caso de México y Canadá, con aranceles ya anunciados, pero aún no en vigencia, del 25%, y China, con aranceles del 20%. 

Tres razones supuestamente explican esta conducta: una de carácter sancionatorio para los países que no colaboren en materia de combate a las drogas, especialmente contra el fentanilo; otra, del mismo tipo, para quienes no colaboren con el control de las inmigraciones ilegales hacia EE. UU.; y, por último, una de carácter comercial para nivelar el déficit comercial en su balanza de pagos, que suele ser deficitario con esos países. Pretende, además, presionar para facilitar la negociación de términos y condiciones que favorezcan la posición de su país en determinados escenarios y temas. 

Por otro lado, ya anunció también aranceles y restricciones a importaciones de acero, aluminio y hierro provenientes de esos países, así como espera imponer en abril restricciones a la importación de alimentos. Su predicamento es simple: “Si quieren sacar provecho del mercado de EE. UU., vengan y produzcan aquí”. 

Simultáneamente, su posición de veto contra la OMC (Organización Mundial de Comercio) y la OMS (Organización Mundial de la Salud) genera tensiones. La OMC es una organización internacional que se encarga de supervisar y regular las normas del comercio entre las naciones. Fue fundada el 1 de enero de 1995 y tiene su sede en Ginebra, Suiza. Por su parte, la OMS es una agencia especializada de las Naciones Unidas que se encarga de la salud pública internacional. Estas organizaciones son las rectoras y promotoras de estos dos grandes temas a nivel mundial, lo cual pone en jaque sus planes y programas por la falta de apoyo económico norteamericano, que históricamente ha sido el mayor contribuyente. Conste que EE. UU. fue uno de los grandes promotores de estas agencias en el pasado. 

Por su parte, ya canceló también las operaciones de la USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional), que era una agencia independiente del gobierno de los Estados Unidos encargada de administrar la ayuda exterior civil y la asistencia al desarrollo. Fue establecida en 1961 por el presidente John F. Kennedy para unificar varias organizaciones y programas de asistencia exterior bajo una sola agencia. Esta cancelación afecta severamente los intereses de Colombia en programas sociales y de desarrollo. 

En cuanto a la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), que es una alianza militar y política internacional fundada el 4 de abril de 1949, también se enfrenta a la postura de Donald Trump, quien quiere restringir sus aportes económicos y militares. La OTAN se creó con el objetivo de garantizar la seguridad y la defensa colectiva de sus miembros frente a posibles amenazas externas. Fue establecida por 12 países fundadores, incluidos Estados Unidos, Canadá y varios países europeos, en respuesta a la creciente amenaza de la Unión Soviética durante la Guerra Fría. Uno de los principios fundamentales de la OTAN es la defensa colectiva, lo que significa que un ataque contra uno de sus miembros se considera un ataque contra todos. 

Como se aprecia, en muchos frentes del desenvolvimiento mundial está actuando Donald Trump con una filosofía proteccionista, lo cual redundará en restricciones al libre comercio y al libre flujo de servicios, inversiones y capitales. Por el momento, la aplicación de aranceles se ha indicado, por ahora, a algunos países como México, Canadá y China, pero estos no tardarán en tomar medidas retaliatorias y, por un efecto de contagio, directo o indirecto, los aranceles incrementales terminarán invadiendo la esfera comercial de todo tipo de países. Vamos hacia una guerra comercial mundial, con consecuencias insospechadas, pero previsiblemente “catastróficas” en el comercio mundial. 

Como consecuencia de las medidas de Donald Trump, se esperan a nivel global: 

- Desorden generalizado en el comercio mundial de import-export. 

- Retaliaciones, enemistades y rechazos de unos países con otros. En vilo los TLC. 

- Aumento de la inflación dentro y fuera de EE. UU. 

- Mayor nivel de desconfianza e incertidumbre en los acuerdos mundiales y su funcionamiento. 

- Freno a las inversiones en todo el mundo, tanto las del propio país como las de IED (Inversión Extranjera Directa). 

- Posible freno a las remesas que reciben los países por las restricciones a los inmigrantes. 

- Relocalización de algunas compañías en EE. UU. 

- Grave daño a la globalización, el libre comercio y la apertura económica entre países. 

- Como siempre, los países más débiles económicamente tendrán impactos proporcionalmente mayores en la estructura de sus comercios internacionales y locales por los aranceles y las restricciones cruzadas. 

La gran pregunta es cómo y cuándo el mundo volverá a su normalidad comercial y de relaciones internacionales. ¿Habrá que esperar a que Donald Trump termine su período en el año 2029 para salir del Armagedón comercial que le está armando al mundo? 

 

domingo, 29 de octubre de 2023

EL MUNDO MULTIPOLAR Y LA GUERRA COMERCIAL

 Comentario 30/10/2023

 

EL MUNDO MULTIPOLAR Y LA GUERRA COMERCIAL

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Hemos llegado a una verdadera guerra comercial en el mundo. Por muchos años las ideas del rechazo al proteccionismo y la bienvenida a la apertura económica, los tratados de libre comercio y la globalización de las economías han sido el pensamiento dominante, con innegables beneficios en el progreso y desarrollo de la humanidad, aunque no necesariamente en una completa y equilibrada equidad. Por supuesto, unos países han obtenido más beneficios que otros en ese enfoque globalizado.

