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domingo, 17 de julio de 2022

MÁS ESTADO, MENOS PRIVADO

 Comentario 18/07/2022

 

MÁS ESTADO, MENOS PRIVADO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

En la mente de los ciudadanos del común y de los empresarios, así como en la de los líderes y dirigentes de diferentes actividades económicas, políticas y sociales “gira”, con altas revoluciones, el pensamiento sobre cómo será el gobierno de Gustavo Petro, pues significa un cambio de enfoque en el modelo de país, desde un pensamiento de centro-derecha, fundamentado en la gestión económica privada como líder de su desenvolvimiento, hacia un enfoque basado en la iniciativa pública (el Estado en su conjunto) como motor esencial, promotor o gestor, del dinamismo económico y, por supuesto, del político y del social.

El nuevo gobierno no se ha posesionado, pero ya se conoce el enfoque en su dirección y en su acción fundamental: más Estado, menos privado. ¿Qué significa esta expresión?, aparentemente desprovista de algo amenazante o desestabilizante. Sin embargo, la disposición del gobierno con el “No me reten”, al referirse Petro a su contrariedad con la extensión del período de la junta de Ecopetrol, modificado en marzo, antes de las elecciones, es muy significativa de su talante y estilo de decisión: las decisiones son del Estado y de él, en primera persona, como presidente. Veamos algunos ejemplos:

Existen temas como la modificación estructural del sistema de salud, con la eventual separación de las EPS de su fin primario en la administración del riesgo de salud, como entidades aseguradoras, que en el fondo son, cuando administran reservas técnicas y matemáticas para organizar y coordinar la atención, el pago y la calidad de los servicios, con la contratación y giro directo a los prestadores de los servicios de salud (médicos, clínicas, laboratorios, farmacéuticas, etc.). La pretensión del Estado de administrar directamente los recursos para pagarlos a los prestadores a través de organismos municipales es, en síntesis, la estatización del flujo de caja de la salud y el traslado del riesgo desde las EPS hacia el Estado, pero minimizando el papel de liderazgo y gestión que han tenido estas organizaciones en mantener un nivel de atención en salud con buena calidad para más del 97% de la población. Esto es más Estado, menos privado.

La amenaza, ya no velada, sino directa de la ministra de agricultura de imponer cargas tributarias que obliguen a la venta de tierras insuficientemente explotadas según el criterio del gobierno, ¿a qué precios?, nadie lo sabe, pero en favor del Estado para hacer una reforma rural integral, esto es un nuevo acto de intervencionismo. Los tributos son fijados por el Estado tanto como las definiciones de política sobre la improductividad, los precios de compra y los términos de pago. Frecuentemente el Estado paga con TIDIS que son títulos emitidos por el ministerio de hacienda a largo plazo, o sea, nada de caja, hay que vender los títulos con descuento para poder tener el dinero. Otro implícito menor valor de la venta. Podemos pensar en elementos de redistribución de la propiedad privada y en la optimización de su producción, y considerarlos convenientes, pero en condiciones comerciales normales, o por la vía de la generación de oportunidades y del crecimiento económico, traducidas en mayores impuestos progresivos y de amplia cobertura para los contribuyentes, pero esta vía de la amenaza a los propietarios, el impuesto lesivo, la compra con TIDIS, etc. es, de nuevo, más Estado y menos privado. Si se generaliza a otros bienes…

Basten estas menciones para colegir que el talante del nuevo gobierno será dirigista, intervencionista, imperioso e impositivo, con más Estado (Petro) y menos privado, donde pueda “estar” el Estado, lo estará.

No nos debe extrañar esta conducta, es propia de las personas con pensamiento socialista, según el cual todos somos iguales y los bienes productivos son de todos, y el Estado debe dirigir e intervenir la economía, en favor de los más necesitados, si bien quienes suelen beneficiarse de estos manejos son las camarillas de los gobiernos socialistas, como ha sucedido, por mencionar los más cercanos, en Argentina, Venezuela o Nicaragua, verdaderas cleptocracias, o como la sociedad cubana a la que le han “robado” su economía para favorecer la camarilla de los hermanos Castro. Con estos ejemplos podemos ver que los experimentos socialistas no auguran nada bueno.

Y no hemos hablado de las instituciones, la democracia participativa, la constitución, las leyes, las normas y los procedimientos que terminarán volviéndose “del amaño” de los intereses del Estado socialista. Todo lo quieren reformar, a su imagen y semejanza. Ya se anuncian un cúmulo de reformas como las: tributaria, rural, la política, la de salud, la de pensiones, la de estructura del Estado, la de importaciones, la de relaciones exteriores, la de los TLCs, etc., etc. Además, con un cierto tufillo de reivindicación de clases. De esa forma no reconoceremos el país que somos hoy, en el país que nos deje este nuevo gobierno, como ha ocurrido ya en los países de corte socialista.

En condiciones normales, esto sería un tema delicado y de gran preocupación, pero en condiciones de recesión mundial, inflación disparada, dólar por las nubes, déficit fiscal, déficit comercial, problemas en la cadena de abastecimientos, amenaza de confrontaciones políticas y militares en el mundo, etc., es una riesgosa aventura que no se sabe dónde puede terminar.

Si a lo anterior se suman los problemas de vieja data en Colombia, como la informalidad, la polarización política, las desigualdades, la violencia guerrillera, narcotraficante y de las bandas criminales, lo problemas migratorios, etc. y la carencia de oportunidades para todos, que quien las genera es esencial y primordialmente el sector privado, el panorama se ve más inquietante.

