lunes, 1 de julio de 2024

LAS PLATAS DE PETRO

 Comentario 02/07/2024

 

LAS PLATAS DE PETRO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

El video en el que se ve al actual presidente Gustavo Petro recibiendo dinero en efectivo y empacando plata en bolsas de plástico fue divulgado en noviembre de 2018. Aunque el video no representa una prueba de delito por sí solo, generó controversia y afectó la imagen del político. Esta fue la primera evidencia pública conocida de dineros que vienen y van en la vida de Petro, pero son muchas las circunstancias en las cuales el manejo de dineros de dudoso origen y destino es oscuro y recorre el delgado filo de lo legal versus lo penal, o al menos lo no tan ético. Veamos:

·         Las declaraciones del hijo del presidente, Nicolás Petro, según las cuales se recibieron dineros para la campaña, con aportes de personajes tales como Santander López Sierra y el Turco Hilsaca, reconocidos como narcotraficantes, y se recibieron ingresos o se realizaron gastos de la campaña que no se reflejaron en la contabilidad de la misma.

·         La participación de Euclides Torres, empresario barranquillero, con aportes millonarios a la campaña de Petro, aún no se ha podido aclarar porque no están en la contabilidad de su campaña, si bien el empresario ya goza de jugosos contratos de obras públicas originadas en el Gobierno de Petro.

·         Armando Benedetti ha hablado de que él consiguió $15.000 millones para la campaña, que tampoco se sabe cuál es su origen y cuál su destino. Ahora es premiado como embajador en la FAO.

·         Juan Fernando Petro, hermano del presidente Petro, declaró los vínculos de la campaña con narcotraficantes detenidos en lo que se ha llamado el Pacto de la Picota.

·         Hay gastos de la campaña que no se han reflejado en los libros contables oficiales, como son varios de los vuelos de miembros de la campaña o de directivos del Pacto Histórico durante la realización de la campaña, o como pagos por honorarios a asesores españoles quienes actuaron para la propia campaña. De hecho, dos de los magistrados del Consejo Nacional Electoral, al inspeccionar las cuentas de la campaña de Petro, han encontrado evidencia preliminar de más de $5.300 millones no explicados y han solicitado que el Consejo en pleno inspeccione formalmente todas las cuentas de la campaña.

·         El último incidente conocido surge de la donación de $500 millones de pesos de Fecode (sindicato de profesores) a la campaña de Petro, como se informa en el acta donde consta la aprobación. Ese dinero tampoco aparece en la contabilidad de la campaña y ahora la explicación es que se gastaron el día de la elección en testigos electorales que, según la opinión de la misma campaña, ya no era campaña porque ésta había terminado el día anterior a la elección. ¡Qué tesis tan absurda!

·         Las donaciones a la campaña de la USO, sindicato de Ecopetrol, que tampoco se reflejan en las cuentas de la campaña y hay evidencia de su desembolso y pago.

Es el momento para que la Comisión de Acusaciones y el propio Congreso, así como el Consejo Nacional Electoral, dentro de sus respectivas competencias, actúen para hacer cumplir la ley electoral, con base en las pruebas aportadas por los organismos de investigación y acusación, es decir, la Fiscalía y la Procuraduría.

Hoy el hecho es objetivo y punto, como indica el artículo 109 de la Constitución: “la violación de los topes máximos de financiación de las campañas, debidamente comprobada, será sancionada con la pérdida de investidura o del cargo. La ley reglamentará los demás efectos por la violación de este precepto. Los partidos, movimientos y candidatos deberán rendir públicamente cuentas sobre el volumen, origen y destino de sus ingresos”.

Pero el problema de las platas de Petro no para en su campaña solamente, veamos lo que ha ocurrido en su gobierno:

·         Los dineros extraviados en la casa de la funcionaria Laura Sarabia tienen un dudoso origen y destino, y aún no se tiene una explicación clara y precisa sobre los mismos y todos los episodios que sucedieron con Marelbys y Fabiola (sus domésticas) y la muerte del coronel Óscar Dávila. ¿Eran maletas de dinero de Petro o de su campaña y por qué valor?

·         Los dineros de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRED) que está demostrado que salieron de la Unidad por la gestión de Olmedo López y Sneyder Piñilla, Director y Subdirector respectivamente nombrados por Petro, los cuales son protagonistas de delitos que, según ellos, comprometen a 25 políticos, ministros, funcionarios y miembros del Congreso, desde la compra de los carrotanques para la Guajira que no han podido prestar servicio, hasta el pago de favores políticos al Presidente del Senado y al de la Cámara, para favorecer el paso de sus reformas en el Congreso.

