domingo, 16 de marzo de 2025

EL ARMAGEDÓN DE DONALD TRUMP

 Comentario 17/03/2025

 

EL ARMAGEDÓN DE DONALD TRUMP

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

El término "Armagedón" proviene del griego "Ἁρμαγεδών" (Harmagedōn), que a su vez tiene origen en el hebreo "הר מגידו" (Har Megiddo). En su contexto bíblico e histórico, este término se utiliza para describir la ubicación de la batalla final entre el bien y el mal, como se menciona en el libro del Apocalipsis en el Nuevo Testamento de la Biblia. 

Armagedón, más allá de su contexto religioso, también se ha convertido en un término popular en la literatura, el cine y la cultura en general para representar cualquier escenario de destrucción masiva o conflicto apocalíptico. 

Pues bien, con el nuevo presidente Donald Trump de EE. UU., estamos frente a un escenario de esa naturaleza en materia comercial a nivel mundial: un verdadero Armagedón comercial. El estilo populista, demagógico y supuestamente proteccionista del pueblo norteamericano, con el lema “Hacer América grande de nuevo”, lo ha llevado a plantear una verdadera guerra arancelaria. De tal manera que los productos que, en forma importada, ingresen a EE. UU. lo hagan con un sobrecosto por impuestos de importación —aranceles o tarifas—, lo cual, por supuesto, favorecerá el consumo de la producción nacional y ahuyentará las importaciones que provengan de los países sancionados, como es el caso de México y Canadá, con aranceles ya anunciados, pero aún no en vigencia, del 25%, y China, con aranceles del 20%. 

Tres razones supuestamente explican esta conducta: una de carácter sancionatorio para los países que no colaboren en materia de combate a las drogas, especialmente contra el fentanilo; otra, del mismo tipo, para quienes no colaboren con el control de las inmigraciones ilegales hacia EE. UU.; y, por último, una de carácter comercial para nivelar el déficit comercial en su balanza de pagos, que suele ser deficitario con esos países. Pretende, además, presionar para facilitar la negociación de términos y condiciones que favorezcan la posición de su país en determinados escenarios y temas. 

Por otro lado, ya anunció también aranceles y restricciones a importaciones de acero, aluminio y hierro provenientes de esos países, así como espera imponer en abril restricciones a la importación de alimentos. Su predicamento es simple: “Si quieren sacar provecho del mercado de EE. UU., vengan y produzcan aquí”. 

Simultáneamente, su posición de veto contra la OMC (Organización Mundial de Comercio) y la OMS (Organización Mundial de la Salud) genera tensiones. La OMC es una organización internacional que se encarga de supervisar y regular las normas del comercio entre las naciones. Fue fundada el 1 de enero de 1995 y tiene su sede en Ginebra, Suiza. Por su parte, la OMS es una agencia especializada de las Naciones Unidas que se encarga de la salud pública internacional. Estas organizaciones son las rectoras y promotoras de estos dos grandes temas a nivel mundial, lo cual pone en jaque sus planes y programas por la falta de apoyo económico norteamericano, que históricamente ha sido el mayor contribuyente. Conste que EE. UU. fue uno de los grandes promotores de estas agencias en el pasado. 

Por su parte, ya canceló también las operaciones de la USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional), que era una agencia independiente del gobierno de los Estados Unidos encargada de administrar la ayuda exterior civil y la asistencia al desarrollo. Fue establecida en 1961 por el presidente John F. Kennedy para unificar varias organizaciones y programas de asistencia exterior bajo una sola agencia. Esta cancelación afecta severamente los intereses de Colombia en programas sociales y de desarrollo. 

En cuanto a la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), que es una alianza militar y política internacional fundada el 4 de abril de 1949, también se enfrenta a la postura de Donald Trump, quien quiere restringir sus aportes económicos y militares. La OTAN se creó con el objetivo de garantizar la seguridad y la defensa colectiva de sus miembros frente a posibles amenazas externas. Fue establecida por 12 países fundadores, incluidos Estados Unidos, Canadá y varios países europeos, en respuesta a la creciente amenaza de la Unión Soviética durante la Guerra Fría. Uno de los principios fundamentales de la OTAN es la defensa colectiva, lo que significa que un ataque contra uno de sus miembros se considera un ataque contra todos. 

Como se aprecia, en muchos frentes del desenvolvimiento mundial está actuando Donald Trump con una filosofía proteccionista, lo cual redundará en restricciones al libre comercio y al libre flujo de servicios, inversiones y capitales. Por el momento, la aplicación de aranceles se ha indicado, por ahora, a algunos países como México, Canadá y China, pero estos no tardarán en tomar medidas retaliatorias y, por un efecto de contagio, directo o indirecto, los aranceles incrementales terminarán invadiendo la esfera comercial de todo tipo de países. Vamos hacia una guerra comercial mundial, con consecuencias insospechadas, pero previsiblemente “catastróficas” en el comercio mundial. 