Es cierto sí, contundentemente sí, que el país necesita superar los problemas de pobreza, desigualdad y falta de oportunidades, especialmente en las mujeres y los jóvenes, en forma prioritaria, pero no entendemos cómo el programa de gobierno y las transformaciones de Petro, en un momento de tanta incertidumbre, van a solucionarlos o al menos a mitigarlos, con más Estado y menos privado, así parece y con más impuestos, gravámenes y restricciones, y un mar de subsidios, también.

lunes, 11 de julio de 2022

LAS SEÑALES EQUIVOCADAS

 Comentario 11/07/2022

 

LAS SEÑALES EQUIVOCADAS

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Próximo a su posesión el 7 de agosto, el elegido presidente Gustavo Petro, por sí mismo o a través de los miembros de su equipo, continúan lanzando una serie de mensajes en los cuales ratifican muchos de los postulados de su campaña, si bien ya han tenido la sindéresis de corregir otros, bien por su propio criterio o por el de algunos de sus ministros y consejeros recién nombrados. Veamos las señales que, en nuestra opinión, lamentablemente, todavía son erróneas, las cuales traducen inestabilidad a la economía, a los sectores empresariales y a los ciudadanos, en un ambiente internacional turbulento, con riesgos inflacionarios, cambiarios y políticos, como quien dice “a quien no quiere caldo se le dan dos tazas”. Mencionado sólo algunas, en nuestra opinión son equivocadas sus políticas y pretensiones sobre:

 

1.    No permitir la exploración y explotación de nuestras reservas de petróleo, gas o carbón para nuevos contratos. Colombia no es una potencia en estos recursos, pero lo poco que tenemos lo necesitamos o bien para consumirlo y no tener que importarlo o bien para exportarlo y mejorar con ello los ingresos disponibles para resolver los problemas de algunos sectores sociales con carencias marcadas. De hecho, los recursos de las regalías que alimentan los presupuestos regionales surgen en buena medida de estos ingresos.

Este anuncio afecta, además, la estabilidad futura de Ecopetrol, la empresa de mayor contribución al presupuesto público, no sólo en su valoración de mercado actual sino, y lo más grave, en su perspectiva futura. Es simple afirmar que el país debe transitar en un lapso de 10 o 12 años por una senda de transformación energética hacia fuentes consideradas limpias, pero la realidad es que son costosas y no están disponibles ni en forma rápida ni con las cantidades de producción de energía requeridas. También, cancelar los proyectos de fracking experimentales, que el país estaba iniciando y ya había contratado, parece un despropósito, pues justamente estos proyectos demostrarían su inocuidad frente al medio ambiente, si se hacen correctamente, o sea, cuando ya tenemos la solución potencial a la vista, el nuevo presidente la cancela. Esto traerá consecuencias económicas insospechadas por el precio de los energéticos para la economía y compromete el futuro en la estabilidad de las finanzas públicas y de buena parte de la economía nacional. Además, algunas demandas vamos a tener por los 10 contratos ya firmados, autorizados por el Consejo de Estado.

 

2.    Tampoco parece sensato querer modificar la estructura de la salud en Colombia, particularmente las EPS de buena calidad, en su papel de aseguradoras en salud, con modelos de prevención y curación que son reconocidos a nivel mundial. No es casual que tengamos una cobertura superior al 95% de la población con una medicina razonable. Como en todo, mejoras hay por hacer, pero no afectando la estructura y la columna vertebral del sistema. Hemos tenido fenómenos de corrupción en la salud, pero esto no es atribuible al modelo, es ajeno al sistema y su combate corresponde a los organismos de vigilancia y control. No es dable pensar que la causa son las propias EPS y, en sentido contrario, que estos problemas se subsanan trasladando la responsabilidad a las secretarías de salud municipales o departamentales porque no son idóneas para ello, carecen del conocimiento, la experiencia y la infraestructura necesarias. Además, también, y quizás, más susceptibles de corrupción.

 

3.    La reforma tributaria es otro capítulo que llena de incertidumbre a los ciudadanos y la economía en general. Por definición una reforma tributaria consiste en retirar recursos del flujo de dinero privado, en el cual, a nivel empresarial forman parte de la actividad productiva y a nivel personal, son ahorro o consumo, para trasladarlos al fisco nacional, con la orientación de un ambicioso plan de subsidios, bien intencionados sí, como los de carácter social (pobreza, educación, salud, vivienda, infraestructura), pero imposible en su sostenibilidad. En un momento de recuperación económica, los montos esperados de recaudo parecen exorbitantes y tendrán su costo. Restablecer impuestos como los del patrimonio, la renta presuntiva, mantener el 4 por mil, retirar los días sin IVA, si bien se pretende afectar sólo a las personas de mayores ingresos, las cuales son menos del 2% de los ciudadanos, no suena sensato. Aquí surge la eterna pregunta de si la solución de los problemas sociales se realiza por la vía de los impuestos, con corrupción incluida, o por la vía del crecimiento económico, tal que permita mejor generación de oportunidades e incremento en las actividades productivas de independientes y empleados. Creemos que es más lo segundo que lo primero, como está ocurriendo actualmente con producto interno bruto al alza y desempleo a la baja. Otra señal equivocada, más populista que real.

 

4.    Empleo para desocupados y pensiones para quien no las tenga por cuenta del Estado son dos de las promesas más sonadas de su campaña, imposibles de cumplir, por supuesto, ante el delicado momento de las finanzas públicas, fruto de la pandemia. Como decimos popularmente “esas uvas están verdes”. Hasta el reconocido nuevo ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, quien es también de corte progresista, ha manifestado su reserva y reticencia de considerarlas posibles. Otra señal llena de populismo y de poca realidad.

