domingo, 31 de marzo de 2024

LA TRAGEDIA DE GUSTAVO PETRO

 Comentario 01/04/2024

 

LA TRAGEDIA DE GUSTAVO PETRO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Columna publicada en ABC España, febrero 15/24.

Por: Carlos Granés.

"Lo desgarrador es su nula capacidad para gestionar lo real y concreto"

Quienes tienen el hechizo del poder en América Latina no suelen ser políticos al uso, sino personajes desmedidos, con alma de visionarios o redentores más que estadistas o gobernantes tradicionales.

Basta con pasar revista a los mandatarios actuales, tanto a los de derechas – Bukele o Milei – como a los de izquierdas – AMLO, Boric o Petro – para comprobarlo: ninguno de ellos llegó a la presidencia de su país para gobernarlo, sino para salvarlo.

Tocados por la providencia se impusieron la misión de refundar sus países y hacer de su paso por la jefatura del Estado un hito, un parteaguas en la historia.

Pero entre todos estos presidentes el caso más fascinante es el de Petro.

Él es quien tiene una imagen más sobredimensionada de sí mismo, tanto que Colombia le queda chica y en consecuencia ha querido convertirse en un líder mundial y tutelar la causa contra el cambio climático.

No solo intenta redimir a Colombia de 200 años de mal gobierno, sino la humanidad entera de su inminente extinción.

Nadie como él está tan persuadido de su propia bondad, de su hermosura moral y la urgencia de sus propósitos.

Quiere cambiar el sistema económico mundial para que el capitalismo no devore el planeta.

Quiere la paz para Colombia y el mundo, y no una “paz neoliberal” como la que firmó Santos con las FARC, sino una paz total que apacigüe de una vez y para siempre todos los focos de violencia en Ucrania, Palestina y el cosmos entero.

Así lo expresó en un discurso ante la ONU. La humanidad después de oír su palabra debería saber que su misión es “expandir el virus de la vida por las estrellas del universo”.

Lo desgarrador en el caso de Petro es que la misión histórica que cree tener a cuestas contrasta con una nula capacidad para gestionar lo real y concreto.

Mientras se eleva a otear desde el cosmos los males de la humanidad, su propio hijo se enriquece con dineros del narcotráfico y su esposa deambula de parranda por el mundo con un séquito de masajistas, maquilladores y estilistas que le ha costado al estado colombiano 112 mil dólares.

El mismo se destaca por incumplir las citas de primer nivel con la excusa de que el presidente no madruga, y todo indica que ha encargado a "_Xavier Vendrell_ "exterrorista Catalán, promotor del Tsunami Democratic, que repita su infame gesta acosando a los magistrados de la Corte Suprema en Bogotá.

Pequeñez, mediocridad y violencia que contrastan con una verborrea seráfica.

La distancia abismal que hay entre sus ideales y sus logros, entre la imagen que tiene de sí mismo y sus capacidades reales, convierte a Petro en un personaje trágico.

Condenado al autoengaño y al victimismo, achaca su inevitable fracaso no a su ineptitud sino al complot de los malos.

Lo fascinante es que su desgarramiento es el drama humano por excelencia. Nunca estamos a la altura de nuestros deseos o ideales, nuestra imaginación siempre es más potente que nuestra voluntad.

La fatalidad para Colombia es tener que presenciar esa tragedia humana en el palacio de gobierno.

 

domingo, 17 de marzo de 2024

ELECCIONES 2026

 Comentario 18/03/2024

 

ELECCIONES 2026

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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En agosto del 2022 fue elegido Gustavo Petro como nuevo presidente de la república de Colombia para gobernar hasta el año 2026, sin embargo y a sólo un año y medio de iniciar su mandato ya está hablando de ganar y de fraude electoral en las elecciones de ese año. En efecto, en declaraciones hechas en Pasto, recientemente abordó temas tales como los que se mencionan a continuación. Hemos separado sus afirmaciones como sentencias breves para examinarlas individualmente y luego poder integrarlas:

  1. Viene radicalizando su discurso en torno a las instituciones, se ha referido en varias oportunidades al sistema electoral colombiano, dado que el tema se ha convertido en su centro de atención, sugiriendo que la democracia colombiana podría permitir fraudes u otras injusticias en elecciones.
  2. Tenemos una enorme vulnerabilidad en nuestro sistema electoral, que es proclive al fraude y, por tanto, un enorme peligro para la democracia”.
  3. Y en una escandalosa declaración, el mandatario comparó el sistema electoral colombiano con el venezolano: “Es muchísimo peor el colombiano”.
  4. Aseguró que algo “extraño” ocurre en la Registraduría y se refirió a las empresas que apoyan este proceso, en particular a Thomas Greg & Sons.
  5. En 2026 tenemos que volver a ganar”, dijo Petro, dando golpes en el atril, ante comunidades de Nariño. Dijo que iba a salir de la Casa de Nariño, pero porque “no le gusta ni cinco”.
  6. Pero ojo, ahí llega la fuerza progresista a profundizar la democratización de Colombia, la posibilidad de la paz. Ahí no podemos retroceder ni un paso, no podemos cometer ese error”, agregó, pidiendo un triunfo “contundente”.
  7. Y reiteró: “La oligarquía no saca a Petro del Gobierno porque lo eligió el pueblo y va a volver a elegir. Y no se puede equivocar”.
  8. Finalmente, pidió “profundizar la democracia”, al mismo tiempo que, desde el poder, se propone por lo menos dejar sucesor en la Casa de Nariño en público.

 

No pueden ser más elocuentes estas declaraciones, ya que no son insinuaciones veladas, son afirmaciones directas sobre lo que está en su mente y en su convicción sobre el 2026.

Sea lo primero es decir que crea un escenario de fraude electoral y de deslegitimación de las autoridades electorales, situación que le conviene en el momento actual y en el momento futuro. En el presente porque las cuentas de su campaña electoral del 2022, que están siendo sometidas a escrutinio por la transgresión de las normas electorales, en contravención del artículo 109 de la Constitución que prohíbe la violación de los topes máximos de financiación de las campañas, hecho que será sancionado con la pérdida de la investidura o del cargo. El Código Penal también tipificó los delitos de “financiación de Campañas electorales con fuentes prohibidas”, “violación de los topes o límites de gastos en las campañas electorales” y “omisión de información de aportantes”.

Hacia el futuro le conviene a Petro el escenario de fraude en el 2026 porque si no gana esas elecciones el progresismo, como es previsible dados los enormes “yerros” e ineficacia del gobierno Petro y sus ministros para gobernar, el escenario de dolo será conveniente a los intereses del pacto histórico para justificarse ante sus huestes y electores.

Crear desconfianza sobre las empresas que intervienen en el proceso electoral, como con la firma Thomas Greg & Sons, también le conviene porque deslegitima su participación y el resultado de la elección. No le hace mucho eco el hecho de que él fue elegido presidente por las mismas instituciones que hoy condena, ¿por qué no lo hizo en el momento de sus anteriores elecciones de senado, alcaldía y presidencia?

Las últimas afirmaciones se refieren a la continuidad del progresismo para profundizar la democratización de Colombia y la posibilidad de la paz, cuando Colombia es, de acuerdo con su constitución y su ordenamiento jurídico, un país democrático, participativo y representativo, y, además, cuando la paz es una conquista del Estado que obliga a todos los gobiernos. Estos temas no se pueden adjudicar como ideales del progresismo y lejos de los demás pensamientos políticos, son materias de incumbencia nacional y comunitaria, no de partido o de grupo.

Como también hay que afirmar que al término de su mandato la voluntad política de los ciudadanos tomará las decisiones, vía elecciones, sobre quién sucederá a Gustavo Petro, así como a los demás dignatarios del gobierno o del congreso, respectivamente. Esta no es una decisión de las oligarquías. Afirmación que sólo termina por exacerbar el odio de clases y la confrontación armada en un país necesitado y anhelante de la paz total, sí, pero no como él la concibe a punta de dádivas y beneficios a los maleantes de todos los pelambres, sin respetar la verdad, las víctimas, los territorios, la auténtica reconciliación, la reparación, la no repetición y la no concesión de amnistías o indultos a troche y moche.

En consecuencia, el presidente, metido a fondo en las elecciones presidenciales de 2026, antes de cumplir dos años gobernando al país, cuestiona el sistema electoral colombiano, mina la credibilidad de las autoridades electorales, previene a la población anticipando un fraude en gran escala y concluye pidiendo que se reelija el progresismo. Nada más lejano a la realidad y las conveniencias del país.

Estamos avisados quienes no compartimos los modelos políticos socialistas, estatistas, autocráticos, demagógicos, nacionalistas y populistas de la izquierda radical. Su punto de mira son las elecciones del 2026, por cualquier vía que les convenga, aunque afecte las instituciones, la democracia y la estabilidad del país.

