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domingo, 27 de febrero de 2022

REDISTRIBUIR LA RIQUEZA

 Comentario 28/01/2022

 

REDISTRIBUIR LA RIQUEZA

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Gustavo Petro, Arelis Uriana, Francia Márquez, Camilo Romero y Alfredo Saade hablaron con Diana Calderón en el programa hora 20 de Caracol radio sobre sus propuestas y planes de gobierno el jueves 17 de febrero. Se ofrecieron diversas opiniones por cada uno de esos precandidatos a la presidencia de la república, sobre los más diversos temas. Sin embargo, queremos centrar la atención en el concepto afirmado por todos los participantes de reducir la pobreza monetaria mediante redistribuir la riqueza, dado que Colombia presenta niveles de población vulnerable, con ingresos inferiores a $331.668 pesos mensuales por persona, cercanos al 35 % de la población, es decir, aproximadamente 17 millones de personas, cifra de la mayor preocupación para todos los ciudadanos.

Pues bien, en concepto de los precandidatos del Pacto Histórico o la autonombrada Colombia Humana, ya mencionados, lo que se debe hacer es redistribuir la riqueza mediante un supuesto concepto de equidad social, donde los que tienen más, en su opinión, los empresarios y las personas de altos recursos, tienen la obligación de pagar más y más impuestos y contribuciones de todo tipo, para que el Estado todopoderoso subsidie a los que no han logrado superar los niveles de pobreza. Este es el principio redistributivo de los países socialistas totalitarios y comunistas de un sólo partido, con camarilla de gobernantes única y eterna, que ya sabemos a qué conduce, fundamentados en:

“De cada cual, según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades”.

Con este principio se acabarán las iniciativas de los que tengan capacidades (personas y empresas), porque entenderán que su función es producir para satisfacer las necesidades de los demás que tengan carencias de cualquier tipo insatisfechas, y eso no es así, ni puede ser así. Por ese pensamiento, las inversiones, los profesionales y los capitales se van de las economías socialistas y comunistas. No más ver lo que ha pasado en Venezuela en los últimos 20 años, o en Perú y Chile recientemente, el éxodo de capitales es miedoso.

Si cada persona, deja de pensar en construir su progreso y bienestar a partir de su propio esfuerzo, porque alguien más los va a sostener, se postrarán las economías y no habrá progreso para nadie. Me vienen a la mente, por un lado, la experiencia de USA al dar subsidios equivalentes al salario mínimo a los pobres en pandemia, que ha traído como resultado que esos ciudadanos no quieran trabajar sino vivir del Estado. Por otro lado, una asambleísta chilena quien afirmaba que todo lo van a estatizar, que horror, se acabó la iniciativa privada, la libertad de empresa, la libre inversión, el derecho a la propiedad privada y a ser, tener o progresar más que otros, con base en el esfuerzo propio, seremos todos lo mismo, por cuenta de lo que decida la camarilla del Estado que gobierne al respectivo país.

En opinión de los precandidatos de la Colombia Humana, el Estado está obligado a satisfacer las necesidades de los ciudadanos y de las regiones en todo concepto y por toda la vida, en aspectos tales como: salud, educación, pensiones, infraestructura, recreación y bienestar, auxilio en las catástrofes, servicios del propio Estado, seguridad, rentas mínimas, rentas vitalicias, etc., etc. Este es el estado benefactor que sueñan los políticos de la izquierda radical, los socialistas y los comunistas.

Como afirmaba Margaret Tatcher: “El estado no tiene más recursos que lo que los ciudadanos paguen”. La equidad o la solidaridad no es redistribuir la riqueza, es crear oportunidades para que todos puedan beneficiarse a partir de su propia iniciativa, competencia y capacidad. Sin embargo, es cierto que el Estado debe proteger a poblaciones vulnerables, pero esto no significa hacerse cargo de su vida de un todo y por todo y para toda la vida.

La manera de generar oportunidades es con el crecimiento y el desarrollo económico, como afirmaba Pablo VI: “el desarrollo es el nuevo nombre de la paz”. El crecimiento y el desarrollo económico tienen la pretensión de generar opciones de mejor calidad de vida y de mayores oportunidades de vida para más personas, como de hecho puede verificarse en el mejor estándar de vida de las sociedades capitalistas en los últimos 50 años, por ejemplo, donde la esperanza de vida, la calidad de vida y los PIB per cápita han mejorado sustancialmente, tanto como la salud, la educación, la medicina, la infraestructura, la cultura, el deporte, etc. ¿Por qué será que los que históricamente han buscado salir de los regímenes comunistas y los inmigrantes actuales de muchos países del mundo quieren llegar a USA o Europa, países con libertad de empresa y de iniciativa privada, o, para citar un ejemplo absolutamente triste, los pobres venezolanos, al menos, llegar a Colombia para tener algunos beneficios?