 

5.    La cacareada reforma agraria contemplada en el acuerdo de paz, con la compra de tierras improductivas por parte del Estado para regalarlas a los campesinos, es un sueño que el país ha tenido en su mente por muchos años, pero que a la hora de la verdad no cuenta con las definiciones de política, la infraestructura y los recursos necesarios para realizarse. Algo se ha hecho y algo se hará, pero pregonar a los cuatro vientos que ésta es una decidida política de su gobierno, hará chocar a Petro y a los petristas con una dura realidad. Con este son varios los énfasis prioritarios que debe tener el presupuesto público, según el gobierno de Petro, como también lo son la educación o la pobreza, por ejemplo, pero los recursos presupuestales no son un “elástico” que estira sin reventarse.

 

6.    Medio ambiente, sustitución de cultivos, glifosato y narcotráfico, todos estos son temas que están atados y son de enorme complejidad, por supuesto, todos defendemos las condiciones de un medio ambiente puro y no contaminado en sus tierras, aire o aguas, sin embargo, si no se emplea el glifosato en la erradicación eficaz, la sola sustitución de cultivos será incapaz de producir los resultados necesarios. Es curioso, por decir lo menos, cómo en los demás cultivos si puede utilizarse este herbicida (roundup), pero contra los cultivos de alucinógenos no se puede. En los demás cultivos no es contaminante, en este sí, según las altas Cortes colombianas, de lo cual se deben sentir felices los narcotraficantes, los mayores generadores de la violencia en el campo. Este problema es multinacional en algunos de sus aspectos y merecería una acción de la cancillería en buscar soluciones conjuntas, coordinadas y consensuadas.

 

7.    La iniciativa de cesar la dependencia de la Policía -y específicamente la de transformar o cambiar en su interior el ESMAD- desde el ministerio de defensa para pasarla al ministerio del interior o la de desaparecer la procuraduría y trasladar sus funciones a otros órganos de la justicia, son cambios sobre los cuales el país ya tiene malas experiencias o que requerirían de una asamblea constituyente para modificar su estructura orgánica, una de las veleidades más peligrosas de los gobiernos de izquierda, tipo Chile, un buen espejo de lo mal que les ha ido. Esto no se debe permitir en Colombia, por supuesto. Aunque los seguidores de Petro en el Congreso ya hablan de utilizar un procedimiento “Fast track”, como con el que sacaron adelante el llamado plebiscito por la paz a pesar de haber sido negado, procedimiento que no existe en la constitución.

 

8.    La migración de venezolanos no se solucionará por tener relaciones con Venezuela, este es un problema real de ciudadanos que ven inviable su vida en su país de origen. Deben existir soluciones más de fondo para permitirles la ubicación laboral y la familiar, en Colombia, con el concurso económico del propio Venezuela, por supuesto.

 

9.    Siguen gravitando en el país las palabras “democratización y perdón social”, provenientes de la campaña de Petro, con significados que aún son un enigma, no se sabe a ciencia cierta su definición, alcance y aplicación, lo cual es otra fuente de incertidumbre.

 

10.  La comisión de la verdad ha producido su informe con insuficiente verdad, según muchas corrientes de opinión, se les ha cargado la mano a las instituciones, más que a los verdaderos causantes de la violencia, la guerrilla y los paramilitares, unos, recíprocamente, causa y efecto de los otros. Si Petro acepta sin más sus recomendaciones, va a dejar un nuevo vacío para el país en sus procesos de verdad, justicia, reparación y no repetición, lo cual era, supuestamente, el propósito del acuerdo de paz, muy rimbombante en su explicación, pero poco eficaz en su real cumplimiento.

 

11.  El pacto de unidad nacional, propuesto por Petro, es una idea de común ocurrencia en los nuevos gobiernos y es loable como planteamiento, simplemente hay que volverlo verdaderos compromisos, factibles, financiados y ejecutables, por parte de todos los participantes, pero, además, dejando el espacio político e institucional necesario para la actividad de los que sean oposición. Gobiernos basados en el unanimismo político, burocrático y no programático, y, además, sin oposición, son un camino ya recorrido en muchos países del mundo, lo cual conducen a la connivencia con malas prácticas antidemocráticas, a más corrupción y mayor ineficiencia en el ejecutivo.

 

La economía colombiana ha demostrado una gran resiliencia y una excelente capacidad de recuperación luego de la pandemia, a pesar de las condiciones de entorno mundial, sin embargo, noticias como las narradas en este documento no son buenas señales para los agentes económicos, con lo cual los indicadores macroeconómicos pueden empezar a resentirse o acabar de deteriorarse, como ya está ocurriendo, muy diciente la volatilidad de los tipos cambiarios, la inflación persistente y el alza pronunciada en las tasa de interés, por ejemplo. La incertidumbre y la desconfianza no son buenas consejeras para los sectores privados nacionales e internacionales. Todo gobierno merece un compás de espera, pero, por ahora, hay señales que dejan grandes inquietudes.

martes, 5 de julio de 2022

LA VERDADERA REVOLUCIÓN CIUDADANA

Comentario 05/07/2022

 

LA VERDADERA REVOLUCIÓN CIUDADANA

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

“Dadle a un hombre un pez y comerá un día, enséñale a pescar y comerá toda la vida”. Proverbio Chino.

“Educad a los niños y no tendréis que castigar a los hombres”. Pitágoras

 

Cuánta razón tienen este famoso proverbio chino y la reflexión del filósofo griego Pitágoras, ambos provienen de la antigüedad y de la sabiduría milenaria de hombres que nos antecedieron, con reflexiones llenas de criterio y de experiencia.

Comencemos por decir que la verdadera transformación del hombre surge de su educación y mientras más conocimientos adquiere, más se transforma en un ser útil a sí mismo y a su comunidad. No queremos decir con esto que quien tiene una baja o menor formación no pueda ser igualmente útil y beneficioso para su propia vida y para los demás. Muchos han aprendido en la escuela de la vida, más que en las aulas educativas, y son muy conocedores, buenos trabajadores y grandes ciudadanos.