Con tanta intervención del presidente en las elecciones del 2026, se volvió un activista político y un jefe de debate del progresismo, más que un garante de elecciones libres y transparentes para todos los ciudadanos y corrientes de opinión, ¿esa actuación si es leal y legal?

domingo, 10 de marzo de 2024

LA ILUSIÓN DE LA VEJEZ

 Comentario 11/03/2024

 

LA ILUSIÓN DE LA VEJEZ

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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La esperanza de vida de los ciudadanos colombianos ya asciende a los 78 años, es decir, ahora vivimos más, con mejor calidad de vida, de bienestar y con avanzados cuidados médicos y tratamientos curativos. No es raro ver viejos de 70, 80, 90 y aún 100 años en muy buenas condiciones de salud y con excelentes capacidades y competencias intelectuales.

De los famosos “vejestorios” hemos pasado a los viejos, longevos y centenarios con plenitud, personas con vigor físico y lucidez intelectual, con capacidad de tener una vida útil prolongada, aún en sus últimos años, si se lo proponen. He ahí la esencia de la situación, si se lo proponen, con una actitud positiva y con un espíritu de superación personal.

En unos años más, asimismo, la población de adultos mayores será mayor a la de los jóvenes y tendremos una realidad poblacional con muchos viejos-jóvenes, es decir, muchos con edades avanzadas, pero con facultades plenas. Estos fenómenos poblacionales plantearán no sólo nuevas realidades sino también nuevos retos para toda la sociedad y especialmente para los organismos que acompañan la vejez por parte del Estado y también por la exigencia económica prolongada en materia del pago de las pensiones de jubilación que estén a su cargo, a más de los retos de vida y comunidad que habrá que afrontar.

La reflexión propositiva para los adultos avanzados en edad es: “Ya somos viejos, es decir, que los calendarios nos han acompañado muchos años, años de niñez, juventud, adolescencia, madurez y ahora la vejez. Sin embargo, haber vivido más no significa ser menos, efectivamente es ser más y con mayor experiencia, criterio, vivencias y claridad de vida sobre todo lo que somos y queremos ser, aún tenemos una vida por construir en los años viejos y nos proponemos realizarla”. Sin embargo, no todos los viejos hacen esta reflexión, llegan a esas edades y piensan que su vida útil terminó, especialmente por el efecto de la jubilación y de la separación del oficio que venían desempeñando.

¿Qué queremos?: ser viejos llenos de plenitud hasta que la vida misma nos llame a transformarnos en otra vida. Plenitud significa pleno, con salud, vitalidad, capacidad, alegría, raciocinio y disposición a tener un uso útil de nuestro tiempo y disponer de relaciones de provecho con otros y con la comunidad.

Queremos realizar muchos sueños que la vida de formación, las actividades cotidianas, las del hogar, las de la relación con otros o las de ocupación laboral no nos permitieron o no dos dieron la oportunidad de realizar antes.

Pensar, estudiar, leer, recrear, opinar, compartir, disfrutar en muchos y diferentes momentos y lugares, con nosotros mismos o con otros en diversos grupos de interés, son algunas partes del amplio menú que nos espera. Y aún, ¿por qué no?, en actividades de tipo social o comunitario.

Todavía podemos ejecutar muchas labores, tener variadas ilusiones, soñar despiertos, integrarnos con la naturaleza y realizar actividades al aire libre, con un plan de vida con ejercicios y alimentación sana, realizar prácticas religiosas, espirituales o mentales, hacer tareas de provecho para otros, investigar un tema que nos apasiona, disfrutar de los momentos musicales, de espectáculos deportivos o culturales, etc., en fin, son tantas cosas que se nos quedará corta la vida que nos queda. O sea, tenemos oportunidad de realizar la plenitud de nuestra etapa de vida más plena, con otros y para otros, pero primero para nosotros mismos.

Lo peor que nos puede pasar en los años avanzados es decir el famoso “YO YA NO”, esta expresión se debe cambiar por el “YO YA SÍ”, una afirmación positiva sobre nuestra vitalidad, capacidad, disposición y voluntad para sacarle jugo a la vida que nos queda. Muchas personas piensan que ya llegaron al final del camino en el momento del retiro laboral, que la vida productiva se terminó y como no tienen su vida futura programada para ser de total plenitud, se sienten en el vacío y la sensación de desocupación y la falta de horizonte, los conduce a fenómenos de ansiedad, depresión, soledad y abandono.

Nunca deberíamos permitir que esto nos pase, antes de que llegue la edad de retiro deberíamos programar las etapas, las actividades, las diversas ocupaciones, los círculos de interés, los hobbies, las relaciones y hasta los momentos de ocio que desearíamos construir como camino.

Adulto mayor no se quede en el vacío, llene su vida de actividad, sea propositivo, no permita que corrientes de opinión negativas invadan su cotidianidad, llénese de alegría, comparta con otros, póngase retos, usted puede construirlos y con ello su nueva vida de viejo con plenitud.