Si, como consecuencia del desarrollo económico capitalista, algunos empresarios se vuelven tremendamente exitosos y se enriquecen, esto no habla mal del sistema, lo refuerza en las posibilidades que crea, y, por supuesto, no significa que el derecho a la libertad de empresa esté por encima de los derechos de los pueblos, ni de la dignidad de los pobres, ni tampoco del abuso del medio ambiente. Esos empresarios no reinvierten sus utilidades en la luna o en Saturno, lo hacen en el mundo real y presente, multiplicando el desarrollo en nuevas empresas, iniciativas, invenciones o alternativas, con lo cual generan más oportunidades para todos, no sólo para ellos. Muchos, además, tienen grandes sumas dedicadas a la responsabilidad social empresarial, aunque hay otros que no lo hagan, como podría suceder en cualquier parte del mundo.

La superación de la pobreza mediante mejores condiciones de vida es, por supuesto, una función del Estado, no del sector privado, este último creará tantos empleos como necesite en su negocio, pero no empleos por subsidio. El sector privado y los grandes empresarios pagarán los impuestos equitativos y progresivos, no expropiatorios, para que el Estado pueda cumplir con su deber, eso sí, con eficiencia y eficacia y evitando la politiquería y la corrupción. La visión de las personas y las empresas es crear oportunidades para ellas y para que más personas las puedan aprovechar también, pero no es su deber sacar a los pobres de la pobreza. No nos olvidemos, además, que en las sociedades de economías totalitarias también hay ricos y suelen formar parte de las esferas del Estado, esos ricos no tienen por función, tampoco, subsidiar de por vida a los pobres.

domingo, 20 de febrero de 2022

EL REBOTE

Comentario 22/02/2022

 

EL REBOTE

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Se comunica al país que el crecimiento económico (PIB) del año 2021 alcanzó la notable cifra de dos dígitos, el 10.6%, considerado el más alto del país en toda su historia. Motivo para el regocijo de todos los colombianos, ya que la dinámica de la economía se irriga por toda la geografía, beneficiando a unos y otros, no por igual, obviamente ya que hay sectores económicos de mejor desenvolvimiento, como fueron, en este caso, los de: manufactura, comercio, electricidad, transporte, alojamiento, comidas, actividades artísticas, administración pública, salud, educación y recreación, especialmente.

Hay sectores, como es obvio, de menor crecimiento, como en el caso de minas y canteras, construcción, información y comunicaciones, actividades financieras e inmobiliarias, por ejemplo. Sin embargo, lo destacable es que todos los sectores de la economía están creciendo, con lo cual, los beneficios de ese crecimiento están por todas partes, en todo el país y en todo tipo de personas. No cabe duda de que después de atravesar las restricciones de la pandemia, los paros, así como los hechos externos en la logística mundial, es refrescante esta noticia y llena de motivos el avizorar el futuro con optimismo.

A pesar de tan sonoro resultado, no han faltado “las aves de mal agüero”, que le declaran al país que no hay razones para el optimismo y que todo se debe al efecto rebote. Examinemos brevemente el fenómeno, con unos simples números:

 

ESTADÍSTICAS MACROECONÓMICAS DE COLOMBIA AÑOS RECIENTES

Año

Crecimiento PIB (%)

Inflación IPC (%)

2019

3.2%

3.80%

2020

-7.0%

1.61%

2021

10.6%

5.62%

 

Fuente: Banco de la República de Colombia.

 

Hagamos una simplificación matemática y supongamos que la economía del país tenía $100 unidades monetarias en su producción interior bruta (PIB) al cierre de 2019 y que por efecto del decrecimiento del PIB y de la inflación en 2020, este valor se redujo a $ 91.39 (100 – 7.0% - 1.61%) durante ese año. Si al término del 2021, el crecimiento de la economía fue de 10.6% y la inflación fue del 5.62%, las unidades monetarias para el cierre del 2021 serían de $95.9 ($91.39 + 10.6% - 5.62%), es decir, que la producción interior bruta aún no se habría recuperado al nivel de las $100 unidades monetarias iniciales, que existían al cierre del 2019.

En consecuencia, el buen crecimiento del 10.6% en términos monetarios, es decir, del valor del dinero, ha sido parcialmente anulado por la inflación tan fuerte que se presentó en el 2021. Por consiguiente, simple y llanamente, no basta crecer bien en la economía, hay que hacerlo generando menor inflación.

Quién en realidad rebotó fue la alta inflación que venía descendiendo desde 3.8% para 2019 a 1.61% para 2020, ¿cómo explicar este deterioro en el valor de la moneda al verse erosionada por la inflación?, existen tres razones fundamentales:

  • La parálisis de la actividad económica debido al covid-19 y a los paros con vandalismo, frenaron la producción y/o la comercialización de insumos, productos, bienes y servicios. Ya se está reactivando la actividad productiva como lo demuestra el crecimiento del 10.6% del PIB para 2021. Poco a poco los ritmos de producción y consumo se normalizarán y los problemas de escasez, abastecimiento y los de demanda y oferta se suavizarán, con un impacto en una menor inflación.
  • Los bienes importados (alimentos, materias primas, bienes intermedios, herramientas, equipos y maquinaria, etc.) también normalizarán su oferta que se ha visto alterada por problemas logísticos a nivel mundial y por el encarecimiento de los precios en todos los países, por las mismas razones que en Colombia. Baste como referencia citar la inflación en los Estados Unidos, que se está presentando guarismos del 7% y 7,5% nunca vistos.
  • El precio de los bienes y servicios importados están sometidos a las fluctuaciones de las monedas de cada país, en nuestro caso en la relación peso/dólar americano, cuya devaluación fue del 16%, al pasar el valor de la divisa americana de $3.432 pesos por dólar en diciembre 31 de 2019 a $ 3.981 al cierre de diciembre del 2021. Este impacto tan fuerte, en parte explica también el porqué del rebote de la inflación en el 2021.