El verdadero significado es que el hecho más transformador del hombre y la diferencia esencial con las demás especies que habitan la tierra es, justamente, su capacidad de aprender, y a partir de ese conocimiento, generar nuevo conocimiento, mejores criterios y mayor experiencia. Además, el hombre transforma el conocimiento en soluciones útiles para su vida, su protección y la prolongación como especie.

La humanidad, desde sus inicios, ha ido en una senda de progreso en su conocimiento, lo cual le ha permitido generar grandes avances en medicina, ciencia, tecnología, astronomía, agricultura, química, física, matemáticas, etc., prácticamente en todos los campos del saber humano, a través del conocimiento mismo o de su aplicación con máquinas, herramientas, equipos, desarrollos constructivos, innovaciones, arte, cultura, letras, y muchos y distintos campos del saber ampliamente diversos.

Los avances tecnológicos le permiten al hombre el almacenamiento, el procesamiento y el análisis de la información cada vez con mayores y mejores capacidades y velocidades, con lo cual el conocimiento se multiplica, casi que en forma exponencial. Es tal el avance que, por medio de inteligencia artificial y determinados algoritmos, grandes volúmenes de datos se transforman en saberes diversos al determinar patrones de conducta, rasgos, tendencias, mensajes no evidentes e inclusive avanzadas inferencias más allá de lo evidente en los propios datos. Además, cada vez con mayor rapidez, generando, a su vez, más oportunidad. Los conocimientos nuevos tienden a volverse obsoletos muy rápidamente, por los nuevos hallazgos, como también los paradigmas de ayer o las que se consideraban verdades “eternas” muchas veces dejan de serlo con los nuevos avances. Lo vemos todos los días aún en nuestra vida cotidiana, cuán rápido se vuelven obsoletos los implementos de hogar o de uso profesional, por ejemplo.

En realidad, lo importante no es el conocimiento en sí mismo, es el saber del hombre a través de ese conocimiento, lo cual lo prepara para todo tipo de desarrollos y avances, tal como lo afirma el proverbio chino que citamos, según el cual, nuevos conocimientos son nuevas oportunidades.

Una evidencia clara, en todas las geografías del mundo, es que las personas con mayor formación ganan como personas, pero también en sus competencias y capacidades, lo cual les permite tener más y mejores fuentes de ingresos y de posibilidades en la escala del progreso social.

De allí la importancia de educar a cada hombre, no sólo de asistir puntualmente una necesidad que pueda tener, esto último puede hacerse ante una eventualidad, pero no como solución real para la persona. La única y verdadera solución es dotar a las personas de educación y formación para que puedan valerse por sí mismas, según sus habilidades, pero también de acuerdo con la voluntad de cada uno para progresar. No todos somos iguales ni tenemos las mismas inclinaciones y disposiciones, pero sí podemos tener acceso a los fundamentos para ser mejores.

En todas las sociedades una de las principales preocupaciones de los gobiernos y las comunidades es precisamente la educación para potenciar el progreso del individuo, de su familia y de la comunidad a la cual pertenece. Nunca será poco el esfuerzo por la educación y siempre tendrá una buena recompensa individual y comunitaria.

Ahora, como afirma el filósofo Pitágoras, si educamos, además, y como corolario, podremos tener mejores personas, mejores ciudadanos y mejores comunidades. Por supuesto que existirán personas de conducta inapropiada frente a los demás ciudadanos y a la misma sociedad que los educó, a veces, genios del mal, pero esto no descalifica la educación como factor de progreso y bienestar. Con seguridad, si mejor se educa, menos se sanciona.

Lo más importante del mundo moderno es que los medios de comunicación y las facilidades de la internet democratizaron el acceso al conocimiento, hoy está disponible 24 horas y 7 días de cada semana, en forma ubicua, rápida y casi que sin restricciones. Esta es una verdadera palanca para el progreso de la humanidad.

Ahora, depende de la voluntad de cada uno apropiarse de ese conocimiento y volverlo una herramienta para su propio progreso y para ser mejores ciudadanos cada vez. Están disponibles los peces, la caña, la carnada y los anzuelos, pero es el pescador quien tiene que pescar. Nunca será mucho lo que hagamos en favor de la educación como el elemento transformador por excelencia para una sociedad y siempre serán enormes las recompensas.

Esperemos que el nuevo gobierno asuma la educación como un pilar fundamental y una gran oportunidad y posibilidad para el progreso, la igualdad y la equidad para todos los ciudadanos. Es la verdadera redistribución de riqueza.

miércoles, 29 de junio de 2022

EL IDEARIO DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS

 

Comentario 29/06/2022

 

EL IDEARIO DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Según el artículo primero de la Constitución Política de Colombia de 1991, somos una nación democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general. Si bien la democracia participativa y pluralista en Colombia salió fortalecida en las anteriores elecciones a la presidencia de la república el 19 de junio pasado, con una votación no obligatoria del 58% del censo electoral, lo cual es una muestra innegable de la convicción de los ciudadanos sobre el mandato popular, se imponen algunas reflexiones sobre lo que está sucediendo, no sólo en Colombia sino en muchos países vecinos y aún en otras latitudes.