Y a todas estas, ¿cuál es el rol que jugarán los gobiernos sucesivos en, por un lado, aprovechar todo el potencial de los viejos-jóvenes y, por el otro, para afrontar los cambios poblacionales que, por ciclo de vida, tendrá nuestra comunidad? Fuera de algunos subsidios para viejos vulnerables, no vemos verdaderos programas para los adultos mayores en su calidad y bienestar de vida.

domingo, 3 de marzo de 2024

LA GENERACIÓN DE PROGRESO

Comentario 04/03/2024

 

LA GENERACIÓN DE PROGRESO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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El progreso está asociado con la conceptualización de nuevas ideas que se vuelven soluciones en determinados campos de la actividad humana, con las cuales se crean oportunidades de bienestar, de desarrollo y de crecimiento económico. En consecuencia, si queremos realmente progresar tenemos que dejar volar nuestra imaginación y forzarla a crear nuevas formas de ver los viejos problemas o formas innovadoras y creadoras de generar nuevas soluciones y bienestar. Hagamos un pequeño recorrido con dos ejemplos contemporáneos de nuestras soluciones en la vida moderna:

  1. 1.    Soluciones en papel por archivos digitales.

Desde la existencia del hombre, los documentos que representaban imágenes, jeroglíficos, formulaciones, cálculos, figuras, diseños, etc. tuvieron que ser almacenados o preservados en instrumentos de papel, piedra, arcilla o figuras representativas de la respectiva idea. Los avances modernos nos llevan a las tecnologías de la información donde la solución es digital y puede almacenarse en cualquier base de datos presente o a distancia. Se ha producido una enorme transformación en la vida de las personas al disponer en forma ubicua de sus documentos, datos o figuras con aplicación en las más diversas ramas del conocimiento y de la ciencia humana. Se superaron tres barreras fundamentales: el tiempo necesario para su disponibilidad, la distancia para consultarlos en cualquier lugar y la protección y disposición para su archivo y preservación en bases de información cada vez con mayor capacidad de almacenamiento. Por supuesto, antecedieron muchas soluciones encadenadas a través de los años para llegar al procesamiento digital de hoy, todas las cuales son fruto de la imaginación y la creatividad humanas. Nos ocurre que nos familiarizamos tanto con su utilización que casi no somos conscientes del enorme progreso.

  1. 2.    Soluciones virtuales versus soluciones presenciales.

No hace muchos años era necesario estar presente para acceder a una gran cantidad de bienes o servicios, no había otra forma. Por ejemplo, la educación, los servicios bancarios, los diagnósticos médicos, las compras en los establecimientos de comercio, los trámites en las oficinas de servicio, etc., sólo podrían obtenerse si la persona se desplazaba hasta la fuente u origen del bien o servicio.

Todo lo contrario, a lo que hoy sucede, las soluciones son virtuales o se obtienen a distancia, con lo cual es como si las personas nos multiplicáramos en la capacidad de acceso, es decir, en forma figurada “estamos presentes” en todo tiempo y lugar aún sin movernos de nuestro hogar o del lugar de trabajo, lo cual significa una profunda simplificación, economías de costos, tiempo y alcance, y, por consiguiente, una enorme facilidad de acceso. También, como en el caso anterior, esto no se logró en un día, fue fruto de transformaciones e ideas sucesivas que se encadenaron a través de los años para formar la solución de hoy.

Esta evidencia somera, y como esos se podrían mencionar muchos más casos, demuestra que las ideas hacen que el mundo evolucione y progrese y, por supuesto, quienes más ideas generan, más soluciones conciben y más progreso pueden obtener. Este es el caso de las diferencias cuantitativas y cualitativas entre las sociedades más desarrolladas y las de más bajo nivel de desarrollo.

Las sociedades más desarrolladas crearon las condiciones apropiadas para la generación de nuevas ideas y su transformación en soluciones, que aplicadas comercialmente (patentes y registros de uso) se volvieron fuentes generadoras de progreso y riqueza. La riqueza, en consecuencia, es fruto de las ideas y no a la inversa, como algunos conciben. No tenemos que ser ricos y poderosos para generar nuevas ideas, solamente debemos tener la convicción y la acción para crearlas y volverlas una realidad económica. Es cierto sí, que los países a medida que avanzan en su progreso y riqueza tienen más oportunidad de generar nuevas soluciones, pero como afirmaba Steve Jobs, quien fuera el genio creativo y visionario de Apple: “La innovación no es cuestión de dinero, es cuestión de personas”. Salvo soluciones complejas que requieren inversión y dotación de recursos económicos, conocimientos y tecnologías avanzadas, en general, las sociedades generan progreso con sus propios medios, si se lo proponen.