Con relación a otros países desarrollados que pertenecen a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) nuestro crecimiento es notable, y comparable al de países latinoamericanos cuyos crecimientos fueron también de dos dígitos en el año 2021, como en Perú o en Chile, por ejemplo.

No podemos cantar victoria todavía en cuento la recuperación total de la economía del país, aunque vamos por buen camino, hay que lograr una suavización de la inflación y continuar por la senda del crecimiento positivo en todos los sectores de la economía, para seguir generando progreso, desarrollo, bienestar y mejores oportunidades laborales y productivas a todos los ciudadanos en lo ancho y largo de la geografía del país.

Las previsiones de crecimiento económico para el 2022 se asoman a la no despreciable cifra del 4.5% o 5%, lo cual no será un rebote, por supuesto, pero si tenemos una inflación cercana al 5%, ya previsible por la conducta de los precios de todo tipo de bienes y servicios, el beneficio de ese crecimiento no se traducirá en mayor bienestar para todos. ¿Será que se puede controlar mejor la inflación, especialmente de alimentos?


martes, 15 de febrero de 2022

LA LEGÍTIMA DEFENSA

 Comentario 15/02/2022

 

LA LEGÍTIMA DEFENSA

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Durante la campaña electoral se han agudizado las críticas sobre el gobierno de Iván Duque, que terminará con la posesión el 7 de agosto del presente año, de quien sea elegido en las urnas durante los próximos comicios del 29 del mes de mayo. Expresiones de rechazo y descalificación tales como las siguientes, para sólo citar unas pocas:

  • Acabó con la economía del país.
  • Descarriló las finanzas públicas.
  • Elevó la pobreza.
  • Destruyó los acuerdos de paz.
  • Le quedó grande la seguridad.
  • Con las oligarquías Bogotanas capitalistas se entregó al imperio de USA.
  • Es guerrerista para las relaciones internacionales.
  • Lo desbordó la pandemia.
  • Sólo favorece a los ricos en materia tributaria.
  • Es el peor gobierno de toda la historia.
  • Etc.,etc.,etc.

Nada más lejos de la verdad, en su legítima defensa diremos que el presidente Duque pasará a la historia primero como un verdadero demócrata, que gobernó con una amplia gama de matices, no sólo de su partido, respetó e impulsó los acuerdos de paz y combatió con firmeza la guerrilla y, hasta donde las Cortes le permitieron, combatió el narcotráfico. Además, su figura de estadista es reconocida internacionalmente por los organismos multilaterales y los gobiernos democráticos.

En segundo lugar, enfrentó con gran éxito la peor pandemia de la historia contemporánea del mundo, el covid 19, que afectó severamente la estabilidad en la salubridad, la economía y los problemas sociales de todos los países.

En tercer lugar, destaquemos algunas de sus ejecutorías económicas y sociales:

  • Sacó al país de la mayor recesión que ha tenido en su historia, como consecuencia del covid y de los paros.
  • Ya recuperó 4.5 millones de empleos que se perdieron durante ese período.
  • El PIB del 2021, 10.2%, ha sido el más alto de la historia contemporánea y no es solamente rebote porque todos los sectores de la economía están creciendo.
  • El programa de vivienda social y de vivienda no VIS han sido notables, con más de 230.000 soluciones para ese año.
  • Los sectores de construcción pública y privada van muy bien y las vías 4G no se han detenido.
  • El comercio recuperó su actividad y la industria se reactivó.
  • Volcó el presupuesto público a la ayuda solidaria: adultos mayores, mujeres cabeza de familia, nóminas, educación e ingreso solidario.
  • La economía del país ya empieza a sanearse y el endeudamiento público ya bajó del 65% al 62%, el déficit fiscal del 8.9% al 7.6%.
  • A pesar de la pérdida de la calificación de grado de inversión por las calificadoras de riesgo, mantiene la línea de crédito stand by del fondo monetario internacional y pudo financiar gasto social con los derechos especiales de giro del mismo fondo.
  • La balanza de pagos poco a poco se recupera.
  • Ha evitado la devaluación masiva por la parálisis en los flujos de capital debido a la pandemia.
  • El desempleo bordeó el 25% en pandemia, ya está debajo del 13%, en Colombia es estructuralmente alto porque hay elevados niveles en los índices de informalidad o de inactividad, cerca del 60%.
  • Acaba de celebrar un acuerdo con Singapur lo que le abrirá aún más las puertas de los mercados asiáticos.
  • Superó con éxito los paros armados de Fecode y la primera línea, que han causado grandes pérdidas a la economía y generado desabastecimiento en muchas zonas y que pretendían tumbarlo como gobernante.
  • Para no alargar, etc., etc.