Como consecuencia de las medidas de Donald Trump, se esperan a nivel global: 

- Desorden generalizado en el comercio mundial de import-export. 

- Retaliaciones, enemistades y rechazos de unos países con otros. En vilo los TLC. 

- Aumento de la inflación dentro y fuera de EE. UU. 

- Mayor nivel de desconfianza e incertidumbre en los acuerdos mundiales y su funcionamiento. 

- Freno a las inversiones en todo el mundo, tanto las del propio país como las de IED (Inversión Extranjera Directa). 

- Posible freno a las remesas que reciben los países por las restricciones a los inmigrantes. 

- Relocalización de algunas compañías en EE. UU. 

- Grave daño a la globalización, el libre comercio y la apertura económica entre países. 

- Como siempre, los países más débiles económicamente tendrán impactos proporcionalmente mayores en la estructura de sus comercios internacionales y locales por los aranceles y las restricciones cruzadas. 

La gran pregunta es cómo y cuándo el mundo volverá a su normalidad comercial y de relaciones internacionales. ¿Habrá que esperar a que Donald Trump termine su período en el año 2029 para salir del Armagedón comercial que le está armando al mundo? 

 

domingo, 9 de marzo de 2025

EXPECTATIVAS ECONÓMICAS Y POLÍTICAS PARA COLOMBIA

 Comentario 10/03/2025

 

EXPECTATIVAS ECONÓMICAS Y POLÍTICAS PARA COLOMBIA

 

Comentarios recibidos en el conversatorio de la Universidad EIA en su centro de pensamiento el día 5/03/2025 con la participación de connotados economistas y politólogos, donde se exploraron las expectativas en materia económica y política para Colombia.
El evento se denominó: “Colombia un país al borde de una nueva oportunidad”

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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A continuación, se presentan las principales ideas expuestas por los panelistas en el foro de la EIA:

 

Temas económicos 

• Momento de “pesimismo de la razón y optimismo de la voluntad”. 

• Estamos en una época de proselitismo político del gobierno: con ausencia de norte y pura ideología. 

• Sin embargo, la gran pregunta es: ¿cómo inyectarle optimismo al 2026? 

• El 2025 pasó la página con el sector privado contra las cuerdas. Para el 2026, ¿cómo reaccionar y cómo cambiar? 

• Vamos a tener tantos problemas acumulados en el 2026 (salud, energía, servicios públicos, pensiones, déficit, etc.) que se necesita gente que sepa arreglar problemas, no improvisar candidatos. 

• Excesivo derroche del gobierno en su gasto público. 

• Pero debemos lograr que la gente no se nos vaya del país; para eso debemos cambiar la migración por la telemigración (producir y vender desde Colombia bienes o servicios para el exterior). 

• Vamos a tener logros económicos y sociales significativos que se presentarán como los éxitos de este gobierno para justificar la continuidad de su proyecto en el poder. 

• Frente al déficit fiscal (6.8% del PIB) y el endeudamiento externo (60% del PIB) del gobierno —ambos con tendencia creciente—, se recomienda acudir por anticipado al FMI para establecer planes de contingencia en caso de que la crisis fiscal se agrave, como parece ser. 

 

Temas políticos 

• En el tema político hay desánimo y desconfianza por el discurso polarizante del gobierno y los problemas reales de corrupción, impunidad, ineficiencia, inseguridad, y no las reformas que el país necesita, etc., a pesar de haberse autoproclamado como el gobierno del cambio. El público sabe que el modelo actual se agotó y que hay que pensar en una nueva Colombia. 

• La derecha está pensando que hay que hacer política sin políticos porque asume que “todos” son corruptos. 

• La derecha quiere defender libertades, educación, constitución, instituciones, pero no debe pensar solo en la presidencia, sino también en el Congreso. 

• En Colombia no es dable pensar que se va a imponer un modelo USA-Trump, Argentina-Milei o Salvador-Bukele, por ejemplo. 

• La derecha debe hacer una narrativa “sexy” y evitar los caudillismos, para dar respuestas reales y viables a cada uno de los problemas del país. 

• Hay que evitar en el Congreso el clientelismo uno a uno, por encima de los partidos, con mermelada para apoyar al Gobierno. 

• Los extremos de la derecha y la izquierda están muy definidos en sus planteamientos (no en sus candidatos), pero los del centro, ni en políticas ni en candidatos, deben definir qué es lo común que los une y qué pueden resolver conjuntamente para lanzar candidatos y programas. Hoy son polarización y pelotera. 