En consecuencia, lo que las personas necesitan en todas las sociedades es la generación de oportunidades de progreso. La oportunidad de realizar actividades productivas, en forma individual o colectiva, que retan la mente de los individuos y sacan a relucir su imaginación y su inventiva, se vuelven recursivas y generan nuevas, distintas y mejores soluciones. En nuestro país, como en todos los países, hay que salir de la dinámica de que “el otro” o el Estado son la fuente de soluciones de progreso, son las propias personas las que pueden crear y progresar y el Estado debe promover la educación pública y privada como la mejor manera de generar las competencias necesarias para que los individuos desarrollen las oportunidades que ellos mismos descubren. La sociedad tiene que crear una cultura de progreso y desarrollo, estimulando la creatividad y la innovación, desde que somos niños y más en los adultos.

En principio, necesitamos de un Estado fuerte y eficiente, para crear y brindar los marcos regulatorios y las condiciones de educación, investigación, de infraestructura, tales que favorezcan el desarrollo de los individuos o de las empresas. Esa es la condición de la riqueza y del progreso. ¿Los gobiernos de Colombia qué han hecho o están haciendo al respecto?


domingo, 25 de febrero de 2024

EL INTERVENCIONISMO DE ESTADO

 Comentario 26/02/2024

 

EL INTERVENCIONISMO DE ESTADO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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El intervencionismo de Estado es la acción del gobierno para regular o dirigir la actividad económica, política y social de una nación. El grado y la forma de intervención pueden variar según el sistema socioeconómico y los objetivos del Estado. Algunas de las razones que se suelen argumentar para justificar el intervencionismo positivo son: proveer bienes públicos, garantizar la seguridad nacional, promover la equidad social, corregir fallas de mercado, evitar la especulación, estimular el crecimiento económico, entre otras.

Sin embargo, el intervencionismo también puede tener efectos negativos, como distorsionar los precios, generar ineficiencias, fomentar el clientelismo, limitar las libertades individuales, control o injerencia en determinados sectores de la economía, etc.  El debate sobre el papel del Estado en la economía y la sociedad es uno de los más antiguos y complejos de la historia. Existen diferentes teorías y modelos que defienden o critican el intervencionismo, desde el liberalismo hasta el socialismo, pasando por el keynesianismo, el nacionalismo económico, el neoliberalismo, etc.

El presidente Gustavo Petro y sus ministros nos han llevado a un intervencionismo extremo con el discurso del “gobierno del cambio”. Mencionemos algunos de los principales actos de intervencionismo en diversas formas y grados de intensidad:

 

  • En el sistema de servicios públicos del país y sus tarifas.
  • Intervención en el direccionamiento de las inversiones que surgen del presupuesto nacional.
  • En las rutas de los metros urbanos.
  • En el sistema de salud y el de pensiones que quieren estatizarse.
  • En el de caminos vecinales que quiere, también, estatizarse.
  • En las juntas o directorios de las cámaras de comercio y de los gremios.
  • En el sector energético.
  • El sector de hidrocarburos y las cargas tributarias impuestas o las limitaciones de exploración y explotación.
  • La intención de influir en las decisiones de las cortes.
  • Quiere influir en los organismos de control (Fiscalía, Procuraduría, Contraloría, Comisión de Acusaciones, Consejo Electoral, etc.).
  • La connivencia con algunos sindicatos, especialmente Fecode.
  • Las influencias en el juzgamiento de miembros de su familia.
  • Las fuertes presiones en el Congreso en el trámite de sus reformas.
  • Los subsidios otorgados en materia de pobreza, transporte, servicios públicos, a los jóvenes por no matar, etc., de corte asistencialista y populista.
  • La reforma tributaria actualmente en plena ejecución, con impactos inconvenientes por el momento económico recesivo que atravesamos.
  • Las otras reformas tales como las educativas, las de la rama judicial y penitenciaria, etc. que tienen un corte injerencista de carácter estatizante.
  • En Ecopetrol con la violación de la visión técnica de la empresa y con el cambio a su antojo de los miembros de Junta, lo mismo que en ISA.
  • Con la reforma laboral con fuertes incrementos de costos y grandes ventajas para el sector sindical.
  • El continuo sesgo negativo en contra del sector privado, sin reconocer su importancia y su contribución al progreso, desarrollo y crecimiento del país.
  • Para no alargar, etc.