En cuarto lugar, con el excelente y notable consejero, Emilio Archila, ha avanzado con paso firme en la implementación de los acuerdos de paz, hasta donde la pandemia y las finanzas públicas lo han permitido. Inclusive, en contra de los integrantes más radicales de su partido político a los cuales les ha dicho que él, como presidente, es gobernante de todos los ciudadanos y debe cumplir los compromisos del Estado.

Ha respetado y financiado las instituciones de la paz, como son la JEP, la Comisión de la Verdad, las curules de los guerrilleros fruto del acuerdo de paz, avanza decididamente para establecer las curules para las víctimas; en materia de tierras con grandes progresos, recuperando zonas de guerrilla en favor de los campesinos y sus cultivos en varias regiones del país. Sin embargo, ha mantenido una política de seguridad frente a la guerrilla y la delincuencia común donde han caído los grandes cabecillas de esas bandas aupadas por Venezuela. No ha desmayado en el combate a las disidencias de las FARC, al ELN, y a los grupos de delincuencia organizada y narcotraficantes. Por supuesto para la izquierda radical, nada de esto es significativo y siempre afirmarán que incumplió por completo los acuerdos de paz.

En este momento hay lunares como la alta inflación, pero es consecuencia de insuficiencia en la producción y comercialización de alimentos debido a la pandemia y a la crisis de contenedores a nivel mundial. Sin embargo, y sin lugar a duda, el presidente Duque se ha ganado un lugar en la historia como notable entre los estadistas del país

lunes, 7 de febrero de 2022

VOTO DIVIDIDO = VOTO PERDIDO

 Comentario 07/02/2022

 

VOTO DIVIDIDO = VOTO PERDIDO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

El escenario que nos acompañará en el proceso electoral presidencial del presente año es bastante preocupante, dada la forma como los acontecimientos se vienen desarrollando: divisiones, personalismos, figuraciones individuales, aspiraciones de desconocidos políticos, transfuguismo, acusaciones, zancadillas, falta de identidad política, partidos tradicionales desdibujados, avales de última hora, y un sin número de candidatos de todos los colores, alrededor de unos 20. Algunos de ellos se decantarán en las consultas del mes de marzo, pero al final, para la elección presidencial, van a participar demasiados, probablemente cinco o seis o, de pronto, más. Vamos a ver cuántos se "bajan o se suben al bus de las presidenciales”.

Aparentemente es bueno que participen varios candidatos, es decir, y como dirían las abuelas, “que haya bastante de dónde escoger”, sin embargo, en un país fuertemente polarizado y cargado de ánimos, es un motivo de preocupación, por la atomización de los votos en corrientes de opinión, muchas de las cuales, al parecer y hasta ahora, no se diferencian en sus contenidos ideológicos, sólo en la posición en el horizonte de derechas, centros o izquierdas en que se auto clasifican. La razón es que no han hecho una presentación formal, sustentada y argumentada de sus programas, sólo de su grupo político, como lo más conveniente para el país. Veamos:

En política existen tradicionalmente dos grandes visiones sobre cómo desarrollar nuestros países, hacer crecer nuestras economías y afrontar los problemas sociales que nos aquejan. Una visión, la cual siempre se la ha llamado de derecha, propende por el capitalismo democrático (originada en el liberalismo económico) como enfoque político, económico y social, visión según la cual, es el sector privado el llamado a tener el liderazgo económico y mantener la iniciativa particular como el pilar del desarrollo de los mercados, con el apoyo del Estado en lo que es de interés nacional- como la salud, la educación, la vivienda, entre otros- en las relaciones exteriores o en el acompañamiento y servicio social a las poblaciones vulnerables. Por supuesto, ante todo se refiere a un Estado democrático, con elecciones populares libres, separación de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) y sujeción a la constitución, a las leyes y a los tratados que nos obliguen internacionalmente. Lamentablemente, en algunos casos, estos modelos de gobierno se han vuelto totalitarios o dictatoriales.

En el otro extremo, siempre se ha hablado de las corrientes de la izquierda, como aquellas que propenden por mayor o total intervención del Estado en la conducción de los asuntos de la nación para superar los problemas de equidad en las oportunidades y las circunstancias de la pobreza, relegando el papel del sector privado al direccionamiento que el Estado establezca. Este modelo es conocido como el del socialismo, que en algunos casos se desarrolla en escenarios democráticos, bajo la figura de la socialdemocracia, pero, en otros casos, se convierten en gobiernos autocráticos, con limitación a las libertades individuales, fuerte intervencionismo estatal en la economía, partidos únicos y hegemonía en el poder, bajo el llamado socialismo de estado. ¿Y dónde queda el centro?

En la práctica, es difícil saberlo, puesto que no existe una definición única y cada uno que lo describe parece tener una aproximación diferente, lo que algunos llaman matices. En principio podríamos decir que no es el capitalismo democrático puro o el socialismo de estado puro, es como una mezcla de ambos, lo cual lo hace difícil de entender. De hecho, algunos autores dicen que “el centro no existe” y quien trata de ir por el centro, no logra ni lo mejor de un modelo ni lo mejor del otro y posiblemente se queda en el peor de los mundos. Se dice entonces, que el centro propende por “tanto Estado como se requiera, pero tanta libertad de mercado como sea posible”. Equilibrio difícil de lograr, pues, generalmente, se es lo uno o lo otro, pero no los dos a la vez, la casuística del caso a caso para gobernar es un horror, a veces si y a veces no, ¿entonces?