• En el 2022, Colombia quería cambio, “no más de lo mismo”. El cambio se quemó, ¿qué se va a proponer ahora? Sin cartas bien jugadas, el 32% puede volver a ganar. 

• En el cambio hay que definir en qué y cómo se lleva a cabo; frecuentemente lo que falla es el cómo. 

• En Colombia tenemos instituciones muy fuertes que defienden la democracia y la Constitución frente a conductas de los partidos tradicionales que quieren pasarlas por alto según su conveniencia. 

• “El candidato ganador tiene que aceptar el merecido castigo de ser gobernante” (Petro no hace sino quejarse). 

• Petro está en la necrofilia política (muerte política) al defender el estatismo político (intervención continua del Estado en la economía) como solución. Eso está mandado a recoger. 

• Versus el keynesianismo: el keynesianismo surgió en Occidente a finales del siglo XIX, con el objetivo de estimular la demanda para salir de la crisis. Esta teoría plantea que, para superar una crisis económica, es necesario abordar los problemas de la demanda a través de la intervención estatal. 

• Hay que confiar en el futuro, mantener la esperanza y ser pragmáticos y empáticos con el candidato que elija la derecha. 

• Las soluciones pasan por disponer de justicia, igualdad, inversión y oportunidades para todos. 

• Frente a la guerra comercial a base de elevación de aranceles y restricciones de comercio e inmigración, se está cambiando la arquitectura del comercio mundial diseñada luego de la II Guerra Mundial en 1945, que contemplaba el comercio mundial como factor de desarrollo económico y progreso de las civilizaciones y establecía aranceles ordinarios y retaliativos dentro de franjas con límites. 

• Trump usa los aranceles con un carácter punitivo, sancionatorio (por poca colaboración con persecución de drogas e inmigración), de política económica y de control del déficit comercial de USA, y con ello va a distorsionar toda la economía mundial. 

• Con Trump, a Colombia le esperan los aranceles a los productos agrícolas (café, frutas, etc.) como mínimo, pero si Petro se pone de “perro rabioso”, serán muchos más los productos con aranceles y las sanciones, tales como las restricciones de visas y de inversiones de USA en Colombia. 

 

domingo, 2 de marzo de 2025

ENCONTRAR CÓMO TRANSFORMAR A COLOMBIA

 Comentario 03/03/2025

 

ENCONTRAR CÓMO TRANSFORMAR A COLOMBIA

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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El premio Nobel de Economía de 2024 fue otorgado a Daron Acemoglu, Simon Johnson y James Robinson por haber demostrado la importancia de las instituciones de una sociedad para la prosperidad de un país. Ellos concluyen que sin instituciones fuertes no hay progreso, desarrollo ni crecimiento. Afirman haber hallado niveles de desarrollo diferentes en economías con instituciones fuertes, aunque sean de menores recursos, en comparación con economías con grandes capitales y débiles instituciones.

Uno de ellos, el ciudadano inglés James Robinson, doctor en Economía de Yale, universidad ubicada en New Haven, Connecticut, fundada en 1701, una de las universidades más antiguas y prestigiosas de Estados Unidos, quien además fue profesor de la Universidad de los Andes durante 28 años, en entrevista concedida a Ricardo Ávila, analista especial de EL TIEMPO, publicada el domingo 20 de octubre de 2024, hablando de Colombia, manifestó:

"La falta de instituciones fuertes en Colombia explica buena parte de los problemas de concentración de la riqueza, del clientelismo y muchas de las falencias del Estado. Hay una gran influencia de la política en las instituciones y en la economía, pero ambas nominalmente se pueden cambiar a través del voto ciudadano, pero para eso se requieren partidos o movimientos fuertes y no atomizados, clientelistas, corruptos y politiqueros como muchos de los partidos o grupos que figuran en la interminable lista que exhibe Colombia.

Las instituciones pueden cambiarse, por ejemplo, como hizo Chile al modificar el sistema electoral para purificarlo de la corrupción y la compraventa de votos. Transformaciones de instituciones también han sucedido en sociedades como Corea del Sur, los Emiratos Árabes y muchas otras naciones. La mayoría de los países hoy tienen instituciones mejores que las de ayer. Se puede hacer, pero no hay una receta simple de cómo hacerlo.

Colombia debe transformar sus instituciones. Colombia es como un archipiélago, con muchas islas, muchas instituciones, muchas regiones diferentes. Es un país muy heterogéneo pero unido por la constitución y las conexiones sociales. La diversidad no es impedimento para cambiar las instituciones. Las instituciones débiles o la ausencia de instituciones limitan la capacidad de implementar con éxito los proyectos y programas.

Toda política económica y social para un país consta de tres componentes: qué hacer, cómo hacerlo y con quién hacerlo. No es cuestión de hacer leyes y asumir que con la ley o el decreto basta. Colombia tiene demasiado 'publíquese y cúmplase', no es de más leyes o de una nueva constitución, es cuestión de instituciones y de ejecución.