 

No escapa al lector que estamos en frente de un gobierno que es totalitario, estatista y autocrático y decididamente injerencista en el sector privado, en la clase política, en las instituciones o en los particulares, sin reconocer que sólo ganó su elección con unos pocos votos de diferencia y que por tanto en el país hay distintas corrientes de opinión. Si se suma a esta actitud desafiante el hecho de que hay dudas razonables sobre delitos frente a las normas electorales en el proceso de su elección, menos se comprende este impulso continuo por imponer su criterio, en vez de asumir un papel conciliador, necesario para la armonía en el pueblo colombiano. En la práctica, demasiado discurso de izquierda radical, poco consenso y muy baja realización en su obra de gobierno.

Ni hablar de sus ministros, no aciertan ni una, son improvisados, inexpertos y faltos de criterio, en general, además, totalmente descoordinados. Los ministros con experiencia y autoridad que tuvo, como José Antonio Ocampo, Cecilia López, Alejandro Gaviria y Jorge Iván González, no tuvieron acceso a su propia opinión, el injerencismo de Petro los descalificó y los botó. Ahora quiere más ministros llenos de ideología de izquierda radical y sin criterio de gestión gerencial, que es lo que requiere un ministro que por definición va a administrar recursos escasos de todo tipo, frente a las inmensas necesidades nacionales.

Petro obra como si fuera un rey con capacidad de intervenir en todos los asuntos del país, con su filosofía estatizante e intervencionista quiere influir en los más diversos ámbitos de la vida nacional. En este sentido, y siendo tan radical ideológicamente, la tarea de los ciudadanos conscientes es el continuo advertir a familiares y amigos de lo que está sucediendo. El papel de los partidos opositores, a su vez, es el de alerta y pronta alarma para revelar las verdaderas intenciones totalitarias de este nefasto gobierno y evitar con el voto, la opinión y la actuación que este atentado contra los ideales democráticos se realice y se perpetúe.

Nota: algunas de las definiciones de este documento son tomadas de diferentes páginas web.

domingo, 18 de febrero de 2024

POPULISMO Y DEMAGOGIA

 Comentario 19/02/2024

 

POPULISMO Y DEMAGOGIA

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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El populismo y la demagogia son como “hermanas siamesas” (personas gemelas unidas físicamente), dentro de los Estados democráticos que las padecen, lideradas por gobiernos que se apoyan en estas prácticas y tácticas para convencer, especialmente a las clases populares, y buscar su favorecimiento y su voto. Un ejemplo de populismo sería proponer medidas que beneficien a la mayoría de la población, aunque sean inviables o perjudiciales a largo plazo, con el fin de ganar su apoyo. Un ejemplo de demagogia sería ocultar o distorsionar los hechos, o apelar a los prejuicios o a los miedos de la gente, para convencerlos de que se afilien a una causa o voten por una determinada opción.

En ambos contextos, la verdad de los hechos se distorsiona, ocultando sus verdaderas intenciones y consecuencias y la insostenibilidad en su ejecución, promesas vacías, ofertas sin fundamento ni sustento, programas insostenibles, etc., conforman el más variado menú, que entona los “cantos de sirena” que las clases populares suelen recibir por los gobiernos de corte populista y talante demagógico. Todo suena muy bien, pero luego: frustración, vacío, desconcierto, no logro y la pérdida de credibilidad.

También afloran los sentimientos de rechazo y rencor, pero su proceso de gestación toma muchos años, a veces, décadas, y mientras tanto, la confianza por el piso, la incertidumbre por el cielo y el germen de la destrucción de los modelos populistas y demagógicos se va asentando y afianzando. ¿Por qué tarda tantos años? Es por la ilusión del famoso: “ahora sí”, “ya si va a ser”, “por fin”, etc., etc. etc., y, puesto que las promesas son vacías, se espera con fe que más adelante si están llenas de realizaciones y soluciones.

Lo malo de la historia es que desenmascarar un gobierno populista y demagógico, también tarda años, puesto que algunas victorias tempranas con sus realizaciones, ayudan a ocultar los fracasos lejanos, y, muchas veces, cuando se reacciona, ya el daño está hecho, los perjuicios en materia económica, política, social y fiscal ya hacen su aparición en todo su esplendor, y con pronóstico reservado para su total corrección y recuperación, las cuales, a veces, tardan años y en muchas ocasiones generaciones enteras. Argentina acaba de dar un paso al frente con la elección de Javier Milei, un desafío al populismo y la demagogia peronista y kirchnerista, de más de 30 años de arraigo, esperemos que el nuevo gobierno no se contagié del viejo populismo.

Venezuela, por ejemplo, tardará varias generaciones en recuperar su estabilidad macroeconómica, política y social una vez que los gobiernos del socialismo del siglo XXI sean superados democráticamente los gobiernos del socialismo del siglo XXI, campeón del populismo, la demagogia, y en su caso, con males adicionales: la autocracia (autoritarismo despótico), la persecución política a sus opositores y la corrupción.