Lo primero es reconocer el descrédito de la democracia como modelo económico y político, pero el problema no está en ese modelo, dado que, aunque es constitucional en la gran mayoría de los países latinoamericanos, no es bien aceptado en el momento actual pues ha generado un profundo desencanto en los últimos años debido a la clase política, los partidos políticos y las instituciones que nos han gobernado, los cuales han prometido el “oro y el moro”, con la oferta reiterada de oportunidades de progreso y bienestar para todos, lo que en la práctica no se han realizado. Por el contrario, lo que los ciudadanos ven todos los días es la corrupción, el clientelismo, la politiquería y el amiguismo, en ocasiones el nepotismo, y en la gran mayoría de las veces el despilfarro de los fondos públicos. De hecho, algunos medios de opinión, a través de encuestas ciudadanas, han evidenciado este desencanto, con porcentajes muy altos de rechazo, sobre los partidos políticos tradicionales y los órganos de decisión y control, con cifras del 70% u 80 % de favorabilidad negativa, fenómeno especialmente notorio en las personas más jóvenes.

Ni hablar de las campañas políticas, agresivas, desafiantes, llenas de odio y descalificación a los contrarios, se impuso la maledicencia antes que el programa, destruir el contrario, votamos con emociones negativas y con miedo, no con entendimiento o con la debida reflexión, los candidatos no nos lo permitieron. Las emociones fueron muy negativas, muchos votos anti-candidatos y no pro-candidatos. Había claramente una derecha y una izquierda, el centro se fue agotando y se dirigió a los extremos. De nuevo el país dividido en dos mitades con pensamientos, ilusiones y razones diferentes. El Estado totalitario de izquierda contra la democracia liberal de derecha. Ganó el primero con un precario margen del 3%, suficiente para ganar, pero no para asegurar la adecuada gobernabilidad.

Hábilmente el ya nombrado presidente Gustavo Petro, el mismo día de su elección citó a todos a un acuerdo de unidad nacional, bienvenido en medio de la confrontación radicalizada con la votación, pero se le olvidó decir sobre qué ideario nos uníamos, el suyo o el que integra el pensamiento del 100% de los colombianos o sea un ideario más de centro que de extremos, donde todos quepamos. De hecho, el mismo Petro ha estado mitigando sus propuestas para ver si esos sapos sí se pueden tragar, porque la política de no explotación de hidrocarburos, el cierre de la economía, los subsidios a troche y moche, la reforma tributaria para $50 billones más de recursos para el Estado por año, la intervención en la economía privada, entre muchas otras que deben calificarse como excéntricas, no pasan por las mentes de ese otro 50% de los colombianos que no votaron por él. Y no pasarán por la mente de sus propios copartidarios, el otro 50%, cuando se den cuenta que son imposibles de cumplir por ser descabelladas, impracticables, desfinanciadas o inverosímiles. Ya veremos qué sucede con el rosario de promesas incumplidas a todo lo largo y ancho del país. Una nueva desilusión más frente a la clase política, que surge del que iba a combatir las malas prácticas de la clase política tradicional.

Pero lo más inverosímil no es que Petro proclame a los cuatro vientos su ideas populistas y demagógicas, lo verdaderamente increíble es ver a todos los partidos políticos, quienes no lo apoyaron en su campaña, ahora haciendo fila para que los acepten en la unidad nacional, es decir en las mismas prácticas de corrupción y clientelismo que Petro decía que iba a combatir. No se sabe aún cuáles son los propósitos centrales y nacionales de la unidad nacional, pero ya están allí, eso no importa, sí la burocracia, las prebendas y los beneficios políticos y económicos. La convicción ideológica de estos partidos en sus principios y en su ideario se destiño muy rápidamente, con razón el público nos lo cree, se merecen el 80% de desaprobación. De destacar, en sentido contrario, la conducta del Centro Democrático, quien ratificó su oposición al nuevo gobierno, haciendo honor a su ideario y teniendo respeto por los votantes que no apoyaron a Petro.

Acuerdos políticos siempre los ha habido y siempre los habrá, y algunos han sido oportunos y necesarios, como lo fue el del Frente Nacional para mitigar la violencia partidista y aclimatar la democracia, por ejemplo, pero continuar con la vieja política clientelista, ávida de contratos, cargos, burocracia y connivencia política, nos llevará a una ruptura aún mayor frente a la credibilidad en la democracia, en los partidos políticos y en la clase política, con honrosas excepciones, claro. Pero, y, además, ver muchos de los políticos tradicionales de ese corte que han figurado en el país desde muchos años atrás como verdaderos lagartos y clientelistas, y en las más inverosímiles combinaciones políticas, no augura nada bueno para el famoso cambio pregonado por Petro en la campaña.

Si bien la economía colombiana ha demostrado una gran resiliencia frente al contexto internacional de crisis económica y al particular de la pandemia del Covid en el país, con un excelente crecimiento del PIB, sectores productivos en recuperación, disminución del desempleo, amortiguamiento de la pobreza, buen nivel de subsidios para los más pobres, importantes presupuestos públicos para la salud, la educación y la vivienda, crecimiento en el consumo y en la inversión nacional e internacional. En sentido contrario, el mundo entero está enfrentando un escenario de bajo crecimiento con alta inflación (estanflación), altas tasas de interés de los bancos centrales, escenario de guerra Ucrania - Rusia, ruptura en el comercio mundial, problemas en las cadenas logísticas y graves crisis políticas. Probablemente no estamos lejos de una verdadera recesión mundial la cual, por supuesto, también afectará a Colombia, a lo que se suman nuestros inveterados problemas de narcotráfico, guerrillas, corrupción, politiquería y fuerte polarización.