Si estos son los indicios conocidos, ¿cuántos y cuáles más serán las violaciones a las normas electorales, violaciones flagrantes a la Constitución y a las normas penales, desde que decidieron en su campaña con Sebastián Guanumen a la cabeza “correr las líneas éticas”?

El presidente Petro, ante estas evidencias, se victimiza diciendo que lo quieren tumbar con un golpe blando y lanza campanas al vuelo para advertirle al mundo su punto de vista, hablando de una ruptura institucional y acusando a la Fiscalía y a los demás órganos de investigación y control de abuso de sus facultades.

¿Qué consecuencias tendrán estos procesos de investigación para el país? Está por verse, es una situación en extremo delicada, pero nadie puede declararse por encima de la ley, sea ciudadano del común o presidente de la república.

 

domingo, 23 de junio de 2024

UN SALUDABLE “FRESQUITO”

 Comentario 24/06/2024

 

UN SALUDABLE “FRESQUITO”

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

La transición entre los Ministros de Comercio, Industria y Turismo, Germán Umaña, quien fue un excelente, moderado y centrado funcionario, y el nuevo ministro, Luis Carlos Reyes, introdujo un saludable “fresquito” a las ideas estatizadoras del gobierno, por un lado, y de enfoque frente al sector privado, por el otro, sector que, hasta ahora, ha sido menospreciado como el más importante y eficaz agente de desarrollo, progreso y bienestar para la comunidad.

En una entrevista concedida a EL TIEMPO el domingo 16 de junio de 2024, el doctor Reyes afirmó sobre su misión y visión de lo que hacer y lograr: "Lo más importante será fortalecer la relación entre el Gobierno y el sector privado".

Teniendo esto como punto de partida, expuso sus ideas, las cuales resumimos a continuación para poder comentarlas:

¿Cómo enfocará la relación entre gobierno y sector privado?

Luis Carlos Reyes hace un llamado a los inversionistas para dialogar y trabajar conjuntamente. Entre sus prioridades está fortalecer la relación entre el Gobierno Nacional y el sector privado, además de trabajar con los gremios en medidas que contribuyan a aumentar la certeza jurídica.

También revela las medidas que implementará para cumplir con las tareas que le puso el presidente Gustavo Petro el día de su posesión. Dos de ellas son fortalecer la política industrial y promover a Colombia como destino turístico en todo el mundo.

Desde hace mucho tiempo, Colombia no ha intentado políticas industriales de la magnitud que consideramos necesarias. Si bien ha existido una serie de programas de apoyo a la industria, tenemos que hacer cosas 10 o 20 veces más grandes que las que se han venido haciendo. Hay que hacer grandes apuestas y lo más importante es que sean concertadas con el sector privado.

Queremos que el sector privado sepa que el Gobierno lo ve como un aliado clave en el fortalecimiento de la economía, y que vamos a trabajar de la mano.

Este ministerio, según sus palabras, está para escuchar al sector privado, para plantear apuestas productivas más grandes que lo que se ha hecho en los últimos 30 años y conjuntamente sacar adelante el crecimiento económico del país.

Otra de las apuestas fundamentales del Gobierno es el turismo. Algo que aún hace falta es una promoción del turismo colombiano que llegue a cada rincón del planeta. Necesitamos una campaña de publicidad masiva de Colombia en todo el mundo.

Además, la economía colombiana tiene que descarbonizarse porque es la única manera para que la especie se salve. La descarbonización no es solo un imperativo ético al que estamos yendo, así nos cueste dinero, sino que es una inversión en el futuro económico del país y para eso el turismo nos ayudará.

¿Están dadas las condiciones para invertir en Colombia?

No dudo de que los gremios estén diciendo la verdad respecto a que ellos sienten incertidumbre. Se habla mucho de incertidumbre para los inversionistas, pero yo los invito a venir al ministerio para que hablemos de qué se trata exactamente esa incertidumbre y cómo está afectando sus planes de negocios. Queremos hablar con ellos para transmitirles la certeza que necesitan.

Estamos viendo una mayor inversión extranjera directa en Colombia y eso nos dice que desde afuera nos están viendo como un país que tiene condiciones para invertir. Hay que revisar qué les está pasando a los inversionistas colombianos para que no nos vean de la misma manera.

No dudo de que los gremios estén diciendo la verdad respecto a que ellos sienten incertidumbre. La invitación es a hablar acerca de esa incertidumbre y revisar qué ajustes normativos podemos hacer desde el Ejecutivo y en qué medidas legislativas podemos trabajar conjuntamente para aumentar la certeza jurídica.