En entrevista realizada por el periódico La República de Colombia (18-12-2023) el premio nobel de economía en el 2007, Eric Maskin, afirmaba:

“Hay que elegir políticos y funcionarios con programas económicos serios, en lugar de populistas que proponen programas que suenan muy atractivos, pero que son inviables”. Así mismo afirmaba el profesor de la Universidad de Harvard: “En USA se acercan las elecciones presidenciales, y creo que sería muy malo para EEUU y, de hecho, para todo el mundo, si Donald Trump volviera a ocupar el cargo, lo califica como populista y demagogo. Pero vemos que ocurre lo mismo en muchos otros países, donde los populistas están llegando al poder. Esto es preocupante y será un gran desafío superar esta tendencia mundial”.

De sus reflexiones se desprende que recomienda que los gobernantes concentren sus esfuerzos en:

  1. Superar los problemas de desigualdad, cualquiera que sea el origen o sus causas, de dónde surgen muchos programas sociales, de infraestructura, de educación, salud y bienestar para superarla.
  2. La transición hacia energías limpias y renovables, esfuerzo complejo, costoso y de largo alcance.
  3. El cuidado del medio ambiente, con todas sus implicaciones especialmente la deforestación y la reforestación.
  4. Los problemas originados en el cambio climático.
  5. El uso de tecnologías amigables con el medio ambiente y con el ser humano.
  6. Hace un llamado especial a considerar las consecuencias de la aplicación de la inteligencia artificial, para su máximo aprovechamiento en condiciones favorables para los seres humanos, como complemento, no como competidor, para elevar la productividad de la labor humana, como ha sucedido con otras tecnologías.

En consecuencia, es importante distinguir entre estos conceptos, de populismo y demagogia, ya que pueden tener consecuencias negativas para la democracia y el bienestar social. El populismo puede generar polarización, división y resentimiento entre diferentes grupos sociales, mientras que la demagogia puede conducir a la corrupción, el autoritarismo y la pérdida de confianza en las instituciones. El populismo y la demagogia son, entonces, términos que se usan a menudo en el ámbito político, pero no significan lo mismo. Según algunas definiciones. El populismo, que se enseña en muchos gobiernos, es una forma de apelar a los deseos y las emociones del pueblo, usando una retórica que lo exalta y lo enfrenta a las llamadas élites. La demagogia, en cambio, es una práctica política, muy arraigada, que busca engañar al pueblo con falsas promesas, mentiras, manipulación de la información y argumentos falaces. En Colombia, hemos padecido mucho de estos dos fenómenos, especialmente en este gobierno del presidente Gustavo Petro Urrego.

Nota: algunas de las definiciones incorporadas en este comentario son tomadas de varias páginas web.

lunes, 12 de febrero de 2024

PROSPERIDAD Y FELICIDAD

 Comentario 12/02/2024

 

PROSPERIDAD Y FELICIDAD

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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En un interesante libro del autor británico Tim Jackson, denominado “PROPSPERITY WITHOUT GROWTH”, se hacen reflexiones sobre el concepto de prosperidad y cómo éste no está determinado únicamente por el crecimiento económico y el tamaño del PIB per cápita de los países. El texto está fundamentado en estudios científicos poblacionales realizados en diferentes países con condiciones distintas de ingreso por habitante, edades, escenarios de vida, crecimiento económico, educación y bienestar social, éste último, proporcionado por los Estados.

Lo primero que hace es discutir el término prosperidad, cómo se entiende en los países más diversos, para encontrar que la prosperidad no es un concepto universal ni único, su interpretación depende de la cultura y las costumbres y, por supuesto, del entorno de cada país el cual puede verse afectado por el delito, el narcotráfico, la corrupción, la violencia de todo tipo, los grupos de poder, etc., como también por el orden, la cultura ciudadana cívica, las buenas costumbres, los valores humanísticos, los niveles educativos, etc. Sus estudios le permiten concluir que puede ser más próspero alguien que se eduque que alguien que simplemente tiene mucho dinero. Aquí entran a jugar conceptos subjetivos asociados a la prosperidad tales como: felicidad, bienestar, calidad de vida, ingresos, utilidad, seguridad, plenitud, satisfacción de vida, familia y amigos, entre otros. Encuentra el profesor Jackson, por consiguiente, que existe una gran correlación entre la felicidad y el bienestar de vida, pero no así entre la misma felicidad y los ingresos per cápita.