Es claro que, para las elecciones presidenciales del 2022 - también para las de Senado y Cámara- se avizoran tres grandes corrientes de opinión. Por una parte, los partidos con orientación de defensa de la libertad y la iniciativa privadas, genéricamente denominados como la derecha, donde están los ex alcaldes Char, Peñalosa y Gutiérrez, por un lado, o la centro derecha, para algunos, o centro izquierda, para otros, con el heterogéneo grupo que acompaña a Fajardo, Galán, Jorge Robledo y a Alejandro Gaviria, como los más representativos; finalmente, los llamados independientes como Oscar Iván Zuluaga, por el centro democrático, Rodolfo Hernández e Ingrid Betancourt, quien se separó del movimiento de Fajardo recientemente porque lo calificó como clientelista. En el otro extremo, la izquierda, se aglutinan alrededor de la Colombia Humana de Petro personajes de la antigua Unión Patriótica, el Polo Democrático y el partido Comunista, con los dos recientes adeptos que llegan allí después de estar en todo tipo de partidos, Roy Barreras y Armando Benedetti, en este caso, también para citar sólo los más reconocidos.

Petro tiene su caudal de votos, estimado en el 27% de los votantes, que le son fieles, según las últimas encuestas, los demás, siendo los más notorios de ellos, Hernández, Char, Zuluaga y Fajardo, con porcentajes entre 4% y 12% y los restantes, con porcentajes muy bajos. Aparece también un 27% de indecisos o que no votarán, según la encuesta de Yanhaas publicada en EL Colombiano el 7/2/2022.

Las consultas de marzo disminuirán el número de candidatos, pero los que quedarán son demasiados, frente a la consistencia de la Colombia Humana. No hay que decir más, el resto de los votos se dividirá en porcentajes tan bajos que será difícil destronar a Petro, quien pasará a la segunda vuelta muy fortalecido. Voto de derecha o centro tan dividido, será voto perdido.

¿Que sigue después?, nadie lo sabe, pero si los candidatos de la derecha y del centro derecha, no se aglutinan para la segunda vuelta, el país quedará en manos de la izquierda y será otra nación latinoamericana con este enfoque de gobierno, aún con la pésima experiencia de gobiernos semejantes en México, Nicaragua, Venezuela, Argentina y Perú.

lunes, 31 de enero de 2022

EL CAMBIO SOY YO

 Comentario 31/01/2022

 

EL CAMBIO SOY YO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
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Continúan enfrascados la gran mayoría de contendores políticos para la presidencia de la república en un destructivo e insulso ir y venir de carácter electoral, por posiciones, ubicaciones, principalías, alianzas, coaliciones, tiras y encoges, etc., las cuales poco o nada ayudan al elector a establecer las verdaderas convicciones y soluciones que le proponen al país para mejorar las condiciones de vida y de bienestar de toda la comunidad en el corto y en el largo plazo.

Su papel parece más enderezado a evadir respuestas, criticar al otro o “pescar para adentro”, en un extraño yo con yo y yo contra mis opositores, que en el abordaje y el planteamiento de soluciones a los problemas del país. Por supuesto, el problema no es que no mencionen los temas, todos los mencionan, por ejemplo, el narcotráfico, la corrupción, el gasto público, la pobreza, los impuestos, los aspectos de bienestar y progreso como la salud, la educación, la vivienda, las pensiones, la infraestructura, las relaciones internacionales, la inalcanzada paz, entre muchos otros.

Se requieren, como es obvio, planteamientos claros sobre cómo, cuándo, con quién y con qué recursos van a afrontar las soluciones de esos problemas, pero estos conceptos brillan por su ausencia. Como si darse por enterado de su existencia o enunciarlos simplemente, por sí sólo, resolviera el problema. Son problemas complejos, que pueden tardar muchos años en su solución, pero que requieren una hoja de ruta para resolverlos.

Además, las soluciones de un a país pasan por el expediente de las fuentes de recursos y los roles del sector público o del sector privado o del intercambio con otras economías y países, todo lo cual es connatural a la propia solución, pero afecta el interés público o el privado, en forma individual o colectiva.

También, las soluciones deben ser verosímiles, tener una factibilidad razonable en su ejecución y en su potencial éxito, de lo contrario son palabras vacías, populistas y demagógicas. Nadie puede afirmar, por ejemplo, que de un tajo se acabará con la economía dependiente de los hidrocarburos por razones de medio ambiente, para ser sustituida por una economía agrícola o de servicios, como alternativa de generación de estos o mayores ingresos para el Estado o para la comunidad. Una transición de esa naturaleza es un proceso complejo que tomaría años y miles de recursos de inversión, decisión y realización para poder lograrlo.