No es bueno el momento actual y es muy incierto el futuro que nos espera, más en un cambio de gobierno desconocido en sus reales intenciones, después de treinta años de vida política pregonando lo contrario de lo que ahora se propone. Los camaleones cambian su color, pero no su forma y no dejan de ser camaleones, aunque momentáneamente modifiquen su piel. La experiencia del socialismo en Latinoamérica deja una estela de pobreza y frustración enormes, ojalá no suceda lo mismo en Colombia.

lunes, 20 de junio de 2022

EL SOCIALISMO CAPITALISTA

Comentario 21/06/2022

 

EL SOCIALISMO CAPITALISTA

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Terminadas las elecciones a la Presidencia de la República surgen una serie de lecciones, reflexiones e inquietudes en las cuales vale la pena detenerse, vemos algunas:

1.    La democracia tiene plena vigencia, con cerca de 22.6 millones de votos, alrededor de un 58% del censo electoral, demuestra, por un lado, su validez como modelo político y por el otro, que las diferencias en los enfoques políticos sobre el Estado, sus instituciones, sus leyes y sus ciudadanos pueden tramitarse dentro de la democracia, sin necesidad de ejercer violencia, persecución o coacción a los demás ciudadanos que no comparten las mismas opiniones. El cántico de los ganadores del día de ayer sobre el “sí se pudo”, así lo demuestra.

2.    La democracia debe traducirse en libertad de acción y de opinión, sin sectarismos, odios, ni venganzas, como lo pregonó el candidato y ahora próximo presidente, Gustavo Petro, con dos de sus principales afirmaciones en el discurso de la victoria:

·         “A partir de hoy, Colombia cambia, no es un cambio para vengarnos. El cambio consiste en dejar los odios y el sectarismo atrás”.

·         “No vamos a utilizar el poder para destruir al oponente. La oposición será siempre bienvenida en el palacio de Nariño para dialogar sobre los problemas de Colombia”

En la práctica estaban en juego dos visiones de país con dos enfoques políticos diferentes: El de la izquierda, liderado por Petro, quien representa un modelo de gobierno estatista, totalitario, intervencionista frente a la economía privada, asistencialista en la solución de los problemas sociales a partir del criterio de redistribución de la riqueza, autocrático en la concentración de mando y la decisión del Estado, es decir un modelo de socialista. El otro enfoque es el de la derecha, liderado por Hernández, democrático y capitalista, con libertad privada, fundamentalmente basado en la economía de mercado, la inversión y la propiedad privadas, para la generación de las soluciones y oportunidades sociales y económicas a partir del crecimiento y el desarrollo.

Tenemos que reconocer también que las votaciones de ayer fueron una mezcla de racionalidad como también de mucha de emocionalidad. Hubo tantos votos a favor de…, de quienes estaban convencidos por un candidato y sus ideas, pero también hubo demasiados votos en contra de…, de aquellos que primordialmente rechazaban la otra opinión y el candidato, más que defender la suya propia. ¿Cuántos votos son de cuáles?, nunca lo sabremos, pero esto es una realidad incontrovertible.

Vamos a reflexionar ahora sobre los principales argumentos expuestos en su discurso de la victoria por el nuevo presidente Gustavo Petro, algunos de los cuales resultan contradictorios con los postulados que sostuvo durante su campaña, veamos:

1.    Lo primero es volver a Colombia una potencia mundial de la vida y el amor: principios filosóficos los cuales deseamos desarrollar, en mi opinión, todos los colombianos. Es la verdadera condición para vivir con mayor plenitud (“sabroso”).

2.    Tres principios básicos:

·         Unidad: bajo la búsqueda de un gran acuerdo nacional para construir la paz y a las reformas para vivir mejor. Habrá que ver cómo será esto, nos recuerda la famosa propuesta del Doctor Álvaro Gómez Hurtado, asesinado vilmente, sobre el “acuerdo sobre lo fundamental”, por encima de los partidos y las diferencias sociales.

·         Justicia social: en la búsqueda de mayor equidad e igualdad, creo que es una legítima aspiración de toda la ciudadanía.

·         Justicia ambiental: para proteger la naturaleza, evitando la economía extractivista, fomentando el cuidado de los recursos naturales, especialmente la Amazonía, y estimulando el uso de energías limpias y la producción agrícola. Colombia debe ser líder mundial frente al cambio climático. Plantea relaciones con Estados Unidos que consideran que ellos producen toneladas de CO2 y los países amazónicos la absorben. Especial mención merece su rechazo a la economía extractivista (petróleo y carbón), frente a las cuales suspenderá los procesos de exploración y explotación hacia el futuro, especial rechazo al fracking.

3.    Desarrollo económico capitalista: advierte que, aunque no lo adora, es necesario primero crecer y producir para poder redistribuir, y que esta consigna la debe entender todo el progresismo latinoamericano. ¿Será un socialismo capitalista?

4.    Sobre la producción agrícola, hará una reforma agraria que permita redistribuir el uso de la tierra, buscando un cambio estructural en el modelo económico, “democratizando la propiedad de la tierra”, según afirma.

5.    Sobre la oposición, espero que sea dura, pero bienvenida si es para hablar sobre los problemas de Colombia. De hecho, espera llamar al expresidente Uribe, quien para él representa la oposición.

6.    Sobre la expropiación declaró que no será así y que respetará la propiedad privada.

7.    Sobre las relaciones con los demás países indicó que no excluirá a nadie, es decir, que procurará mantener relaciones con todo tipo de naciones. El delicado caso de Venezuela merecerá su especial atención.

8.    Sobre los procesos de paz, espera tener una solución pacífica de los conflictos y que las armas vuelvan a ser sólo propiedad del Estado.

El tono del discurso es conciliador y propende por tender puentes para buscar consensos, superando la polarización y las malas prácticas de la campaña política. Frente a estos nuevos planteamientos, habrá que darle un compás de espera al nuevo gobernante y a quienes sean sus funcionarios y ministros para ver la realidad de su gobierno.  Muchas de sus promesas asistencialistas, presentadas durante la campaña, como son, por ejemplo, el empleo por cuenta del Estado, pensiones para los mayores que no la alcancen, las rentas mínimas y los demás subsidios en educación y pobreza, etc., son propuestas populistas, que parten de una supuesta reforma tributaria pagada por las 4.000 personas más ricas de Colombia para recaudar $ 50 billones adicionales por año, lo cual es casi que imposible.