Colombia en sus distintos gobiernos padece y ha padecido de falta de ejecución. No se pueden resolver los problemas sin instituciones fuertes, sin ejecución y sin una forma clara de cómo el Estado interactúa con la sociedad. Hasta ahora sólo veo lo mismo en el gobierno de Petro.

La única persona que tenía un plan real de cómo cambiar las cosas fue Álvaro Uribe Vélez, como queda claro cuando se lee su autobiografía. Hay verdaderas lecciones que se derivan de lo que hizo bien, cómo lo estructuró y cómo lo llevó a cabo".

Al preguntarle sobre el populismo y su influencia en las naciones, Robinson responde: "Tiene que ver con la desilusión de los ciudadanos respecto a la democracia, cansados por la menor movilidad social o la desigualdad. Gente que tradicionalmente se ha sentido excluida, de pronto se ve representada, pero la personalización de la política constantemente viene acompañada de una desinstitucionalización, clientelismo, politiquería o corrupción y eso nunca acaba bien".

Al hablar de la democracia, afirma que hace a la gente más próspera que cualquier otro sistema y comenta: "La democracia está dispuesta a cambiar y rectificar, el totalitarismo no".

¿Y sobre Colombia un comentario final? "Tiene tanto potencial que la pregunta es cómo desatarlo. Hacerlo requiere seriedad, planeación, capacidad de implementar, definir prioridades. Por eso vale la pena poner a un lado las diferencias y encontrar cómo transformar a Colombia, para bien de la mayoría".

Al preguntarle qué le critica a los colombianos, responde: "Es gente que cree que ha escrito una historia de éxito. Ir allá significa ajustarse a considerar como normales cosas que no lo son, como la violencia, por ejemplo".

Buenas reflexiones para gobernantes, partidos políticos, instituciones, agremiaciones y ciudadanos, independientemente de su color político.

domingo, 16 de febrero de 2025

LA CONFIANZA EN LAS INSTITUCIONES

 Comentario 17/02/2025

 

LA CONFIANZA EN LAS INSTITUCIONES

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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Las instituciones de un país son fundamentales para su funcionamiento y gobernabilidad. Estas instituciones pueden variar de un país a otro, pero en general, incluyen:

1. Instituciones de Gobierno: Como el poder ejecutivo, legislativo y judicial. Estas instituciones son responsables de la administración del país, la creación de leyes, su cumplimiento y la aplicación de la justicia.

2. Educativas: Escuelas, colegios, universidades e institutos de formación técnica, que son esenciales para la educación y formación de los ciudadanos.

3. Instituciones de Salud: Hospitales, clínicas y centros de salud que proporcionan servicios médicos y de bienestar a la población.

4. Instituciones Económicas y Financieras: Bancos centrales, bancos comerciales, bolsas de valores y otras entidades que gestionan y regulan la economía y las finanzas del país.

5. Instituciones de Seguridad y Defensa: Policía, fuerzas armadas y agencias de inteligencia, encargadas de proteger a los ciudadanos y la soberanía del país.

6. Instituciones Culturales y Deportivas: Museos, bibliotecas, teatros, asociaciones deportivas y otros espacios que promueven la cultura y el deporte.

7. Instituciones Sociales y de Bienestar: Organismos y programas que brindan apoyo y servicios a los ciudadanos en áreas como la vivienda, el empleo y la asistencia social.

Estas instituciones, trabajando en conjunto, ayudan a mantener el orden, la prosperidad y el bienestar de un país. Para su buen desempeño, además de ser eficientes y eficaces en el ejercicio de sus labores misionales o funcionales, deben gozar de una reconocida credibilidad y confianza de los ciudadanos y de las demás instituciones. Confianza porque de alguna manera actúan en nombre de la comunidad y credibilidad porque necesitan aceptación en sus actuaciones y resultados. Tal como las propias instituciones, los funcionarios que las dirigen también deben reflejar la majestad de la propia institución, generando a su vez, credibilidad y confianza.

¿Pero qué sucede cuando se pierden la confianza y la credibilidad en las instituciones o en sus representantes?

Primero, digamos que hay muchas causas por las cuales las instituciones pueden perder su respetabilidad, como son: la corrupción, la burocracia, la politiquería, el mal servicio, el alto costo, la ineficiencia, la tardanza o la normatividad no aplicada.

Si una institución, o varias de ellas, pierden su credibilidad y confianza, la majestad de sus funciones se desdibuja y en ocasiones se pierde, y toda la sociedad siente las consecuencias. La disfunción se traduce en falta de oportunidad, mayor costo y mal servicio y, por supuesto, normalmente rechazo y animadversión con la institución y sus representantes.