Para citar otro ejemplo, tampoco se puede pensar que el gasto público se financiará con emisión monetaria, pues es sabido y probado, que este tipo de solución acaba con el valor de la moneda de los países, conduciendo a fenómenos inflacionarios y a la ruina económica, especialmente de las personas con menos recursos. Los ejemplos de estos fenómenos los tenemos a la vuelta de la esquina como en el caso de Venezuela donde su moneda no tiene un valor de cambio real y sus ciudadanos tienen que recurrir a divisas extranjeras, como el peso colombiano, el dólar estadounidense o el euro europeo para sus actividades, aun las más cotidianas. Lo mismo le ocurrió años atrás a Ecuador, quien también tuvo que dolarizar su economía pues la credibilidad en su propia moneda ya era ninguna.

Se requieren planteamientos serios, que consulten la realidad de la economía del país y sus verdaderas capacidades. Prometer educación gratuita para todos o salario mínimo para los más pobres, son planteamientos que halagan el oído de todas las personas, ¿quién puede decir que no sería deseable?, pero ¿quién racionalmente y con números en la mano puede pensar que si es posible? Además, detrás de argumentos de esta naturaleza, se lanzan voces como que “los ricos paguen más”, con lo cual ahuyentarán los capitales privados que hoy están invertidos en el país, por un lado, y crearán un odio de clases que no tiene por qué existir, ni tiene justificación histórica, sociodemográfica o política en el desenvolvimiento contemporáneo del país.

La última “perla” es la frase del cambio, todos afirman que el país necesita un cambio y que ellos son los llamados a conducir el cambio que el país requiere, sin indicar en qué consiste o cómo se construye ese cambio y qué consecuencias tiene. Estas son, también, expresiones demagógicas, tanto como lo es el manido cuestionamiento a la clase política tradicional, cuando ellos mismos han sido funcionarios, gobernantes o políticos en algún momento de la historia, tratan de crear una supremacía moral sobre los demás candidatos o sobre la propia ciudadanía, que en realidad no tiene fundamento. Nuevos “cantos de sirena”.

Hablar de que el cambio soy yo o que la transparencia y la equidad son mis mejores virtudes, son afirmaciones, generalmente, huecas, que no encuentran sustento en la realidad, salvo escasas excepciones. La ciudadanía debería estar alerta ante estos tipos de propuestas, slogans, lemas de campaña, propaganda o mensajes engañosos.

Exijamos a los candidatos respuestas, propuestas, planteamientos, pensamientos y motivaciones ciertas, fundamentadas, financiadas, posibles y realizables para que el país y sus ciudadanos pueden progresar, lo cual es el fundamento esencial de toda acción política, de la buena política, el bienestar y el progreso de toda la comunidad, no el interés personal o partidista o de un grupo a nivel individual.

domingo, 23 de enero de 2022

¿Y DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS QUÉ ESPERAMOS?

 Comentario 24/01/2022

 

¿Y DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS QUÉ ESPERAMOS?

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/

 

Cada día más próximos a las respectivas elecciones de congreso y presidencia, hemos visto el desconcertante movimiento de los “jugadores” políticos y de sus respectivos partidos o grupos en los últimos meses. Como en el juego callejero “¿dónde está la bolita?, la pregunta ahora es dónde andan los principios medulares de los partidos y sus candidatos, solo se ven aliados y alianzas de vinculados no reconciliables en el pasado y ahora “sólidos” copartidarios, y de partidos políticos, especialmente los tradicionales, fuertemente desdibujados de su propia ortodoxia ideológica.

Ahora, parece que el “todo vale” es la consigna para muchos de ellos y la posición en el espectro político de derecha, centro o izquierda es lo que tiene significado para otros, sin importar la ideología de sus copartidarios. Muchos de los aliados, poco representativos como candidatos potenciales, sólo están interesados en arroparse bajo los votos de otros, quienes sí son reconocidos y potencialmente bien votados en las elecciones respectivas. Hay más personalismos que propuestas y más intereses individuales que de partido o de comunidad ideológica o de visión y construcción compartida de país.

Ver, por ejemplo, a Jorge Enrique Robledo en alianza con Humberto de la Calle y Juan Fernando Cristo, que antes fueron sus contradictores, aglutinando un movimiento de centro con Sergio Fajardo y al ex rector de la U. de los Andes, Alejandro Gaviaría, quien se originó en el partido liberal, causa una verdadera inquietud, lo único que en realidad los integra es el antiUribismo y la oposición al presidente Duque. De otra parte, están los hermanos Galán, que son y no son, para aceptar candidatos y listas comunes, por su reciente reconocimiento como partido político, el Nuevo Liberalismo, quienes, ya formaron una disidencia y ahora no necesitan el” aval”, ya lo tienen: Lo mismo sucedió con Ingrid Betancur, quien ya es la candidata del partido Verde Oxigeno. Este grupo dice “no ser de aquí de la derecha ni ser de allá de la izquierda”, aunque su pensamiento político es una mezcla de muchos sabores, solo los aglutina el alejarse de los llamados extremos y especialmente el menos favorito de todos, el Uribismo.

Ver a Roy Barrera, Luis Fernando Velasco y Armando Benedetti defendiendo las ideas populistas, demagógicas, autoritarias y totalitarias de Petro, cuando toda la vida fueron miembros muy activos y representativos de los partidos tradicionales, y aún del propio Uribismo, también es otra de las causas de este comentario.