Lo que nos interesa es que inviertan, hagan dinero y generen empleo. La discusión sobre la política social puede ir en paralelo sin frenar el crecimiento económico.

Aunque del “dicho al hecho hay mucho trecho”, como dice el refranero popular, la sola intención del ministro Reyes, si es ejecutada por todos los miembros del gabinete y por el presidente, sería un cambio de proporciones gigantescas para el progreso y desarrollo del país. La experiencia con este gobierno nos lleva a ponerlo en duda, pero seamos optimistas y concedámosle una oportunidad.

domingo, 16 de junio de 2024

¿SI ES PETRO EL PRESIDENTE QUE NECESITA COLOMBIA?

 Comentario 17/06/2024

 

¿SI ES PETRO EL PRESIDENTE QUE NECESITA COLOMBIA?

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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La situación que atraviesa el mundo es compleja, desafiante y peligrosa, con un bajo crecimiento de las economías, en general, que puede generar un efecto contagio que afectará vastas zonas geográficas, como ya de hecho sucede con los países de la OCDE y con la evolución de su PIB a niveles inferiores al 1%, generalmente hablando, para la mayoría de los países que conforman ese grupo de economías con las mejores prácticas y alto desempeño. Colombia no es ajena a esos malos resultados pues su evidencia para el 2024 habla de un pobre crecimiento cercano a ese guarismo o menos, totalmente insuficiente para la superación de su pobreza y para proyectar su progreso futuro con paso firme.

La geopolítica del mundo está cargada de conflictos que amenazan con extenderse a otras zonas geográficas, no es sólo un problema de violencia y guerras, es también una tensión política que divide al mundo en bandos de fuerza y de poder.

Se agudizan, cada día más, las contradicciones y desigualdades Norte-Sur, mientras se concentran más los ingresos y la riqueza del mundo en los países más desarrollados, los demás países aumentan sus inequidades y no logran derrotar suficientemente su pobreza y sus niveles de atraso en desarrollo y progreso.

Nuestro gran aliado comercial, político y estratégico, USA, en medio de una campaña presidencial muy tensa y polarizante, por un lado, protege más su mercado con establecimiento de aranceles y medidas proteccionistas de diferente tipo. Ahora, el ayuda político militar que le conceden a Colombia por US400 millones de dólares nos la van a reducir al 50% como retaliación por las políticas de Petro.

Los flujos migratorios están creando un problema mayúsculo de tipo humanitario, por un lado, pero económico y cultural, por el otro, con presión de largas filas de ciudadanos buscando una oportunidad de vida, pero con muy pocos países dispuestos a apoyarlos o, si lo hacen, absorben el fenómeno en forma limitada, creando más pobreza en los que no logran esta opción.

El mundo ahora se estructura bajo bloques multipolares, con poderosos países de gran peso e influencia política y económica como ejes, los cuales ejercen intervención política, económica y un dirigismo e injerencia en las decisiones autónomas y soberanas de los respectivos países que se someten a su influencia. Cada bloque multipolar tiene, además, el ánimo de influir en el mundo entero dado su propio poder político, económico, también el militar y, por supuesto, el regional.

Este marco de referencia demuestra la complejidad del escenario para un país que en el contexto mundial no es significativo y su importancia regional es limitada, a más de las muy duras realidades internas, como es Colombia, las cuales resumiríamos en los siguientes hechos:

Economía en fase decreciente por una combinación de los factores externos comentados, como también por la desconfianza e incertidumbre de los particulares, quienes se sienten agredidos y desplazados por el estatismo y el asistencialismo del presidente Petro y su campaña de desprestigio al sector privado. La visión del gobierno es ideológica de izquierda radical y no de progreso, desarrollo y crecimiento.

Probablemente enfrentaremos un tiempo de estanflación con decrecimiento económico y persistente resiliencia de la inflación, lo cual ha impedido que se realice una reducción más acelerada de las tasas de interés por parte del Banco de la República. Esta situación agravará aún más el desempleo y la informalidad.

Colombia tampoco es ajena a los conflictos bélicos no sólo por el impacto mundial que tienen en la política, la economía y el comercio globales, sino también por sus propios conflictos internos: los procesos de conversaciones de paz no prosperan y hay amplias zonas del país en situación de verdadera guerra, la cual amenaza con extenderse a regiones vecinas. La tan anhelada paz no ha llegado todavía ni con los gobiernos anteriores, ni con el gobierno actual, aunque fue la principal promesa de la campaña del cambio liderada por el pacto histórico y por Petro.