Pero preguntemos de nuevo, ¿qué ocurre si quien pierde su majestad como institución es el Gobierno, especialmente el ejecutivo?

Todas las instituciones del Gobierno nacional están diseñadas para prestar servicios a los ciudadanos y a las comunidades, por lo tanto, su credibilidad y confianza son indispensables para el buen ejercicio de su función y para la correcta relación con las comunidades a las cuales están sirviendo. Si esto no es así, si la respetabilidad de una institución del gobierno nacional, regional o local, pierde su vigencia por cualquier causa o causas, la que recibe el impacto negativo es la sociedad. El desprestigio, por supuesto, acompañará a la institución, pero la carga negativa de lo que debería haberse hecho bien y no se hizo es una frustración para el ciudadano, quien padecerá el rigor de lo no logrado y sus consecuencias.

Los índices de favorabilidad que acompañan al presidente Petro y su gobierno, menores al 30%, no hablan bien del reconocimiento, la credibilidad y la confianza de la cual goza su estructura, estilo y esquema de gobierno. En nuestra opinión, buena parte de las causas de pérdida de respetabilidad, ya descritas, son aplicables a este gobierno. Especialmente notorias son las acusaciones de corrupción en su campaña electoral, actualmente en investigación en el Consejo Nacional Electoral y en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, y los reveses en distintos frentes de su administración, especialmente la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres (UNGRD), con las revelaciones de Sneyder Pinilla y Olmedo López.

Durante la campaña está claro que se violaron los topes electorales y que algunas de las fuentes de financiación son non sanctas. Sin hablar, además, de las actuaciones de los miembros de su familia con relación a la búsqueda de apoyos en las cárceles, a cambio de beneficios en la extradición de narcotraficantes o en otros casos, con los recursos recibidos también de contratistas del Estado cercanos a la campaña de Petro. En el caso de la UNGRD, las investigaciones avanzan, pero ya han salido ministros y funcionarios del gobierno, acusados de corrupción y de favorecer a congresistas a cambio de otorgar favorabilidad con los proyectos del gobierno en el Congreso. Aquí se consumaron todo tipo de delitos. ¡Qué horror! ¡Qué pérdida de confianza, credibilidad y respetabilidad!

domingo, 2 de febrero de 2025

LAS INVERSIONES EXTERNAS Y EL MIEDO POLÍTICO

 

Comentario 03/02/2025

 

LAS INVERSIONES EXTERNAS Y EL MIEDO POLÍTICO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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El riesgo país es una estimación del nivel de riesgo asociado con la decisión de invertir en o de prestar dinero a un determinado país. Este índice tiene en cuenta factores económicos, políticos y sociales que podrían afectar la estabilidad financiera y la solvencia de ese país. En Colombia, el índice de riesgo país de los últimos años ha evolucionado desde 600 puntos básicos en 2022, año de la elección del presidente Petro, pasando por 620 en 2023 y 743 hasta septiembre de 2024, reflejando una mayor percepción de riesgo por parte de los inversionistas nacionales y extranjeros.

Hay algunos factores que influyen en el riesgo país, como son:

- La estabilidad política: Gobiernos estables y predecibles generalmente reducen el riesgo país.

- El desempeño económico: Un crecimiento económico sólido y sostenible reduce el riesgo, mientras que la recesión o el estancamiento lo aumentan.

- La inflación y el tipo de cambio: Altos niveles de inflación y volatilidad en el tipo de cambio pueden aumentar el riesgo.

- El nivel de la deuda externa o interna: Países con altas cargas de deuda tienen mayor riesgo de incumplimiento.

- La capacidad de pago: Las evaluaciones sobre la capacidad de un país para generar ingresos disponibles para pagar sus deudas.

 

Pues bien, consecuente con esta percepción de mayor riesgo, se está comportando la inversión extranjera directa hecha por inversionistas externos en Colombia y la inversión de colombianos en el exterior. Veamos:

La inversión extranjera directa (IED) en Colombia ha mostrado la siguiente evolución en los últimos cinco años:

- 2019: $14.2 mil millones de dólares.

- 2020: $13.5 mil millones de dólares.

- 2021: $14.8 mil millones de dólares.

- 2022: $11.79 mil millones de dólares.

- 2023: $12.3 mil millones de dólares.

- 2024: $10.8 mil millones de dólares.

 

Prácticamente decrecientes. Esta última cifra representa una caída de más del 12% en comparación con el mismo período del año anterior.