Hay sociedades con menor ingreso per cápita que se manifiestan muy felices, como es el caso de Colombia, calificado como uno de los países más felices del mundo, a pesar de que los ingresos por habitante están muy lejos de los países más desarrollados. De hecho, hay países de bajo ingreso por habitante y de bajo crecimiento económico cuyos ciudadanos afirman vivir muy felices, pero en este caso se refieren más a la satisfacción de vida que al ingreso, la seguridad o la utilidad.

La prosperidad y el bienestar son conceptos bien diferentes en la mente de las personas cuando se tratan de asociar con el ingreso. Obviamente se requiere un mínimo de ingresos para tener bienestar y para sentir prosperidad, sin embargo, crecer en ingresos no necesariamente se traduce en más felicidad, de hecho, las personas de altos ingresos se manifiestan tan felices como otros de menos ingresos, pero en muchas ocasiones más infelices que los demás.

A diferencia del ingreso, como el causante del bienestar de vida y de la felicidad, el profesor Jackson asocia estas últimas sensaciones con tres conceptos relevantes en general:

 

  1. Vida saludable: es decir condiciones de vida razonables en cuanto alimentación, salud, recreación, deporte, placeres sanos, buen dormir y medio ambiente.
  2. La esperanza de vida: aunque reconoce que hay factores genéticos involucrados, especifica que las sociedades que logran mayor esperanza de vida intrínsecamente demuestran mayores niveles de tranquilidad, relaciones sociales pacíficas y armónicas y, por supuesto, costumbres de vida sanas.
  3. Participación en la comunidad: este factor lo considera indispensable para el bienestar, tener algún tipo de relación con otros miembros de la comunidad, en forma estable y participativa, cualquiera que sea la naturaleza de esa relación. Advierte que una de las causas de mayor infelicidad y enfermedades físicas y mentales es justamente la soledad y el aislamiento.

Lamenta el profesor Jackson que lo que en realidad nos interesa, lo estemos traduciendo en consumo más que en bienestar. Los factores de familia, amistad, sentido de comunidad, sentido de pertenencia, estatus social, propósito de vida, identidad, entre otros, nuestra sociedad de consumo trata de rodearlos de bienes y propiedades para poderlos disfrutar, lo cual no debe ser así. Éstos son valores por sí mismos, no por lo que el resto de la sociedad piense de ellos o haga con ellos. Por ejemplo, el sentido de familia frecuentemente está más arraigado en familias aún de menores ingresos que en familias de altos ingresos, donde, en muchos casos, justamente los ingresos se han vuelto el origen y la causa de la división familiar. En otro caso, por ejemplo, nuestra sociedad le da valor al estatus social que se logra con la acumulación de bienes, pero esto no necesariamente nos hace mejores personas o personas con más bienestar de vida o satisfacción de vida.

En síntesis, se afirma que tener dinero es sinónimo de estatus social, no tenerlo es considerado pobreza o ausencia de bienestar, aunque las personas pobres muchas veces se ven muy felices. Sin embargo, hay una relación entre la manera de ser, de tener, de pensar y de obrar y el bienestar de cada individuo, numerosas veces tener más no es sentirse mejor, es sólo haber acumulado más bienes o dinero, lo cual quizás nos proporcione más estatus social, pero no necesariamente más felicidad. En ocasiones, personas, aún con más recursos y posesiones, se sienten infelices y algunos, lamentablemente tienden al suicidio físico o mental (separarse de la comunidad o de la familia y amigos).

La felicidad no es ausencia de problemas, es la habilidad para tratar con ellos y resolverlos o mitigarlos de manera satisfactoria y a tiempo. La felicidad, en consecuencia, parece tener más que ver con nuestra actitud de vida y nuestras creencias y valores positivos, que con nuestras posesiones. De hecho, hay muchas personas en la historia que han entregado sus bienes para servir a los demás y así han encontrado la felicidad y, en algunos casos, la santidad. En cambio, hay muchos que son islas de prosperidad y océanos de infelicidad. Si esto es así, ¿qué nos motiva, entonces, al progreso social o personal mediante el dinero?

En la práctica, los ingresos son necesarios, pero no son suficientes para garantizar la prosperidad o para apuntalar la felicidad. La esperanza de vida, en general, mejora con el ingreso, pero llega un momento en el que más ingreso no agrega más esperanza de vida. Inclusive hay países de menores ingresos que tienen mejor esperanza de vida que otros de mayores ingresos.

Nuestra felicidad, bienestar y progreso depende más de nosotros mismos y de nuestra adecuada relación con los demás, que de los bienes y el dinero que tengamos o de lo que otros piensen de nosotros. Ojalá estos valores se inculquen desde la niñez a los ciudadanos colombianos, para lo cual las familias y los centros de educación tienen mucho que decir.

 

EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS

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