La confrontación interna es tan enconada que conduce a la polarización y por esta vía a la radicalización de las posiciones políticas, económicas o sociales, y a la estigmatización de la que en forma despectiva Petro llama la oligarquía. Petro ha hablado muchas veces de acuerdos nacionales para impulsar el país, pero o bien no se concretan en propuestas reales o bien no se gestionan pues continuamente rechaza a los sectores privados, así no va a llegar a verdaderos acuerdos que comprometan la gestión de unos y otros, gobierno por un lado y particulares por el otro, a lograr metas comunes de progreso y desarrollo.

Su gestión de gobierno deja mucho que desear, parece que “no le gusta” gobernar y sus segundos, es decir, sus ministros, son un conjunto de personas sin mayor experiencia y criterio de gestión pública, hacen más política petrista que administración y gestión del país.

Petro, por su parte, tiene más de un odio visceral con el sector privado, es egocéntrico, ególatra, imperativo, autocrático, radical, demagogo y populista; no concierta y no se detiene en los problemas; su enfoque parece ser que con los solos discursos los problemas se arreglan y estos crecen todos los días. Tuvo mayorías en el Congreso y él mismo las disolvió. Su visión es centralista y no de regiones.

Y su vida política está poblada de irregularidades, corrupción, componendas y mentiras desde su campaña electoral hasta su gobierno actual. En su campaña están los líos revelados por Nicolás Petro, su hijo, sobre ingresos y gastos no reflejados en las cuentas de la campaña, así como la violación a topes y normas electorales. En su gobierno, los escándalos como los de la UNGRD, los carrotanques, los maletines con dinero, los políticos comprados para aprobar sus reformas, entre muchos otros hechos.

Por otro lado, dos años después de haber iniciado su gobierno, sus llamadas reformas sociales han resultado un verdadero fiasco; su trámite en el Congreso no ha concitado la opinión mayoritaria y por la tortuosa aplicación que sin embargo poco a poco viene ejecutando. ¡Qué horror!

Descrito todo lo anterior sobre un escenario tan exigente dadas las circunstancias internacionales y nacionales nos hacemos la pregunta: ¿si es Petro el presidente que necesita Colombia? Claramente no; se requiere un gobernante con más gestión de gobierno que ideología y odio de clases; menos radicalización ideológica y más solución de problemas; no más discursos y sí más soluciones.

 

lunes, 10 de junio de 2024

LA LEY DE MURPHY EN LA SALUD DE LOS COLOMBIANOS

 Comentario 11/06/2024

 

LA LEY DE MURPHY EN LA SALUD DE LOS COLOMBIANOS

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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Ed Murphy era capitán militar e ingeniero de desarrollo del laboratorio aéreo de **EE. UU.** en Wright Field, y en uno de sus proyectos, acuñó la famosa frase “si algo puede fallar, fallará”. También dijo que “si se dejan al azar las cosas, tenderán a ir de mal en peor”, surgiendo esto a raíz de pruebas y ensayos realizados con modelos nuevos y mejorados de aviones de combate. De allí se derivaron las conocidas leyes de Murphy, las cuales, aunque parezcan sin sentido, la práctica demuestra que sí suceden.

Ambas frases describen muy bien lo que está aconteciendo en Colombia con su sistema de salud, el cual presenta deficiencias que, de no ser atendidas, podrían empeorar. Situémonos inicialmente en lo que está ocurriendo: lo primero es reconocer que la salud en Colombia es un derecho fundamental que garantiza que todas las personas tengan acceso a servicios de salud necesarios, atención de calidad y tratamientos adecuados. Según la Ley Estatutaria de Salud (Ley No. 1751 de 2015 que regula el derecho fundamental a la salud en Colombia):

  • Su objetivo es garantizar, regular y establecer mecanismos de protección para el acceso a servicios de salud.
  • El derecho a la salud es autónomo, irrenunciable y comprende el acceso oportuno, eficaz y de calidad a servicios para la preservación, mejoramiento y promoción de la salud.
  • El Estado tiene la responsabilidad de respetar, proteger y garantizar este derecho, y su prestación como servicio público esencial es obligatoria.

En resumen, el derecho a la salud en Colombia implica que todos los ciudadanos deben recibir atención médica adecuada y contar con los recursos necesarios para preservar su bienestar. Lo segundo es que el financiamiento del sistema de salud en el país se basa en diversas fuentes para garantizar el acceso a los servicios médicos. En síntesis, el sistema de salud en Colombia se financia mediante una combinación de cotizaciones de los afiliados, recursos fiscales y otras fuentes.