En el sentido inverso, es decir, la inversión de colombianos en el exterior, recientemente, ha mostrado un crecimiento significativo. Según datos del Banco de la República, la inversión directa de Colombia en el exterior (IDCE) se triplicó en 2024. Este aumento se debe en parte a una mayor concientización de los inversionistas colombianos sobre la importancia de diversificar sus inversiones debido a las circunstancias políticas y económicas. Veamos la evolución, así:

En los últimos cinco años, la inversión de colombianos en el exterior ha mostrado la siguiente evolución:

- 2019: La inversión colombiana en el exterior fue de aproximadamente $1.2 mil millones de dólares.

- 2020: Debido a la pandemia, la inversión disminuyó a $1.0 mil millones de dólares.

- 2021: Hubo una recuperación parcial con una inversión de $1.1 mil millones de dólares.

- 2022: La inversión aumentó a $1.3 mil millones de dólares.

- 2023: La inversión aumentó a $1.5 mil millones de dólares.

- 2024: La inversión de colombianos en el exterior se triplicó, alcanzando un crecimiento del 217.5%, es decir, $4.76 mil millones de dólares.

 

El 70% de estas inversiones se dirige a servicios financieros (inversiones y depósitos) en instituciones financieras del exterior o en inversiones empresariales (filiales colombianas de empresas en el exterior), lo restante corresponde a explotación de minas y canteras externas, fundamentalmente.

Las razones detrás de la evolución de la inversión de colombianos en el exterior en los últimos cinco años son variadas y complejas. Algunas de las principales pueden ser:

- Diversificación de inversiones: Muchos colombianos buscan diversificar sus inversiones para protegerse contra la volatilidad económica y política en el país. Invertir en el exterior puede ofrecer mayor estabilidad y diversas oportunidades de crecimiento.

- Ventajas fiscales y jurídicas: Países como España y Portugal, o los llamados paraísos fiscales, ofrecen ventajas tributarias y un entorno jurídico favorable que atraen a los inversionistas colombianos.

- Acuerdos comerciales: La firma de acuerdos comerciales entre Colombia y otros países facilita la inversión directa al reducir barreras y crear un marco más favorable para los inversionistas.

- Mayor índice de libertad económica: Los países que reciben inversión colombiana suelen tener un mayor índice de libertad económica, lo que crea un entorno más propicio para el crecimiento y la rentabilidad de las inversiones.

- Cercanía geográfica y cultural: La proximidad geográfica y cultural también juega un papel importante, ya que facilita la gestión y supervisión de las inversiones.

- Crecimiento de empresas medianas y grandes: Las empresas medianas y grandes en Colombia están más inclinadas a invertir en el exterior debido a su capacidad financiera y experiencia en operaciones internacionales.

Pero, sin duda alguna, la principal causa subyacente en esas disminuidas inversiones extranjeras en Colombia y en las notablemente crecientes de colombianos en el exterior son especialmente el riesgo político del país y el miedo al deterioro de las condiciones de seguridad y de cambio en las reglas de juego, creadas por el gobierno de Gustavo Petro.

 

martes, 28 de enero de 2025

MÁS SOLUCIONES, MENOS IDEOLOGÍA

 Comentario 28/01/2025

 

MÁS SOLUCIONES, MENOS IDEOLOGÍA

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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Estamos al frente de un gobierno estatista y totalitario, es decir, un régimen que pretende que el Estado direccione, intervenga y decida sobre todo tipo de asuntos de la comunidad a nivel nacional, regional y local. Además, con su ideología de corte socialista y autocrático, alardea con tener la opinión correcta y única para cada uno de los temas del país.

Son pocas en realidad las soluciones y realizaciones del gobierno de Gustavo Petro en los más de dos años de su mandato. Por andar en polémicas y amenazas a sus contradictores, se enfrasca en la discusión y no en la solución. Demasiados intentos y proyectos de reformas en todos los campos, tales como la pensional, la laboral, los servicios públicos, la salud, la composición de órganos técnicos, sindicatos y juntas en muchos organismos y cámaras de comercio, la educación, el sistema general de participaciones, etc., son el día a día de sus planteamientos. Su injerencia en partidos políticos, grupos sociales y comunitarios es una constante; quiere tener presencia, mando y decisión sobre todo y sobre todos.

Pero las realizaciones en cuanto a la salud, la educación, la pacificación del país, su progreso, su desarrollo, su crecimiento, el saneamiento de las cuentas fiscales del gobierno, los ingentes problemas de desempleo e informalidad, el avance de la infraestructura rural y urbana, el apoyo a sectores productivos, a empresas agrícolas, agroindustriales, industriales, mineras y de servicios, entre muchos otros temas, no se ven por ningún lado. Demasiada ideología y poco gobierno con soluciones reales. Si complementando su discurso se vieran sus realizaciones, el asunto sería diferente, pero “mucho tilín, tilín y nada de paletas”.