Otros tradicionales Uribistas, con principios de democracia, vigencia de la constitución, independencia de poderes, economía privada y libertad individual, como Enrique Peñalosa, David Barguil, Alex Char y Federico Gutiérrez, por ejemplo, armaron tolda aparte como grupo de centro derecha, pero rechazando la presencia de Oscar Iván Zuluaga en su movimiento, como si ser Uribista fuera un estigma debajo de la piel, muy difícil de quitar, pero que se debe ocultar. El pensamiento es que hay que alejarse de lo que suene a Uribe, haciendo caso omiso a los méritos de la retoma del país frente a las FARC que lo tenían acorralado en la época en que, precisamente, el Expresidente Uribe los combatió, y de los beneficios de la seguridad democrática en restablecer las instituciones, la seguridad y la economía del país.

En la izquierda de Petro se mezclan contenidos de carácter socialista, pero también, comunistas radicales y movimientos guerrilleros, anti-estado democrático y anti sector privado, con fuertes divisiones ideológicas para a ser aglutinadas por el caudillismo de su líder populista y demagogo Gustavo Petro, quien profesa admiración por los más fracasados experimentos latinoamericanos de ese corte, como los de Venezuela o Argentina, por ejemplo.

No está fácil, tampoco, lo que le ocurre al Centro Democrático, ya que actualmente no se interpreta como un movimiento político idóneo sino como un grupo de Uribistas arrodillados ante el Expresidente. También allí hay divisiones sobre el candidato elegido para representar esas banderas, Oscar Iván Zuluaga, quien, aunque limpió sus acusaciones fabricadas en la campaña de Santos donde le endilgaron “pecados” que no cometió, ahora arrastra el pesado fardo que diversos sectores del país le han cargado al Uribismo.

Todavía nos falta ver más alianzas y/o más divisiones, que, con seguridad, veremos. La resultante de todo lo anterior es que los partidos políticos tradicionales se desdibujaron para dejar aflorar las alianzas, las junturas y los “nuevos mejores amigos”, aún entre los más inverosímiles e irreconciliables personajes, otrora opositores ideológicos, pues de planteamientos políticos, “pocón, pocón”, o sea, muy poco. Todo es por pura conveniencia. Como afirma Thierry Ways, analista político, en El Tiempo de 16 de enero 2022: “Mientras el elector, ingenuamente, piensa que el político defiende un conjunto de ideas o principios, el político obedece, en realidad, a una cruda compulsión por el poder. Las ideas y las propuestas son simplemente el medio para alcanzarlo”.

Y, como consecuencia, tenemos en la palestra todavía cerca de 20 candidatos de todos los colores y sabores, muchos de ellos por firmas, es decir, sin el aval de partido alguno, como quien dice, que ellos mismos no creen en los partidos porque los ven convertidos en cuotas burocráticas, clientelismo, fábricas de avales y vieja política. Algunos de los vinculados a diferentes grupos de estos nuevos aliados se decantarán en marzo con las consultas, pero, de todas maneras, el resultado será ver muchos candidatos a la presidencia, con votos agrupados en múltiples partes y sin suficiente representatividad ciudadana, o, por el contrario, apalancados en ellos para realizar nuevas alianzas a cambio de privilegios en el que suponen el futuro gobierno.

En los últimos años el país ha estado dividido y polarizado por muchas herencias del pasado, las cuales, lamentablemente, se proyectan aún hacia el futuro, y se mezclan con momentos difíciles por el fenómeno de la pandemia, la inflación creciente, el deterioro del comercio a nivel mundial, y la falta de ocupación de muchos ciudadanos, cóctel que, si no se maneja bien, puede exacerbar la pobreza y la polarización política. Si los candidatos hablarán más de ideas, de propuestas, de soluciones a determinados problemas, de esquemas de gobierno, etc., más que de coaliciones, habría más claridad, para que los ciudadanos fijen su posición, a partir de su comprensión del gobierno y del país que debemos colectivamente construir en los próximos cuatro años.

sábado, 15 de enero de 2022

EL EXPERIMENTO BORIC CON CONSTITUYENTE A BORDO

 Comentario 17/01/2022

 

EL EXPERIMENTO BORIC CON CONSTITUYENTE A BORDO

 

Por: Carlos Alberto Mejía C.
Ingeniero Industrial y Administrativo.
https://reflexiones-de-cam.blogspot.com/


En un corto período de tiempo, dada su juventud, Gabriel Boric ha ganado la presidencia de Chile e inicia su mandato en el presente año. La sociedad chilena, sin embargo, no quedó exenta de una fuerte polarización entre los llamados votantes de la derecha, cerca del 45%, y los de la izquierda, acompañados por movimientos comunistas radicales, los cuales sumaron un 55% aproximadamente. Boric ganó con una sensible moderación en su discurso político inicial, el cual al comienzo de la campaña fue bastante radical. Este fenómeno de la polarización política y social, sin duda, será el primer reto del nuevo presidente, integrar a una sociedad que ha quedado “herida” luego de una dura batalla electoral, donde se tocaron fibras muy sensibles de los valores, principios y conductas de ambos pensamientos de la sociedad. Su segundo gran reto, es ganar el reconocimiento como hombre de Estado, con competencia, profesionalismo y convicción como estadista, dada su muy insuficiente experiencia gubernativa, según el concepto de propios y extraños.