La estructura de la salud en Colombia, hasta ahora, está fundamentada en tres tipos de instituciones diferentes:

  • La ADRES, institución que recauda los dineros aportados por los contribuyentes, empleadores y trabajadores. Esta institución le paga a las EPS la unidad de pago por capitación (UPC) o pago por persona anual, que corresponde a la prima por los riesgos en salud que deben cubrir las aseguradoras, es decir, las EPS, que se mencionan a continuación.
  • Las EPS, empresas promotoras de servicios de salud: las que estructuran las redes de servicios y actúan como aseguradoras para afianzar los riesgos en salud (pagos por servicios médicos, hospitalarios, tratamientos, medicinas, laboratorios, etc.). Las EPS pagan a las IPS los servicios que prestan a sus respectivos pacientes, a partir de lo que reciben como UPC o pago por persona anual vinculada a su institución.
  • Las IPS, instituciones prestadoras de servicios de salud conformadas por toda la red médica, hospitalaria, terapéutica y de servicios de salud que se prestan a los pacientes.

Cuando la UPC es insuficiente para cubrir los gastos de las IPS, se compromete la solvencia y la solidez de las EPS. Esto, por supuesto, vuelve inviable el sistema y se traduce en la “quiebra” de estas instituciones, las cuales entran en incapacidad de operar.

No es difícil entender el concepto anterior; sin embargo, el Gobierno nacional, con un enfoque puramente ideológico, no ha querido entenderlo y ha permitido que las cosas vayan mal y cada vez peor, hasta llevar a las EPS a una verdadera encrucijada para poder seguir prestando sus servicios, los cuales son de tremenda delicadeza e importancia para el buen funcionamiento del sistema. Las cosas van mal y por la ley de Murphy, cada vez podrán ir peor. Las EPS tenderán a fallar una a una en su capacidad financiera y operativa, por la asfixia económica a la cual se las somete. El camino se “cerró” y las EPS no tendrán viabilidad de continuidad en su operación, en las condiciones descritas. Es responsabilidad esencial del gobierno actual, sin descartar algún manejo inopinado en las finanzas de alguna que otra EPS.

Murphy también acuñó otra frase: “Si existe la posibilidad de que varias cosas puedan salir mal, saldrá mal aquella que cause el mayor daño”. Esto es justamente lo que está ocurriendo; de los tres tipos de instituciones mencionadas están fallando las EPS, que son el corazón del sistema, las que permiten que todo funcione, desde el dinero que se recauda y fluye de la ADRES a las EPS y de estas a las redes prestadoras IPS que tienen contratadas para que atiendan a los pacientes remitidos. Lo malo es que no se ven soluciones prontas y eficaces en el horizonte, lo cual tenderá por agravar todo el sistema de salud de Colombia, con unos costos en la protección de la salud de los colombianos inimaginables, y no hablamos de costos económicos solamente, nos referimos a costos en calidad y en bienestar de vida, y aún en eventualidades de muerte por falta de atención oportuna.

Es claro que la salud es un derecho de los colombianos y que, finalmente, el obligado a proporcionarla es el Estado con las diferentes fuentes de recursos que dispone. El ser intencionalmente cicatero con el pago de la UPC está reventando al sistema y destruyendo la institucionalidad que con miles de esfuerzos se ha construido durante los últimos 30 años, con una opinión favorable del público en general de más del 80%, sobre la calidad y oportunidad de los servicios de salud que reciben los ciudadanos. ¿Vale la pena poner en riesgo el sistema de salud de los colombianos por el punto de vista ideológico del gobierno? Con la salud no se juega.

sábado, 18 de mayo de 2024

LA PRODUCTIVIDAD Y LA COMPETITIVIDAD DEL PAÍS

 Comentario 27/05/2024

 

LA PRODUCTIVIDAD Y LA COMPETITIVIDAD DEL PAÍS

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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Paul Krugman es un economista estadounidense que ganó el Premio Nobel de Ciencias Económicas en 2008 por sus contribuciones a la nueva teoría del comercio y a la nueva geografía económica. Es profesor de economía en el Centro de Graduados de la Universidad de la Ciudad de Nueva York y columnista del periódico The New York Times. Él afirma:

“La productividad no lo es todo, pero a largo plazo es casi todo”

La productividad es la relación entre la cantidad de producción obtenida y el monto de los recursos empleados en su fabricación. Normalmente, la productividad se mide con relación a los dos tipos genéricos de recursos básicos: el capital y el trabajo. Por capital entenderemos las inversiones necesarias en infraestructura (física y tecnológica, propia o contratada) empleada en el proceso productivo. En el caso del trabajo, lo frecuente es comparar por empleado o por tiempo disponible reducido a horas de labor o días laborados.