En realidad, el problema no es solo con su ideología, es querer imponerla por encima del pensamiento de los demás y apuntarse como suyas realizaciones que no lo son. Independientemente de su ideología, un gobierno que sea proactivo, que ejecute y transforme y en el que se vea el progreso y el mejoramiento en distintos campos de la actividad del país, sería ampliamente respetado y aún acatado, pero la sola imposición de su ideología y de su injerencismo desbordado no deja espacio para la concordia y la armonía con los diferentes estamentos de la sociedad.

Por imponer su ideología a rajatabla, está creando problemas complejos en temas tan sensibles como el sector energético (carbón, petróleo, gas, energías eólicas, hidráulicas y solares), algunos por poner trabas para su desarrollo y otros por no avanzar y ser fuente de verdaderas soluciones. Ni hablar del caos en que tiene el sector salud y la controversial unidad de pago por capitación (UPC), la cual es insuficiente a todas luces para sufragar la operación del sistema de salud. Y como estos, hay otros sectores de la actividad nacional que experimentan obstáculos, pocos avances o verdaderos retrocesos. Por cierto, está ahuyentando la inversión extranjera, quienes no ven con buenos ojos la orientación de su gobierno y, por el contrario, observan cómo se eleva el riesgo país.

Los problemas de las cuentas de gobierno, como el déficit fiscal, el presupuesto público, el endeudamiento interno y externo, cada vez tienen un peor “color” y más lejana solución. También están contagiados por un manejo ideológico y no de prudencia fiscal.

Si se suman a la poca acción y ejecución eficiente y eficaz de su gobierno en todos los campos, los problemas de corrupción o fraude que acusan su campaña y algunas de sus dependencias de gobierno, como la Unidad de Riesgo de Desastres, en realidad estamos en un escenario complicado.

Gustavo Petro, cuando no está peleando o imponiendo a otros su ideología y sus criterios, está defendiéndose del supuesto “golpe blando” que le quieren dar, según su opinión, y como respuesta a las actuaciones de organismos de decisión y control del Estado colombiano. No hay tal persecución ni golpe blando como afirma el presidente y, por el llamado fuero integral que lo inviste, no puede pretender estar exento de investigaciones y acusaciones de hechos ocurridos durante su campaña electoral o durante su gobierno del “cambio”, como lo han corroborado organismos de justicia nacionales e internacionales.

Compartimos con el expresidente César Gaviria Trujillo, en entrevista para la Revista Semana, su comentario (domingo 3 de noviembre de 2024): “Gaviria fue enfático en afirmar que Petro, más allá de haber salido electo como presidente de Colombia, piensa que “fue elegido una especie de rey”, ya que quiere darle instrucciones y órdenes a la Fiscal, a las Cortes, al Consejo de Estado, al Consejo Nacional Electoral, a las Cámaras de Comercio, a las Comisiones Reguladoras, etc.

Se necesitan más soluciones con menos ideología y, por supuesto, con el cumplimiento de la ley que es para todos los colombianos. De hecho, coincidimos también con el expresidente César Gaviria Trujillo, actual director del Partido Liberal Colombiano, cuando afirma, al hablar del presidente que necesita Colombia para el 2026:

“Uno que trabaje por todos los colombianos todos los días, que erradique la pobreza, que construya la paz, que no venga a imponer, sino a concertar, a construir sobre lo construido, no a arrasar lo que por años se ha construido con tanto esfuerzo, que trabaje todos los días, que genere confianza, que tenga ideas claras y modernas, que ayude a la gente. A la gente hay que devolverle la esperanza de vivir en Colombia, y, entre otras, que no se crea un mesías” (EL TIEMPO, 3 de noviembre de 2024).

domingo, 12 de enero de 2025

EL ESCENARIO DEL 2025

 Comentario 13/01/2025

 

EL ESCENARIO DEL 2025

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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Mirado globalmente, y en una síntesis muy apretada, el 2024 terminó mejor de lo originalmente esperado, con una inflación cercana al 5.2%, un crecimiento del PIB de más o menos el 1.8% y un desempleo por debajo del 9%. Hubo factores muy favorables como el desenvolvimiento del sector agrícola, especialmente el café, la dinámica del sector público y otros como el sector turístico, que resultaron muy propicios, así como también las remesas de ciudadanos colombianos desde el exterior, las cuales ascienden a cerca de US $12,000 millones en ese año.

Otros sectores como la construcción, la vivienda, la industria, y la infraestructura dejaron saldos negativos o de muy baja contribución. La inversión extranjera directa (IED) se retrajo como consecuencia de la percepción de elevado riesgo político y de país que las calificadoras de riesgo asignan a Colombia. Para el cierre del año, además, ya se experimentaba el problema de insuficientes recaudos en el gobierno central y la desfinanciación de las cuentas públicas, la cual se acentuará en el 2025.

