Comentario 26/10/2026
LOS RECURSOS DEL ESTADO
Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/
Margaret
Thatcher, el 14 de octubre de 1983, cuando ya ejercía como primera ministra del
Reino Unido en su segundo mandato, durante la Conferencia Anual del Partido
Conservador celebrada en Blackpool, afirmó:
"No olvidemos nunca esta verdad fundamental: el Estado no tiene otra fuente de dinero que el dinero que las personas ganan por sí mismas. Si el Estado desea gastar más, sólo puede hacerlo tomando prestados sus ahorros o cobrándoles más impuestos. No sirve pensar que alguien más pagará, porque ese 'alguien más' es usted. No existe el dinero público; sólo existe el dinero de los contribuyentes."
Y
afirmemos, además, con toda contundencia que, si el Estado toma recursos
prestados, finalmente serán los impuestos de los ciudadanos los que los
pagarán.
Los datos más recientes de Colombia y su deuda pública al cierre de 2025 son:
|
Indicador |
Valor |
|
Déficit
fiscal del Gobierno Nacional Central |
6,4
% del PIB |
|
Déficit
fiscal nominal |
$117,8
billones |
|
Déficit
primario (sin intereses de deuda) |
3,5
% del PIB |
|
Deuda
pública bruta del Gobierno Nacional Central |
64,7
% del PIB |
|
Deuda
pública bruta nominal |
$1.192,6
billones |
Nota: para el 2027 el déficit fiscal se calcula que terminará en el 9,4 % del PIB.
En
consecuencia:
- Un
déficit fiscal de 6,4 % del PIB significa que por cada $100 producidos por
la economía colombiana, el Gobierno gastó aproximadamente $6,4 más de lo
que le ingresó.
- Para
cubrir ese faltante, el Estado recurrió principalmente a más
endeudamiento.
- La
deuda bruta de 64,7 % del PIB se encuentra entre los niveles más altos
registrados en la historia reciente del país, sólo comparable con los
máximos observados durante la pandemia.
- Al término del gobierno de Juan Manuel Santos la deuda bruta era del 44 % del PIB y en el gobierno de Iván Duque se elevó hasta el 59 % debido a la pandemia del COVID-19. Pues bien, Petro, en vez de reducirla a los niveles anteriores, se siguió endeudando hasta el 64,7 %, como ya se indicó. Este endeudamiento se convirtió en puro gasto, pues se tuvo poca inversión por parte del gobierno.
Relacionándolo con la frase de Margaret Thatcher, estos datos muestran que, actualmente, una parte significativa del gasto público colombiano no está siendo financiada con ingresos corrientes (impuestos 70 % del ingreso y otros ingresos, como rendimientos y aprovechamientos 30 %), sino con deuda que deberá pagarse en el futuro mediante mayores ingresos fiscales, menor gasto o refinanciación de la propia deuda. Esta última solución es "patear para adelante el problema". Lo idóneo sería, por supuesto, mayores impuestos y menores gastos, más el segundo que el primero.
El
nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella ha emprendido unas acciones
correctivas, duras, pero necesarias, tales como:
- Reducir
gasto antes que aumentar impuestos.
- Disminuir
el tamaño administrativo del Estado.
- Recuperar
la confianza de inversionistas y acreedores mediante disciplina fiscal.
- Frenar el crecimiento de la deuda pública mediante menores déficits futuros.
A
este efecto tiene programados, a más de la aprobación del Presupuesto General
de la Nación, una ley de rescate fiscal y ajuste fiscal para reducir el tamaño
del Estado y un Plan Nacional de Desarrollo austero y enfocado en prioridades y
no en veleidades. Con este fin tiene previsto que para su ajuste se realizarán
acciones tales como:
- Se
anunció una iniciativa para reducir el gasto público equivalente a cerca
del 2,2 % del PIB.
- Todos
los ministerios y entidades deben reducir gastos operativos.
- El
Gobierno anunció supresión y fusión de algunas estructuras
administrativas.
- Reestimación
de necesidades de financiación y reconocimiento de obligaciones no registradas
plenamente.
- El
Gobierno ha manifestado la necesidad de refinanciar (reperfilamiento de la
deuda) y administrar mejor los vencimientos de deuda.
No
puede continuar la idea, generalizada en todo el país, de que el Estado tiene
recursos para todos y para todo. Cada sector o región que tiene limitaciones
espera que el Estado se las cubra. Ni los recursos son ilimitados ni las
obligaciones del Estado tampoco.
Como
consecuencia del déficit fiscal y del alto endeudamiento, el gobierno de De la
Espriella estudia un programa de financiación con el Fondo Monetario
Internacional (FMI), tal que les permita el acceso a recursos de más bajo costo
(prácticamente la mitad de las tasas que había contratado el gobierno de
Gustavo Petro), con un acompañamiento de esta entidad en los programas de
reducción y reestructuración del Estado, en los cuales el propio gobierno está
empeñado. En los próximos días se perfeccionará la visita del FMI a Colombia
para analizar la situación y viabilizar una solución, porque el actual
contexto, para ese organismo, es insostenible para Colombia, con el peligro,
además, de convertirse en una espiral de deuda y déficit fiscal, la cual podría
conducir a la insolvencia del Estado. También se exploran otras fuentes de
financiación con la banca multilateral y extranjera. Esperemos que estas
medidas hagan más llevaderos estos problemas del Estado colombiano.