Muchas de las reformas del programa de Petro requieren aprobación por el Congreso donde no tiene mayorías y el establecimiento de acuerdos con la clase política tradicional de los partidos de centro o derecha, está por verse, dadas las diferencias ideológicas marcadas y lo “agreste” del trato a la oposición, a quien se proponía destruir en la campaña.


lunes, 13 de junio de 2022

LO DESCONOCIDO

 Comentario 13/062022

 

LO DESCONOCIDO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

“Colombia está dando un paso hacia lo desconocido. Cualquiera de los candidatos puede desestabilizar a un país que estaba en el camino de conseguir un éxito moderado. Los colombianos no necesitan mirar lejos para ver el daño que la demagogia puede hacer”. Editorial de “The Economist”, revista económica inglesa. Tomado de El Colombiano 5/6/2022.

No comparto la afirmación de tan prestigiosa publicación, porque en ambos casos, Hernández y Petro, sabemos para dónde vamos, veamos:

Petro quiere un gobierno estatista, totalitario, intervencionista en la economía privada, asistencialista, autocrático en la concentración de mando y decisión del Estado, es decir un modelo de socialismo-comunista, fracasado ya a nivel de todo el mundo. Además, de la generación de odio de clases y el aliento a la violencia si no gana las elecciones. Se está rodeando, como corolario, de políticos corruptos de todos los pelambres (ver petrovideos), quienes han usufructuado el presupuesto público toda su vida política (Benedetti, Barreras, Córdoba, etc.). Con compañías, también, desde miembros de la izquierda radical, primeras líneas y la guerrilla, hasta verdaderos maleantes con acusaciones penales

En lo que sí tiene la razón “The Econmist” es que “los colombianos no necesitan mirar lejos para ver el daño que la demagogia puede hacer”. Ya lo vimos en la actuación de Gustavo Petro en todo tipo de cargos públicos y como congresista, y en los países vecinos que tanto admira, destruidos en su vida política, económica y social por gobiernos de izquierda igualmente totalitarios. No es desconocido lo que sigue con Petro, es tan conocido que aterra, da miedo y desalienta la inversión y el ahorro, las familias y las empresas las cuales son las verdaderas generadoras de progreso.

A Rodolfo Hernández también lo conocemos con sus propuestas, como son, citando algunas de ellas:

  • Lucha anticorrupción: "La corrupción es el mayor impuesto que nos toca pagar a todos los colombianos”.
  • No impunidad: sanción a quien la hace, que la pague, como dice él en sus intervenciones.
  • Austeridad en el gasto público: sólo lo esencial y sin lujos.
  • Reducir tamaño del Estado: acabar con tanta burocracia y contratos.
  • Educación con mayor cobertura universitaria: Un eje es condonar progresivamente las deudas de los estudiantes con el ICETEX.
  • Reducción del IVA del 19% al 10% como impuesto al consumo (no descontable) para estimular el sector productivo, según afirma.
  • Para los pobres: unificar subsidios para combatir corrupción y clientelismo, bien dirigidos y combatir el hambre.
  • Apoyo al aborto hasta las 24 semanas.
  • Acuerdo de paz y negociación con el ELN.
  • Mejorar la infraestructura penitenciaria y carcelaria.
  • Anti-deforestación y anti-minería ilegal.
  • No al fracking para la explotación petrolera y al uso de glifosato para acabar cultivos ilícitos.
  • Legalización de la marihuana de uso recreativo.
  • Apoyo a la diversidad sexual.
  • Gobierno independiente y autónomo: no compromisos programáticos, burocráticos o presupuestales con nadie.

Evidentemente el camino de Rodolfo Hernández es mucho más conocido y certero que el cambio de sistema político, económico y social que Petro y sus amigos pretenden, lleno de populismo y demagogia, como ha sucedido en Venezuela, Cuba y sus adláteres. Sin embargo, algunas de las propuestas de Rodolfo, no mencionadas en este documento, también resultan inconstitucionales o fuera de toda lógica o posibilidad, buscan más bien ser menciones efectistas en las emociones de los ciudadanos, que reales planteamientos.

Todos somos conscientes de la necesidad de acabar con los niveles de pobreza, generar más oportunidades, mitigar las desigualdades, tener mayor crecimiento y desarrollo para crear nuevas fuentes y alternativas de actividad productiva, pero esto se logrará en un marco de inversión y propiedad privadas, de respeto a la constitución, a las instituciones y a la economía de mercado, como, en el fondo, lo propone el propio Rodolfo Hernández en su programa de gobierno. No son fáciles las situaciones que tendrá que afrontar y serán muchos los obstáculos que tendrá que superar, con un país dividido y polarizado y con factores de violencia de clases exacerbados por el propio Gustavo Petro.

