Comentario 04/11/2025
LOS
CAMBIOS SOCIALES Y POLÍTICOS
Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/
La
política mundial parece un reverbero: de un momento a otro centellea y hay
llamas por algún lado, con todo tipo de conflictos de poder, políticos,
religiosos, militares, territoriales, étnicos, de corrupción, de delincuencia,
de ideologías contrarias, de presiones económicas, de desplazamientos humanos,
de conflictos regionales, e incluso de cambios climáticos y sus consecuencias.
Incluida
en todo esto está la distorsión o el refuerzo de la verdad y la objetividad que
las redes sociales y las avanzadas tecnologías crean como oportunidad o como
desafío.
Lo
mismo está sucediendo en Latinoamérica. De hecho, en Latinoamérica, estamos
afrontando tres tipos de cambios, los cuales son diferentes en su contenido y
orientación, veamos:
Cambios
con alto contenido social:
Se
trata de verdaderas reivindicaciones de carácter social en materia de
soluciones básicas de vivienda, salud, educación, pensiones y bienestar.
Dependiendo de las características de cada país, la gravedad y complejidad de
los problemas es diferente. Por ejemplo, en Colombia se ha logrado una
razonable cobertura y calidad en la salud y la educación, pero una muy pobre
cobertura en las pensiones. En Chile la cobertura en pensiones es notable, pero
el porcentaje de restitución, es decir, lo que recibe quien se jubila, es tan
bajo que no ofrece respaldo para una vida digna.
Así
podrían mencionarse caso a caso todos los países y tendrían, unos más y otros
menos, pero todos por igual, significativas necesidades en materia social. Aquí
las protestas son argumentadas y deberían merecer todo el respaldo de la
comunidad, siempre que se hagan por los cauces legales y por las vías
pacíficas. El límite en cada país está en su voluntad política, en su capacidad
económica, su menor o mayor corrupción y la eficiencia de su gasto público.
Cambios
con alto contenido político:
Otro
tipo de demandas son las de cambios políticos de gobierno o cambios
constitucionales, los cuales, en los últimos años, por las vías electorales y
según las propias constituciones y reglamentos, se han hecho para elegir nuevos
gobernantes democráticamente o para modificar aspectos relacionados con la
constitución política del respectivo país. Se ha acudido a referendos,
plebiscitos o asambleas constituyentes como fórmulas de cambio, todas las
cuales se enmarcan en el marco institucional y en forma democrática, civilizada
y pacífica. Cada país es dueño de decidir su destino en términos de la
constitución que lo rija y el gobierno que lo represente. Estos cambios, por
supuesto, deberían ser respetados y acatados en forma pacífica.
Cambios
con contenido subversivo y anárquico:
Lo
que no puede ser, y se ha vuelto un hecho frecuente, es presionar cambios de
tipo político, social, constitucional o institucional a partir de la violencia
y el anarquismo. Los grupos de encapuchados que en forma arbitraria atentan
contra los intereses de la comunidad, como: los comerciantes, los empleados,
los estudiantes, los servicios de transporte, los bancarios, los de salud, los
de recreación; es decir, atentan contra el funcionamiento de la comunidad y los
derechos de los demás. Son simplemente un anarquismo de carácter subversivo y
totalitario, que vulnera la constitución, las leyes y los intereses de los
demás ciudadanos, imponiendo, bajo agendas ocultas (nacionalismo o populismos),
lo que les viene en gana, con grandes costos económicos, políticos y sociales.
Se afecta la estabilidad, la credibilidad, la confianza y el prestigio de una
nación. Estos movimientos deben ser rechazados y sancionados por todos los
ciudadanos y con toda la fuerza de la ley.
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