Ahora, sus exigencias van más allá de las dos mencionadas, donde algunos éxitos y ganancias tempranas de su gobierno, con ejecuciones que merezcan reconocimiento, le ayudarán muchísimo a superar los sesgos negativos de la polarización y la falta de experiencia. Sin embargo, sus mayores retos, en mi opinión, están en la implantación exitosa de su propuesta de gobierno, la cual vamos a examinar brevemente en este comentario.

Comencemos por decir que Chile, luego del gobierno del General Augusto Pinochet, sucesor a presión de anteriores gobiernos de izquierda de carácter socialista, introdujo reformas económicas, sociales y políticas tan significativas las cuales permitieron surgir a Chile como modelo de desarrollo económico y social para el resto de países de Latinoamérica, hecho reconocido por los más diversos públicos y medios calificados del mundo entero. Los indicadores de progreso mejoraron sucesivamente entre los años, para conformar un verdadero cuadro digno de emulación por parte de otros gobiernos. Baste decir que el PIB per cápita de chile es de US$25.000 dólares por habitante cuando en Colombia no llega a US$ 8.000.

Sin embargo, algo no estuvo bien, había un malestar creciente entre la población que terminó en serias manifestaciones y protestas ciudadanas y finalmente en la citación a una asamblea Constituyente con plenos poderes, la cual mayoritariamente quedó conformada por ciudadanos, un poco desconocidos, por un lado, pero con fuerte convicciones de izquierda, por el otro. Dicha constituyente está en marcha y debe producir resultados en el presente año. O sea que Boric, en el fondo, quedará supeditado al modelo económico, político y social que la constituyente proponga, si bien se exige que esa propuesta pase un referendo ciudadano para poder reemplazar la constitución vigente. Igualmente, todos los órganos de gobierno y funcionarios que nombre Boric o que constitucionalmente existen en Chile, estarán, sub júdice, o sea pendientes de la resolución judicial de todo el proceso constituyente, hasta tener una nueva constitución.

Volvamos a Boric, quien en esencia lo que ha dicho se resumen en las siguientes propuestas y pensamientos:

  1. El deseo profundo por cambiar la manera tradicional de conducir la política y la economía, devolviendo la “dignidad” al pueblo chileno. Hasta donde conozco, la palabra dignidad ha hecho carrera en esa sociedad desde el inicio de los movimientos estudiantiles de los últimos años, sin que se afirme, a ciencia cierta, en qué consiste y cómo se logra tal dignidad, presumiblemente, al parecer, corresponde al cambio en la política y la economía que espera el nuevo gobierno.
  2. La igualdad social y de género, promoviendo oportunidades y equidad para todos. La igualdad social se concibe en un esquema de redistribución de la riqueza bajo supuestos a principio de equidad. Esto exigirá una carga impositiva muy fuerte para las personas y sociedades más acomodadas, lo cual está promoviendo desde ahora la fuga de capitales y el espanto de la inversión extranjera y de las instituciones financieras internacionales y el financiamiento del país. Además, hay inquietudes sobre los acuerdos de libre comercio (TLC), en los cuales Chile ha sido un verdadero líder, al disponer de cerca de 20 de ellos con las más diversas economías, con noticias de excelentes resultados.
  3. Mejores pensiones, educación de calidad y accesible y salud universal y eficiente. Especialmente hay un ataque frontal contra el modelo de los Fondos de Pensiones privados, por no ser lo suficientemente retributivos, lo cual probablemente los haga desaparecer por no poder ser rentables, en un ambiente totalmente hostil. Esto conducirá a la dura competencia del Estado por las pensiones, experimento ya fracasado en muchos países. La salud universal siempre es deseable, pero no es costeable, basta mirar los déficits del sector salud en Colombia, donde orgullosamente hablamos de la cobertura universal, pero finalmente a cargo del Estado, para subsanar dichos déficits. No cabe duda, también, que la educación de calidad es un propósito loable y bienvenido, pero su argumento de que no dependa del tamaño del bolsillo de estudiante y su familia, de nuevo lo vuelve un asunto a financiar por el Estado. Todo esto suena muy bien dicho, pero es muy difícil volverlo un hecho sin desbaratar las finanzas públicas y por esa vía la salud de la economía.
  4. Un principio básico de Boric es que la expansión de los derechos sociales se hará con responsabilidad fiscal y cuidando la macroeconomía, lo “haremos bien, sin que haya que retrocede en el futuro”, afirma. Con lo narrado en el punto 3, quedan las dudas. Si, además, afecta la estabilidad macroeconómica con emisión monetaria para pagar gasto público terminará por acabar con la moneda sana y la inflación se encargará de los presupuestos familiares.

En síntesis, el gran reto para el nuevo gobierno y su muy novel mandatario es equilibrar el bienestar social, con paz social, crecimiento económico, desarrollo productivo, con apertura económica y sin destruir las finanzas del Estado ni de los particulares. Como dice el dicho “amanecerá y vemos” sobre la constituyente chilena y su presidente Boric.