Hasta que llegó el presidente Trump a plantearle al mundo y a sus conciudadanos “América primero y para los americanos”, pensamiento que tuvo la fuerza de llevarlo a la Presidencia de la nación más poderosa e influyente del mundo. Con este lema de su campaña, Trump le decía al mundo entero que USA no sería en adelante una fuente de subsidios o beneficios para otros y que no se comprometía a seguir siendo la locomotora del tren de la economía mundial, a expensas de su país.

De hecho, esta conducta proteccionista, de nuevo está cambiando la geopolítica mundial y las relaciones de comercio. Sirva de ejemplo el caso de China y los EE UU otrora fuertes aliados en comercio e inversiones, pero con un desequilibrio comercial en contra de los segundos, con ventajas para los primeros, con acusaciones, además, de robo de secretos industriales de las compañías americanas que tienen fábricas de producción o de servicios ubicadas en China y también de plagio y abuso en el uso de patentes.

Como consecuencia, USA estableció impuestos o barreras arancelarios de importación y exportación de diversas materias primas, productos y suministros al comercio con China y viceversa, y así lo hicieron también con otros países. Hasta Colombia, por ejemplo, quedó sometida a aranceles en la exportación de algunos productos. Aún por encima de acuerdos o tratados de comercio, en forma unilateral USA y sus aliados afectaron gravemente la economía mundial y el orden comercial prevaleciente, con su régimen de aranceles y restricciones (cupos de importación, países vetados, restricciones fitosanitarias, etc.) y lo propio están haciendo China y sus aliados.

El asunto ya está mostrando sus verdaderas dimensiones, varios otros países han tomado retaliaciones contra el comercio y la inversión globalizada, restableciendo también aranceles y restricciones que devuelven al mundo a buena parte del viejo proteccionismo. Por supuesto, la afectación es severa, no sólo para China, también para el propio EE UU, y de revuelta para el resto del mundo, quien “tendrá” que recibir las producciones chinas que iban para USA y las de USA que iban para China. Vale recordar también que China es el mayor inversionista mundial en los bonos del tesoro norteamericano, lo cual crea expectativas por el régimen de inversiones cruzadas entre esos dos gigantes y de ellos con el resto del mundo.

No es sólo el comercio mundial el que está mutando de nuevo hacia el proteccionismo y los acuerdos regionales más que globales, la geopolítica mundial también está influyendo en esas corrientes y tendencias comerciales, dada la creación de bloques de influencia política en diferentes regiones del mundo. Vamos a un mundo multipolar, con centros de “gravedad” e influencia política muy marcados alrededor de países líderes y sus aliados, como son: EEUU, la China, Rusia, la India, la Unión Europea, los países árabes y algo en Latinoamérica.

Es notoria la influencia de la China en otros países a través de su inversión en obras de infraestructura a cambio de deudas onerosas que comprometen la independencia del respectivo país, pero aseguran el abastecimiento de materias primas para China y la compra de tecnología y servicios de proveedores de ese país. La llamada iniciativa de la Franja y la Ruta especialmente diseñada para influir en países de Asia Central y de África, como también en otras geografías. El programa de la Franja y la Ruta de China es una iniciativa que busca impulsar la cooperación económica, comercial y cultural entre más de 140 países a través de la construcción de infraestructuras y el fomento de la conectividad.

Todo esto está creando y creará mayor estímulo a la multipolaridad y al proteccionismo mundial, los países tendrán que tomar previsiones frente al comercio mundial, bien para que no los afecte esta segregación de orden comercial o político o bien para sacar provecho de este, porque indudablemente para algún país muy competitivo y capacitado podrán existir oportunidades. Las demandas en los organismos de comercio mundial no se han hecho esperar, pero apenas están en trámite, vamos a ver qué sucede apenas salgan los fallos.

De hecho, recientemente el grupo de países llamados BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) que son un grupo que buscan tener una mayor influencia en el orden y en el comercio mundiales y ofrecer una alternativa al sistema financiero liderado por Occidente, han anunciado la admisión de seis nuevos miembros: Argentina, Arabia Saudita, Egipto, Etiopía, Emiratos Árabes Unidos e Irán. Quieren crear su propia moneda para separarse del patrón dólar y complementarse entre ellos. Vale decir que China no es miembro, pero sí figura como aliado del grupo, con toda su capacidad e influencia. Estos países se unirán oficialmente al grupo el 1 de enero de 2024, lo que aumentará la cuota de los BRICS en el producto interno bruto global del 27% al 32%, según estiman organismos de comercio mundial.

Como la piedra que cae al estanque y produce el efecto de las olas en todas las direcciones, el “América primero y para los americanos”, fue la piedra que cayó en el comercio mundial y continúa produciendo verdaderas “marejadas” en restricciones y retaliaciones, en la reversa o revisión de los TLC (Tratados de Libre Comercio) y en los acuerdos geopolíticos firmados en todo el mundo, con el volcamiento de ciertas regiones y fronteras para animar el comercio regional ante la dificultad de participar activamente en el comercio mundial.

Es claro que cada país debe defender sus intereses y los de sus ciudadanos, pero la globalización produjo una apertura saludable a las economías en el mundo, lo cual estimuló el comercio, la inversión, el flujo de personas y de ideas, de ciencia y de tecnología, y todo esto volvió a los países más competitivos y productivos para sacar provecho de estas posibilidades.

No es bueno para la economía mundial y menos para los países de menor desarrollo enfrentar distorsiones del comercio global y de la geopolítica de tipo proteccionista o de bloques, es un verdadero retroceso que tendrá grandes consecuencias. Lo malo es que retornar la senda de la normalidad en la globalización podrá tardar muchos años, dejando en el camino muchos “lisiados comerciales”.

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