Como afirma “The Economist”, Colombia está consiguiendo un relativo éxito internacional y nacional de gran relevancia, por su estabilidad macroeconómica, su crecimiento del PIB, la disminución en las cifras de desempleo, el éxito en el control de la pandemia, el control del déficit fiscal, la independencia de su Banco Central, el apoyo de organismos multilaterales y de líneas de crédito disponibles, su abundante clase media y su diversidad de ciudades grandes e intermedias, los programas sociales, como los de educación, salud y vivienda, además de la calidad de sus empresarios, reconocidos en Latinoamérica, entre muchas otras cosas dignas de mencionarse. ¿Qué nos falta?, más desarrollo y crecimiento en sectores claves, especialmente más orientación al campo para volvernos una potencia en alimentos a nivel mundial, como lo podemos hacer, ya que el mundo lo requiere y lo demanda.

lunes, 6 de junio de 2022

LOS HUEVITOS DE URIBE

 Comentario 06/06/2022

 

LOS HUEVITOS DE URIBE

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Entendiendo muy bien su misión como candidatos, las campañas de Rodolfo Hernández y de Gustavo Petro, con identidades y pensamientos políticos diferentes, han enfilado sus baterías a muy diversos tópicos de la vida nacional, pero parece haber uno que los une profundamente y es el rechazo a Uribe, al Uribismo, al Centro Democrático y, además, su odio visceral a todo lo que signifique el pasado que le permitió construir al país los dos gobiernos del Presidente Uribe, único presidente elegido en la primera vuelta de sus dos campañas electorales, caracterizadas por la retoma del territorio contra la guerrilla, el combate al narcotráfico y al terrorismo, la desmovilización de las AUC, la inversión social y la reactivación económica. Sin embargo, también hay que decir que, lamentablemente, persisten en su mandato muchas acusaciones de falsos positivos. Ahora, por fortuna, las personas pasan, pero las ideas, si son valiosas, se conservan en el tiempo, y se perpetúan en su efecto. Muchos individuos y grupos sociales o políticos pueden rechazar a este expresidente por ser de una ideología política diferente, sin embargo, su realización fue notable e importante para el país, como lo mencionaremos a continuación.

Álvaro Uribe Vélez, quien concita amores y odios, para unos o para otros, fundamentó su presidencia en tres principios básicos, que el público a través de los años ha denominado los huevitos de Uribe, veamos:

1.    Seguridad democrática

La seguridad democrática era una acción necesaria e imperiosa, dado que la guerrilla se había tomado varios de los territorios del país, con las secuelas de extorsión, secuestro y asesinato a todo tipo de personas y miembros del ejército y, como consecuencia, la ciudadanía, en su conjunto, había perdido la confianza en el país, en sus autoridades y también la seguridad y tranquilidad necesarias para desarrollar sus actividades privadas, empresariales o familiares. El país iba rumbo a la parálisis por temor a sufrir, en carne propia, el severo ataque de la guerrilla a las instituciones, a las regiones y a las municipalidades. El principio de Uribe era la retoma del control territorial por parte del Estado, pero sin llegar a atentar contra las propias instituciones democráticas: mantener la democracia, la libertad y las instituciones con plena vigencia era necesario en medio de la ofensiva para retomar el territorio.

Si bien el proceso de paz de la administración Santos desmovilizó a cerca de trece mil hombres, lamentablemente ahora estamos siendo atacados, en muchos frentes de la geografía, por movimientos tales como ELN, las disidencias de las FARC y los grupos armados organizados, de todos los tipos y peligrosidades, gentes con afán de riqueza, control territorial y en muchos casos control o influencia política nacional o regional, fortalecidos por refugiarse en las fronteras del vecino país de Venezuela. Hoy en el país parecería ser necesaria una nueva versión de la seguridad democrática de Uribe, en el contenido más amplio del combate al delito, al narcotráfico y a la corrupción que están atadas a los fenómenos de violencia de todo tipo.

2.    Confianza inversionista

Sin confianza y seguridad no se desarrollan las condiciones idóneas, necesarias e imprescindibles para que la inversión, privada, pública, nacional o extranjera, se pueda expandir a lo largo de la geografía nacional y de todos los sectores económicos. Parte de la confianza inversionista es la seguridad jurídica y la estabilidad de las instituciones, de la constitución, de las normas legales y fiscales y la validez de los contratos y permisos de operación ya firmados u obtenidos. Esto fue claro para el presidente Uribe y así lo procuró para el país con muy buenos resultados.

Singularmente, en esta campaña electoral a la presidencia de la República, algunos de los temas y propuestas ponen en riesgo dichas condiciones de estabilidad, lo cual podría causar parálisis o desánimo de la inversión, con consecuencias muy negativas para la generación de empleo y de nuevas oportunidades. Ahuyentamos a los empresarios e inversionistas, en vez de atraerlos para que apoyen con su inversión y su actividad empresarial, el crecimiento, el desarrollo, la innovación, las exportaciones, la modernidad y la generación de nuevas alternativas de mejoramiento en el nivel y la calidad de vida de toda la comunidad. ¿De dónde saldrán los recursos que, vía impuestos, los candidatos dicen necesitar para realizar la tan cacareada inversión social y el tren de subsidios, con marcado acento asistencialista y populista, que quieren establecer?

3.    Cohesión social

Por supuesto que la cohesión social era una profunda convicción del presidente Uribe, para significar la necesaria unión de las personas y de las instituciones alrededor de propósitos comunes y especialmente de la inversión social y el combate al narcotráfico, por un lado, pero, por el otro, a la pobreza, con esfuerzos notables en los programas de salud, educación, vivienda, apoyo al campo, protección a la niñez y a los adultos mayores, entre otras que él emprendió. Aunque han pasado 12 años de la salida del poder de este mandatario, en el año 2010, ahora parece necesaria la aplicación de los mismos principios de cohesión social, y las mismas orientaciones presupuestales, con las mismas prioridades nacionales.

Aunque los candidatos actuales, Hernández y Petro, el legado de Uribe lo quieren mostrar como inconveniente para el país por razones de la campaña partidista, los principios que el expresidente afirmó en su gobierno, están tan vigentes, hoy como ayer, y requieren prioridad en su atención, si bien no se reconozca su origen o sus logros pasados. Con la violencia, la polarización y la radicalización de la población, se derrumba la seguridad democrática, se ahuyenta la confianza inversionista y se disgrega la cohesión social. La elección de estos contenidos, aunque se les denomine diferente, no es difícil de comprender y menos de ejecutar.