El entorno mundial fue desafiante en medio de guerras como la de Ucrania y Rusia, y las del Medio Oriente, Israel y Gaza y sus vecinos, entre otras de menor resonancia, las cuales agudizaron los problemas geopolíticos, a los que se sumaron las diferencias ideológicas sobre el medio ambiente y el cambio climático.

En Colombia, el año se caracterizó por tensiones políticas y por relaciones deterioradas entre el gobierno, el Congreso y la rama de la justicia, lo cual condujo a un clima de inversión bastante negativo.

Hay problemas graves como el estado del sector salud, y todo el ecosistema de entidades y personas participantes del mismo, debido a la desfinanciación de la UPC (Unidad de Pago por Capitación), la cual resulta insuficiente frente al costo de la prestación de los servicios, induciendo a problemas de mal servicio, inatención o desatención, y quiebra de instituciones, lo que se traducirá en niveles de salud deteriorados y mayor gasto de bolsillo de los colombianos para sufragar esta necesidad inaplazable.

El lunar más oscuro estuvo en el campo de la inseguridad y la violencia, generalizada por todas partes del país y enconada en zonas como la costa pacífica y el sur del país, el Catatumbo, el Cauca, el Chocó, el norte de Antioquia, Córdoba y el medio Magdalena. La extorsión se enseñorea en el país, principalmente a todo tipo de personas y comerciantes, y las autoridades no imponen medidas eficaces.

"Vistos estos hechos, ¿cómo se avizora el 2025? En líneas generales, veamos:

La situación de violencia e inseguridad parece que continuará. No se ven planes de acción eficaces para solucionarlos, y las autoridades del ejército y la policía parecen tener las manos atadas para combatir con fuerza y decisión estos fenómenos, tanto como el de los cultivos ilícitos.

Hay tres grandes amenazas:

En la economía interna, las consecuencias del abultado desfinanciamiento del Estado y el déficit fiscal restringirán el consumo y la inversión pública, que son fuertes dinamizadores de la demanda agregada. ¿Cómo sorteará un gobierno que ha tenido los mayores presupuestos de gasto, ahora en un momento de estrechez, para seguir ofreciendo subsidios y beneficios a troche y moche? ¿Con cuáles recursos? ¿Cuáles serán sus prioridades y cómo será la asignación eficiente y eficaz en su aplicación? Los subsidios son parte de la ideología de su corriente del progresismo político y del interés de defender su preeminencia para tener un lugar de realce en las elecciones del 2026, independientemente del candidato que presenten.

¿Podrán el consumo y la inversión privadas suplir la dinámica de la actividad del sector oficial? Es muy difícil que sea así, pero es una gran pregunta que solo el correr del año 2025 nos confirmará. El riesgo país seguirá siendo alto, como para animar una mayor Inversión Extranjera Directa (IED), y el sector externo dependerá del segundo de los factores que comentaremos a continuación.

El impacto en la economía mundial de la elección de Donald Trump en EE. UU. y su amenaza de una política de altos aranceles, protección del mercado norteamericano, poca participación en organismos como la OTAN o en suministrar armas o financiamiento a Ucrania en su guerra con Rusia, la solución “a lo supermán” que tiene prevista para este conflicto, las trabas a la inmigración, la persecución de las drogas, las restricciones prometidas a países de Latinoamérica por sus políticas favorables frente a dictaduras como Venezuela y, entre ellos, a Colombia, México y Brasil como sus “soportes” diplomáticos y comerciales. Su posición en los conflictos geopolíticos con China, Irán, Rusia, Medio Oriente y con Taiwán frente a una eventual invasión china, entre muchos otros. Y, por supuesto, los propios retos de la economía norteamericana, en el empleo, el crecimiento y en el progreso de su país, así como los modernos desafíos de la inteligencia artificial para todo el mundo.

El tercer problema es lo que suceda en la Venezuela de Nicolás Maduro, ahora y en el futuro, con la sucesión presidencial de Edmundo González Urrutia, ganador de las elecciones, en materia de polarización, violencia, economía, relaciones exteriores y sus consecuencias en el progreso y el desarrollo de esa nación. Los 2.219 km que Colombia tiene como frontera con ese país y el flujo continuo de migrantes venezolanos buscando nuevos horizontes son motivos suficientes para pensar que todo lo que suceda allá repercutirá aquí.

Año desafiante el 2025, pero según la milenaria cultura china, será el año de la serpiente que muda de piel, que traerá progreso y bienestar. Esperemos que la serpiente china nos ayude a sobrellevar tan exigente año. Salud, ocupación, progreso y bienestar es lo que todos necesitamos.

EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS

  Comentario 11/08/2026   EL SECTOR PRIVADO Y EL DESARROLLO DEL PAÍS   Por: Carlos Alberto Mejía C. Ingeniero Industrial y Administ...