No escapa a la mente del lector que una mayor productividad se traduce en mayor riqueza económica, pues con un monto de recursos determinado somos capaces de generar más producción. Con razón se afirma que la productividad es la solución óptima para lograr un verdadero desarrollo y crecimiento a largo plazo, tanto para una empresa como para un país.

La productividad no depende de la cantidad de insumos disponibles, depende de la forma como ellos se combinen para obtener más cantidad de producto. Existen países o empresas con gran cantidad de recursos, pero con muy baja productividad, entre ellos, justamente, Colombia. Las mayores productividades se encuentran, generalmente, acompañadas por la presencia de mayores niveles de conocimiento y de tecnología.

En un reciente y muy interesante artículo sobre LA PRODUCTIVIDAD CLAVE DEL CRECIMIENTO, del Doctor César Ferrari- Superintendente Financiero de Colombia, publicado en el periódico La República el 21 de diciembre del 2023, se indica que:

“Los colombianos son quienes más trabajan de la OCDE: 45 horas a la semana en 2022, cuando el promedio fue 37,2 horas por semana. Pero también son los de menor productividad del grupo. Según el Banco Mundial - BM, la productividad de los trabajadores nacionales en 2022 fue de US$35.200 calculada con base en las contribuciones que hacen a la producción nacional a precios de paridad de compra de 2017. Este valor es similar a los chinos (US$34.500), 40% menos que los chilenos (US$58.200), menos de la mitad que los surcoreanos (US$82.600), un tercio de los de la zona euro (US$104.000), casi un cuarto de los estadounidenses (US$132.000) y un quinto de los singapurenses (US$179.000). …… Como resultado de las altas tasas de ahorro e inversión y del fortalecimiento de su nivel educativo, chinos y coreanos lograron altos crecimientos de su productividad por décadas y, consecuentemente, tasas de crecimiento económico de entre 8 y 9% anual”

Ahora, ¿qué debemos hacer en Colombia para elevar la productividad y, con ella, la competitividad del país? Por supuesto, inducir mayores niveles de uso de la tecnología y del conocimiento en los procesos productivos, por un lado, y el mejor desempeño de la labor humana, por el otro. La respuesta es simple en su enunciación, pero compleja en su realización y se concreta en dos conceptos:

  • Hay que estimular las tasas de ahorro de la economía de tal manera que se disponga de abundante capital para poder invertir en infraestructura, maquinaria, procesos y tecnología modernos y por esta vía aumentar también el conocimiento.
  • Hay que cerrar brechas de competencias, habilidades y desempeños en los trabajadores que aportan labor humana en los procesos productivos.

En contrario sentido, lo que estamos viendo en Colombia es un desestimulo del gobierno nacional al elevamiento de la productividad y de la competitividad, al indicar que la economía debe decrecer para impactar menos el medio ambiente, al desestimar y condicionar ciertos sectores productivos minero-energéticos especialmente y, además, con su continuo ataque al sector privado para que el Estado, ineficiente y corrupto en forma inveterada, sea quien supuestamente profundice en el país las tasas de ahorro e inversión y la formación moderna y avanzada de nuestros empleados y trabajadores.

Se olvida el gobierno actual del grandísimo aporte del sector privado en la formación bruta de capital, en la acumulación del ahorro nacional y, además, su extraordinaria contribución a la formación de técnicos, tecnólogos y profesionales idóneos.

La primera ministra inglesa, Margaret Thatcher, afirmaba que “El Estado no dispone de más recursos que los de los impuestos que surgen del sector privado”, de lo cual parece olvidarse la presidencia actual del país, quien, en lugar de estimular el crecimiento y el desarrollo con el impulso del sector privado, lo menosprecia. ¿Alguien ha oído a Gustavo Petro hablar de productividad y competitividad?, sólo habla peroratas de su ideología de izquierda radical: estatista, autocrática y populista.

LAS INSTITUCIONES COLOMBIANAS

 Comentario 20/05/2024

 

LAS INSTITUCIONES COLOMBIANAS

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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De acuerdo con encuestas de opinión recientes realizadas por el DANE, los colombianos actualmente registramos los siguientes niveles de satisfacción sobre las instituciones del país, a partir de una muestra amplia y representativa, aplicada en diversas regiones. Las respuestas están expresadas porcentualmente y significan el número de personas de cada 100 individuos con opinión favorable sobre la respectiva institución, así:

Ítem

Concepto

Calificación favorable %

1

Registraduría

23.4%

2

Defensoría del pueblo

18.9%

3

Policía

18.8%

4

Fiscalía

16.0%

5

Presidencia

15.2%

6

Alcaldías

13.8%

7

Gobernaciones

13.4%

8

Procuraduría

13.2%

9

Jueces y Magistrados

11.2%

10

Congreso

10.6%

11

Consejos

10.4%

12

Asambleas

10.2%

13

Partidos políticos

6.6%

 

1. Ninguna institución tiene una buena calificación en términos de favorabilidad.

La más alta es la Registraduría con un dramáticamente bajo 23.4% de favorabilidad (76.6% de opinión desfavorable) y de allí en forma decreciente todas las demás instituciones. Este resultado sorprende por lo negativo, puesto que las instituciones deben ser fuente de credibilidad y confianza. Es todo lo contrario, según esta evidencia los colombianos creemos en el país, pero no en sus instituciones. Exploremos algunas otras instituciones de mayor significación (el espacio no permite hacerlo para todas):

 

2. Policía

Con sólo un 18.8% de opinión favorable, nuestro cuerpo de policía queda muy rezagado en términos de generar confianza y aceptación. Grave que ni siquiera la institución policial tenga una alta favorabilidad, digna de su compleja y delicada responsabilidad, como garantes de la seguridad de los ciudadanos y de velar por el orden público.

 

3. Fiscalía

La Fiscalía es el organismo de investigación criminal del estado, allí se recaudan pruebas, testimonios, indagaciones y se confrontan indicios y testigos para hallar la verdad de los casos criminales, sin embargo, goza de muy poca aceptación, ¿por qué?, quizás la influencia de favorecedores y opositores con criterios ideológicos, más que técnicos y funcionales, impida un mejor y más destacado reconocimiento.

 

4. Presidencia.

La imagen de la institución de la Presidencia de sólo el 15.2% de favorabilidad deja muy mal parado a quien hace sus veces y a su equipo de colaboradores cercanos. Ideológicamente, podemos tener criterios consonantes o disonantes con el presidente, pero él encarna la majestad del Estado y debería gozar de credibilidad y confianza, el porcentaje habla de un 84.8% de falta de favorabilidad. Muy difícil gobernar un país complejo como Colombia con tan baja aceptación.

 

5. Procuraduría

Junto con la Contraloría, la Procuraduría es el órgano que vigila la actuación de los funcionarios públicos en cuanto su apego a la ley en sus actuaciones de gobierno, por lo tanto, en ella recae una gran responsabilidad dada la enorme importancia de las funciones y el gigantesco presupuesto que el Estado maneja. De nuevo, es difícil entender este bajo reconocimiento, salvo, quizás, porque la Procuraduría es relativamente desconocida y poco entendida por la gente común.

 

6. Congreso

El Congreso es el órgano legislativo del Estado, de allí emanan las leyes que luego el ejecutivo aplica para todos los ciudadanos. Desafortunadamente, la estela de corrupción, chanchullos, coimas e intereses particulares rodea al Congreso, tal que tienen una pésima imagen como institución y más de uno de sus congresistas también.

 

7. Jueces y Magistrados

Al igual que el Congreso, el sector judicial (jueces y magistrados) tiene una baja favorabilidad, con sólo un 11.2%, fenómeno extremadamente grave para la delicada función de impartir justicia y velar por el cumplimiento de la Constitución, las leyes y los decretos.

 

8. Alcaldías, Gobernaciones, Asambleas y Consejos

La mala imagen del Congreso y la Presidencia también afecta a los órganos regionales, ya sean del ejecutivo (alcaldías y gobernaciones) o del legislativo (asambleas y consejos), con una favorabilidad tan baja como menos del 13 % en general, o sea una visión desfavorable de más del 77%.

 

9. Partidos políticos

Pero los que se llevan el premio a la peor imagen son los partidos políticos, cuya favorabilidad es de sólo el 6.6%, casi en el margen de error estadístico de la muestra; en la práctica su calificación desfavorable podría ser del 100%.

 

Conclusión

Todas las instituciones en Colombia están muy mal valoradas en su favorabilidad y por lo tanto esta minada gravemente su credibilidad y confianza. El caso peor de todos, sin querer decir que los demás sean mejores, es el de los partidos políticos, casi que da vergüenza y, en consecuencia, se comprende porque no inspiran al público en general y en particular a las nuevas generaciones a tener una actitud positiva sobre la majestad del Estado Colombiano y de sus Instituciones.

domingo, 12 de mayo de 2024

LOS INDICIOS QUE COMPROMETEN AL SEÑOR PRESIDENTE

 Comentario 14/05/2024

 

LOS INDICIOS QUE COMPROMETEN AL SEÑOR PRESIDENTE

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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Tratándose de temas de gobierno, según las normas electorales, las penales y la constitución de la república, existe una responsabilidad penal en cabeza de quien cometió un delito, pero la responsabilidad política está en cabeza del gobierno de turno, sin la posibilidad de argüir de nuevo, como en el caso del proceso 8.000 del expresidente Ernesto Samper, que “todo fue a mis espaldas”.

De hecho, en materia electoral el candidato y su fórmula vicepresidencial, el gerente y el tesorero de la campaña son mancomunadamente responsables por las violaciones a las normas electorales, como lo consagra el artículo 109 de la constitución. Probada la violación ya está dado el fallo por la propia Constitución, sin fórmula de juicio alternativa o discusión alguna.

No basta decir que la acusación es fruto de la animadversión política, de un golpe blando o de una ruptura institucional si las pruebas están demostradas y a la vista, como es el caso del presidente Petro, con la omisión de ingresos, el ocultamiento de gastos y la violación de los topes electorales de su campaña.

En materia de asuntos de gobierno, una vez posesionado el candidato vencedor, los actos delictivos directos del presidente, sus ministros y sus funcionarios tienen, de nuevo, una responsabilidad penal del respectivo implicado y un compromiso político ineludible del propio gobernante, sin poder aducir tampoco que “no sabía, que no conocía, que no fue consultado o que lo tergiversaron sobre sus instrucciones”. Inclusive como gobernante los hechos imputables a miembros de su familia tienen una implícita repercusión política.

Pues bien, tanto en la campaña como en el gobierno de Gustavo Petro hay demasiadas sindicaciones o indicios de violaciones de normas, tales como:

Durante su campaña:

  • La consecución de $15.000 millones para la campaña por Armando Benedetti quien afirmó que si se supiera el origen todos irían a la cárcel.
  • Las contribuciones conseguidas por Juan Fernando Petro, su hermano, de narcotraficantes de la cárcel de la Picota
  • Las contribuciones para la campaña recibidas por Nicolás Petro, su hijo, del Turco Hilsaca y Santander Lopesierra, señalados traficantes.
  •  
  • Las contribuciones en criptomonedas de Daily Cop.
  • Los gastos e ingresos de campaña no reflejados en las cuentas e investigados por el CONSEJO NACIONAL ELECTORAL sobre honorarios de consejeros, vuelos y gastos de propaganda.
  • Las investigaciones que se plantean deben ser realizadas por la COMISIÓN DE ACUSACIONES del Congreso, donde el presidente tiene control por sus integrantes afines a su línea política.
  • Dineros donados por varios sindicatos (Fecode y la USO) y no reflejados en sus cuentas de campaña.
  • Gastos millonarios durante el día de las elecciones en testigos electorales y en la celebración del triunfo en el Movistar Arena, que el presidente afirma que no son de la campaña, ¿entonces son gastos de qué?
  • Euclides Torres contratista y aportante a la campaña con múltiples contratos dados por el gobierno a su favor.
  • Los vuelos chárteres del candidato y de miembros de su campaña a través de Sadi (transportes aéreos de Ibagué) y no reflejados en sus cuentas.
  • Las bolsas con dinero en las campañas electorales.

Durante su gobierno:

  • Las bolsas o maletas con dinero en la casa de Laura Sarabia.
  • Los sobrecostos y demandas del contrato de pasaportes en la Cancillería, como consecuencia de sus instrucciones y de otros contratos recientes, que conducirán a un gran detrimento patrimonial por las demandas de Thomas Greg & Sons.
  • El tema de los sobrecostos en la compra de los Carrotanques para la Guajira.
  • Los $4.000 millones supuestamente entregados a miembros del senado y de la cámara para el pago del paso favorable de las reformas sociales en el Congreso, provenientes de la UNGRD-Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo (Sneyder Pinilla y Olmedo López)- y la implicación a varios funcionarios dependientes de la Presidencia. En una reciente publicación en su cuenta de X, el presidente Gustavo Petro ha nombrado específicamente a varios altos funcionarios de su Gobierno y políticos del país, anticipando destituciones en respuesta al escándalo de corrupción que sacude su administración.
  • Los diversos contratos celebrados por dependencias de la presidencia con notorios sobrecostos y posiblemente coimas que configuran corrupción.

En síntesis, tanto desde su campaña como en su gobierno hay indicios documentados que comprometen al presidente, a funcionarios de su campaña o de su gobierno y a miembros de su familia. La responsabilidad penal serán los jueces y magistrados quienes la decidirán, pero la responsabilidad política del gobierno Petro es un deber de toda la ciudadanía juzgarla y rechazar sus conductas.

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